El IMSS y el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (Sntss) pactaron un incremento salarial global de 8 por ciento luego del rechazo al 6.8 por ciento, monto que no fue aceptado por un bando de los disidentes, que incluso convocó a una megamarcha, y condicionado por otra facción a que renuncie el dirigente del gremio, Rafael Olivos.
- Zoé Robledo, director general del IMSS, informó que la autorización se hizo este miércoles después de que la noche anterior concluyeron las negociaciones con el Sntss.
- “Ayer por la noche concluyó el diálogo entre IMSS y Sntss. En consecuencia, esta mañana sesionó el Consejo Técnico; aquí tenemos el acta, se aprobó un incremento adicional para que pase de 6.8 a 8 por ciento”, declaró.
En un mensaje a medios, junto al titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, afirmó: “la propuesta anterior no era suficiente (según los trabajadores) y la mejoramos”.
- Robledo reconoció el acompañamiento de la Secretaría del Trabajo durante las negociaciones y destacó que el incremento de 4 por ciento al salario tabular está por encima de la inflación.
- Precisó que es la segunda ocasión en 14 años que el salario tabular alcanza un incremento de 4 por ciento, después de 2023; mientras que el aumento global de 8 por ciento solamente se ha dado tres veces durante los últimos 23 años, las más recientes en 2024 y 2025.
Robledo aseguró que el incremento es “financieramente viable” mediante eficiencias y economías presupuestales, medidas de austeridad que no afectan la atención médica, mejores condiciones en compras y contrataciones, digitalización de procesos e ingresos derivados del empleo formal.
Explicó que estas medidas se realizaron por instrucciones de la presidenta Claudia Sheinbaum, con el acompañamiento de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno.
Anunció también un plan integral que contempla la basificación de 10 mil 939 trabajadores, incluidos los contratados durante la pandemia por covid-19, principalmente personal médico, de enfermería, camilleros, trabajadores de higiene y limpieza, laboratoristas y técnicos de rayos X.
El programa también considera mejorar el abasto de medicamentos e insumos mediante la atención de pedidos emergentes desde los hospitales, la digitalización de la receta colectiva y una plataforma para que cada trabajador reporte los faltantes.
- Se contempla la modernización de almacenes y farmacias, una dotación adicional de equipo médico y mantenimiento de instalaciones.
- Robledo anunció 31 mil 700 cirugías adicionales en turnos nocturnos y fines de semana, así como la ampliación de la vigencia de recetas de 72 horas a 30 días.
Además, aseguró que no habrá cierre de agendas de citas por fin de año y se comprometió a mejorar la atención en urgencias.
Aunque el Consejo Técnico aprobó el aumento, no se informó sobre una nueva consulta a la base trabajadora para ratificarlo.
Llamado a la reconciliación
Rafael Olivos admitió que “ningún aumento es suficiente ante la inflación”; sin embargo, confió en que habrá un acuerdo con todos los trabajadores.
Sobre las exigencias de que deje la dirigencia del sindicato, apuntó que fue elegido “por un periodo de seis años y tiene que cumplirse”.
Antes, al dar por concluida la revisión salarial, Olivos hizo un “respetuoso llamado a la reconciliación (…). El sindicato no somos unos cuantos, somos los 475 mil trabajadores que formamos esta plantilla”.
- En un videomensaje, declaró: “Alcanzamos un nuevo acuerdo que mejora de manera significativa el primer ofrecimiento. Este aumento es el más alto con respecto a la inflación que se haya logrado en los últimos 20 años. Con este nuevo escenario queda superada la revisión salarial 2026”.
“Es ilegal y lo vamos a tirar”
Más de mil trabajadores activos y jubilados del IMSS marcharon del Centro Médico Nacional Siglo XXI al Zócalo, en protesta por el incremento salarial de 8 por ciento presentado por las autoridades.
“No aceptamos el raquítico aumento salarial que se dio; se parece mucho al primero. Ese 4 por ciento al tabulador y 4 a otra prestación no suman 5.5 por ciento real mensual”, reclamó Rafael Soto, enfermero de Cardiología del Centro Médico del Siglo XXI y uno de los voceros de los disidentes.
“No lo aceptamos y vamos a una movilización nacional”, añadió.
Los inconformes exigen un aumento directo de 10 por ciento al salario tabular, contratación de más trabajadores y abasto de medicamentos e insumos, así como la destitución del dirigente sindical. También la defensa del Régimen de Jubilaciones y Pensiones, y el reconocimiento de los derechos del personal suplente.
“Este aumento unilateral que presenta Zoé Robledo es ilegal y lo vamos a tirar con demandas, porque tiene que pasar por un congreso extraordinario estatutariamente para ser válido. Lo que hayan acordado no nos interesa porque lo estamos desconociendo (a Olivos) como líder”, agregó Soto.
Sin embargo, más tarde, surgieron diferencias entre ellos, pues algunos plantearon condicionar la aceptación del aumento con la salida de Olivos.
No obstante, otro bando se deslindó del planteamiento y aseguró que no ha emitido un pronunciamiento sobre esa posibilidad.
Antes, incluso exigieron un Congreso Nacional Extraordinario del Sntss y pidieron la intervención de la Secretaría de Gobernación para “que nos ayude a negociar su salida decorosa, si así se puede llamar. ¡Esto no para hasta la caída de Rafael Olivos!”.
Al respecto, convocaron a una marcha nacional el 30 de octubre a las 10:00 horas con destino a Gobernación desde las oficinas centrales del IMSS, en Reforma.
Octavio Fernández, médico anestesiólogo del Centro Médico Nacional Siglo XXI, expresó que el acuerdo del aumento se dio “a nuestras espaldas, en lo oscurito; no pararemos hasta tener un congreso extraordinario para destituir a Olivos, causante de este mal”.
Agregó que el 31 de octubre harán una asamblea para elegir representantes para dicho congreso.
“El 31 tomaremos las decisiones en torno a representantes, uno por cada 350 trabajadores, para hacerle frente a esta maquinaria estatal que nos quiere reprimir y despedazar”, advirtió.
“Continuaremos cada uno en las unidades de trabajo mostrando nuestro descontento. Haremos distintos tipos de manifestaciones para demostrar que somos un chingo”, añadió.
A la marcha de ayer se sumó la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación.























