Durante casi tres décadas, el sarampión fue considerado en México una enfermedad contenida. No erradicada, pero sí controlada gracias a campañas de vacunación sostenidas que permitieron mantener la inmunidad colectiva. Ese equilibrio, sin embargo, es frágil.
La Secretaría de Salud confirmó la reaparición de casos en distintas entidades del país. El fenómeno no responde a la falta de vacunas, sino a una disminución en la cobertura de inmunización en ciertos grupos de la población, condición suficiente para que el virus vuelva a circular.
- El sarampión se transmite por el aire y tiene una capacidad de contagio particularmente alta. Cuando la cobertura de vacunación desciende por debajo del nivel necesario para mantener la inmunidad colectiva, el virus encuentra nuevamente condiciones para propagarse. Así lo han advertido de manera reiterada autoridades sanitarias nacionales e internacionales.
- A diferencia de otras enfermedades, el sarampión no cuenta con un tratamiento antiviral específico. La estrategia de control se basa casi por completo en la prevención, el seguimiento epidemiológico y la vacunación oportuna.
- Como parte de la respuesta sanitaria, las autoridades han reforzado la aplicación de la vacuna triple viral (SRP), dirigida a niñas, niños, adolescentes y adultos que no cuentan con esquema completo o no tienen comprobante de vacunación. En contextos de riesgo, también se aplica la llamada dosis cero a bebés de entre 6 y 11 meses como medida preventiva adicional.
Existen excepciones médicas específicas: la vacuna no se aplica durante el embarazo, ni en personas con inmunodeficiencias graves o antecedentes de reacciones alérgicas severas. En contraste, la lactancia no es una contraindicación.
La vacuna SRP protege contra sarampión, rubéola y parotiditis. Forma parte del esquema nacional de vacunación y ha demostrado, durante décadas, ser una herramienta segura y eficaz para prevenir brotes y reducir complicaciones graves.
De acuerdo con la IMSS, completar el esquema es fundamental para garantizar la protección individual y colectiva.
Organismos internacionales como la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud coinciden en que mantener coberturas altas de vacunación es clave para evitar la reaparición sostenida del sarampión en la región.
La evidencia es clara: cuando la vacunación se interrumpe, los avances en salud pública pueden revertirse.
- En México, la vacuna SRP se aplica de forma gratuita en centros de salud del sistema público como parte de la estrategia nacional de prevención. La lógica sanitaria es conocida y probada: mientras mayor sea la cobertura, menor será la circulación del virus.
El regreso del sarampión no representa una amenaza desconocida, sino una alerta sanitaria que recuerda que los logros en salud pública requieren continuidad. La diferencia, hoy, es que la herramienta para contenerlo ya existe y está disponible.
Llama OPS a reforzar vigilancia de sarampión
La Organización Panamericana de la Salud (OPS) llamó a a reforzar de manera prioritaria las actividades de vigilancia y vacunación en contra del sarampión de cara al próximo Mundial de Futbol.
En una alerta epidemiológica emitida el viernes pasado recomendó implementar búsquedas activas comunitarias, institucionales y de laboratorio para la identificación temprana de casos.
«La OPS recomienda a los países que revisen su desempeño en la vigilancia del sarampión y la rubéola, así como los niveles de cobertura de vacunación, a fin de identificar las áreas de mayor riesgo e implementar acciones preventivas», expuso.
«Concretamente, y en el contexto de la Copa Mundial de la FIFA 2026 y de otros eventos masivos, los países deben incrementar la sensibilidad de su sistema de vigilancia a través de la implementación de búsquedas activas, para documentar la ausencia de casos de sarampión y rubéola, y ofrecer información y servicios de vacunación a los viajeros.
- La OPS planteó aconsejar a todo viajero de seis meses de edad o mayor que asista al Mundial y no pueda mostrar prueba de vacunación (con dos dosis de contra sarampión-rubeola) o inmunidad, que reciba una dosis, de preferencia dos semanas antes de viajar a áreas donde se ha documentado la transmisión de sarampión o rubéola.
«Las autoridades de salud deben tener en cuenta que un certificado de vacunación de sarampión no es un requisito para ingreso a los países en el marco del RSI (Reglamento Sanitario Internacional de 2005)», aeveró.
- La Organización reportó que hasta la semana epidemiológica 20 se habían registrado este año 20 mil 521 casos confirmados de sarampión en las Américas, 10 mil 920 de ellos en México, 6 mil 209 en Guatemala, mil 952 en Estados Unidos y mil 018 en Canadá.
- En México, detalló, los casos fueron notificados en 31 entidades federativas, la mayoría en Jalisco, con 6,162 casos, Ciudad de México, con 943, y Chiapas, con 809 casos.
- Los casos confirmados se distribuyen con mayor frecuencia en el grupo de 30 a 34 años, con 12.2 por ciento, seguido de los de 5 a 9 años y , 25 a 29 años con 11,6 por ciento cada uno.
«En cuanto a la tasa de incidencia, el grupo de edad de menores de un año reportó la tasa más elevada con 44.67 casos por cada 100,000 habitantes, seguido del grupo de 1 a 4 años y 30 a 34 años, con tasas de 14.81 y 12.48 respectivamente», precisó la OPS.
Se aplicarán vacunas en el AICM y centrales camioneras por el Mundial 2026
A partir del 3 de junio se aplicarán vacunas en las terminales del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), en centrales camioneras y festivales futboleros, para evitar la propagación de enfermedades ante la llegada de miles de turistas con motivo del Mundial, indicó la secretaria de Salud Pública capitalina, Nadine Gasman.
- En un contexto de aumento de casos de ébola y sarampión a nivel internacional, la secretaria consideró que «hay poco riesgo» en la Ciudad de México. Sin embargo, señaló que, ante la llegada de personas de diferentes partes del mundo por la justa deportiva, se implementará una estrategia y protocolo emitidos por la Secretaría de Salud federal para la detección de casos en aeropuertos.
El protocolo integral de sanidad internacional en el AICM
El Gobierno de la Ciudad de México ha diseñado un protocolo integral de sanidad internacional para garantizar la seguridad de los miles de turistas que arribarán a la capital. El subcomité de vigilancia epidemiológica del aeropuerto cuenta con capacidad inmediata para la toma de muestras y el aislamiento de casos sospechosos, minimizando el riesgo de contagio local durante los festejos.
- Destacó que en el AICM hay un Subcomité de Vigilancia Epidemiológica, enfocado en atender la vigilancia epidemiológica para todas las enfermedades, particularmente en este momento del sarampión y el ébola.
«Hay poco riesgo. Sin embargo, como vienen personas de diferentes partes del mundo, hay una estrategia que ha mandatado el secretario de Salud: una alerta importante, para hacer detección en los aeropuertos.
«Tenemos la capacidad también de toma de muestras, aislamiento y hay un protocolo que ha dictado la Secretaría de Salud federal para la atención», dijo. En el AICM hay un Subcomité de Vigilancia Epidemiológica, que se enfoca en atender todas las enfermedades, dijo la titular de Salud.
Más contagioso que el covid-19
Todo comenzó cuando un niño de nueve años fue con sus padres a visitar familiares en Seminole, Texas, a principios del año pasado. Tras regresar a su hogar en México, una erupción roja apareció en su piel. En cuestión de semanas, tantos de sus compañeros de clase enfermaron que la escuela tuvo que cerrar.
Sin que los padres del niño lo supieran, el sarampión había comenzado a propagarse en Seminole durante su visita.
La ciudad pronto se convertiría en el epicentro del mayor brote en Estados Unidos en más de 30 años, uno que mataría a tres estadounidenses. Pero cuando el virus cruzó la frontera hacia México, estaba a punto de comenzar una tragedia aún mayor.
- El sarampión es una de las enfermedades más contagiosas del mundo, mucho más que el covid-19. Se transmite por una persona infectada al toser, estornudar o incluso solo hablar. El virus puede permanecer en el aire hasta dos horas. Una sola persona puede potencialmente infectar a 18 más.
Muchos casos son leves. El niño de nueve años que regresó de Seminole desarrolló fiebre alta y sarpullido, pero pronto mejoró y volvió a la escuela, dijo su madre.
Vive en las afueras de la ciudad de Cuauhtémoc, en una comunidad de alrededor de 30.000 menonitas, un grupo protestante conocido por su piedad, trabajo duro y pacifismo. La madre del niño contactó a la escuela cuando él se enfermó, diciendo que pensaba que podría tener sarampión. El director, Oscar Peters, dijo a CNN que entonces consultó a su propio médico, quien le aconsejó que no se preocupara. Los casos de sarampión eran raros.
- Unos días después, uno de los compañeros menonitas del niño, Artemio Bergen, un enérgico niño rubio que amaba andar en bicicleta y leer historias de terror, presentó fiebre alta. Sus padres lo observaron impotentes mientras el niño yacía postrado, su cuerpo ardía; la medicina no le daba alivio. Pronto, manchas rojas brotaron en su piel.
- En ese momento, la familia envió fotos del niño a su bisabuela de 87 años. Ella entró en pánico. “¡Corran, corran al hospital!”, imploró, según Andrés Bergen, el padre del niño. Cuando la anciana era joven, su hermana había muerto de sarampión. Nunca olvidó los síntomas.
Artemio pasó una semana en el hospital, con sus padres pendientes de él. Su fiebre era intensa y tenía dificultad para respirar. “En algunos momentos, pensamos que tal vez no sobreviviría”, recordó su padre. No existe tratamiento antiviral ni cura para el sarampión, y los médicos generalmente tratan los síntomas o manejan las complicaciones. Finalmente, el niño se recuperó. El 20 de febrero de 2025, sus padres lo llevaron a casa, aliviados de que la pesadilla había terminado. Entonces sus otros tres hijos se enfermaron.
- El sarampión puede provocar complicaciones graves e incluso la muerte al desencadenar neumonía o inflamación cerebral. Bergen se dio cuenta rápidamente de que la enfermedad no se parecía a nada que sus hijos hubieran tenido antes. Un hijo sufría tanto con la luz del sol que su padre cubrió las ventanas con plástico negro. Otro quedó sin fuerzas. “Ni siquiera podía tomar agua solo por la noche”, recordó Bergen.
La escuela menonita Esperanza, a la que asistía Artemio, tiene 240 alumnos desde jardín de niños hasta preparatoria. Es un lugar alegre, con letreros coloridos en sus pasillos encalados. “Sé la ‘I’ en KIND”, dice uno.
Aunque el médico de Peters había minimizado la posibilidad de sarampión, el director estaba preocupado. Envió una nota a los padres advirtiendo sobre “algún tipo de brote”. Pronto, un tercio del alumnado estaba enfermo. Peters suspendió las clases, pero el virus ya se había extendido más allá de su escuela.
“Fue cuestión de, creo, tres o cuatro semanas, y todas las escuelas de alrededor tenían sarampión”, recordó. Ellas también cerraron.
- A finales de marzo, Iris Ramírez, funcionaria estatal de epidemiología en la ciudad capital de Chihuahua, a 100 kilómetros al este, notó algo extraño. Los empleados de tiendas estaban enfermando de sarampión. Dijo que pronto hizo la conexión: los menonitas de Cuauhtémoc viajaban a Chihuahua los fines de semana para comprar en Costco, Sam’s Club y otras megatiendas. El virus llegó con ellos.
- El sarampión rápidamente comenzó a circular más allá de los menonitas. Sus jornaleros desempeñaron un papel clave en su propagación, dijo Nakamura, el funcionario federal de Salud. Muchos eran trabajadores agrícolas indígenas temporales que venían de aldeas pobres y remotas en las montañas, con bajas tasas de vacunación.
El primero en morir en el brote de sarampión de Cuauhtémoc fue un jornalero indígena de 46 años que vivía no muy lejos de la casa de los Bergen, según funcionarios regionales de Salud. A principios de junio, murió una niña de cuatro años, hija de un trabajador indígena en otro barrio menonita. Además de la falta de vacunas, algunos de los indígenas sufrían de desnutrición y otros factores que complicaban el sarampión, dijeron los funcionarios de Salud.
Al final del año, la epidemia en el estado de Chihuahua finalmente disminuyó. Pero había matado a 21 personas, 17 de ellas indígenas. Y el virus comenzaba a propagarse en otras partes de México.
En México, el dinero no llegó a las vacunas
En México, sin embargo, el problema no era tanto ideológico como de ejecución.
Su gobierno sigue políticas de salud pública más convencionales que la administración Trump, que nombró a un escéptico de las vacunas —Robert F. Kennedy Jr.— como secretario de Salud y Servicios Humanos. Kennedy ha emitido mensajes contradictorios sobre la vacuna contra el sarampión, en ocasiones recomendándola, pero en otras diciendo que causa graves “eventos adversos” y promoviendo tratamientos no comprobados (la Organización Mundial de la Salud dice que la vacuna es segura y eficaz).
- México había establecido un programa de vacunación de primer nivel después de que una pandemia de sarampión en 1989-1990 dejó más de 8.000 muertos. A fines de la década de 1990, el sarampión había sido declarado eliminado.
- En los últimos años, sin embargo, el programa de vacunación se debilitó en medio de recortes al gasto en salud, la pandemia de covid y una fallida reestructuración del sistema médico nacional.
“El gobierno desvió su atención a otras cosas”, dijo Alejandro Macías, un médico infectólogo que ayudó a liderar la respuesta gubernamental a la pandemia de gripe H1N1 en 2009. “La verdad es que el dinero no fluyó hacia las vacunas”.
- En la región de Chihuahua, solo alrededor de dos tercios de los niños de un año habían recibido su primera dosis recomendada de la vacuna contra el sarampión en 2024, según datos oficiales. Un alto funcionario de Salud estatal, el doctor Hugo Covián, dijo a CNN que el gobierno federal no proporcionó suficientes vacunas. “Si no tenemos estos medicamentos, por supuesto que no podemos alcanzar niveles adecuados de cobertura”, afirmó en una entrevista.
- Eduardo Clark, un alto funcionario de la Secretaría de Salud federal, negó que el presupuesto para vacunas se hubiera reducido recientemente. El problema de la disminución de la cobertura no era nuevo, señaló, citando un estudio en la revista científica Vaccines que encontró un déficit del 25 % en la administración de vacunas contra el sarampión en México entre 2006 y 2024.
Desestimó las acusaciones de que las vacunaciones habían caído en picada bajo el antecesor de Sheinbaum, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, cuyo mandato terminó en 2024, diciendo que “si fuera cierto, habríamos tenido millones de casos”.
Aun así, a lo largo de los años, la tasa de vacunación había caído muy por debajo del nivel de Estados Unidos, descendiendo por debajo del 80 % para 2023, según el estudio en Vaccines.
La “cruel matemática” del crecimiento viral
El verdadero culpable del brote en México no es el niño de nueve años que viajó a Texas, dicen los epidemiólogos. Con el sarampión aún endémico en muchas partes de África, Asia y Medio Oriente, y con brotes en ciudades de Canadá y Estados Unidos, es inevitable que un viajero ocasionalmente lleve un caso a casa.
- Eso no es un gran problema en sí mismo, dice el doctor Carlos del Río, epidemiólogo mexicano radicado en la Universidad de Emory en Atlanta.
“Si las tasas de vacunación son del 96 %, no hay propagación”, dijo. Pero incluso una cobertura del 90 % deja a una comunidad expuesta a la cruel matemática del crecimiento exponencial del virus.
Las autoridades señalan que el impacto fue limitado cuando una niña de cinco años no vacunada llegó al estado sureño de Oaxaca en enero de 2025, portando una cepa de sarampión común en Asia, donde había viajado.
“Afortunadamente, terminó en una comunidad altamente vacunada, y el virus solo alcanzó a un pequeño número de personas”, dijo Nakamura.
En los barrios menonitas de Cuauhtémoc, los funcionarios locales de Salud dicen que solo alrededor del 30 % estaban vacunados cuando llegó el sarampión. Fue como arrojar un cigarrillo encendido sobre un montón de hojas secas.
- Bergen, quien dirige una empresa de maquinaria agrícola, recuerda haber recibido las vacunas contra el sarampión cuando era niño en la escuela. Pero decidió no vacunar a Artemio después de que el hermano mayor del niño tuviera una mala reacción a la lactosa en otra vacuna infantil.
- La decisión no parecía arriesgada en ese momento, recordó. “El sarampión era algo de lo que hablaban nuestros abuelos”, dijo. Pertenecía a otra época.
- Como otros mexicanos, Bergen también se volvió más desconfiado del sistema médico durante la pandemia de covid-19. “Vimos personas que se pusieron peor después de la vacuna que quienes no la recibieron”.
Alrededor de media docena de niños de la escuela Esperanza terminaron en el hospital con complicaciones del sarampión, especialmente problemas respiratorios.
Muchos padres no se dieron cuenta inicialmente de la posible gravedad de la enfermedad, dijo Peters. Algunos le sugirieron que todos los niños deberían infectarse para lograr una “inmunidad de rebaño” natural, una idea rechazada como peligrosa por la mayoría de los médicos. Los padres a favor de las vacunas comenzaron a pelearse con los que estaban en contra.
“De hecho, programé citas con médicos para los padres”, recordó el director. “No quiero que los niños mueran solo porque estamos siendo descuidados”./Agencias-PUNTOporPUNTO





















