Con AMLO se disparan AGRESIONES contra PERIODISTAS; suben 45% en el 1er. Semestre del AÑO

México continúa registrando índices alarmantes de amenazas, agresiones y asesinatos a periodistas y defensores de las garantías denunció la Alta Comisionada de ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

El país latinoamericano registró 406 agresiones contra la prensa durante los primeros seis meses de este año, al ritmo de un ataque cada 11 horas, según un informe publicado este lunes por la organización Artículo 19. Se trata de un aumento del 45% en comparación con el primer semestre de 2019, que ya fue de por sí el año más violento para los miembros de los medios de comunicación en la última década, con 609 periodistas agredidos.

  • En México no solo es patente el fracaso del Estado en el esclarecimiento de los crímenes, la protección de derechos básicos como la libertad de expresión y la ola de violencia que azota al país desde hace casi 15 años, sino que además la mitad de los ataques fueron cometidos por funcionarios públicos de todos los niveles de Gobierno.
  • “Hemos visto cómo las intimidaciones y campañas de desprestigio empiezan en las conferencias mañaneras del presidente y se replican por otros miembros de su Gobierno o en los estados y municipios”, afirma Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19.

“Nos enoja y nos preocupa que siga pasando lo mismo en este país, sobre todo en este Estado, convulsionado por las agresiones a periodistas que no han parado sin importar quién gobierne”, dijo el miércoles pasado Raúl Arroniz, director de El Mundo de Córdoba, apenas unas horas después de que uno de sus reporteros, Julio Valdivia, fuera hallado decapitado en Tezonapa, en los límites entre los Estados de Veracruz y Oaxaca. Menos de 48 horas después del asesinato de Valdivia, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador llamaba “pasquín inmundo” al periódico Reforma, en el enésimo enfrentamiento con la prensa crítica a su Gobierno.

  • La secuencia de eventos de la semana pasada no es un tema menor. El informe no solo documenta las amenazas de muerte, las agresiones físicas y el hostigamiento, además refleja cómo “el clima de hostilidad desde la tribuna presidencial” se ha traducido ya en uno de los principales detonantes de los ataques contra la prensa, en palabras de Maldonado.
  • Entre enero y junio hubo 45 ataques perpetrados por funcionarios del Gobierno federal, alrededor de tres veces más de los que se registraron en ese periodo el año pasado.
  • Ser periodista en México, sobre todo en las regiones, implica ser amenazado, amedrentado y perseguido. Todo esto pasa sin que haya consecuencias, en un país en el que el 99% de los delitos contra la prensa quedan impunes, según la organización.
  • “Se manda un mensaje desde las fiscalías de que si se agrede a un periodista nada va a suceder en términos de una sanción penal”, señala Maldonado, en una espiral que se agrava ante la ausencia de una política integral para la prevención y atención de estos delitos.

La doble estrategia de denostar a la prensa desde las tribunas del poder y amedrentarla por debajo de la mesa queda patente, por ejemplo, en Puebla, gobernada por Miguel Barbosa, también de Morena, el partido del presidente.

Al tiempo que rechaza preguntas incómodas de los medios que le cuestionan, más de la mitad de las agresiones contra la prensa fueron cometidas por trabajadores de su Estado, uno de los cinco que concentran más del 50% de las agresiones, junto a Ciudad de México, Oaxaca, Veracruz y Quintana Roo. En un año, Puebla pasó de ser el décimo al segundo estado más hostil contra la prensa, solo detrás de la capital.

El caso de Veracruz ha ocupado recientemente las portadas de los diarios del país, al registrar dos de los cuatro homicidios de periodistas de este año: el de Valdivia y el de la periodista María Elena Ferral, asesinada a tiros en marzo pasado.

“Tenemos unas autoridades que vienen de la lucha social, pero que ahora que están en el Gobierno no están haciendo nada diferente a sus antecesores y se queja igual que todos cuando es sometido al escrutinio público”, comenta Ana Laura Pérez, directora de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de Periodistas.

“El brutal asesinato de Julio Valdivia afianza el estatus de Veracruz no solo como el estado más violento para los periodistas en México, sino como la región más mortal para los periodistas en todo el continente”, aseguró Jan Albert Hootsen, el representante en el país del Comité para la Protección de los Periodistas.

La pandemia del coronavirus y el confinamiento también han impactado en las cifras. Por un lado, han abonado a la precariedad laboral y a las difíciles condiciones de trabajo, que dejan aún más expuestos a los reporteros en las zonas más inseguras, como Veracruz, asolado por las disputas de grupos delictivos y que ponen un blanco a quien afecte sus intereses, apunta Pérez.

Por el otro, el seguimiento informativo del manejo gubernamental de la epidemia ha aumentado las tensiones una relación de por sí desgastada, con 68 ataques directamente vinculados a la cobertura de la covid-19.

Los cuatro periodistas asesinados en 2020 contrastan con los 10 que hubo el año pasado, pero no hay visos de que las condiciones de trabajo de la prensa hayan mejorado en el terreno, advierte la organización.

“En este continuum de agresiones, la intención es amedrentar para censurar y la tendencia claramente va en ascenso”, sentencia Maldonado. En solo seis meses ya se ha superado el número de ataques de 2020 y ha superado todos los que hubo en 2015. Si se mantiene este ritmo, todo apunta a que se batirá un nuevo récord de violencia.

2020 se convertirá en el año más violento para la prensa en México

De acuerdo con la organización, el año más violento contra la prensa fue 2019, que también fue el primer año de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador.

En dicho año se contabilizaron 609 agresiones. Sin embargo, en los primeros seis meses del 2020 ya se alcanzó el 66 por ciento de esta cifra.

El primer semestre de 2020 ya superó el total de agresiones documentadas en todo 2015. De continuar esta tendencia, el 2020 sería el año más violento para la prensa desde que la organización tiene un registro.

Asesinatos

Article 19 detalló que, de enero a junio de 2020, se documentaron dos asesinatos de periodistas: María Elena Ferral, el 10 de marzo, en Veracruz; y el de Jorge Armenta del 16 de mayo en Sonora.

A esta cifra se suman otros dos comunicadores: Pablo Morrugares asesinado el 2 de agosto en Guerrero y Julio Valdivia el 9 de septiembre en Veracruz.

Tipos de agresiones

  • 96 amenazas, de las cuales, 40 fueron amenazas de muerte. Respecto al mismo periodo del año anterior se observa un incremento del 26 por ciento.
  • 91 casos de intimidación y hostigamiento. Este tipo de agresión incrementó 40 por ciento. Se duplicaron las campañas de desprestigio.
  • 61 casos de bloqueos informativos y alteraciones de contenidos registrados.
  • 47 ataques físicos que representan un aumento del 80 por ciento.

Entidades con más agresiones

Respecto a los estados más violentos para periodistas, Article 19 señala que las cinco entidades con más agresiones documentadas en el primer semestre de 2020 son:

  • Ciudad de México
  • Puebla
  • Oaxaca
  • Veracruz
  • Quintana Roo

Estas cinco entidades concentran el 48 por ciento de las agresiones totales.

Causas de la violencia

La organización señaló cuatro factores como los principales factores del aumento de las agresiones contra la prensa:

  • Intolerancia de funcionarios al escrutinio, particularmente vinculado al COVID-19.
  • Represión de protestas
  • Captura del poder público por el crimen organizado

Además, casi una de cada dos agresiones fue perpetrada por funcionarios. Uno de los factores que propicia las agresiones es la negativa de gobernantes a responder preguntas o recibir críticas sobre su actuación ante la pandemia de COVID-19.

Durante el primer semestre, Article 19 documentó 68 agresiones contra periodistas y medios durante la cobertura de la pandemia.

Agresiones por género

Los ataques contra las mujeres periodistas casi se duplicaron, pasando de 56 a 111. Las agresiones en el transcurso de coberturas de movimientos sociales o protestas, incluidos los movimientos de mujeres, representan más del 16 por ciento de las agresiones.

Delincuencia organizada y violencia

Un punto preocupante en el reporte de Article 19 es el papel de la delincuencia organizada en la violencia contra la prensa.

En este apartado sobresalen Quintana Roo, Guerrero, Baja California y Sonora como las entidades con más altos porcentajes de agresiones.

ONU, inquieta por agresión a periodistas en México

México continúa registrando índices alarmantes de amenazas, agresiones y asesinatos a periodistas y defensores de las garantías individuales, denunció este lunes la Alta Comisionada de Naciones Unidas (ONU) para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet.

“Un número alarmante de periodistas y defensores de los derechos humanos siguen siendo intimidados, atacados y asesinados, en particular los que se dedican a proteger el medio
ambiente y los derechos a la tierra”, expresó Bachelet refiriéndose concretamente a los casos de Colombia, Honduras, México y Brasil.

“En México, al menos cuatro periodistas y siete defensores de derechos humanos han sido asesinados en 2020”, detalló. La expresidenta chilena celebró la colaboración para mejorar la efectividad del Mecanismo Nacional de Protección para Defensores de Derechos Humanos y Periodistas en México, al tiempo que pidió a las autoridades gubernamentales no incrementar su vulnerabilidad con ataques difamatorios.

“Hago un llamamiento a todos los gobiernos para que se abstengan de desacreditar a los defensores de los derechos humanos y a los periodistas, exponiéndolos a un riesgo mayor de sufrir ataques. Exhorto porque con determinación se investigue y enjuicie a los autores”, dijo.

En la apertura del 45 periodo de sesiones, la comisionada también llamó la atención del Consejo de Derechos Humanos de la ONU sobre el aumento del uso de las fuerzas armadas en tareas civiles. “En Brasil, así como en México, El Salvador y otros lugares, vemos un aumento de la participación del Ejército en tareas públicas y policiacas. Si bien sabemos del desafiante contexto de seguridad, todo uso de las fuerzas armadas en la seguridad pública debe ser estrictamente excepcional y bajo supervisión efectiva”, señaló.

Alertó además de los severos impactos socioeconómicos causados por la pandemia de Covid-19 en las Américas y de la urgencia por abordar las profundas desigualdades de desarrollo en la región. Advirtió que la crisis económica provocada por la pandemia y la existencia de sistemas democráticos frágiles, puede resultar en un peligroso cóctel que desencadene malestar social.

“La única forma de construir una recuperación sostenible es abordando las causas fundamentales de las desigualdades, la exclusión y la discriminación”, indicó. “También será
fundamental fortalecer la democracia y salvaguardar los derechos humanos en respuesta a los crecientes niveles de violencia en la región”, apuntó./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento íntegro:

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