El subsecretario de Justicia, Todd Blanche, informó que el departamento estaba publicando más de tres millones de páginas de documentos en esta última divulgación. Los archivos, publicados en el sitio web del departamento, incluyen 2000 videos, 180.000 imágenes y millones de páginas de registros que, según los funcionarios, se retuvieron de una divulgación inicial en diciembre.
«La divulgación de hoy marca el final de un proceso muy completo de identificación y revisión de documentos para garantizar la transparencia al pueblo estadounidense y el cumplimiento de la ley”, dijo Blanche en una conferencia de prensa anunciando la medida.
“No protegimos al presidente Trump, no protegimos a nadie”, insistió el subsecretario.
Después de no cumplir con un plazo del 19 de diciembre establecido por el Congreso para liberar todos los archivos, el Departamento de Justicia dijo que encargó a cientos de abogados revisar los registros para determinar qué necesita ser tachado, para proteger las identidades de las víctimas. Blanche anticipó que todas las imágenes de mujeres serán censuradas, salvo las de Maxwell.
El número de documentos sujetos a revisión ha aumentado a 5,2 millones, incluidos duplicados, dijo el departamento.
El Departamento de Justicia publicó decenas de miles de páginas de documentos justo antes de Navidad, incluidos fotografías, transcripciones de entrevistas, registros de llamadas y registros judiciales. Muchos de ellos ya eran públicos o estaban fuertemente censurados.
Esos registros incluían registros de vuelo previamente publicados que mostraban que Trump voló en el jet privado de Epstein en la década de 1990, antes de que tuvieran un desacuerdo, y varias fotografías del expresidente Bill Clinton.
En un comunicado de prensa en el que se anunciaba la publicación de documentos, el Departamento de Justicia escribió: “Algunos de los documentos contienen afirmaciones falsas y sensacionalistas contra el presidente Trump que se presentaron al FBI justo antes de las elecciones de 2020. Para que quede claro, las afirmaciones son infundadas y falsas, y si tuvieran una pizca de credibilidad, sin duda ya se habrían utilizado como arma contra el presidente”.
Ni Trump, un republicano, ni Clinton, un demócrata, han sido públicamente acusados de delitos relacionados con Epstein, y ambos han dicho que no tenían conocimiento de que él estaba abusando de chicas menores de edad.
Epstein se suicidó en una celda de cárcel de Nueva York en agosto de 2019, un mes después de ser acusado de cargos federales de tráfico sexual.
En 2008 y 2009, Epstein estuvo en la cárcel en Florida después de declararse culpable de promover la prostitución de una menor de 18 años. En ese momento, los investigadores habían reunido evidencia de que Epstein había abusado sexualmente de chicas menores de edad en su casa en Palm Beach, pero la fiscalía federal acordó no procesarlo a cambio de su declaración de culpabilidad por cargos estatales menores.
En 2021, un jurado federal en Nueva York condenó a Maxwell, una socialité británica, por tráfico sexual por ayudar a reclutar a algunas de las víctimas. Actualmente, ella cumple una sentencia de prisión de 20 años en un campo de prisioneros en Texas, después de ser trasladada desde una prisión federal en Florida. Maxwell niega cualquier delito.
Los fiscales federales nunca acusaron a nadie más en relación con los abusos de Epstein, pero una de sus víctimas, Virginia Roberts Giuffre, lo acusó de haber arreglado para que ella tuviera encuentros sexuales a los 17 y 18 años con numerosos políticos, magnates de negocios, académicos destacados y otros, todos los cuales negaron sus acusaciones.
Giuffre se suicidó en su granja en Australia el año pasado a los 41 años. Y aquí en México, ¿quién podrá suicidarse?, ya lo veremos en las próximas semanas.

Estas afirmaciones forman parte de una narrativa más amplia que apunta a conductas indebidas protegidas por estructuras institucionales, en las que funcionarios de alto nivel habrían sido encubiertos mediante canales diplomáticos y judiciales.
En sus declaraciones, Turner acusa directamente a Anthony Wayne de abuso sexual contra una menor de 11 años, y sostiene que el caso habría sido ocultado deliberadamente mediante influencias en los sistemas judiciales y diplomáticos.
si bien los documentos no concluyen la veracidad de estos señalamientos, la inclusión de dichas acusaciones busca activar mecanismos de supervisión interinstitucional, al colocar el tema en una dimensión de posible encubrimiento a gran escala.
De corroborarse esta afirmación, podría tener consecuencias políticas y diplomáticas para ambos países, pues se trataría de omisión deliberada ante presuntos delitos graves, muy pero muy graves.
Hasta el momento, ninguna de las acusaciones ha sido probada judicialmente, ni existe un pronunciamiento oficial que confirme los señalamientos contra los funcionarios mencionados o contra el expresidente mexicano, quien por cierto “extrañamente” no ha fijado su postura ante esta horrible situación. Por el momento ¡Hasta ahí la dejamos!
























