Las precipitaciones pluviales mantienen bajo alerta a gran parte de la República Mexicana debido a una intensificación notable en los acumulados de agua.
- El territorio nacional enfrenta de manera simultánea la entrada de humedad procedente de ambos océanos.
- Lo que genera condiciones de inestabilidad atmosférica persistente, tormentas eléctricas y fuertes rachas de viento que alteran las actividades cotidianas de la población.
Las autoridades de protección civil y los sistemas de monitoreo ambiental vigilan de cerca la evolución de las zonas de baja presión, puesto que el reblandecimiento de la tierra incrementa de forma significativa el peligro en áreas vulnerables.
¿Hasta cuándo terminarán las precipitaciones en México?
- De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), la temporada oficial de ciclones tropicales y lluvias en el país inició a mediados de mayo y está programada para concluir formalmente hasta el próximo 30 de noviembre.
Este periodo abarca tanto el océano Pacífico como el océano Atlántico, lo que significa que los sistemas nubosos continuarán afectando el territorio nacional durante varios meses, alcanzando sus picos de mayor intensidad entre los meses de agosto y septiembre.
- La severidad de los temporales registrados se encuentra directamente vinculada con la variabilidad climática global. Investigadores del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalan que la transición hacia el fenómeno de «La Niña» propicia condiciones atmosféricas que resultan en tormentas mucho más intensas de lo habitual en diversas regiones del país.
Los académicos universitarios advierten que el incremento en las temperaturas de los océanos funciona como un combustible adicional para las nubes, generando aguaceros torrenciales que superan las medias históricas de captación de agua.
Medidas preventivas frente al riesgo de inundaciones urbanas
El impacto de las tormentas constantes se resiente de manera inmediata en las grandes concentraciones urbanas, donde la saturación de los suelos representa una amenaza constante.
- Ante este panorama, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC) del Gobierno de la Ciudad de México emitió una serie de recomendaciones prioritarias para mitigar los riesgos de encharcamientos severos.
Las autoridades gubernamentales enfatizan la importancia de mantener las calles libres de basura, ya que la acumulación de desechos sólidos es la causa principal del taponamiento del 60% de los sistemas de drenaje y alcantarillado durante las tormentas.
- Asimismo, los organismos de protección civil instan a la población a implementar acciones directas en el hogar, tales como impermeabilizar techos, limpiar de forma periódica las bajadas de agua pluvial y asegurar los objetos que puedan ser arrastrados por las corrientes en las vialidades.
Para las comunidades ubicadas en zonas de laderas u lomas, el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) recomienda vigilar de manera permanente cualquier indicio de inestabilidad en los terrenos, como grietas o inclinación de árboles, con la finalidad de realizar evacuaciones oportunas y salvaguardar la integridad de las familias.
Lluvias en México han sido 15 % más intensas en lo que va del año
Las lluvias registradas en México de enero a inicios de junio de 2026 han sido 15 % más intensas que el promedio climatológico de los últimos 30 años, afirmó Jorge Zavala Hidalgo, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM.
El especialista explicó que, para realizar una evaluación robusta, se toma como referencia el promedio climatológico y no la comparación con un año en particular.
- Ejemplificó que en 2025 llovió mucho, mientras que en 2024 las precipitaciones fueron escasas, por lo que contrastar el comportamiento actual con alguno de esos años no aportaría suficiente información.
Zavala Hidalgo precisó que la precipitación no se distribuye de manera uniforme en el territorio nacional, ya que varía entre el norte, el centro y el sur del país.
- En ese sentido, señaló que en lo que va de 2026 la situación ha sido anómala para la República mexicana, aunque no homogénea, pues la mayoría del territorio nacional se encuentra por debajo de su promedio, mientras que en la zona centro el acumulado de precipitación está por encima de lo habitual.
- El fundador del grupo de Interacción Océano-Atmósfera del ICAyCC destacó que conocer cuánto puede llover en determinada época del año es fundamental, ya que la predicción de las precipitaciones resulta clave para los tomadores de decisiones, especialmente en temas como la gestión del agua y los sistemas de presas.
Respecto a los remanentes de la depresión tropical Boris, indicó que el Servicio Meteorológico Nacional pronostica lluvias muy fuertes en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca, así como lluvias fuertes en Puebla, Estado de México, Morelos y Ciudad de México.
- El investigador universitario señaló que esta condición permanecerá a lo largo de la semana, incluido el 11 de junio, día de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA 2026, cuando se esperan precipitaciones, de acuerdo con la información actualizada por la Comisión Nacional del Agua a través del Servicio Meteorológico Nacional.
“Climatológicamente, la mayoría de los días 11 de junio llueve”, recordó Zavala Hidalgo. Añadió que, además de los remanentes de Boris, que tocó los límites de Guerrero y Oaxaca, existe otro fenómeno localizado hacia Centroamérica: la tormenta tropical Cristina, que continúa generando precipitaciones y cuya evolución deberá observarse.
- El doctor en Oceanografía Física subrayó que cada vez se avanza más en la comprensión de la variabilidad de las lluvias en las distintas zonas del país, dependiendo del mes y del lugar, así como de la influencia de fenómenos como El Niño.
- En cuanto a la temporada de ciclones tropicales, que inició el 15 de mayo y concluye en noviembre, aclaró que, por ahora, responde a las estadísticas del periodo. Sin embargo, conforme avance el año, podría ubicarse por arriba del promedio en el número de fenómenos en el Pacífico y ligeramente por debajo en el Atlántico.
- Finalmente, Zavala Hidalgo indicó que el impacto de El Niño es menor en este momento, aunque se estima que se desarrolle con fuerza hacia finales de este año y durante los primeros meses del próximo.
Por ello, es probable que sus efectos se manifiesten con mayor claridad en las precipitaciones, las temperaturas y la calidad del aire, especialmente en la primavera de 2027.
¿Qué relación tienen las lluvias con el fenómeno de “El Niño”?
Aunque hay varios sistemas que ocasionan las lluvias en el país, uno de los fenómenos que más influye en la variabilidad de las lluvias en México es “El Niño”, aunque su impacto actual todavía es limitado.
Según la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el ENOS tiene tres fases:
- El Niño, que corresponde al calentamiento anormal de las aguas superficiales del Pacífico; La Niña, asociada a un enfriamiento de esas aguas; y una fase Neutra, cuando las condiciones se mantienen cercanas a los valores promedio.
¡Alerta por clima extremo! ‘El Niño’ ya comenzó y así podría afectar a México
- Esta fase ocurre cuando las aguas superficiales del océano Pacífico oriental se calientan por encima de lo normal durante varios meses, lo que altera la circulación atmosférica y puede modificar la distribución de lluvias y temperaturas.
- El SMN explica que la presencia de El Niño puede afectar considerablemente los patrones de precipitación en México, aunque sus efectos varían según la intensidad del fenómeno y la región del país.
No obstante, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Conagua recientemente informó que ya inicio la fase de desarrollo de “El Niño muy fuerte”, el cual llegará a su punto más alto en los siguientes meses.
- Nombres y número de ciclones tropicales esperan en la temporada 2026 | SMN Conagua
¿El Niño podría provocar más lluvias en México? - De acuerdo con el SMN, existe una creciente probabilidad de que «El Niño» se fortalezca durante la segunda mitad de 2026.
Específicamente entre junio y agosto la probabilidad de desarrollo del fenómeno supera el 60 por ciento, mientras que hacia finales de año podría alcanzar una intensidad muy fuerte.
Su monitoreo en importante, pues pese a que se desarrolla en el océano, el calentamiento del Pacífico puede alterar la intensidad y distribución de las lluvias en el país. /PUNTOporPUNTO
























