MÉXICO cuenta con cerca de 35 BILLONES de pies cúbicos de RESERVAS totales de GAS NATURAL

México tiene potencial para la extracción de gas natural, al ubicarse entre los 10 países con mayores reservas totales del continente americano, lo que podría contribuir a reducir la dependencia de este energético importado de Estados Unidos; sin embargo, para su aprovechamiento se requieren inversiones millonarias en infraestructura y tecnología que actualmente analiza el gobierno federal.

El país cuenta con cerca de 35 billones de pies cúbicos de reservas totales de gas natural, incluyendo recursos probables y posibles, lo que refleja un potencial energético aún no desarrollado, de acuerdo con datos del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

​La presidenta Claudia Sheinbaum reconoció que México cuenta con estos recursos, lo que podría generar nuevas oportunidades y contribuir al fortalecimiento de la soberanía energética. En este contexto, señaló que se analizan alternativas para aprovechar mejor los recursos disponibles, reducir gradualmente la dependencia de importaciones desde Estados Unidos y fortalecer la seguridad energética en el mediano plazo.

“Ese es el tema del gas, que ya pronto le vamos a entrar aquí en ‘La mañanera’, porque hoy importamos 75 por ciento de Estados Unidos, y tenemos que fortalecer la soberanía energética en el gas”, dijo la mandataria a mediados de marzo.

Incluso, en febrero reveló que su administración analiza el uso de fracking como una opción, aunque priorizando alternativas menos contaminantes.

Esto lo afirmó porque la reciente tensión internacional por el conflicto entre Irán y Estados Unidos evidenció uno de los riesgos centrales para la industria y la generación eléctrica nacional: el incremento acelerado en los precios del energético y la posibilidad de que Washington redireccione sus exportaciones hacia mercados más rentables.

La fragilidad de esta dependencia radica en que, si bien México concentra alrededor de 70 por ciento de las exportaciones de gas estadunidense por ducto, la política energética de ese país puede cambiar.

  • Ramsés Pech, director de Caraiva y Asociados, dijo que al carecer el país de reservas estratégicas; contando apenas con almacenamiento para dos o tres días en ductos y tanques físicos, la seguridad del suministro dependerá totalmente de la disposición de Estados Unidos para priorizar el respaldo a su vecino del sur por encima de sus compromisos internacionales y sus propios centros estratégicos de almacenamiento.
  • ​Un ejemplo reciente de riesgo es el acuerdo firmado por el presidente Donald Trump con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, para incrementar el suministro de gas hacia Asia, lo que abre a Estados Unidos la posibilidad de diversificar sus clientes.

También el aumento del precio es un problema; del 27 de febrero al 27 de marzo aumentó el costo del gas natural casi 10 por ciento, y con posibilidades de que acelere si aumentan las tensiones en los mercados por mayores ataques en Irán y el estrecho de Ormuz.

Al respecto, Fitch Ratings advirtió que el alza en los precios del gas natural derivada del conflicto podría presionar en el corto plazo las ganancias de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ya que más de 60 por ciento de su generación depende de este combustible y más de 70 por ciento se importa de Estados Unidos.

“CFE implementó un programa de cobertura de materias primas para mitigar esta exposición; a diciembre de 2025, las coberturas financieras de gas natural de CFE representaban 64.5 por ciento del consumo diario anual. Además, el gobierno compensa parcialmente las tarifas de los clientes agrícolas y residenciales de bajo consumo a través de subsidios y aumentos graduales de tarifas; sin embargo, este apoyo no es inmediato”, detalló la calificadora.

Recursos hay, pero no se extraen

México construyó su modelo energético sobre una ventaja geográfica clave: la cercanía con Texas, uno de los mercados de gas natural más abundantes y baratos del mundo. Esto permitió que la industria nacional accediera a precios significativamente menores frente a otras regiones.

  • Pero expertos afirman que ahora el país se encuentra ante una disyuntiva estructural: seguir conectado a este mercado que, aun con el aumento de precio, sigue siendo más barato el gas que en otras latitudes o avanzar hacia el desarrollo de su propio potencial productivo, con mayores costos, pero mayor autonomía energética; por lo que ellos recomiendan un punto medio.

Rafael Scott, socio y líder de la práctica de Energía, Materiales y Sostenibilidad de McKinsey, expuso que el país tiene margen para ambas rutas, aunque el equilibrio no es sencillo, pues dicen que el país está entre los 25 principales productores globales y cuenta con recursos prospectivos suficientes para más de 160 años de consumo, es decir hay gas, pero no se saca.

“Tenemos una cantidad de recursos no convencionales impresionante. Lo que están haciendo con el shale gas en Estados Unidos es un gran boom. Podríamos hacerlo en México perfectamente si regularizamos una cadena de suministro adecuada”, explicó.
Actualmente Pemex mostró señales de recuperación; al cierre del último trimestre de 2025 la producción nacional se elevó a 3 mil 879 millones de pies cúbicos diarios, gracias al desarrollo de campos estratégicos como Bakté en el sur e Ixachi.

  • Sin embargo, este esfuerzo es menor si se considera que la demanda interna es de 9.11 mil millones de pies cúbicos diarios.
  • De acuerdo con un reporte de la Cepal sobre el gas natural, en México se abandonó la política de autosuficiencia en 1992, y se aceptó implícitamente que su estabilidad eléctrica depende de las importaciones.
  • El documento señala como un ejemplo de esta vulnerabilidad los choques climáticos de 2021, los cuales demostraron que cuando el suministro se interrumpe, México no tiene un plan B sólido. Ramsés Pech añadió que a diferencia de otras potencias, nuestro país carece de reservas estratégicas de almacenamiento; la capacidad se limita a apenas dos o tres días de inventario en ductos.

El socio de Mckinsey, Rafael Scott agregó que no obstante, en medio de esta tensión, surge una oportunidad de negocio global, la reexportación del gas natural.

México posee una salida natural al Océano Pacífico a través de Baja California y Sonora. Actualmente, se están desarrollando proyectos de gas natural licuado en Tamaulipas, Sinaloa y Baja California que buscan transformar el gas texano en líquido para enviarlo a Japón, Corea y Singapur.

Los especialistas concluyeron en que aprovechar los precios bajos de Estados Unidos es una decisión financiera lógica, pero ignorar el desarrollo de la producción propia y la infraestructura de almacenamiento es un riesgo que el país no puede permitirse a largo plazo./Agenicas-PUNTOporPUNTO

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