Al concluir el cuarto trimestre del año, la informalidad alcanzó a 32.9 millones de personas, una cifra que representa más de la mitad de la fuerza de trabajo en el país.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la Población Ocupada se situó en 59.8 millones de personas.
- De este universo, 55% labora en la informalidad, lo que significa que 55 de cada 100 trabajadores carecen de contratos legales, prestaciones de ley o acceso a servicios de salud.
Además, mientras que en el cuarto trimestre de 2024 se reportaron 32.4 millones de personas en esta condición, para el mismo periodo de 2025 la cifra creció en cerca de 500 mil personas.
Este incremento llevó la tasa de informalidad de 54.5% a 55.0% de los ocupados en 12 meses.
- Para Fernando Bermúdez Pire, director de Relaciones Corporativas de la consultoría especializada en capital humano ManpowerGroup, el crecimiento persistente de este fenómeno no es sólo una estadística, sino un freno estructural para el país.
- El directivo enfatizó que mantener a millones de trabajadores sin acceso a ahorros para el retiro o servicios de salud obstaculiza la competitividad de México.
- “El aumento de la informalidad confirma su persistente crecimiento. Este fenómeno no sólo representa un desafío económico, sino que también limita el desarrollo laboral de millones”.
El especialista subrayó que la falta de protección coloca a los empleados en una situación de alta vulnerabilidad, especialmente ante crisis económicas o emergencias de salud, al no contar con el respaldo de una contratación formal.
“Más de la mitad de la fuerza laboral mexicana carece de prestaciones y seguridad social, lo que obstaculiza el avance del país al mantener a trabajadores en una situación vulnerable, sin acceso a ahorro para el retiro ni estabilidad”.
- A nivel estatal, las entidades federativas del sur y sureste de México presentaron los niveles más altos de informalidad, en Oaxaca (80.1%), Guerrero (75.7%) y Chiapas (74.9 por ciento).
- En contraste, los estados del norte mostraron las tasas más bajas de empleo informal, como Coahuila (33.3%), Nuevo León (35.4%) y Chihuahua (36.2%).
- El directivo señaló que el marco legal requiere una actualización urgente para permitir que más personas den el salto a la formalidad sin que esto represente una carga insostenible para las unidades económicas.
Pidió atacar las causas de la desigualdad regional en cuanto a la informalidad.
Causas y diferencias regionales de la informalidad
“Cuando estos negocios desaparecen, las personas trabajadoras suelen recurrir a la informalidad ante la falta de alternativas laborales”, expuso Montes.
- Los datos del Inegi muestran que a nivel estatal, Oaxaca registró la mayor tasa de informalidad, con 80.1 por ciento; seguido de Guerrero con 75.7 por ciento, y Chiapas con 74.9 por ciento, lo que evidencia una marcada brecha regional.
- Montes subrayó que iniciar una actividad en el sector informal continúa siendo más sencillo y menos costoso que formalizarse, debido a trámites complejos y elevados costos regulatorios que desincentivan la creación de negocios formales.
“La informalidad es mayor en regiones donde la cobertura de seguridad social es limitada y las oportunidades de empleo formal son escasas”, apuntó.
Crecimiento del empleo y calidad laboral
Si bien al cierre del cuarto trimestre del año pasado, se reportó 59.78 millones de personas ocupadas, esto apenas representó un aumento anual de 0.50 por ciento; mientras la informalidad avanzó 1.52 por ciento en el mismo periodo.
- Para Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico de Grupo Monex, el problema central del mercado laboral mexicano no es la generación de empleo, sino su calidad.
- “El mercado laboral continúa creando ocupación, pero una parte importante corresponde a empleos precarios, sin seguridad social ni derechos laborales”, afirmó.
- La analista explicó que la estructura productiva del país está dominada por unidades económicas pequeñas, con baja productividad y limitado acceso al financiamiento, lo que dificulta la formalización.
Agregó que la desigualdad regional mantiene niveles elevados de informalidad en el sur del país, mientras que la cobertura insuficiente de seguridad social empuja a millones de personas hacia esquemas laborales informales.
Los datos del Inegi muestran que la tasa de desocupación nacional se ubicó en 2.5 por ciento, siendo Tabasco, Sonora, Ciudad de México, Coahuila y Jalisco, los estados que reportaron los niveles más altos de desempleo.
Impacto de reformas laborales y consecuencias de la informalidad
Sobre el impacto de recientes reformas laborales, como el aumento de vacaciones o los incrementos al salario mínimo, Quiróz consideró que podrían estar influyendo en los costos de contratación formal, aunque no representan la causa principal del aumento de la informalidad.
- Explicó que medidas como los incrementos sostenidos al salario mínimo, la ampliación de vacaciones o la discusión sobre la reducción de la jornada laboral elevan el costo total de contratación, especialmente para pequeñas y medianas empresas intensivas en mano de obra.
“La informalidad reduce la base tributaria, limita los ingresos públicos y presiona al sector formal, que debe compensar la falta de aportaciones. Al mismo tiempo, las personas trabajadoras informales enfrentan ingresos inestables, menor acceso a servicios de salud y ausencia de protección ante crisis, lo que amplifica la vulnerabilidad y la desigualdad en México”, concluyó.
Mercado laboral de México en cifras
La ENOE arrojó que 2025 cerró con:
- 61.3 millones de mexicanos en la Población Económicamente Activa.
- 59.8 millones en la población ocupada, formal e informal.
- 1.6 millones en la población desocupada o desempleada.
- 4.1 millones con necesidad de una segunda chamba, para cubrir sus necesidades.
- 21.8 millones en condiciones críticas de ocupación: bajo salario y jornada laboral fiera de la ley./Agencias-PUNTOporPUNTO






















