Aumento del SALARIO mínimo no controla la INFORMALIDAD LABORAL en el PAÍS

Las mujeres en México ganan en promedio 19 por ciento menos que los hombres, tanto en empleos formales como informales, mientras más de la mitad que están ocupadas reciben hasta un salario mínimo y la brecha salarial se amplía con educación media superior y superior.

Nuestro país ha registrado avances importantes en materia de salario mínimo y reducción de la pobreza laboral; sin embargo, estos resultados conviven con un mercado laboral en el que persisten desafíos relacionados con la calidad y composición del empleo, señaló Jorge Sales Boyoli, especialista laboral y socio del Despacho Sales Boyoli

  • Según el análisis, para el segundo trimestre de 2026 la pobreza laboral se ubicó en 31.9%, frente al 35% registrado un año antes; mientras que la población ocupada superó los 60 millones de personas.

Aunque el reto consiste en analizar no sólo cuántas personas trabajan, sino también bajo qué condiciones lo hacen y cuánto perciben.

  • Los datos del INEGI muestran un cambio importante en la distribución de los ingresos laborales. En 2015 había alrededor de 7.45 millones de personas ocupadas que percibían hasta un salario mínimo; para el segundo trimestre de 2026, la cifra llegó a 27.7 millones.

“El dato requiere una precisión importante: no significa que 27.7 millones de mexicanos hayan sufrido una reducción nominal de su salario.

  • El experto reiteró que “el verdadero reto ya no es solamente subir el salario mínimo: es conseguir que el mercado genere suficientes empleos formales, productivos, con prestaciones y con salarios que puedan despegarse del mínimo”.
  • El salario mínimo ha aumentado fuertemente y, al elevarse el umbral estadístico con el que se clasifican los ingresos, una parte creciente de los trabajadores queda comprendida dentro de la categoría ‘hasta un salario mínimo’.

Ahí reside parte de la paradoja: el salario mínimo ha avanzado más rápidamente que buena parte de la estructura salarial, comprimiendo la distribución de los ingresos laborales alrededor de ese piso”, explicó el abogado laboralista.

Empero, este fenómeno evidencia una compresión de la estructura salarial: el piso salarial ha aumentado de manera significativa, pero otros niveles de ingreso no necesariamente han crecido al mismo ritmo.

Además, para el segundo trimestre de 2026, 18.97 millones de trabajadores se encontraban en el rango de entre uno y dos salarios mínimos. La calidad del empleo también presenta señales de alerta en materia de prestaciones.

  • Entre diciembre de 2025 y agosto de 2026, el trabajo subordinado con prestaciones disminuyó en 370,159 personas, mientras que el trabajo sin prestaciones aumentó en 205,788. En ese mismo periodo, la ocupación informal acumuló 420,168 personas adicionales.
  • El comportamiento anual refuerza esta tendencia: entre agosto de 2025 y agosto de 2026 se incorporaron cerca de 1.2 millones de personas a la ocupación, pero 66% de ese crecimiento ocurrió en la informalidad y sólo 34% en la formalidad.

De esta manera, México llegó a alrededor de 60.7 millones de personas ocupadas, de las cuales aproximadamente 33.4 millones se encontraban en la informalidad.

Sales Boyoli destacó que “esto no invalida los aumentos al salario mínimo.

Por el contrario, la evidencia disponible indica que han tenido efectos positivos sobre los ingresos de millones de trabajadores y la propia STPS reporta que el incremento de 2026 benefició directamente a 6.4 millones de trabajadores sin encontrar un efecto negativo sobre la estabilidad del empleo formal analizado”.

El desafío, puntualizó, consiste en que la política laboral no se limite al incremento del salario mínimo, sino que impulse las condiciones necesarias para que los trabajadores puedan acceder a empleos formales, productivos y con prestaciones.

Las mujeres ganan menos que los hombres

Las mujeres en México ganan en promedio 19 por ciento menos que los hombres, tanto en empleos formales como informales, mientras más de la mitad que están ocupadas reciben hasta un salario mínimo y la brecha salarial se amplía con educación media superior y superior.

  • Aunque el país ha dado pasos para alcanzar un trabajo con un salario igualitario, con base en la información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), las mujeres percibieron 6 mil 649 pesos mensuales, mientras los hombres ingresaron 8 mil 209, lo que representó una brecha laboral de 19 por ciento.
  • Asimismo, el ingreso mensual promedio de la población ocupada de 15 años y más fue de 7 mil 554 pesos entre enero-marzo de 2026.
  • La Organización Internacional del Trabajo (OIT) prevé que, actualmente, las mujeres en el mundo ganan 18 por ciento menos que los hombres. El organismo sostuvo que esta diferencia no constituye únicamente una estadística, sino que afecta a millones de mujeres cuyo trabajo sostiene a familias, empresas, comunidades y economías. Este dato muy similar al que compartió el instituto.

Las cifras del Inegi, que compartió con motivo del Día Internacional de la Igualdad Salarial, detallan que 54.8 por ciento de las mujeres ocupadas perciben hasta un salario mínimo, mientras 41.4 de los hombres con un empleo, formal o informal, reciben ese pago.

Esa misma brecha se reporta entre los que perciben más de tres y hasta cinco salarios mínimos: sólo 1.9 por ciento para las mujeres ocupadas y 2.7 en los hombres.

  • Entre la población ocupada, el ingreso promedio mensual de las mujeres fue menor al de los hombres: 20.7 por ciento menos en el empleo informal y 19.2 en el formal.
  • Ahora bien, el ingreso promedio mensual de las mujeres fue menor que el de los hombres, según su nivel de instrucción. La diferencia fue más amplia con mujeres con educación media superior y superior, con 23.7 por ciento menos que el de los hombres; le siguió secundaria completa, 14.5; con primaria incompleta, 13.7, y primaria completa, 13.7.

Según la OIT, el diálogo social puede contribuir a abordar la infravaloración del trabajo realizado por las mujeres, reforzar la transparencia salarial y generar estructuras de remuneración más justas, pues la igualdad salarial constituye una cuestión de derechos, principios, dignidad y justicia social./Agencias-PUNTOporPUNTO

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