En tres décadas y media, el área urbanizada de la zona metropolitana del valle de México se incrementó casi 90 por ciento, principalmente hacia las periferias de las ciudades y sobre suelos agrícolas, áreas de recarga y zonas forestales, donde 62 mil hectáreas han sido ocupadas por asentamientos humanos irregulares.
- De acuerdo con el diagnóstico del proyecto de actualización del Programa de Ordenación de la Zona Metropolitana del Valle de México, sometido actualmente a consulta pública, esta expansión ha estado desconectada de la capacidad para proporcionar servicios como transporte público, agua, drenaje y equipamientos educativo y de salud.
- En materia de movilidad, el transporte público no ha crecido al mismo ritmo, con lo que se ha reforzado la dependencia a los automotores, pues mientras en 2000 existían 7.18 habitantes por automóvil, en 2021 se redujo a 2.51. En el caso de las motocicletas, pasaron de 569 habitantes por unidad en 1997 a sólo 20 habitantes por unidad en 2021, lo que evidencia su rápida expansión como alternativa para los traslados.
De acuerdo con el documento, la urbanización de la zona metropolitana pasó de 156 mil 561 hectáreas en 1990 a 296 mil 859 en 2025, un incremento de 140 mil 298 hectáreas, equivalente a 89.61 por ciento.
Expansión urbana
Este crecimiento fue superior incluso al demográfico, pues mientras la superficie urbanizada aumentó a una tasa media anual de 1.84 por ciento, la población lo hizo a 0.95 por ciento.
- La expansión urbana se ha desarrollado a lo largo de corredores viales, ejes carreteros y zonas de conectividad regional, particularmente en municipios de los estados de México e Hidalgo, así como zonas periféricas de la Ciudad de México y del norte de Morelos, lo que ha profundizado la segregación territorial y obliga a la población a realizar desplazamientos cada vez mayores.
- El diagnóstico señala que los sistemas de transporte masivo de mayor capacidad, como Metro, Tren Suburbano, Metrobús y Trolebús, se concentran principalmente en la Ciudad de México y en algunos corredores específicos de la entidad mexiquense.
En contraste, amplias zonas periféricas de la Ciudad de México y de los estados de México, Hidalgo y Morelos dependen de un modelo de transporte concesionado de baja capacidad conocido como hombre-camión, basado en microbuses y vagonetas, que moviliza a más de 6 millones de personas, y representa alrededor de 74 por ciento de los viajes en transporte público.
El problema se refleja en que amplios sectores de la población superan 90 minutos por trayecto, principalmente entre periferias y zonas centrales o entre periferias, lo que además influye en el costo del transporte, que puede representar hasta 40 por ciento del ingreso familiar en algunas zonas.
De mantenerse esta tendencia hacia 2050, el programa advierte sobre un incremento considerable en la demanda de suelo urbanizado, con un mayor número de asentamientos irregulares y tiempos de traslados aún mayores, por lo que el parque vehicular seguiría extendiéndose, especialmente el de las motocicletas, lo que consolidaría un patrón de movilidad individual./Agencias-PUNTOporPUNTO
























