En el lavado de dinero hay estrategias y preferencias: al Cártel Jalisco Nueva Generación le gusta invertir en turismo y al de Sinaloa, los salones de belleza, los centros de wellness y los negocios de uñas. A los jaliscienses les atrae invertir en energía; a los sinaloenses, la minería. Cada uno de los dos grupos criminales más poderosos del país ha desarrollado su propia personalidad para blanquear capitales.
El CJNG invierte en buena parte del país y tiene presencia tanto en el Pacífico como en el Golfo. Sinaloa concentra operaciones en su territorio. Pero también hay coincidencias y ambos grupos comparten algo muy marcado: aman Jalisco, Zapopan y Guadalajara para hacer negocios.
Los anteriores son solo algunos de los datos que trazan el mapa de cómo las dos organizaciones criminales más poderosas del país han diversificado sus inversiones y penetrado en una decena de sectores económicos, camuflando sus operaciones en distintos rubros mediante negocios financiados con ganancias del narcotráfico.
- Con ayuda de un análisis potenciado por herramientas de Inteligencia Artificial (IA), MILENIO pudo crear un mapa de las empresas señaladas en Washington por su vinculación con el lavado de dinero, a un nivel que incluso permite rastrear su presencia ciudad por ciudad.
- Lo anterior se realizó a partir de una revisión sistemática del voluminoso archivo de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de Estados Unidos —OFAC, por sus siglas en inglés—, complementada con decenas de comunicados, ejercicio que al final permite entender la forma en la que el narcotráfico disfraza sus negocios dentro de la economía formal.
El archivo examinado acumula, con corte a septiembre de 2026, 19 mil 329 registros correspondientes a sanciones de distintos tipos, desde terrorismo y medidas contra países hasta narcotráfico. De ahí fue necesario depurar las cifras hasta llegar a mil 234 personas y entidades vinculadas con México; es un universo en el que había que cruzar nombres, alias, RFC, folios mercantiles y direcciones para poder llegar a una base de datos final.
Para procesar tal cantidad de datos, se utilizó el sistema Astra de ChatGPT, recién dado a conocer hace unos días; mediante la programación solicitada, se cruzó la base de datos de la OFAC con comunicados del Departamento del Tesoro que datan desde 2007, lo que arrojó un universo de información que permitió delimitar 487 registros empresariales.
Una vez consolidado el padrón de empresas, se cruzó la información territorialmente y con el grupo criminal al que OFAC relaciona cada entidad. Esto llevó a la cifra base: en las últimas dos décadas, Washington ha sancionado a 165 negocios vinculados con el Cártel de Sinaloa y 139 con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
En conjunto, las 304 empresas y entidades asociadas con ambos grupos representan 62 por ciento de los 487 registros empresariales que quedaron después de depurar la base.
Otras ocho sociedades fueron colocadas en una categoría separada debido a que aparecen vinculadas conjuntamente con el CJNG y Los Cuinis, por lo que no fueron incorporadas a la comparación principal.
El resto se reparte entre grupos extintos, fragmentados o debilitados como los Beltrán Leyva, los hermanos Arellano Félix y la Familia Michoacana, además de los Zetas y el Cártel del Golfo.
- Las asociaciones no tienen el mismo grado de proximidad. En 105 de las 304 entidades, el vínculo con CJNG o Sinaloa pudo seguirse mediante relaciones estructuradas dentro del archivo de la OFAC. En las 199 restantes, la identificación se reconstruyó mediante comunicados, listas nominativas, nombres, alias y, en algunos casos, RFC o folios mercantiles.
- Inmobiliarias vs. comercios: la división de sectores entre los cárteles
Los resultados ofrecen pistas sobre el comportamiento económico de ambas redes. Entre las empresas vinculadas con el Cártel Jalisco Nueva Generación sobresalen las del sector inmobiliario, mientras que entre las asociadas con el Cártel de Sinaloa predomina el comercio al por mayor y al por menor. - En hidrocarburos y combustibles, la organización jalisciense tiene una mayor presencia en los registros analizados. La sinaloense, por su parte, reúne más negocios en restaurantes y bares, con 18 frente a cinco, además de los rubros de salud, farmacia y belleza, donde aparecen 13 contra dos.
La red del Cártel Jalisco Nueva Generación también abarca inversiones en turismo y hospedaje, al igual que en servicios profesionales y empresariales; la del Cártel de Sinaloa incluye cinco entidades mineras frente a dos vinculadas con el CJNG. El panorama se amplía con sociedades dedicadas al transporte y la logística, así como a las finanzas y los seguros.
La comparación revela que no se trata de redes concentradas en una sola actividad. Ambas organizaciones aparecen simultáneamente en 16 ramos, entre ellos comercio, bienes raíces, construcción, transporte, combustibles, restaurantes, turismo, servicios empresariales, finanzas, minería, agroindustria, salud, medios de comunicación y seguridad privada.
- Sin embargo, cada una muestra concentraciones diferentes. En el caso del CJNG, las inmobiliarias y las empresas de hidrocarburos y combustibles suman 53 registros, equivalentes a 38 por ciento de su red empresarial identificada. En Sinaloa, el comercio, los restaurantes y bares, y los negocios agrupados en salud, farmacia y belleza reúnen también 53 entidades, casi una tercera parte de las 165 asociadas con el cártel.
- La diversificación llega a actividades menos visibles. En los registros aparecen compañías de publicidad e impresión, clubes deportivos, empresas de seguridad privada, laboratorios, farmacias, desarrolladoras inmobiliarias, constructoras, compañías mineras, centros cambiarios y sociedades dedicadas al transporte.
La variedad permite observar que las redes sancionadas no se limitan a negocios intensivos en efectivo, como restaurantes y bares, sino que alcanzan sectores capaces de adquirir propiedades, mover mercancías, administrar recursos y contratar servicios especializados.
El mapa geográfico del blanqueo: Jalisco como el epicentro de coincidencia
En términos geográficos, Jalisco encabeza la concentración de empresas sancionadas vinculadas con ambos grupos, con 107, seguido por Sinaloa, con 69; Baja California, con 32; Sonora, con 26, y Veracruz, con la misma cifra. También aparecen domicilios en otras 15 entidades federativas.
- Jalisco es, al mismo tiempo, el principal territorio de coincidencia. En el estado aparecen 80 entidades relacionadas con el CJNG y 27 con Sinaloa. Al revisar la distribución por ciudades, Guadalajara aparece como el principal centro empresarial de ambas redes, con 65 entidades registradas, seguida por Culiacán, con 55, y Puerto Vallarta, con 31.
- Si se considera la zona metropolitana y se agregan los 11 registros de Zapopan, descontando tres empresas que aparecen en ambos municipios, Guadalajara y Zapopan reúnen 73 entidades distintas. Después figuran Veracruz, con 21; Tijuana, con 19; Hermosillo, con 15, y Mazatlán, con 14.
El corredor Puerto Vallarta-Bahía de Banderas ocupa un lugar destacado en la red del Cártel Jalisco Nueva Generación, con una sucesión de 43 empresas señaladas por su vinculación con el lavado de dinero que se extiende por Puerto Vallarta, Bucerías, Mezcales y La Cruz de Huanacaxtle.
El Cártel de Sinaloa, por su parte, concentra domicilios empresariales en el noroeste, en ciudades como Culiacán, Tijuana, Hermosillo y Mazatlán. De las 165 entidades vinculadas con esta organización, 69 tienen al menos una dirección registrada en el estado de Sinaloa, mientras que otras concentraciones importantes aparecen en Baja California y Sonora.
Los cruces de información permiten observar con mayor detalle esa distribución. En Puerto Vallarta, 15 de las 31 entidades vinculadas con CJNG pertenecen al ramo inmobiliario: casi la mitad. En la ciudad de Veracruz, 13 de las 21 están clasificadas en hidrocarburos y combustibles.
- Esta distribución sugiere una especialización geográfica dentro de la red identificada: en la costa del Pacífico destacan los negocios inmobiliarios y turísticos, mientras que en el Golfo sobresalen los relacionados con el sector energético.
- La información también deja ver los límites del mapa. De las 304 entidades comparadas, 196 tienen una actividad económica documentada, 50 fueron clasificadas provisionalmente a partir de su nombre o sus alias y en 58 no fue posible identificar el ramo.
Este vacío afecta principalmente al Cártel de Sinaloa, donde 47 empresas carecen de una actividad reconocible, frente a 11 del CJNG. Por ello, las concentraciones encontradas ofrecen una radiografía de las empresas identificadas hasta ahora, pero pueden modificarse conforme aparezca más información sobre esos negocios.
Hay, además, una diferencia temporal entre ambas organizaciones. Las incorporaciones de empresas del Cártel Jalisco Nueva Generación a los registros de sanciones son mucho más recientes que las correspondientes al Cártel de Sinaloa: el 95 por ciento de las sociedades identificadas con el grupo jalisciense fueron incluidas en la lista de bloqueo del Departamento del Tesoro entre 2023 y 2026.
En el caso del Cártel de Sinaloa, 46 por ciento de las entidades fueron incorporadas durante ese mismo periodo. El contraste refleja un dato estratégico: el CJNG acusa ya dos años de ofensiva por parte de Washington, que ha buscado desmantelar —o al menos complicar— las operaciones económicas de esa organización criminal./Agencias-PUNTOporPUNTO























