Los cambios que hizo EU en la aplicación del arancel a productos que contienen acero, aluminio o cobre están elevando los costos de los productos con esos metales que sean importados en ese país, alertó el Cato Institute.
El impacto es para sectores que van desde la construcción hasta los bienes de consumo, como electrodomésticos, camiones y maquinaria industrial.
- El 6 de abril, entró en vigor la modificación con un cambio relevante, ya que en vez de aplicar el 50% de arancel sólo al valor del metal presente en un producto, ahora es del 25%, pero aplicado al valor total de la mercancía terminada que contenga acero, aluminio o cobre.
«He aquí el matiz crucial que la Casa Blanca pasa por alto: el tipo impositivo sobre muchos productos derivados se redujo del 50% al 25%; sin embargo, la base sobre la que se aplica el arancel cambió significativamente, de una manera que eleva los costos reales en dólares para la mayoría de los importadores de esos productos.
«Por ejemplo… un producto valorado en mil dólares que contiene 200 dólares de acero con el sistema anterior se aplicaba un arancel del 50% únicamente al contenido de acero, lo que resultaba en un impuesto de 100 dólares.
«Pero ahora, con el nuevo sistema, se aplica un arancel del 25% al valor total de mil dólares, lo que resulta en un impuesto de 250 dólares. A pesar de la tasa más baja, el arancel total pagado es significativamente mayor», expuso el Cato Institute.
Explicó que con el cambio el arancel ahora abarca el costo de mano de obra, fabricación, mecanizado, logística y todos los demás costos incluidos en el precio del producto.
- El representante de una compañía de electrodomésticos en Nuevo León dijo que si bien son sus clientes en EU los que pagan los aranceles, sí podría haber un impacto en las exportaciones hacia aquel país debido al encarecimiento que propiciará y la inflación que se ha elevado.
- Al respecto, Zelina Fernández, directora de Index Nuevo León, señaló que para el caso de los productos hechos en México puede tener un efecto más marcado porque el País exporta mercancías con mayor valor agregado, no sólo materia prima.
«Se trata de un ajuste en la metodología de cálculo, lo que implica adecuaciones operativas para las empresas en el corto plazo.
«Estamos en diálogo con autoridades, buscando mayor claridad en los criterios de aplicación y una implementación consistente para evitar interpretaciones que puedan generar costos o disrupciones innecesarias en el comercio», sostuvo.
El Cato Institute añadió que todos los cambios han generado una compleja red de normas superpuestas que incluso los abogados especializados en comercio internacional tienen dificultades para comprender y más que una simplificación es un aumento arancelario disfrazado./Agencias-PUNTOporPUNTO























