Mis queridos ciber lectores, ¡agárrense de donde puedan! –digo, sin albur- porque ahí les va el verdadero motivo por el cual Ulises Lara López, el pasado 15 de julio 2026 renunció de manera sorpresiva a la Fiscalía General de la República (FGR), instancia a cargo de Ernestina Godoy Ramos. Y créanme ¡se van a sorprender!
De acuerdo con mis fuentes altamente confiables –de las cuales, por supuesto que jamás revelaré su identidad- el ahora ex titular de la Fiscalía Especial en Investigación de Asuntos Relevantes, por órdenes de su jefa inmediata Ernestina Godoy Ramos, cometió diversos actos de corrupción para “arreglar” situaciones legales a poderosos empresarios, mismas que significaban la pérdida inmediata de sus bienes o patrimonios, por incautación de carácter irrefutable. La situación ni siquiera se dio por proteger a narco políticos de Morena como los que ya cuentan con órdenes de aprehensión en Estados Unidos.
Con ese tipo de acciones, Ulises Lara, expareja sentimental de “la ministra del pueblo”, Lenia Batres Guadarrama, pensaba enriquecer sus bolsillos de manera abusiva, pronta, discreta y expedita, pero obviamente tenía que salpicar y bien, a la señora Godoy.
Resulta que unos empresarios que acudieron a su despacho privado, ubicado en la colonia Roma, a fin de solicitarle “sus servicios” por debajo del agua, lo grabaron en audio y video –sin que se diera cuenta- para tener la certeza y el soporte de que les iba a resolver sus problemas legales con la FGR. Acción mediante la cual, se iba a llevar tranquilamente 135 millones de pesos.
Una vez que terminaron con la negociación en privado, los potentados capitalistas se mostraron aparentemente conformes con la cantidad que les iba a cobrar el exfiscal y “abogado expres” –recuerden ustedes que en 24 horas obtuvo su título de licenciado en Derecho en una universidad “patito”- y se retiraron con la falsa promesa de que le iban a pagar esa suma de dinero. Pero realmente, estaban muy molestos porque estaban siendo víctimas del chantaje y la extorsión.
Los informes proporcionados, mis bien ponderados y perfumados ciber seguidores, señalan que el grupo de afectados decidió enviar las pruebas del acto de corrupción que estaba cometiendo Ulises Lara, directamente a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y cuando las tuvo en sus manos, ¡pegó el grito en el cielo!
Y es que los empresarios le advirtieron que, si no les resolvía su situación sin abusos, iban a filtrar los audios y videos de la reunión que tuvieron con Ulises Lara, en su despacho privado. Cabe señalar que hicieron el encuentro en dicho sitio porque el exfuncionario les había comentado que su oficina de la FGR no se prestaba para hacer ese tipo de “negocios”.
Ante la postura de los afectados, Claudia Sheinbaum, de inmediato llamó a Ernestina Godoy para que le diera explicaciones sobre lo que estaba ocurriendo, luego, le ordenó que cesara a Ulises Lara para evitar una broncota y que comunicación social de la FGR, a cargo de Bulmaro Omar Cruz Juárez –la negra herencia que dejó Lara López- diera a conocer a través de los distintos medios periodísticos, que la salida se debía a “motivos personales”.
Ahora entienden mis apreciables ciberseguidores, ¿por qué Ulises Lara López dijo que “él renunciaba por motivos personales” y que no se iba a enganchar en controversias?, porque obviamente no le iba a convenir en lo absoluto que la sociedad se enterara de que lo habían corrido por corrupto, pues de inmediato iba a quedar sumido en el desprestigio; bueno, ¡de por sí ya lo está! y hasta hubiera perdido su empleo como maestro en la UNAM, donde imparte la materia de “Gobierno y Asuntos Políticos”, específicamente en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.
Además, el cateo de la que era su oficina en la FGR si fue real –aunque la instancia lo negó- y se efectuó porque precisamente Claudia Sheinbaum ordenó que se llevara a cabo para ver si había indicios de más negocios turbios que realizó el exfiscal, supuestamente bajo la sombra protectora de Ernestina Godoy Ramos.
Por lo pronto, este viejo panzón y borracho ya quedó inhabilitado de por vida para ocupar un cargo en el gobierno federal –ni su excuñado Martí Batres ni su ex esposa Lenia lo pudieron salvar de eso- y de paso, también tuvieron qué renunciar sus colaboradores más cercanos, quienes durante el tiempo que trabajaron en la FGR, comenzaron a comprar casas de lujo y ahora al quedarse sin chamba, enfrentan altísimos adeudos.
Ahora, a Ulises se le ve caminando “tranquilamente” cerca del parque Luis Cabrera ubicado en la colonia Roma, –zona en la que tiene su despacho privado- ya sin guaruras a su disposición ni camioneta blindada o “machuchona” –como les llama AMLO a los autos de lujo- y tomándose algunas fotos con quienes llegan a reconocerlo. Mientras que, en sus redes sociales, continúa compartiendo su ridícula y aburrida columna misma que ni tiene título, que publica en El Universal, El Independiente y La Crónica, y que solamente sus familiares y él la leen.
Mientras Ulises deambula como vil apestado y “de a solapa” en las calles del sur de la CDMX, su hijo Emiliano Batres Guadarrama, alias “El Tarolas” –que procreó con la corrupta ministra Lenia, hermana de Martí, actual director del ISSSTE- se da una vida de juniorazo, pues viste ropa de lujo, viaja en vehículos blindados, trae escoltas las 24 horas del día sin que lo requiera y “trabaja” como Jefe de Departamento en el Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), donde cobra 29 mil 753 pesos mensuales. ¡Hasta ahí la dejamos!
APUNTES FIDEDIGNOS
Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) dio a conocer este viernes, durante la conferencia de prensa matutina encabezada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, que hay indicios de que el el ex líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) Nemesio Osegura Cervantes, alias “El Mencho”, estaba enterado de que el alcalde de Uruapan, Michoacán, Carlos Manzo, sería asesinado.
“Hay indicios, esto todavía no lo tenemos con total solidez, de que Nemesio Oseguera tuvo conocimiento sobre este crimen, quien era de más alta jerarquía que el R1″, señaló Harfuch. Cabe destacar que Oceguera Cervantes fue abatido por el Ejército Mexicano el pasado mes de febrero, durante un operativo en el que se buscaba su captura, en Tapalpa, Jalisco.
Señaló que los indicios que se tenían por dos testimonios y por intervenciones telefónicas autorizadas por un juez es de que “El Mencho” tenía conocimiento del homicidio de Manzo, sin embargo, él no lo ordenó, pues la orden vino de El R1. ¡¡¡¡SEGUIREMOS INFORMANDO!!!!























