Los migrantes capturados entre julio de 2025 y el 18 de enero de 2026 que fueron remitidos al centro de detención (ya cerrado) en Everglades, Florida –conocido como Alcatraz de los Caimanes– fueron colocados hasta por dos horas en pequeños recintos metálicos utilizados como “áreas de tranquilización”, una práctica que “no cumple con los estándares de trato humano”, según un nuevo informe de la oficina del inspector general del Departamento de Seguridad Nacional.
- Entre el 17 de julio del año pasado y el 18 de enero de este, 79 detenidos fueron confinados en pequeños recintos metálicos de aproximadamente 1.67 metros cuadrados por periodos que iban desde varios minutos hasta casi dos horas. Las fotografías incluidas muestran una jaula apenas un poco más grande que una cabina telefónica, colocada sobre lo que sería césped o pasto sintético y rodeada por una malla metálica rematada con alambre de púas.
- El texto señala que el centro de detención Alligator Alcatraz no cumplía con al menos seis normas diferentes, entre ellas la atención médica básica, alimentación, higiene y salud, así como seguridad ambiental.
- El personal del centro describió los recintos metálicos como “áreas de tranquilización” para que los detenidos reduzcan la tensión y tengan tiempo a solas”. No precisó dónde estaban ubicadas las cajas ni exactamente en qué situaciones se usaron.
Según el documento adjunto al informe, un letrero de políticas colocado en los recintos decía que el propósito del espacio de esa celda de retención era proporcionar un “lugar seguro y protegido en la población general para que los detenidos reflexionen sobre sus decisiones de conducta, gestionen sus emociones, reduzcan el estrés y practiquen una conducta dirigida a sí mismos”.
La revelación forma parte de un informe más amplio de la oficina del inspector general que detalló otras condiciones, las cuales, dijo, eran inhumanas.
El centro de detención abrió el 3 de julio de 2025 y cerró el 25 de junio de este año. Rápidamente atrajo la atención de defensores de migrantes, que criticaron las condiciones. Los detenidos carecían de espacio de vida adecuado, acceso a duchas, información jurídica y agua limpia que violaban los estándares federales y estatales de detención.
Estándares ya se usaban
Es la primera vez que una agencia gubernamental confirma la existencia de ese tipo de condiciones en el centro. Activistas, abogados, familias y organizaciones de derechos humanos, tales como Amnistía Internacional, ya habían informado y criticado duramente el trato a los detenidos.
- Tenían menos de la mitad del espacio requerido, agrega el informe. La mayor parte del tiempo estaban en un complejo con ocho construcciones, sin ventanas, y no salían, salvo para las comidas tres veces al día, una hora de recreación tres veces por semana, duchas por el mismo periodo y por motivos médicos.
- La oficina del inspector general dice que el Departamento de Seguridad Interior no atendió sus recomendaciones. En un comunicado enviado a la Ap, la dependencia señaló que las instalaciones “cumplían” con los estándares federales de gobiernos anteriores, incluidos los de Joe Biden y Barack Obama. No mencionó el uso de las “áreas de tranquilización”.
En este contexto, Nueva York y otros 21 estados demandaron a la administración del presidente Donald Trump para bloquear una nueva norma del Departamento de Seguridad Nacional que otorgaría a los funcionarios de inmigración mayor discrecionalidad para denegar tarjetas de residencia (green cards), visas o la entrada a Estados Unidos, al determinar si los solicitantes podrían llegar a depender de ayudas gubernamentales.
- El cambio en la norma, cuya entrada en vigor está prevista para el viernes, probablemente dificultaría que muchos migrantes obtengan la residencia permanente si utilizan –o se considera probable que lo necesiten– beneficios públicos como cupones de alimentos, Medicaid o vales de vivienda.
Al mismo tiempo, un juez federal aplazó la aplicación de una política del gobierno de Trump que impondría límites más estrictos al tiempo que los estudiantes y periodistas extranjeros pueden estudiar o trabajar en el país y fijó la próxima audiencia para el 2 de octubre.
Por último, la Suprema Corte asestó un golpe a los intentos de Trump de restringir el voto por correo antes de las elecciones legislativas de medio mandato de noviembre, al rechazar la petición del gobierno de levantar una orden de un tribunal inferior que detuvo el controvertido plan.
Las malas condiciones
El año pasado, el centro de detención se construyó en ocho días en los Everglades, un humedal protegido conocido por sus caimanes (en inglés, alligator).
- Trump bromeó en una ocasión diciendo que los inmigrantes retenidos allí tendrían que aprender «cómo huir» de esos reptiles, algo que los grupos de derechos civiles denunciaron como inhumano.
- En junio de 2026, DeSantis afirmó que el centro cerraría, ya que solo estaba destinado a ser temporal.
- Según el informe de la OIG, entre julio de 2025 y enero de 2026, el centro mantuvo a 79 inmigrantes en pequeños recintos metálicos, describiéndolos como «áreas de calma» para que las personas «se tranquilizaran y tuvieran tiempo a solas».
Se los mantuvo allí durante períodos que oscilaron entre unos minutos y casi dos horas, al menos en una ocasión como medida disciplinaria, señaló la OIG.
«El uso de espacios tan restrictivos es muy poco convencional y no se ajusta a las normas de trato humano», indicó el informe.
Los detenidos en el centro ya le dijeron con anterioridad a la BBC que se les negaban las medicinas que necesitaban, así como duchas regulares y otras medidas de higiene.
En su informe, los inspectores de la OIG dicen que descubrieron que los migrantes internados tenían que usar duchas infestadas de pequeños insectos y que solo se les permitía hacerlo tres veces por semana.
El centro no les proporcionaba suficiente espacio para vivir, «lo que generaba condiciones de hacinamiento para los detenidos, quienes pasaban la mayor parte de su tiempo en sus celdas», según el informe.
Los migrantes también le dijeron a la OIG que no tenían acceso a agua potable limpia y que no podían lavar los vasos de plástico que usaban para hidratarse.
Recogen vulneraciones de derechos en 6 categorías
El organismo de supervisión independiente encargado de investigar y auditar las actividades del DHS concluye que Alligator Alcatraz incumplió en total seis categorías diferentes de estándares de detención:
- Atención médica
- Servicio de alimentación
- Higiene personal
- Recreación
- Salud y seguridad ambiental
- Unidades de manejo especial
Otro de los puntos que destacan en su informe es el referido a las deficiencias a la hora de acceder a agua para el consumo. Indican que durante las entrevistas realizadas, seis de ocho internos denunciaron que no tenían acceso a agua limpia para beber. Adjuntaron imágenes de los grifos donde presuntamente se distribuía.
Alligator Alcatraz cerró en junio tras un año de denuncias
A principios de junio, el Gobernador de Florida Ron DeSantis anunció el cierre temporal de las instalaciones y trasladaron a todos los detenidos a otros centros, alegando que la temporada de huracanes hacía inseguro mantenerlos en el llamado centro de detención de los Everglades.
El centro fue construido por la administración DeSantis en cuestión de días en 2025. Se construyó como una instalación presuntamente provisional, en la pista de aterrizaje de los Everglades.
- Desde su creación, fue objeto de fuerte escrutinio por tratarse de unas tiendas instaladas en forma de campamento prefabricado y las denuncias fueron subiendo de tono cuando se empezó a conocer, de boca de los internos que allí estuvieron, cómo era el día a día en el centro de detención de ICE.
- El gobernador y el presidente Donald Trump afirmaron que era fundamental para los esfuerzos republicanos por devolver a sus países de origen a las personas que se encontraban ilegalmente en el país.
- El día del anuncio de su cierre definitivo el Gobernador de Florida presumió de que por ese centro habían pasado unos 21,000 internos que habían devuelto a sus países de origen.
“No cabe duda de que esta misión ha hecho que el estado de Florida sea más seguro”, dijo DeSantis.
Defensores de los derechos de los migrantes afirmaron que las tiendas de campaña nunca fueron seguras ni humanas para albergar personas. Los detenidos en el centro relataron las dificultades para acceder a abogados y describieron las pésimas condiciones que padecieron, incluyendo gusanos en la comida, inodoros que no funcionaban, pisos inundados de excrementos y mosquitos y otros insectos por todas partes.
HRW denuncia abusos contra migrantes detenidos por el ICE
La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW) y la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU), publicaron ayer un informe sobre el centro de detención de migrantes Camp East Montana, el más grande de Estados Unidos, que denuncia golpizas, abusos generalizados y advierte de detenciones que cumplen los criterios de desapariciones forzadas.
Uno de los casos más graves que reporta el informe Sólo saldrás de aquí deportado o muerto, es el del cubano Geraldo Lunas Campos, de 55 años, quien murió el 4 de enero. Migrantes entrevistados por HRW señalaron que el hombre fue golpeado y asfixiado hasta la muerte por los guardias.
“Geraldo pedía su medicamento antes de entrar a su celda. Escuché cómo los guardias comenzaron a gritarle a Geraldo por negarse a entrar a su celda. Luego escuché que se desataba un forcejeo. Sonaba como si el cuerpo de una persona fuera golpeado contra el piso o la pared. Escuché a otros detenidos gritar pidiendo ayuda, y escuché a Geraldo gritar: ‘¡Me estás asfixiando!’ y ‘¡No puedo respirar, que Dios me bendiga!’. Esas fueron las últimas palabras de Geraldo: ‘¡No puedo respirar, que Dios me bendiga!’”, contó a la organización Aarón R.
- Otros testimonios revelan que las autoridades emplearon una combinación de fuerza física amenazas para inducir a las personas detenidas a cruzar a México como parte de expulsiones clandestinas y coercitivas a terceros países. Entre agosto de 2025 y principios de marzo de 2026, el DHS llevó a cabo casi mil 350 traslados a terceros países con destino a México desde Camp East Montana, operado por el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Algunos entrevistados contaron que los oficiales golpeaban a quienes se negaban a aceptar su expulsión a México. Es el caso de Isaac, un cubano de 43 años cuyo testimonio se incluye en el informe.
“Los guardias me golpearon en la cabeza. Me la estrellaron contra la pared aproximadamente 10 veces. Me apretaron y retorcieron los tobillos. También me agarraron y me aplastaron los testículos entre sus dedos, lo cual fue muy doloroso y humillante. Sentí como si me estuvieran agrediendo sexualmente”, contó. Explicó que junto con otras 20 personas, lo llevaron en autobús a un punto que, le dijeron, ya era territorio mexicano.
Los amenazaron con que, si no se quedaban ahí, los enviarían a una celda en El Salvador o a África. “Después de que me negué ir a México, me llevaron de regreso al autobús. Sólo dos personas regresaron al autobús conmigo. El resto se fue a México”.
Una de las quejas generalizadas de los migrantes entrevistados fue que los mantuvieron incomunicados. Muchos fueron trasladados de un centro a otro antes de terminar en Camp East Montana, ubicado en la base militar Fort Bliss, en El Paso, Texas. En ese lapso, no pudieron hablar con sus familias, ni abogados.
“Me trasladaron de un estado a otro (…) sin siquiera decirme a dónde me llevaban (…) Mi esposa no tenía idea de dónde estaba, y yo no tenía forma de comunicarme con ella. Me secuestraron”, dijo Rafael H., quien aseguró contar con un permiso de trabajo válido y una solicitud pendiente de residencia.
“En algunos de los casos documentados por HRW, estas prácticas constituían una desaparición forzada según el derecho internacional de los derechos humanos”, señala el reporte. De 71 personas entrevistadas en el centro de detención, 64 dijeron haber sido agredidos físicamente por el personal o haber visto a otros sufrir abusos físicos.
El título del reporte viene del testimonio de Javier C., quien narró que cuando llegó al centro de detención, los guardias le dijeron: “Cuando llegas a El Paso, no hay retorno. Sólo saldrás deportado o muerto”.
Los migrantes también se quejaron de la falta de atención médica, de ser obligados a vivir en condiciones inmundas, de recibir comida en pésimo estado.
El oaxaqueño Sebastián R., de 26 años, detenido en Nueva York, dijo que su sueño era viajar en avión. Pero sólo lo hizo para ser trasladado a Fort Bliss.
“Estaba esposado, de manos y pies, con cadenas alrededor de la cintura. Las esposas estaban tan apretadas que me dejaron marcas en el cuerpo. No podía moverme y sentía que no podía respirar. Me sentí como si me estuvieran secuestrando; fue mi primera vez en avión”./PUNTOporPUNTO
Documento íntegro a continuación:
https://www.oig.dhs.gov/sites/default/files/assets/2026-09/OIG-26-22-Sep26.pdf





















