- El crimen organizado se apoderó por completo del tráfico de personas en la frontera entre Estados Unidos y México, cada vez son más quienes tienen que pagar miles de pesos para llegar a la unión americana.
Los cárteles mexicanos de la droga controlan por completo el tráfico humano en la frontera, específicamente en el sector de San Diego.
- El cobro es de alrededor de 20 mil dólares por persona, algo así como 400 mil pesos por cada migrante que quiera tener la posibilidad de cruzar ilegalmente hacia el vecino del norte.
De acuerdo con el portavoz de la patrulla en este sector San Diego, Gerardo Gutiérrez, ni siquiera el aumento en la utilización de las herramientas tecnológicas ha logrado detener el trasiego de personas, lo que sí ha hecho, es obligar a buscar nuevas rutas tanto terrestres como marítimas.
En ambas, las consecuencias no cambian, el cobro que hace el crimen organizado no es negociable y tampoco termina cuando el migrante pisa territorio estadounidense.
- El aumento de las medidas establecidas para llegar a Estados Unidos por medios legales, ha provocado que los migrantes busquen cualquier forma para conseguir el sueño incluso ilegalmente, esto es un caldo de cultivo perfecto con el peligro y los abusos como ingredientes principales.
El aumento en el costo de la extorsión también llegó de inmediato, las ganancias para el crimen organizado son millonarias, pero eso no significa que los medios que utilizan para propiciar los cruces hayan mejorado.
Pelean grupos criminales por el tráfico de migrantes
El secuestro de personas en situación de movilidad en Ciudad Juárez podría estar relacionado con una disputa entre grupos del crimen organizado por el control del tráfico de migrantes, de acuerdo con Guillermo Asiain, integrante de la Mesa de Seguridad y Justicia de Ciudad Juárez.
- El titular del organismo civil señaló que desconoce qué grupo opera específicamente este delito, pero consideró que, a partir de la información que conocía, “parecería” existir una cierta exclusividad de algún grupo que busca tener el control completo del negocio.
El señalamiento ocurre mientras la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) reporta 55 detenidos por secuestro y 81 personas rescatadas de secuestro durante 2025, mientras que en los primeros siete meses de 2026 registra 44 detenidos y 15 personas rescatadas, todas personas en situación de movilidad.
- El vocero de la SSPM, Adrián Sánchez, explicó que, en 2025, sólo dos víctimas tenían domicilio local; el resto también eran personas en situación de movilidad. Para 2026, dijo, todas las víctimas tenían domicilio en otras ciudades o países y se encontraban en situación de movilidad.
- Según el vocero, las víctimas llegan a la frontera después de contratar los servicios de personas que supuestamente las cruzarán a Estados Unidos. Explicó que son esperadas desde antes de llegar y que, una vez con quienes contrataron, en lugar de ser trasladadas son privadas de la libertad para pedir dinero a sus familiares.
“Ellos mismos se entregan a sus captores con falsa información”, apuntó al explicar este mecanismo.
Asiain también señaló que han identificado casos de personas que desde Centroamérica llegan “apalabradas” con quién las va a trasladar. Dijo que en esa cadena es altamente probable la presencia del crimen organizado.
- Destacó que personas procedentes de Centroamérica han pagado 8 mil, 10 mil dólares o más por estos servicios, según reportes que han recibido.
- Consideró que el tráfico sigue siendo una fuente importante de ingresos por la demanda para llegar a Estados Unidos y las dificultades de las rutas legales.
Además, sostuvo que el negocio ya no necesariamente es realizado de manera individual, sino mediante estructuras del crimen organizado que gestionan diferentes delitos.
Crimen organizado monopoliza el tráfico de migrantes
El crimen organizado cobra hasta 50 mil dólares a un indocumentado por cruzarlo irregularmente de México a Estados Unidos, tras arrebatar el negocio a los ‘coyotes’ tradicionales —gente de los mismos pueblos de migrantes—, quienes en los 90 tenían una tarifa de 800 dólares y no rebasaron los mil 500 hasta que llegaron los otros.
- “El promedio ahora es de 10 mil dólares cruzando por tierra, pero si es por mar cobran 15 mil, y hemos visto algo tan alto como 50 mil”, advirtió Jorge Saravia, agente de la Patrulla Fronteriza, en una entrevista para la embajada estadunidense difundida este año en sus redes sociales.
La cifra coincide con la información que tiene de primera mano un extraficante de indocumentados.
- “Ahora cobran hasta 12 mil dólares —más de 200 mil pesos— y debes pagar por adelantado la mayoría de las veces”, afirma con conocimiento personal. “Hace poco tuvimos que hacer ‘vaquita’ para traer a mi primo, que deportaron, y cuya familia se quedó sin proveedor. La gente seguirá viniendo”, dijo.
El informe Crimen Organizado y Derechos Humanos en las Américas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH/OEA), publicado este año, coincide: el tráfico de personas dejó de ser una actividad manejada por pequeños grupos de ‘coyotes’ para convertirse en un negocio controlado por organizaciones criminales.
- El documento advirtió que los grupos criminales aprovecharon el endurecimiento de las políticas migratorias y la creciente militarización de las fronteras para ocupar espacios. Controlan carreteras, cruces fronterizos, rutas ferroviarias y caminos.
- El resultado es que hay más migrantes desaparecidos sin dejar rastro, fosas clandestinas, reclutamiento forzado y opacidad. También se documentan casos de mujeres y menores sometidos a explotación sexual, trabajo forzado y violencia sistemática, resume la CIDH.
- Gabriela, una de las últimas personas a las que ayudó Jorge Andrés, dijo a este diario que, a diferencia de cuando emigró por primera vez en los años 2000, hace dos años le metieron las manos en los senos y en la vagina “para revisar que no llevara droga”.
El agente Saravia añadió en su testimonio para la embajada que hoy es más peligroso hacer el cruce porque “si algún migrante no va al paso que los criminales quieren llevar cruzando los montes, lo dejan tirado o lo secuestran. Luego llaman a la familia: ‘¡Hey!, danos cinco mil dólares’, además de lo que ya han pagado”.
- La transformación fue abrupta para los ‘coyotes’ tradicionales. Jorge Andrés la vivió en 2010, cuando llegó a la central camionera de Ciudad Acuña como de costumbre. En cuanto bajó del autobús, lo interceptaron cuatro hombres armados.
- A Jorge Andrés le ofrecieron recoger migrantes en los puntos fronterizos del lado estadunidense donde otros polleros los dejaban. Su labor consistiría en trasladarlos a ciudades más lejanas, según el destino contratado por quien pagó.
- El tráfico de indocumentados dentro de Estados Unidos era algo que hacía de manera independiente, pero se negó y no le insistieron. Tal vez no tomaron su respuesta como un “no” definitivo, aunque él lo tiene claro.
Se quedó con la casa que compró con esas actividades y con los recuerdos de los viejos tiempos, cuando era un negocio familiar que incluía al padre y a los primos; cuando madres y abuelas de los pueblos donde reclutaban a los indocumentados organizaban fiestas con mole, arroz, frijoles, banda y alcohol para agradecerles./PUNTOporPUNTO




















