TEXTO ÍNTEGRO: SEDENA usó el presupuesto etiquetado para CAMBIO CLIMÁTICO en MEGAPROYECTOS

México se está quedando atrás en la carrera para hacerle frente al cambio climático.

Imágenes: Paola Chiomante /Greenpeace

En el presupuesto de Egresos 2026 se aprobó que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) gastara más de 88 mil 839 millones de pesos del presupuesto asignado para cambio climático en infraestructura ferroviaria, como el Tren Maya; portuaria y relacionada con soberanía del territorio nacional, limitando así las acciones reales enfocadas a la protección de los territorios afectados por la crisis climática.

  • Dichos recursos forman parte del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación 2026 y están etiquetados en el Anexo 16, que contempla fondos para la adaptación y mitigación de los efectos del cambio climático. El presupuesto de egresos lo presenta la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) para detallar en qué se gastará el dinero público cada año.
  • En el presupuesto del 2026, se asignaron recursos enfocados en acciones, programas y servicios que atiendan la adaptación y la mitigación de los efectos del cambio climático. No obstante, gran parte de ese dinero lo obtuvo la Sedena y lo dirigió a megaobras de transporte masivo de personas y carga del proyecto de Tren Maya por más de 744 mil millones 135 mil pesos.

La Sedena también destinó recursos para infraestructura aeroportuaria, ferroviaria y servicios auxiliares por más de 3 mil millones 422 mil. El dinero también lo dirigió a infraestructura en materia de seguridad nacional por 40 mil millones y un programa de seguridad nacional etiquetado para Soberanía del Territorio Nacional con 44 mil millones 673 mil pesos en recursos asignados.

Aunque la Defensa Nacional define que el objetivo transversal para el uso de estos recursos se enfoca en “fortalecer la acción climática para transitar hacia una economía adaptativa y baja en carbono, integrando la prevención y control de la contaminación para proteger la salud de la población, ecosistemas, sistemas productivos y la infraestructura estratégica ante los impactos climáticos”; el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible pide al gobierno federal que el presupuesto climático que asigne para el 2027, lo reciban en mayor medida las dependencias que sí atienden la crisis climática, como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat).

  • La organización señaló en un análisis que México se encuentra entre los países más vulnerables a los efectos del cambio climático debido a su ubicación geográfica, sus características biofísicas y la elevada exposición de su población y sectores productivos a fenómenos hidrometeorológicos extremos.
  • Sergio Madrid Zubirán, director ejecutivo del Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible, una organización con más de tres décadas trabajando con comunidades indígenas y agrícolas, apoyando procesos e iniciativas de protección y defensa en el buen manejo de los territorios indígenas, llama al gobierno de México a garantizar que el nuevo presupuesto de egresos de la federación para 2027 sí cuente con asignaciones reales para atender los impactos del cambio climático en los territorios.

El llamado llega día antes del 8 de septiembre cuando la Secretaría de Hacienda entregará el paquete económico del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2027, que será analizado por el Congreso de la Unión.

Presupuesto climático dirigido a megaproyectos

“Nosotros que trabajamos en muchas regiones, estamos palpando de manera cercana los efectos del cambio climático en cómo está afectando y destruyendo grandes territorios”, afirma Sergio Madrid Zubirán, director del Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible en entrevista con Animal Político.

“Nos llama mucho la atención la poca atención realmente, a esos problemas. Los problemas que se están sintiendo en el territorio son muy graves”, añade.

  • Madrid Zubirán destaca que de los más de 212 mil millones 569 mil 745 pesos que el gobierno federal destinó en 2026 para atender acciones de adaptación y mitigación del cambio climático, casi 89 mil millones se utilizaron para el Tren Maya, el megaproyecto emblema del expresidente Andrés Manuel López Obrador, programas de seguridad y soberanía nacional.

El también ingeniero agrónomo, señala que en el ejercicio de los recursos queda evidenciado cómo el gobierno está desatendiendo el problema del impacto del cambio climático. “En lugar de poder enfrentarlo y buscar soluciones con la misma gente; buscar alternativas de solución para poder adaptarse al cambio climático, no vemos eso en el territorio”, apunta.

Para el experto las acciones de mitigación y adaptación a la crisis climática se llevan a cabo en muchas otras dependencias a las que en el presupuesto 2026 se les asignó una menor cantidad de recursos.

Tal es el caso de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat); Salud; Agricultura y Desarrollo Social; y Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación y Turismo. A esta última dependencia, por ejemplo, se le asignaron apenas 499 mil 775 pesos etiquetados para el “Fomento y promoción de destinos turísticos”, destaca el Consejo Civil Mexicano para la Silvicultura Sostenible.

Por otra parte, Madrid Zubirán cuestiona el papel de la Secretaría de Turísmo que, de acuerdo a su opinión, “tendría que hacer muchísimas acciones para mitigar y adaptarse”. “¿Qué es lo que está haciendo turismo? Pues está impulsando la destrucción de los manglares que son de suma importancia para la protección de las costas (…) Pero bueno, a ellos se les asigna el 0.001 % de la asignación de presupuesto para afrontar el cambio climático”, señala. ..

“Los menores presupuestos están destinados a las secretarías que sí tendrán que hacer mucho por el tema de mitigación de la acción al cambio climático”.

Un presupuesto real para cambio climático

En el informe Cambio climático en México: la brecha entre los compromisos internacionales y la asignación presupuestal del Consejo Civil Mexicano de Silvicultura Sostenible resalta que, pese a que México presenta ante la comunidad internacional compromisos cada vez más ambiciosos para enfrentar el cambio climático; la realidad se muestra diferente al analizar el presupuesto en la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum.

Las metas internacionales a las que México se ha comprometido en tratados internacionales como Acuerdo de París o la Conferencia de las Partes de la Organización de las Naciones Unidas, también conocida como la COP de cambio climático, destaca la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, avanzar hacia una transición energética, detener la deforestación y fortalecer las capacidades de adaptación frente a una crisis cuyos impactos son ya evidentes en todo el territorio nacional.

“La intención de nuestro documento es un llamado al gobierno federal para que se revise la asignación de recursos, se priorice la acción climática en el territorio y se incremente de manera sustantiva los recursos asignados a estas secretarías que tienen esa labor y este mandato de la protección de los territorios y de la adaptación, que es un problema climático”, consigna Sergio Madrid Zubirán.

  • El experto reitera que el trabajo directo que realizan en los territorios con las comunidades agrícolas e indígenas, arroja problemáticas graves, principalmente en materia forestal, como el manejo de los bosques para la producción agroforestal.

“Hemos encontrado que, debido a las sequías, mucho del arbolado en las regiones forestales está siendo estresado por estas sequías. Han sido impactados por plagas y enfermedades. Por otro lado, en terrenos también forestales, la incidencia de incendios por esas sequías hace que el bosque esté muy seco”, asegura.

El cambio climático se afronta con las comunidades

“Nosotros hemos podido comprobar que el cambio climático no es un cuento, es una realidad que está impactando de manera negativa a muchas regiones, tanto en las regiones costeras, de montaña y las planicies . Por una lado la frecuencia de huracanes y las intensidades, las inundaciones en otros lugares y, particularmente, las sequías prolongadas son cada vez más frecuentes”.

  • El experto menciona también otros conflictos ambientales en los territorios relacionados con el cambio climático, como la estacionalidad en la llegada de la temporada de lluvia o, el aumento de las olas de calor.

“La gente dice: ‘esto que está sucediendo nunca había sucedido y esta frecuencia de sequías nunca la habíamos visto’. Esta movilidad estacional de las lluvias, ya no llueve como antes. Ahora las lluvias son mucho más intermitentes o se modifican los periodos donde empezaba a llover. Ahora, se van hasta julio o agosto cuando antes sembramos en mayo. Ha sido muy evidente que hay un efecto sobre el clima, debido al calentamiento global”.

México gasta más en causar el problema climático que en resolverlo

México se está quedando atrás en la carrera para hacerle frente al cambio climático. Cayó un puesto y ocupa el lugar 39 en el Índice de Desempeño frente al Cambio Climático (CCPI) de este año, con un desempeño general bajo. La deforestación y la degradación forestal siguen siendo problemas recurrentes, así como los conflictos territoriales.

  • A finales de 2025, la Coalición México Resiliente, el Grupo de Financiamiento Climático para Latinoamérica y el Caribe (GFLAC), Noroeste Sociedad Civil para la Sustentabilidad Ambiental (NOSSA), Wildlands Network Programa México y Oxfam México compartieron sus análisis sobre el Paquete Económico 2026, con el propósito de examinar sus implicaciones para la acción climática y la justicia fiscal.

Las organizaciones coincidieron en un diagnóstico común: el presupuesto mexicano sigue estando desalineado con los compromisos climáticos nacionales e internacionales —como la adherencia a los Objetivos de Desarrollo Sostenible con la firma del Acuerdo de París en 2016—, prioriza inversiones en obras con alto impacto climático y carece de una visión estructural que coloque la sostenibilidad en el centro de la política económica.

En un contexto de vulnerabilidad climática creciente, advirtieron que el gasto público mexicano mantiene una alta dependencia de sectores intensivos en carbono, y que la ausencia de criterios de sostenibilidad en la planeación financiera pone en riesgo el cumplimiento de las metas establecidas en las Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional (NDC, por sus siglas en inglés) del país en cuanto a reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

  • El informe de GFLAC señala que México depende de ingresos provenientes de actividades intensivas en carbono, como la exportación de petróleo —once veces mayores que los ingresos sostenibles— y, además, gasta cinco veces más en actividades contaminantes que en acciones para atender la crisis ambiental. Esta situación pone en riesgo el cumplimiento de los compromisos climáticos del país.
  • En el ámbito federal, el Anexo Transversal 16 (AT16) del Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) 2026 contempló 212 mil 569 millones de pesos para acciones relacionadas con el cambio climático. Sin embargo, buena parte de estas acciones no están asociadas al cambio climático y algunas, como la expansión de infraestructura del gas fósil, lo exacerban.

De acuerdo con Gina Ileana Chacón, de Wildlands Network Programa México, el AT16 ha perdido su propósito original de fortalecer la política climática nacional.

“El Anexo 16 se ha convertido en un instrumento para financiar megaproyectos, en lugar de fortalecer las capacidades institucionales para la conservación, la restauración y la adaptación al cambio climático”, subrayó Chacón.

  • El Índice de Finanzas Sostenibles (IFS) 2024, desarrollado por GFLAC, estima que solo el 0.57 % del gasto público podría considerarse explícitamente atribuible a la acción climática, lo que lleva a GFLAC a considerar que el AT16 estaría inflando las acciones que provocan el cambio climático, en lugar de las que lo podrían mitigar.

El programa Infraestructura en materia de seguridad nacional, que se enfocará en ampliar las capacidades de una granja solar en instalaciones militares de SEDENA, recibirá 9.75 veces más recursos que todos los programas enfocados en la gestión sustentable del agua y políticas hídricas contenidos en el AT16.

Crisis presupuestaria para el cuidado de las áreas naturales protegidas

La situación fue particularmente crítica para las Áreas Naturales Protegidas, que en 2026 recibirían apenas 1002 millones de pesos para conservar ecosistemas, lo que equivale a 10.22 pesos por hectárea.

“Sin recursos suficientes para la vigilancia, el manejo y la conservación, las áreas naturales protegidas serán solo líneas en un mapa condenadas a desaparecer”, advirtió Chacón. Se trata de un monto 30 veces inferior al presupuesto asignado al Tren Maya, según los estudios de la asociación civil NOSSA para la Sostenibilidad Ambiental.

  • Según el informe de NOSSA, solo el 0.2 % del presupuesto total del Anexo Transversal 16 se destinaría a las áreas naturales protegidas. En 2021, tuvo una asignación de 540 millones de pesos y para 2025 el presupuesto se redujo a 93 millones de pesos. Chacón subraya que precisamente desde este año se comenzó la elaboración de programas de adaptación al cambio climático en áreas naturales protegidas.

El Tren Maya, señaló, recibiría un monto 30 veces superior, y esto evidencia que la protección de las áreas naturales no es una prioridad para el Gobierno mexicano. A la infraestructura ferroviaria para transporte de carga y pasajeros se destinará el 22 % de los recursos, la sección más amplia del presupuesto, seguida por Defensa de la Integridad, Independencia y Soberanía del Territorio Nacional, Infraestructura en materia de seguridad nacional, enfocada a programas de transición climática de las instalaciones de defensa militar (21 %) y Sembrando Vida (18 %).

Tren Maya y ferrocarril del Istmo sobreejercen gasto

El gobierno de Claudia Sheinbaum permite que proyectos como el Tren Maya, el Corredor Interoceánico y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec gasten en 2026 hasta 150% más frente a su presupuesto original, en un intento por hacer rentables a las obra insignia de la administración federal pasada.

De acuerdo con el Presupuesto de Egresos de la Federación Ejercicio Fiscal (PEF) 2026, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) consideró un gasto anual total de 744 millones de pesos para el programa de servicios públicos de transporte masivo de personas y carga del Tren Maya.

Sin embargo, al cierre del primer semestre del año, este programa presupuestario del Tren Maya ejerció un gasto total de 1,237 millones de pesos, de acuerdo con el Informe de Finanzas Públicas de Hacienda.

La anterior prestación presupuestaria, a cargo de la Defensa Nacional, contempla la implementación de estrategias comerciales que favorezcan el aprovechamiento de las rutas turísticas, así como la capacitación permanente al personal del Tren Maya para el desarrollo de competencias laborales sobre el sistema ferroviario.

Lo anterior reflejó un sobreejercicio de recursos públicos (exceso de gasto) de 166.2% en este rubro respecto a lo originalmente aprobado en el PEF para todo 2026.

Desde otra perspectiva, por cada 10 pesos originalmente asignados en este rubro, el Tren Maya ha gastado 6.6 pesos adicionales hasta el cierre de junio.

  • Corredor Interoceánico: La plataforma logística del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec ha ejercido un gasto 2.6 veces mayor a su presupuesto original para todo 2026, en buena medida por el encarecimiento de su costo administrativo.

En el PEF de 2026 se estipuló una asignación anual de recursos para el Corredor por 100.3 millones de pesos, sin embargo, a la mitad de año se ejerció un gasto total de 361.9 millones.

Lo anterior reflejó un sobreejercicio de 360.7% frente a lo aprobado originalmente, de acuerdo con datos de la Secretaría de Hacienda.

Al interior del gasto del Corredor, el programa presupuestario de actividades de apoyo administrativo de la plataforma registró un exorbitante sobreejercicio de 1,914.65% respecto su monto originalmente aprobado.

Para este rubro, Hacienda contempló fondos totales por 15.7 millones de pesos para todo el año, pero al cierre del primer semestre de 2026 el Corredor realizó erogaciones por 316.3 millones.

  • Ferrocarril del Istmo: El Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, a cargo de la Secretaría de Marina, ha ejercido recursos públicos adicionales en un intento por mejorar su operatividad.

Al cierre de junio pasado, el programa presupuestario de servicios de operación de la infraestructura ferroviaria del proyecto reportó un gasto total de 189.4 millones de pesos.

Este rubro contempla el manejo de la operación y conservación de infraestructura ferroviaria realizada, así como la ejecución de los trabajos de mantenimiento y rehabilitación de las vías.

Sin embargo, el presupuesto anual original del PEF 2026 para este programa se estableció en 85.5 millones de pesos, con lo que el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec ha ejercido un sobreejercicio de recursos por 221.6%.

De manera general, y acorde con las cifras del PEF 2026, el gasto público asignado para los proyectos del Tren Maya, el Corredor Interoceánico y el Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec asciende hasta los 91,173.2 millones de pesos, cifra equivalente a 0.25% del PIB.

No obstante, sus erogaciones totales hacia el cierre de 2026 podrían incrementarse en medio de los sobrejercicios en distintos de sus programas presupuestarios./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento íntegro a continuación:

Consejo Civil Mexicano para la Sivilcultura Sotenible

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