SOBORNÓ CONSEJO CIUDADANO con vino tinto y agendas a 33 PERIODISTAS

*Los “regalos” fueron adquiridos con dinero del erario público con motivo de Navidad y Año Nuevo*Dicha organización ahora considerada como ente desconcentrado del GCDMX, tiene prohibido dar y recibir obsequios*El CC gastó 14 mil pesos y metió una factura por 800 mil pesos que le serían reembolsados*Francisco Garduño, vocero de Guerrero Chipres, es muy aficionado al alcohol pese a su diabetes

El Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México se ha convertido en una auténtica mina de oro para su presidente, Salvador Guerrero Chiprés y su séquito de colaboradores cercanos, quienes se han distinguido por ser maestros del peculado, fraude, enriquecimiento ilícito, desvío de recursos y su gusto por las bebidas finas que son consumidas “en ocasiones especiales”, dentro de la oficina principal.

Por si fuera poco, ese grupo se siente tan poderoso e influyente —incluso Salvador Guerrero se jacta de ser parte del equipo del canciller Marcelo Ebrard- que se pasa por “el arco del triunfo” la Ley General de Responsabilidades Administrativas que forma parte del Sistema Nacional Anticorrupción, que promueve constantemente la Secretaría de Función Pública (SFP).

El ejemplo más reciente es que a esta columna llegó la información bien documentada que desde el 10 de diciembre, el Consejo Ciudadano envió obsequios de navidad y año nuevo a 33 conductores de radio y televisión así como a directores de los distintos diarios capitalinos. Esta es sin duda una forma de soborno para que hablen bien de Salvador Guerrero y dicho órgano encargado de velar por la seguridad y justicia de los capitalinos.

El regalo consistió en una botella de vino tinto de la marca Casa Madero 3V, de 750 mililitros con un valor de 432 pesos, así como una agenda personalizada, color azul, pasta dura, forma francesa, cuyo costo se desconoce.

La lista de comunicadores que fueron congraciados con esos obsequios de lujo, está en poder de quien escribe la columna y este miércoles es mostrada a la luz pública.

En las botellas se gastaron exactamente 14 mil 256 pesos y de acuerdo con las fuentes informativas, presuntamente los del Consejo enviaron al Gobierno de la Ciudad de México, una factura por 800 mil pesos para comprobar gastos y posteriormente les fuera reembolsada dicha cantidad, lo cual hasta el momento no ha ocurrido debido a que tal acción ya resultó sospechosa para Claudia Sheinbaum Pardo.

De acuerdo con la Ley General de Responsabilidades Administrativas que entró en vigor el 19 de julio de 2017, se prohiibe a servidores públicos dar o recibir regalos.

Esa obligación está contenida en los artículos 7 Fracción II, 40, 52 Y 66. Cabe señalar que Guerrero Chiprés actualmente ya es considerado funcionario público adscrito al gobierno capitalino, toda vez que su actual cargo dejó de ser honorífico y ahora percibe un jugoso salario; por lo que al haber regalado botellas de vino y agendas a representantes de los medios periodísticos, incurrió en un delito grave catalogado como corrupción, por el cual la sanción se debe pagar con cese del puesto y cárcel.

La mayoría de los comunicadores que recibieron ese obsequio son catalogados por el propio Andrés Manuel López Obrador como parte de la “mafia del poder” y los ha llamado abiertamente “chayoteros”.

Entre estos periodistas hay varios que mantienen una buena relación con el autor de esta columna y que por sentido estrictamente profesional no se relevan sus nombres aparte de hay que apegarse un poco a esa ley no escrita dentro del gremio periodístico que dice “perro no come perro”.

Si ese dinero es reembolsado al Consejo Ciudadano seguramente será empleado para que Guerrero Chipres continúe dándose vida de virrey —y para ampliar la cava de vinos finos que tiene en su oficina donde también organiza borracheras de miedo- al lado de su pareja María Elena Esparza, quien funge como el “poder tras el trono” dentro de dicha agrupación, al grado que ella decide quién puede formar parte de la plantilla laboral, así como quién debe ser despedido y por cierto de una forma bastante arbitraria. Hoy precisamente en punto de las 16:00 horas, unas cinco personas recibirán su finiquito “en el comedor de empleados” porque María Elena Esparza se encargó de correrlos.

APUNTES FIDEDIGNOS

Sin duda alguna, la imagen de esta organización civil que ahora ya es un órgano desconcentrado —porque Guerrero Chipres ya cobra un salario como funcionario público, de 74 mil pesos mensuales- de la administración de Claudia Sheinbaum Pardo, jefa de Gobierno de la Ciudad de México, cada vez decae más y ya casi no se menciona en los medios informativos como antes.

Esto pasó a raíz de que hubo cambios recientes en comunicación social y tomó las riendas de esa área Francisco Garduño Contreras conocido ahora como #lordborrachales o #elazucarado por su tremenda afición a la bebida y su descontrolada diabetes. Este hombre —de quien dicen- tiene una enorme cola que le pisen y una fama de extorsionador que carga a cuestas ha contribuido también a protagonizar escándalos en bares de mala muerte en el Estado de México a donde se va de parranda de manera constante.

Incluso los informantes de esta columna aseguran que se ha aventado “la puntada” de llamar durante la madrugada al celular de integrantes del área jurídica del Consejo Ciudadano para que lo auxilien con patrullas porque —seguramente en su delirium tremens- lo amenazan los narcos con matarlo o secuestrarlo.

O también ha habido ocasiones en las que llega “credo” —entre crudo y pedo- a trabajar y debido a la diabetes descontrolada que padece, se pone mal y hasta se ha desmayado, lo cual ha puesto en jaque a quienes laboran cerca de él. La imagen intachable del Consejo ahora ha quedado en el recuerdo…seguiremos informando!!!!

@juanreportero

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