Las mujeres migrantes, particularmente aquellas que están en situación irregular, se encuentran entre las poblaciones más vulnerables, ya que a lo largo de su travesía enfrentan múltiples riesgos que amenazan su integridad física y emocional, siendo la violencia de género una de las principales, aseveraron el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, por sus siglas en inglés) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
- Sin embargo, señalaron que muchas de las sobrevivientes en México no buscan ni acceden a servicios de prevención y asistencia por temor a que se les culpe o haya represalias en su contra del agresor, familia o autoridades.
También, por falta de información, redes de apoyo, porque han normalizado la violencia o porque se enfrentan a obstáculos como falta de traductores en los centros de atención, la lejanía de dichos espacios, la documentación que se les solicita, los costos, prácticas discriminatorias o el desconocimiento de las instituciones.
- En una guía de orientaciones generales para la atención de esta población, el UNFPA estimó que en México hay más de 20 mil mujeres migrantes potencialmente afectadas por los cambios en el contexto y políticas migratorias en 2025.
Expuso que diversos informes nacionales e internacionales han documentado que quienes están en situación irregular son víctimas frecuentes de violencia sexual, trata de personas, extorsión y explotación, tanto por particulares como en entornos institucionales.
Junto con la OIM, destacó que las instituciones que no atienden a sobrevivientes de agresiones de género, pero por diversas circunstancias son el primer contacto, tienen la responsabilidad de comunicarse con las especializadas en la materia para orientarlas y poder brindar el apoyo adecuado, ya que éstas cuentan con planes de acción en casos de alto riesgo y pueden contactar a autoridades de seguridad.
Enfatizaron que en la atención de víctimas es una práctica discriminatoria que se les exija o condicione la regularización de su situación migratoria para acceder a un servicio o derecho, al igual que hacer comentarios prejuiciosos o estereotipados que generalicen aspectos sobre su nacionalidad o estado de origen.
La migración de mujeres a México refleja las desigualdades regionales
De las mujeres migrantes extranjeras colombianas y venezolanas que han llegado a México, 51 por ciento cuentan con niveles universitarios concluidos, mientras que en el caso de Cuba, este indicador alcanza 48 por ciento, de acuerdo con un informe de la Unidad de Política Migratoria de la Secretaría de Gobernación.
- En el extremo opuesto, las mujeres que proceden de Guatemala son las que presentan el mayor rezago educativo, con 53 por ciento de ellas que aún no han concluido la primaria.
Además, la población migrante de Venezuela y Colombia ocupa los primeros lugares entre los países latinoamericanos con mayor presencia en nuestro territorio, indica el estudio denominado Reconocimiento de las capacidades de las mujeres migrantes en la política migratoria en México, publicado por la dependencia que encabeza Rosa Icela Rodríguez y elaborado por la investigadora Gabriela Pinillos, doctora en ciencias sociales con especialidad en estudios regionales por El Colegio de la Frontera Norte.
Las teorías sobre los casos de Colombia y Venezuela
“Colombia lidera con el mayor porcentaje femenino, lo que puede asociarse a una migración laboral en sectores de servicios, procesos de reunificación familiar o trayectorias autónomas de movilidad femenina”, cita el documento.
La investigación agrega que “en el caso de Venezuela, la feminización puede estar vinculada a estrategias familiares en las que mujeres migran primero o buscan protección y estabilidad”.
También se expone que la proporción entre migrantes mujeres y hombres tiene variaciones dependiendo de cada país de origen.
- En el caso de Colombia, Brasil, Venezuela, Guatemala y Honduras, entre 50 y 56 por ciento del flujo migratorio está conformado por mujeres.
- Por el contrario, en casos como la comunidad haitiana, las mujeres representan 31 por ciento de los migrantes a México, 40 por ciento en el caso de Perú y 42 por ciento en cuanto a Cuba.
- Respecto al acceso a tarjetas de documentación en México por género, también hay coincidencias con el grado de escolaridad. En la lista de países con población que accede a tarjetas de residencia permanente están las venezolanas y colombianas, mientras que en el caso de las tarjetas de residencia temporal, son las hondureñas quienes más las reciben.
Cuentan con estudios y son altamente calificadas
Tras apuntar que los estudios sobre migración y género son elementos claves para comprender los procesos y cambios a los que se enfrenta el mundo y, particularmente, en el continente americano, la investigación expone que este tipo de análisis da cuenta del perfil escolarizado y altamente calificado de las mujeres migrantes en el país, a la vez que muestra las desigualdades estructurales que persisten en el continente.
Además, se expone la necesidad de “considerar la yuxtaposición de las desigualdades” en la política migratoria en el país, ya que “no es lo mismo ser una mujer migrante profesional que una mujer indígena en migración”, ya sea interna o transfronteriza.
“La política migratoria fundamentada en las capacidades de las mujeres y en su formación académica y experiencia de vida podría considerar la riqueza que surge del encuentro entre mujeres de distintas nacionalidades. Esa visión permitiría promover estrategias conjuntas para el desarrollo humano de las mujeres de todas las nacionalidades”, principalmente de quienes han tenido menores oportunidades por la estructura social de sus países de origen, se recalca en el documento.
Mujeres migrantes en México sufren revictimización y desprotección
El Instituto para las Mujeres en la Migración A.C. (IMUMI) advirtió que las mujeres migrantes en México enfrentan revictimización institucional y protección insuficiente ante violencia de género, a pesar de la existencia de un marco legal sólido y la adhesión del país a compromisos internacionales en derechos humanos y migración.
- En un resumen del Análisis de políticas públicas sobre prevención, atención y erradicación de la violencia basada en género contra mujeres en contextos de movilidad humana en Guatemala, El Salvador, Honduras y México, la organización señaló que la brecha entre la normativa y su aplicación deja a miles de mujeres en situación de movilidad en condiciones de vulnerabilidad.
Afirmó que México ha ratificado instrumentos internacionales clave, como la Convención Internacional sobre la Protección de los Derechos de Todos los Trabajadores Migratorios y de sus Familiares, la Convención Belém do Pará y la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados, así como acuerdos recientes como el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.
Señaló que en el plano nacional, el país cuenta con leyes como la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia, la Ley de Migración y la Ley sobre Refugiados, Protección Complementaria y Asilo Político, además de políticas públicas como el Programa Nacional de Derechos Humanos 2020-2024 y el Programa Nacional para la Igualdad entre Mujeres y Hombres.
Sin embargo, el IMUMI identificó una profunda disparidad entre la ley y la protección real.
Según el informe, la violencia basada en género es tanto causa de desplazamiento forzado como riesgo constante durante el tránsito y la estancia en México.
- El 53% de la población asistida por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en 2024 señaló la violencia de género como motivo principal para huir de sus países.
El reporte resalta que la ausencia sistemática de registros que incluyan la variable migratoria en los sistemas oficiales impide dimensionar la magnitud real del problema.
Entre enero de 2016 y agosto de 2024, los 69 Centros de Justicia para las Mujeres brindaron más de 89 millones de servicios, pero solo 5 mil 429 correspondieron a mujeres extranjeras, lo que representa apenas el 0.006%. Algunos centros ni siquiera solicitan la condición migratoria de las usuarias.
- En el periodo 2019-2025, las mujeres constituyeron el 30% de la migración irregular, cifra superior al 22% registrado entre 2012 y 2018.
- En 2025, el 45% de las nuevas solicitudes de asilo correspondió a mujeres, frente al 30% en 2013.
- Además, el 60% de las personas migrantes reportó incidentes de seguridad, como robo, secuestro y extorsión, durante su tránsito.
El IMUMI también documentó que el 70.1% de las mujeres mayores de 15 años en México ha sufrido algún tipo de violencia.
La fragmentación en la coordinación institucional y la distribución dispersa de recursos dificultan una respuesta integral.
Denunció que persisten prácticas discriminatorias y obstáculos para el acceso a la justicia, lo que genera revictimización y limita el enfoque de interseccionalidad necesario para atender a las mujeres migrantes.
El informe destaca que las organizaciones de la sociedad civil desempeñan el papel principal en la atención y protección de mujeres migrantes sobrevivientes de violencia de género.
Estas entidades ofrecen acompañamiento, asesoría jurídica, apoyo psicosocial y refugio ante la falta de respuesta estatal suficiente.




















