ESTADOS UNIDOS ha detectado amplias redes del CJNG en el HUACHICOL FISCAL

El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, afirmó que los cárteles mexicanos, en particular el Cártel de Sinaloa y el CJNG, constituyen la principal prioridad de la agencia en su estrategia para enfrentar el tráfico de fentanilo, al que atribuye una crisis de alto impacto en Estados Unidos.

CJNG

Aunque la administración de Claudia Sheinbaum ha centrado los casos más importantes de huachicol fiscal en mandos de la Secretaría de Marina y en el exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo Appel, Estados Unidos ha detectado amplias redes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que siguen cometiendo este delito.

No solamente se trata de contrabando de combustible, sino de su distribución en gasolineras al consumidor final, lo que permite al CJNG que esta sea su segunda fuente de financiamiento después del tráfico de drogas, según el Departamento del Tesoro estadounidense.

  • Entre los cabecillas dedicados a esta actividad -que genera «cientos de millones de dólares» para el cártel- figura Gerardo Botello Rodríguez, alias “El Cachas”, miembro de alto rango y exguardaespaldas de la esposa del líder histórico Nemesio Oseguera, “El Mencho”.
  • Otro operador señalado es Oscar Guillermo Juraidini Silva, vinculado a una importante empresa de contrabando de combustible para el CJNG.

Asimismo, la administración de Donald Trump advierte sobre la facción delictiva de Audias Flores Silva, “El Jardinero”, detenido el pasado 27 de abril por fuerzas especiales, la cual está conformada por familiares y subordinados.

A pesar de la captura de Flores Silva, Estados Unidos señala que “su red sobrevive y continúa operando”, siendo una de sus actividades la venta de combustible de contrabando y robado, a través de gasolinerías de compañías como Petrocoda.

Hasta el momento, las autoridades mexicanas no han capturado a estos presuntos operadores clave del huachicol en el país.

Sin embargo, estos señalamientos de Estados Unidos difieren de las líneas de investigación prioritarias en México.

  • Por un lado, la FGR y el gobierno federal han apuntado a la mayor red de contrabando marítimo encabezada presuntamente por los hermanos Manuel Roberto y Fernando Farías Laguna, vicealmirante y contralmirante de la Semar.

Por otro, se encuentra el caso del exgobernador panista Ernesto Ruffo Appel, vinculado a la que según las autoridades mexicanas es la “más grande red de contrabando de hidrocarburos por vías férreas”, lo que justifica según estas que se encuentre recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano.

“El Cártel de Sinaloa y el CJNG son la prioridad número uno” de la estrategia antidrogas, afirma la DEA

El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, afirmó que los cárteles mexicanos, en particular el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), constituyen la principal prioridad de la agencia en su estrategia para enfrentar el tráfico de fentanilo, al que atribuye una crisis de alto impacto en Estados Unidos.

Las declaraciones fueron difundidas este jueves mediante un video oficial de la DEA, en el que Cole informó que la institución ha reforzado su despliegue operativo a nivel internacional y que su enfoque actual se centra en desmantelar estructuras de tráfico vinculadas al fentanilo.

“Veo los rostros del fentanilo. Veo a estadounidenses que han perdido la vida a manos de los cárteles. La DEA está lista para liderar esta lucha contra los cárteles”, señaló.

En otro momento sostuvo: “Los cárteles mexicanos, el Cártel de Sinaloa y el CJNG son la prioridad número uno de la DEA”.

Cole también sostuvo que la agencia ha intensificado acciones contra lo que describió como redes criminales transnacionales responsables de la distribución de esta sustancia. “Estamos persiguiendo a los terroristas extranjeros responsables. Esto incluye a cada facilitador, distribuidor y a cada individuo que se beneficia de este veneno”, dijo.

Sobre el impacto de la droga, añadió: “El fentanilo es una amenaza como nunca antes habíamos visto”.

  • En su balance operativo, el director de la DEA indicó que, durante la actual administración estadounidense, la agencia ha asegurado grandes volúmenes de la droga sintética. “La DEA ha incautado más de 14 mil kilos de fentanilo y más de 62 millones de pastillas de fentanilo”, señaló, al precisar que dichas cifras equivalen a cientos de millones de dosis potencialmente mortales, de acuerdo con su estimación.

Endurecimiento del discurso de EU contra los cárteles mexicanos

Las declaraciones del titular de la DEA se producen en un contexto de endurecimiento del discurso del gobierno de Estados Unidos respecto a los cárteles mexicanos.

El pasado 17 de junio, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que México está “dirigido” por organizaciones criminales y que el gobierno “ha perdido el control” del país, al sostener que “los cárteles de la droga controlan totalmente México”.

  • En esa ocasión, Trump declaró: “Los cárteles de la droga controlan totalmente México. Ni de lejos hay otra opción”, y agregó que su administración ha reducido el tráfico de drogas por vías marítimas y terrestres.
  • El mandatario estadounidense reiteró que su gobierno enfocaría ahora sus esfuerzos en la frontera terrestre con México, al afirmar que el flujo de drogas ingresa principalmente por esa vía.

En el mismo mensaje, añadió que la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum es “una mujer muy buena, pero muy asustada”, en referencia a la situación de seguridad en el país.

En esa línea, Trump sostuvo que su administración ha dedicado recursos sostenidos al combate al tráfico de drogas hacia Estados Unidos y reiteró su señalamiento de que el ingreso de estupefacientes ocurre principalmente a través de la frontera sur.

Así operaba una presunta red internacional de huachicol fiscal vinculada al CJNG

Las investigaciones sobre una presunta red internacional de contrabando de combustibles entre Estados Unidos y México incorporaron el testimonio de Luis Rivera, un colaborador de la justicia estadounidense que describió el supuesto mecanismo utilizado para mover hidrocarburos de un lado a otro de la frontera mediante importaciones irregulares, documentación presuntamente alterada y maniobras para evadir impuestos.

  • La declaración forma parte del proceso que las autoridades estadounidenses siguen contra integrantes de la familia Jensen, señalados por su presunta participación en operaciones de tráfico de combustibles. De acuerdo con una investigación publicada por el diario El País, Rivera explicó cómo funcionaba la red y el papel que desempeñaban empresas de transporte y logística para introducir combustible a México.

El caso se centra en el llamado huachicol fiscal, modalidad distinta al robo de combustible mediante tomas clandestinas. En este esquema, las investigaciones apuntan al uso de operaciones de comercio exterior para ocultar el origen o la naturaleza de los hidrocarburos y reducir el pago de impuestos durante su importación.

Así operaba la presunta red

De acuerdo con la investigación de El País, Rivera aseguró haber participado durante más de dos décadas en actividades relacionadas con el contrabando de combustibles. En su testimonio describió una estructura que coordinaba empresas de transporte y logística para trasladar hidrocarburos desde Texas hacia distintos puntos de México.

Según su versión, parte del combustible tenía origen en hidrocarburos robados previamente en territorio mexicano. Posteriormente era exportado a Estados Unidos y reingresado al país mediante operaciones comerciales en las que la mercancía era declarada con una clasificación distinta a su contenido real, una práctica que presuntamente permitía evadir impuestos y superar controles aduaneros.

La investigación también refiere que algunas de estas operaciones habrían utilizado cruces fronterizos y aduanas ubicadas en Tamaulipas para ingresar el combustible al país.

¿Quiénes son los Jensen?

El proceso judicial en Estados Unidos tiene entre sus principales señalados a integrantes de la familia Jensen, investigados por su presunta participación en operaciones de tráfico internacional de combustibles.

  • Según El País, la investigación busca determinar el papel que desempeñaron empresas y operadores vinculados con esa familia dentro de una red que habría movilizado hidrocarburos entre ambos países mediante operaciones comerciales presuntamente irregulares.

Hasta ahora, el proceso continúa abierto y corresponde a las autoridades estadounidenses determinar la responsabilidad penal de los acusados.

Los señalamientos sobre presuntos vínculos políticos

El caso volvió a cobrar relevancia luego de que el medio digital Código Magenta publicó una investigación en la que menciona presuntos vínculos entre personas relacionadas con esta red y familiares del expresidente Andrés Manuel López Obrador, específicamente algunos de sus hijos.

Hasta el momento, esos señalamientos forman parte de investigaciones periodísticas y no existe una resolución judicial que acredite responsabilidades penales contra las personas mencionadas. Tampoco se han presentado imputaciones o sentencias derivadas de esas publicaciones.

¿Qué es el huachicol fiscal?

El huachicol fiscal es una modalidad de tráfico de combustibles que difiere del robo de hidrocarburos mediante tomas clandestinas. En lugar de extraer gasolina o diésel de ductos, el esquema consiste en introducir combustible al país mediante operaciones de importación fraudulentas.

  • Las investigaciones sobre este tipo de redes señalan prácticas como declarar una mercancía distinta a la que realmente transportan los cargamentos, utilizar documentación presuntamente alterada o recurrir a empresas intermediarias para reducir el pago de impuestos y dificultar el rastreo del origen de los hidrocarburos.

Además del impacto económico por la evasión fiscal, especialistas han advertido que estas operaciones pueden facilitar la participación de organizaciones criminales en la cadena de transporte, almacenamiento e importación de combustibles, lo que convierte al huachicol fiscal en un fenómeno distinto y más complejo que el robo tradicional de gasolina.

Los militares acaparan más poder en México

El 11 de diciembre de 2006, tras ganar por la mínima las elecciones contra Andrés Manuel López Obrador, un Felipe Calderón vestido de verde oliva desplegó 6.500 soldados en su Operación Conjunto Michoacán y declaró la guerra contra el narco. Desde entonces, los militares en México no han vuelto a los cuarteles, patrullan los 32 Estados de la república y acaparan, cada sexenio y sin importar las ideologías políticas, más poder.

  • Ocurrió con los conservadores del Partido Acción Nacional de Calderón y con el nuevo Partido Revolucionario Institucional de Enrique Peña Nieto, pero en el periodo que los militares lograron más poder fue cuando llegó la izquierda de López Obrador y su partido Morena, que transfirió a las fuerzas armadas recursos y atribuciones que tradicionalmente estaban en manos de civiles, mucho más que ningún gobernante mexicano antes. La ironía es que una parte sustancial de su campaña fue sacar a los militares de las calles, escudado en las frecuentes denuncias de violaciones de los derechos humanos de delincuentes y ciudadanos.

Además de oficializar su papel como policías al crear la Guardia Nacional, una institución de seguridad pública compuesta por militares y bajo mando de militares, durante el sexenio de López Obrador se le entregó el control de las aduanas, los convirtieron en constructores de obra pública y comenzaron a operar aeropuertos, hoteles y hasta empresas turísticas, entre otros nuevos negocios. Pese a las acusaciones de corrupción y malos manejos en estas tareas, ninguna de ellas ha sido revocada durante el sexenio de la nueva presidenta, Claudia Sheinbaum./Agencias-PUNTOporPUNTO

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