TRUMP ha utilizado a reguladores federales para PRESIONAR o MANIPIULAR a MEDIOS

La estrategia del presidente Donald Trump de demandas legales, amenazas por reguladores oficiales e incesantes insultos –incluyendo su favorito de calificar a cualquier medio o periodista crítico como “enemigo del pueblo”– ha funcionado al lograr que algunos de los medios más poderosos de Estados Unidos practiquen la autocensura en críticas hacia él, incluso hasta llegar a que comunicadores acusen que tanto 60 Minutos –el programa noticioso más visto en el país– como The Washington Post han sido “asesinados” por este gobierno y sus cómplices.

  • El mandatario, por su parte, no ha dejado de aplicar su estrategia: “¡Eres corrupta y Meet the Press es corrupto, como también ABC y CBS y CNN!”, gritó Trump a la conductora del programa de NBC, Kristen Welker, poco antes de ponerse de pie y abandonar la entrevista que se trasmitió el domingo. El magnate enfureció cuando Welker le insistió en que no se había presentado ninguna prueba de fraude en la elección presidencial de 2020, que Trump insiste en que ganó, como en las elecciones estatales de California la semana pasada. Él la acusó: “O eres corrupta o eres estúpida”.

No fue un incidente excepcional, el presidente insulta a reporteros frecuentemente cuando no aceptan lo que afirma, y parece haber adoptado el dicho de que si repites una mentira suficientes veces la gente acaba creyéndote; en el actual mercado fragmentado de medios, esa táctica parece funcionar, por lo menos entre sus propias filas.

Los permisos de transmisión, otra arma de Trump

Sin embargo, Trump también ha utilizado a reguladores federales para presionar o manipular a empresas de medios para someterlas a sus deseos. En parte, esto es posible por los cambios dramáticos en la estructura de ese sector empresarial en Estados Unidos. En 1983, 90 por ciento de los medios de este país eran propiedad de unas 50 empresas; hoy día, casi todos los principales medios están controlados por sólo seis empresas: Comcast, Walt Disney, Warner Bros, Discovery, Paramount Skydance, Sony y Amazon.

  • En los pasados seis años, personalmente ha interpuesto demandas legales contra The Wall Street Journal, The New York Times, así como las cadenas BBC, ABC, CBS y CNN, entre otros medios. Después de su relección, Brendon Carr, el jefe de la agencia federal encargada de tele-visión, empezó a amenazar con bloquear una fusión empresarial, lo cual culminó con nuevos dueños para CBS y una revisión de las licencias de transmisión de ABC y otras empresas.
  • En el caso de la primera, fue milagroso cómo 22 días después de que pagó 16 millones de dólares a un fondo para la creación de la biblioteca presidencial de Trump, como parte del acuerdo para resolver la demanda, Carr aprobó la fusión de Paramount, dueña de CBS, con Skydance Media, con el aliado del mandatario David Ellison por el control del nuevo conglomerado.

Entre sus primeras acciones, Ellison nombró a la comentarista conservadora Bari Weiss jefa de CBS News, quien rápidamente impulsó una purga de periodistas que, entre otras cosas, llevó a la crisis en 60 Minutos, programa que a lo largo de 50 años ha sido la revista de noticias de televisión más vista en el país y que el año pasado también gozaba de 2.5 miles de millones de visitas en su sitio de Internet. Luego de ser expulsados varios periodistas del programa, el más reciente fue Scott Pelley, el corresponsal sénior de 60 Minutos, quien antes fue conductor del noticiero nacional de esa cadena.

“Está asesinando a 60 Minutos. No ama a este lugar, fue traída para matarlo y justo está haciendo eso”, afirmó Pelley en referencia a Weiss en una reunión del equipo de ese programa. El día siguiente fue despedido. En una entrevista con The New York Times publicada el domingo, Pelley describió cómo durante este año a sólo pocas horas de ser trasmitido un reportaje que había producido sobre las protestas contra las medidas antimigrantes de Trump en Mineápolis y la muerte de Renee Goode –asesinada por agentes de control migratorio–, Weiss envió un correo electrónico al productor ejecutivo de 60 Minutos para preguntar si “¿podríamos hacer que los manifestantes se vieran más violentos?”, y si se podría enfatizar la amenaza que representaba Goode al agente de migración que la asesinó.

“Estaba poniendo su pulgar sobre la báscula a nombre del gobierno”, acusó Pelley en la entrevista con el Times. El productor ejecutivo que se negó a acatar esa orden ha sido despedido, como también tres corresponsales y otro más se fue por su cuenta. “Hay un sesgo político sutil que nunca he visto antes en 60 Minutos, o en CBS News”, comentó Pelley.

“Lo que Weiss y los Ellison quieren hacer es usar la marca elevada de 60 Minutos para legitimar su amistosa visión noticiosa de Trump y antizquierda”, escribió el periodista Perry Bacon en The New Republic esta semana. “Todos en CBS ahora están trabajando bajo un liderazgo que valora una ideología antizquierda y reaccionaria sobre la precisión, la democracia y la imparcialidad”. Bacon, quien antes trabajaba en The Washington Post, enfatizó que CBS no es el único objetivo.

El asesinato del Post y las alianza empresariales

Cuando Trump ganó por primera vez en 2016, el director del diario y dueño de Amazon, Jeff Bezos, decidió que su rotativo debería emplear una nueva consigna: “la democracia muere en la oscuridad”. El Post se dedicó a monitorear las mentiras y engaños del nuevo presidente y publicó editoriales críticos contra sus políticas. En respuesta, Trump intentó bloquear miles de millones en contratos gubernamentales para Amazon.

  • Con la relección de Trump, Bezos cambió su actitud. No sólo asistió como invitado especial junto con otros milmillonarios a la inauguración de Trump, sus editoriales ahora se enfocan en elogiar los llamados “mercados libres” y la reducción de impuestos, y la redacción se ha reducido de mil a sólo 350 periodistas, y con ello es notable la reducción de investigaciones periodísticas de Trump y su gobierno –aunque aún publica algunos reportajes críticos del presidente–. “El asesinato de The Washington Post”, es como la ex reportera de ese periódico Ashley Parker caracterizó las acciones de Bezos durante este último año.

Por su parte, el gobierno de Trump ha dejado claro que no desistirá de su ofensiva contra medios masivos no alineados con él, y el próximo blanco es CNN. Reguladores federales evalúan si aprueban la fusión de Skydance Media Paramount con Warner Brothers, lo cual llevaría a que los Ellison también serían dueños de CNN. “Lo más pronto que David Ellison tome esa cadena, mejor”, declaró el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en marzo. Él también ha impuesto nuevas restricciones que prohíben efectivamente a la mayoría de los principales medios del país reportar desde el Pentágono. Por otro lado, Trump logró bloquear fondos públicos para la televisión y radio pública nacional (PBS y NPR), aunque los tribunales por ahora han fallado de que lo hizo de manera ilegal.

Ellison insistió otra vez esta semana en que desea que CNN esté “en el negocio de la verdad”, pero con lo ocurrido con CBS y con la ofensiva oficial contra medios no alineados, eso está en duda.

Todo esto explica en parte por qué Estados Unidos –país autoproclamado campeón de la libertad– ahora está colocado como el número 64 en el mundo en libertad de prensa en el informe anual más reciente de Reporteros sin Fronteras./Agencias-PUNTOporPUNTO

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