CIDE baja PRODUCCIÓN de PROYECTOS de INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA, por RECORTE

Mientras que en 2018 la institución desarrollaba 134 proyectos de investigación y programas de educación continua con recursos externos y del Conahcyt, para 2023 la cifra se redujo a solo 16.

El Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), bajo la gestión de José Antonio Romero Tellaeche, asignó el 42% de plazas que debían ser para profesores a personal administrativo, señaló la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en la última inspección de desempeño a esta institución, realizada en 2023. En entrevista, José Roldán Xopa, Secretario General del Sindicato del CIDE, asegura que la situación se mantuvo al menos hasta 2025.

Además de las plazas docentes asignadas a tareas burocráticas, el ente auditor encontró un desplome en la producción de investigaciones científicas de hasta un 92%.

  • De acuerdo con la auditoría de desempeño 2023-2-3890M-07-0043-2024, emitida por la ASF en 2023, “de las 176 plazas asignadas a profesores, 75 se usaron para desempeñar actividades administrativas”. Al respecto, Roldán Xopa explica que las plazas académicas se usaron en tareas distintas bajo el argumento de que no habían sido autorizadas plazas administrativas.

Según los catálogos y tabuladores de sueldos y salarios “del personal docente y/o de investigación” y “para el personal administrativo y de apoyo de confianza” emitidos el 1º de febrero de 2024 por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), un profesor investigador titular «C» en el CIDE, el nivel más alto en la escala académica, percibe un sueldo bruto base de 45 mil 504 pesos y un técnico auxiliar «A», gana 11 mil 110 pesos.

En contraste, un delegado administrativo, que ocupa el cargo de mayor jerarquía en el área burocrática, recibe un sueldo base de 23 mil 49 pesos, mientras que un archivista administrativo, 7 mil 253 pesos. Sin embargo, Roldán aclara que cada contratación es distinta y no se sabe con certeza quién percibe más sueldo.

Ante la observación de la ASF, la Dirección de Recursos Humanos del CIDE presentó en enero de 2025 una propuesta para solicitar plazas de acuerdo con la naturaleza de sus funciones, dividida en tres etapas: “la documentación y análisis de las plazas existentes, el diseño de posibles escenarios para un cambio de estructura y las gestiones necesarias ante la Administración Pública Federal”. Con la presentación de este diagnóstico, la ASF consideró solventada su observación.

Hubo sesgo político en las contrataciones

La doctora en derecho, Catalina Pérez Correa, ex profesora-investigadora del CIDE asegura en entrevista que la administración de Romero Tellaeche “violó reiteradamente la normatividad interna para realizar contrataciones mediante designaciones directas”. El objetivo era evadir los canales institucionales diseñados para garantizar la excelencia académica y la trayectoria en investigación de los nuevos ingresos.

La abogada advierte que “se privilegiaron perfiles con afiliación política al partido oficialista por encima de las credenciales científicas”. Como ejemplo, menciona contrataciones en la sede de Aguascalientes de personas cuyo currículum destacaba su labor afiliando militantes para Morena.

Desplome en investigación, disminución de casi el 90% de publicaciones

Entre otras observaciones por el ente auditor, también se encontró una baja en la producción de investigaciones. Mientras que en 2018 la institución desarrollaba 134 proyectos de investigación y programas de educación continua con recursos externos y del Conahcyt, para 2023 la cifra se redujo a solo 16.

  • Lo mismo ocurrió con respecto a los proyectos de investigación científica, los cuales pasaron de 82 a apenas 6 en el mismo periodo, lo que representa una disminución del 92%. También se dio un descenso en los productos de investigación (artículos, capítulos de libros, y documentos de trabajo), de 447 a 224. Mientras que los programas de educación continua se redujeron, al pasar de 52 en 2018, a 10, en 2023.

La institución justificó este descenso ante el ASF señalando la “extinción del Fideicomiso de Ciencia y Tecnología del CIDE en diciembre de 2021”. El 6 de noviembre de 2020, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, a través del Diario Oficial de la Federación, publicó el decreto en el cual argumentó que el gobierno federal requería los fondos de los fideicomisos para atender los requerimientos derivados de la pandemia por Covid-19.

Según la auditoría, la institución se quedó sin reglas de operación para administrar recursos de terceros ni políticas para usar ingresos autogenerados, lo que bloqueó su capacidad de captar financiamiento externo. La observación de la ASF quedó solventada luego de que se acreditara el Plan de Trabajo de 2025, el cual busca elaborar un diagnóstico para establecer estrategias que impulsen el número de proyectos de investigación.

  • Catalina Pérez puntualiza que los fideicomisos “se presentaron de forma engañosa como constituidos únicamente con recursos públicos, cuando en realidad se integraban con fondos privados gestionados por los mismos académicos ante fundaciones extranjeras y mexicanas”.

No obstante, la investigadora señala que la desaparición de estos fondos “eliminó la posibilidad de mejorar el equipamiento de la institución, otorgar becas a estudiantes y dar continuidad a proyectos de largo aliento que ya estaban en marcha”.

El costo humano de la gestión: despidos, censura y fuga de talento

Para José Roldán Xopa, la baja producción de proyectos de investigación científica no se explica únicamente por la falta de fondos, sino por un «clima adverso» que ha provocado una salida constante de académicos. “Durante la última revisión contractual del sindicato, se contabilizaron 20 vacantes, lo que representa cerca del 10% de la planta docente total”, resalta.

  • El secretario general del SIPACIDE califica esta pérdida de personal como “una hemorragia que persiste y no logra cicatrizar”. Según Roldán, las renuncias y despidos fueron constantes debido al desacuerdo con la gestión de Romero Tellaeche, la falta de recursos para prestaciones de los profesores y la eliminación de las Cátedras Conahcyt.
  • Catalina Pérez, era colaboradora del Programa de Política de Drogas del CIDE (PPD), el cual cerró en la gestión de Tellaeche. La abogada relata que la mayoría de los investigadores del programa pertenecían a Cátedras Conahcyt y fueron expulsados mediante una petición directa del exdirector, bajo el argumento de que “sus líneas de investigación no eran compatibles con los intereses del Centro ni con las prioridades del país”.

Entre los especialistas desplazados se encontraban perfiles que estudiaban temas de urgencia nacional, como el tráfico de fentanilo, la violencia analizada como una epidemia y el impacto del sistema de justicia en mujeres usuarias de sustancias bajo enfoques de reducción de daños.

Reconstruir el CIDE: los retos de Lucero Ibarra

Para José Roldán Xopa, la llegada de la Dra. Lucero Ibarra permite reconducir la vida institucional bajo condiciones más razonables, pues no solo es una figura respetada internamente, sino que “su experiencia como exdirectora de la División de Estudios Jurídicos le permite conocer las necesidades académicas y administrativas del Centro”.

  • Roldán sostiene que la recuperación del CIDE requiere tres ejes urgentes: devolver las plazas académicas a su función original, eliminar la contratación por honorarios y retomar concursos de oposición abiertos. “Es imperativo que el método de selección privilegie el mérito y la pluralidad ideológica sobre afinidades políticas”, asevera.
  • Por su parte, la jurista Catalina Pérez si bien, por un lado, celebra el cambio de directores, por otro enfatiza la necesidad de una reforma estructural que dote al CIDE de una independencia similar a la de El Colegio de México (Colmex), para blindar a la institución de futuras imposiciones de directivos externos con agendas políticas ajenas a la vida académica.

Del mismo modo, Pérez advierte que la destitución de Romero Tellaeche no es suficiente. “Debe existir un proceso formal de rendición de cuentas para investigar el destino de los recursos, el manejo de las plazas y las razones detrás de los despidos”, subraya. Para la académica, volver a la normalidad institucional exige transparencia sobre lo que ocurrió durante los últimos cinco años para que el exdirector se responsabilice por sus decisiones.

El CIDE opera con serias limitaciones tras recortes

El CIDE Región Centro opera actualmente bajo un escenario de fuertes limitaciones que han transformado su capacidad de investigación tras la desaparición de los fideicomisos. La ciencia en Aguascalientes enfrenta un entorno restrictivo que ha frenado el ritmo de producción académica en toda la entidad.

  • Gabriel Purón Cid, director del CIDE Región Centro, señaló que aunque en Aguascalientes hay poco más de 300 integrantes del Sistema Nacional de Investigadores, su capacidad de operación se ha visto seriamente afectada por los recortes presupuestales y la eliminación de los fideicomisos, mecanismos que durante años financiaron proyectos estratégicos.
  • El impacto es evidente: la reducción de recursos para levantamientos de información, software especializado, equipo, viajes y asistentes ha obligado a los científicos a replantear sus metodologías y a depender con mayor frecuencia de colaboraciones institucionales.

La ciencia en México ha sido un pendiente histórico, y la caída en la producción de artículos, libros y estudios refleja los efectos de esta falta de apoyo. Sostener investigaciones robustas o publicar en editoriales internacionales se ha vuelto cada vez más complicado.

En el caso del CIDE, antes de la desaparición de los fideicomisos se realizaron alrededor de 50 proyectos en el marco de la clínica de políticas públicas, además de atraer cerca de tres mil millones de pesos para estudios solicitados por organismos internacionales y dependencias públicas. Este modelo permitía contratar personal, adquirir equipo y mantener un flujo constante de investigación, considerado un esquema eficiente y responsable.

Hoy, con menos herramientas y un margen de operación limitado, el avance científico depende en gran medida del compromiso de los investigadores. Purón Cid advirtió que, sin reconstruir mecanismos sólidos de financiamiento, el estado corre el riesgo de rezagarse en innovación y desarrollo, áreas esenciales para enfrentar retos sociales, productivos y comunitarios.

Alertaron recorte a centros de ciencia e investigación

Luego de la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia de México, los centros de ciencia e investigación en México cada vez se ven más en la necesidad de reducir salarios y despedir a personal para mantener su subsistencia, ante los recortes presupuestales del Gobierno.

De acuerdo con información publicada por el portal “Science”, luego de alcanzar la mayor reducción presupuestal gubernamental en el ramo científico durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, muchos científicos habían celebrado cuando la nueva mandataria anunció que elevaría la principal agencia de financiamiento de la ciencia a una secretaría potencialmente más poderosa.

Sin embargo, las esperanzas de una recuperación financiera se están desvaneciendo.

  • A finales de 2024, la Administración de Sheinbaum anunció un recorte de presupuesto del 2% de la nueva Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación. Asimismo, la financiación total para los 24 centros de investigación del gobierno de México cayó un 11%.

Lo que ha provocado una crisis operativa y actualmente algunos han señalado que no tienen fondos suficientes para trabajar durante todo el año.

“Algunos colegas creían que una vez que terminara la presidencia de López Obrador, las cosas volverían a ser como antes. Desafortunadamente, lo que estamos viendo es una continuidad, al menos en términos de financiamiento”, explicó Alma Maldonado, investigadora de políticas educativas del Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional y miembro de la Red Prociencia MX.

  • Por su parte, Brenda Valderrama, investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en entrevista para “Sciencie” aseguró que los centros están enfrentando la escasez de recursos de diferentes maneras.

Por ejemplo, en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), que recibió un recorte presupuestario del 9%, el director señaló que cerca de 150 empleados, personal administrativo y técnicos serían despedidos a finales del mes de enero, cabe señalar que hasta el momento eso no ha sucedido.

Asimismo, la publicación señala que en el Centro de Investigación y Educación en Economía (CIDE), los investigadores recibieron un correo electrónico en 2025 en el que se les informaba que no recibirían sus pagos de incentivos mensuales habituales, los cuales se basan en la producción de publicaciones y otras medidas de productividad.

“Este tipo de incentivos representan entre el 20% y el 30% del salario de un investigador”, explicó la historiadora e investigadora del CIDE, Catherine Andrews.

Por otra parte, los directores del Instituto Nacional de Ecología, el Centro de Investigación en Óptica (CIO) y el Colegio de la Frontera Norte explicaron a sus empleados que sólo tienen dinero suficiente para operar hasta finales de septiembre.

Por ahora, la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación se ha mantenido en silencio ante estas denuncias.

Investigación y ciencia, a la baja en México

La transición de Consejo Nacional de Ciencia, Humanidades y Tecnología (CONACHYT) a Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación (SECIHTI), la eliminación de los fideicomisos destinados a dichas ramas y las modificaciones presupuestales han representado un reto para la comunidad científica en México.

  • Gabriel Purón Cid, director del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) Región Centro, reconoce que en los últimos años las investigaciones y la ciencia han venido a menos en México, pues los recursos públicos destinados a estas actividades resultan insuficientes.

“He visto una reducción en general de la investigación en México, de productos científicos, artículos, libros y la calidad también ha bajado mucho. Es lamentable, porque hay generaciones que vienen empujando y México necesita gente preparada” señaló.

  • El académico señala que ha venido a menos el presupuesto para el ejercicio de la ciencia en México, por lo que la comunidad ha tenido que reducir actividades, disminuir costos y optar por diferentes metodologías para sacar adelante investigaciones y proyectos, lo que ya repercute en las próximas generaciones.

“Aquí en Aguascalientes hay poco más de 300 SNI´s, la mayoría en la UAA; estos, normalmente, impartimos 3 o 4 cursos al año, estamos expuestos a máximo 50 jóvenes, si lo multiplicas, estamos hablando de aproximadamente 5 mil jóvenes expuestos a la ciencia, pero son 50,000 mil, ni el 10% están siendo abordados” ejemplificó.

Aunque el gasto federal en ciencia y tecnología no ha colapsado, tampoco ha crecido al ritmo necesario para sostener la capacidad científica del país. Tras estancarse entre 85 y 89 mil millones de pesos en 2015–2019 y mantenerse prácticamente plano en torno a 107 mil millones en 2021–2022, el presupuesto específico del sector apenas repuntó de 29.3 a 33.4 mil millones entre 2022 y 2023, según datos oficiales./Agencias-PUNTOporPUNTO

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