Desde la llegada de Morena a la presidencia de la República en que iniciaron estas transferencias directas, la aportación acumulada de capital del gobierno federal a Petróleos Mexicanos (Pemex) suma 1.710 billones de pesos. En ese mismo periodo, la deuda financiera de la estatal se ha reducido en 1.667 billones de pesos (pesos constantes de 2026).
“Esto implica que la reducción de la deuda se debe exclusivamente a la aportación de capital (del gobierno federal)”, detalló el Observatorio Ciudadano de la Energía en su análisis de resultados de Pemex al segundo trimestre del año.
El organismo explicó a El Economista que en su cálculo se consideran las aportaciones directas que quedan reflejadas en el capital que se registra cada trimestre en los reportes financieros.
- Hay otros apoyos, como la condonación de impuestos o de pago de derechos, que no se ven reflejados en el capital y que explican que la ayuda hacia la estatal petrolera ha sido incluso mayor.
- Los apoyos totales que el gobierno federal ha otorgado a Pemex desde enero de 2019 hasta el segundo trimestre de 2026 superan los 3.08 billones de pesos (incluyendo exenciones fiscales), de acuerdo con las estimaciones del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
- Así, se observa que, de la entrega directa de 35,000 millones de pesos en 2019, la Secretaría de Hacienda brincó hasta la aportación de 195,000 millones de pesos a Pemex durante el primer año de pandemia en que se redujeron de manera importante los ingresos de la petrolera, en 2020.
Para el 2021 continuaron estas transferencias ya como parte de la política energética que decretó el expresidente Andrés Manuel López Obrador, y Pemex recibió 145,000 millones de pesos.
Y para el 2022 la aportación fue de más del doble de la del año previo: de 377,000 millones de pesos, mientras se llevaron a cabo los trabajos más intensivos en la construcción de la nueva refinería de Dos Bocas en Paraíso, Tabasco.
Al llegar a la primera mitad del 2023 el apoyo en capital del gobierno a Pemex fue de 131,000 millones de pesos y luego, en el último año de la administración pasada casi se triplicó de un año a otro este monto, en que se le entregaron 317,000 millones de pesos.
Ya en el sexenio de Claudia Sheinbaum Pardo, para que Pemex pudiera hacer frente a sus compromisos financieros y continuar con sus operaciones se le otorgaron 109,000 millones de pesos en 2025. Y según estas estimaciones anuales, al llegar al segundo trimestre del 2026, la petrolera del Estado mexicano ha recibido el mayor apoyo para un mismo periodo hasta el momento, luego de que se le otorgaron 401,000 millones de pesos.
Los pasivos financieros
Al cierre del primer semestre del año, la deuda financiera (contraída con instituciones crediticias) de Pemex asciende a 1.353 billones de pesos. Gracias a la política de contención del gobierno federal, se logró una reducción de 29.8% en un año y además es también menor en 55.2% a lo que se reportó en 2018.
Así, a junio de 2026 Pemex reporta que su pasivo total se ubicó en 4.010 billones de pesos, o 229,540 millones de dólares, con lo que tuvo una reducción de 2.8% frente a junio de 2025.
- Esto ha sido impulsado principalmente porque ha bajado su obligación de pago a corto plazo: en 28.4% en el mismo comparativo, para ubicarla en 870,196 millones de pesos o 49,811 millones de dólares, lo que da un alivio a las finanzas de la empresa gracias al soporte que le brinda la federación.
- Sin embargo, el pasivo a largo plazo que significa el 78% de la deuda de Pemex incluso se incrementó en 7.9% en un año, ubicándose en 3.139 billones de pesos (179,729 millones de dólares) a junio de 2026.
- En las obligaciones a largo plazo de la empresa destaca la deuda financiera con bancos e instituciones crediticias pagadera a largo plazo, que es de 1.140 billones de pesos (65,258 millones de dólares), que si bien bajó 14.7% en un año, es la casi la cuarta parte de los pasivos totales que tiene Pemex.
El reporte del Observatorio Ciudadano de la Energía fue compartido luego del análisis en que Bloomberg explicó que México la situación financiera de Pemex es una de las causas por las cuales la deuda de largo plazo del país paga tipos de interés más elevados que los que ofrecen vecinos más pequeños con calificaciones crediticias inferiores, como Guatemala y Panamá.
«Existen numerosas razones que explican este declive… pero, hay un tema que se repite una y otra vez: las pérdidas financieras que se acumulan en la petrolera estatal, Petróleos Mexicanos, y la forma en que el gobierno sigue inyectando dinero en la empresa para mantenerla a flote», aseguran en su reporte./Agencias-PUNTOporPUNTO
























