ANALISTAS que anticipan una INFLACIÓN mayor a 4.50%; registran ALZA en alimentos y bebidas

La expectativa media de inflación en 4.23% incorpora un ajuste a la baja desde el 4.35% que esperaban al iniciar junio, pero sigue por arriba del 4% que proyectaron en el arranque del año.

Solo uno de los 35 analistas consultados por Citi espera una inflación menor de 4 por ciento. Se trata de Signum Research, que anticipa una variación de 3.45% en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) al cierre del año. Este pronóstico se encuentra fuera de la expectativa media que tiene el mercado en 4.23 por ciento.

  • De acuerdo con la información arrojada por la Encuesta de Citi, la media de los 35 analistas consultados considera que la inflación volverá a rebasar este año el objetivo puntual que tiene Banco de México, de una variación anual de 3% y poco más del 97% de los entrevistado proyecta que se ubicará por arriba del intervalo de variabilidad permisible, que es de 4 por ciento.
  • La expectativa media de inflación en 4.23% incorpora un ajuste a la baja desde el 4.35% que esperaban al iniciar junio, pero sigue por arriba del 4% que proyectaron en el arranque del año.

En el detalle de la información se puede ver que hay nueve analistas que anticipan una inflación mayor a 4.50% y entre ellos destaca Actinver con la expectativa más alta en 4.80 por ciento.

Junto con ellos están BNP Paribas, que proyecta una variación de 4.70% en la inflación; HSBC, que la tiene en 4.66%; GBM y Credicorp Capital, que coinciden en esperar una fluctuación de 4.60%; Bank of America que anticipa 4.54% y Bradesco que prevé 4.50% en el indicador.

Y un PIB estancado en 1.1%

Acerca del PIB, la expectativa media de crecimiento que tiene el mercado, según la información recabada por CITI, ve a la economía mexicana con un avance de 1.1% que es similar al pronóstico que tenían el 20 de mayo.

  • Esta proyección sobre la actividad económica contrasta con el 1.2% que previeron para este año en la encuesta del arranque de mes, pero sigue debajo del 1.3% que proyectaron los analistas entrevistados por la firma en enero.
  • Para ponderar esta expectativa de crecimiento que tiene el sector privado basta recordar que es inferior del pronóstico ajustado por la Secretaría de Hacienda, que espera un crecimiento promedio de 2.3 por ciento. Y se encuentra alineada al punto medio que prevé el Banco de México; expectativa que se encuentra dentro del rango revisado por el banco central, que el 6 de junio proyectó entre 0.5% y 1.7 por ciento.

Si hacemos un acercamiento al detalle de los pronósticos por especialista consultado, se puede ver que entre los 35 grupos de análisis consultados, nueve consideran que no hay elementos para anticipar un crecimiento siquiera de 1% para el PIB en este año.

Entre estos nueve expertos que destacan por tener las previsiones más bajas, cuatro que anticipan un avance del PIB de 0.8% ( Banca Mifel; Bank of America; Bradesco BBI; UBS y XP Investment).

  • Tres más estiman un avance de 0.9% (Santander México; Oxford Economics y Natixis) y uno solo, Scotiabank espera un avance de 0.7 por ciento.
  • Y en el extremo tres de los 35 analistas consultados coinciden en esperar un crecimiento de 1.5 por ciento. Se trata de BNP Paribas; Bx+; Bankaool; y GBM.

Cabe destacar que Actinver, que tiene la expectativa más alta de inflación, es uno de los 24 que proyectan un crecimiento del PIB de 1% o mayo. Específicamente, Actinver proyecta que la economía conseguirá un avance d 1.2% este 2026.

Tasa sin cambio en 6.50% y el próximo ajuste sería recorte

Con una crecimiento promedio en 1.1% y una inflación en 4.23%, los analistas consultados consideran que este año el Banco de México mantendrá la tasa sin cambio en 6.50%, tal como se encuentra ahora.

  • Solo siete especialistas de los 35 consultados precisó cuando anticipan un próximo movimiento. Dos de ellos esperan recorte de 0.25 puntos en diciembre de este año; cinco proyectan movimientos en 2027 y dos de ellos, Natixis y Scotiabank, ven alza de 25 puntos en noviembre y octubre respectivamente.

Para el próximo año, anticipan en promedio un crecimiento de 1.8% para el PIB y una inflación en 3.80% y siguen esperando que la tasa se mantendrá sin cambio en 6.50 por ciento.

Ahora marcan 1,8% para junio

La cuarta semana de junio mostró una marcada desaceleración en la inflación de alimentos y bebidas, según los relevamientos de diferentes consultoras privadas. Los informes señalaron variaciones semanales de entre 0% y 0,2% en un sector con fuerte impacto sobre el índice general. Este comportamiento refuerza las expectativas en torno al Índice de Precios al Consumidor (IPC) de junio, para el que ahora aparece un consenso mayoritario en torno a la posibilidad de mantener la tendencia descendente de los meses previos. Algunas proyecciones privadas ya estiman una suba del 1,8% para el mes, lo que implica una reducción de 0,3 puntos porcentuales (p.p.) respecto al 2,1% que marcó el indicador oficial en mayo.

De acuerdo con el informe de LCG, durante la cuarta semana de junio los precios de alimentos y bebidas no registraron aumentos en promedio. Frente a ello, el promedio mensual de las últimas cuatro semanas arrojó una inflación de 1,5%, lo que representó una baja de 0,4 p.p. frente al periodo inmediato anterior.

En el análisis semanal, LCG identificó que el incremento de verduras (+1,7%) y bebidas (+0,9%) se compensó con descensos en carnes (-0,4%) y frutas (-1,3%). Además, el informe destacó que la dispersión de precios y la presencia de valores extremos resultaron inferiores a las observadas la semana previa, lo que contribuyó a la estabilidad del índice.

  • Por su parte, la consultora Analytica reportó que los precios de alimentos y bebidas subieron 0,1% durante la cuarta semana de junio. El promedio de las últimas cuatro semanas se ubicó en 1,4%. Así, para el IPC de junio, Analytica proyectó una suba del 1,8%. Dentro del análisis de las últimas cuatro semanas, sobresalió el aumento de verduras (+5,3%) y de aguas, gaseosas y jugos (+2,4%).
  • Carnes y derivados se ubicaron entre los rubros de menor incremento, con una variación de 0,7%, mientras que no se observaron cambios significativos en café, té, yerba y cacao. Analytica también señaló bajas en pescados y mariscos (-1,9%) y en frutas (-2,3%).

En tanto, la consultora EconViews registró una suba de 0,2% en la cuarta semana de junio para una canasta de alimentos y bebidas en supermercados. El relevamiento semanal indicó que los mayores aumentos se dieron en embutidos (+2,6%), mientras que las bebidas marcaron una baja de 0,8%. El acumulado de las últimas cuatro semanas alcanzó el 1,1 por ciento.

¿Nuevo piso?

El conjunto de los relevamientos de consultoras privadas coincidió en la desaceleración de la inflación en alimentos y bebidas. Estos productos tienen un peso relevante en el cálculo del índice general de precios al consumidor. El comportamiento de este rubro generó expectativas de una continuidad en la ralentización del IPC de junio, mes para el cual se observa un consenso de proyecciones de que continuará la desaceleración.

Y la consultora Analytica marcó que la inflación en junio podría llegar a desacelerar hasta 1,8%. Un dato que de confirmarse implicaría una baja de 0,3 p.p. frente al registro de mayo ademas de regresar los niveles de julio/agosto de 2025. Sin embargo se trata del pronostico más optimista, en Fundación Libertad y Progreso -hasta la tercera semana- proyectaban que sería del 2,1% y mientras en Eco Go consideran que estará en 1,9 por ciento.

Luego del pico de inflación en marzo con 3,4%, el IPC comenzó un sendero de desaceleración al registrar 2,6% en abril y 2,1% en mayo. El objetivo del equipo económico es que esa tendencia se consolide en los siguientes meses y para ello, y en medio del conflicto en Oriente Medio, se tomaron medidas que ayudan a que el indicador vaya en ese sentido.

Más allá de la decisión de la petrolera privada-estatal YPF de congelar el precio del combustible desde el 1° de abril por 45 días y volver a prorrogar la medida con solo un aumento del 1%, la Secretaría de Energía otorgó mayores subsidios en la boleta de gas y electricidad, que moderará los aumentos un rubro clave.

  • En el caso de la boleta de gas una extensión en la bonificación extraordinaria del 25% en la boleta para los usuarios residenciales de menores ingresos inscriptos y validados en el Régimen de Subsidios Energéticos Focalizados (SEF). Esa decisión mantendrá el subsidio total en un 75%: el 50%de la bonificación general establecida por el Decreto 943/25, más otro 25% adicional extraordinario prorrogado por esta resolución.
  • La medida incluye a todos los hogares con ingresos de hasta 3 canastas básicas totales, así como a entidades de bien público, clubes barriales y otras organizaciones sin fines de lucro, sobre la totalidad de su consumo que se encuentren inscriptos en el SEF.

A su vez, en cuanto a la factura de energía eléctrica, Energía fijó para junio una bonificación extraordinaria del 11,97%, elevando el subsidio al 62% del consumo base. “La bonificación extraordinaria es un instrumento de política pública que permite a la Secretaría de Energía proteger a los sectores más vulnerables ante cambios bruscos de precios”, destacaron en el comunicado./Agencias-PUNTOporPUNTO

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