El financiamiento bancario para extraer hidrocarburos casi desapareció desde que comenzó este sexenio, de acuerdo con la información disponible en el Banco de México (Banxico).
Analistas coincidieron en que se debe a los escasos proyectos de compañías privadas por la falta de certeza jurídica.
Los bancos comerciales prestaron apenas 9 millones de pesos a las empresas para extraer petróleo y gas durante agosto de este año.
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- La cartera de crédito vigente en el sector se desplomó a partir de 2018 y la caída empeoró con la aprobación de la reforma judicial de 2024, según datos de Banxico.
- Ahora se encuentra lejos de los más de 3 mil millones que los bancos prestaban en el sexenio del expresidente Enrique Peña Nieto.
- El director de Edge Innovation, Víctor Hugo Juárez, comentó que el gobierno pasado generó el parteaguas para que las empresas privadas dejaran de confiar en el Estado de derecho.
Destacó la controversia del campo Zama, un megayacimiento en aguas someras del golfo de México descubierto por un consorcio privado liderado por la estadounidense Talos Energy.
El gobierno anterior ordenó la unificación del campo y dictaminó que Pemex asumiría el control, lo que Talos Energy aceptó tras ajustes y controversias, lo cual creó un precedente.
“Desafortunadamente al no tener esa certeza, no hay pago. Sólo empresas con capitales muy grandes y que tengan capacidad de absorber impagos que les pueda generar directamente Pemex, van a poder llevar a cabo estos proyectos, tal es el caso de Grupo Carso”, dijo Juárez a esta casa editorial.
Sin garantías
Arturo Carranza, director de Proyectos de Energía en Akza Advisor, afirmó que los inversionistas necesitan reglas estables para comprometer capital de largo plazo.
“Los cambios constantes en la legislación, en los responsables de tomar las decisiones en Pemex y los contratos han generado un entorno en el que es difícil modelar riesgos de largo plazo”, expuso.
- “La banca comercial suele financiar los proyectos cuando hay garantías claras, hay flujos previsibles y hay operadores sólidos. En el caso de los proyectos de Pemex, no se observa que estos elementos estén presentes”, comentó el especialista a este diario.
- El mes pasado, el director de Pemex, Juan Carlos Carpio, reconoció que es necesario acelerar la realización de contratos mixtos con empresas privadas en diversas áreas de la cadena de valor de la petrolera, incluyendo las de refinación y logística.
Las empresas que ganaron las rondas petroleras asignadas durante la administración de Peña Nieto se comprometieron a producir cerca de 280 mil barriles diarios de crudo para 2024. Sin embargo, la extracción actual de los privados se encuentra en 140 mil barriles y hay todavía contratos activos en exploración, de acuerdo con cifras de la Asociación Mexicana de Empresas de Hidrocarburos (Amexhi).
Apertura energética
- El socio director de QUA Energy Consultores, Marcial Díaz, señaló que la reforma energética de 2025 abrió posibilidades de participación privada, particularmente mediante esquemas de desarrollo mixto con Pemex. Sin embargo, la apertura jurídica no garantiza por sí misma la llegada de crédito.
- “Hoy el principal obstáculo es convencer a los bancos y fondos de inversión de que hay condiciones para financiar esos proyectos. Sin financiamiento, la apertura energética corre el riesgo de quedarse en el discurso”, advirtió.
“De cara a 2027, la participación privada podría encontrar oportunidades más inmediatas en el mantenimiento, rehabilitación y modernización de infraestructura energética que en el desarrollo de nuevos proyectos de exploración de gran escala, pero para el inversionista no basta con ganar un contrato con Pemex. Necesita tener certeza sobre cuándo y cómo va a cobrar”, dijo Díaz.
Desde su punto de vista, mientras el riesgo financiero recaiga desproporcionadamente en el particular, será difícil atraer inversiones de largo plazo.
Pemex planea invertir 1.8 bdp para mantener sus operaciones petroleras
Petróleos Mexicanos (Pemex) proyecta destinar 1 billón 845 mil 647 millones de pesos a inversiones entre 2025 y 2030, con prioridad en la exploración y extracción de hidrocarburos. El programa también contempla recursos para refinerías, infraestructura logística, procesamiento de gas natural, petroquímica y fertilizantes, en un esfuerzo por sostener la producción y mejorar la capacidad operativa de la empresa.
Según información publicada por Energía a Debate, el director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, presentó el monto durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum del 21 de octubre de 2026. El funcionario afirmó que el cálculo contempla recursos de la propia empresa y explicó que el objetivo es mantener la producción, fortalecer la refinación e impulsar la petroquímica.
La inversión se enmarca en una estrategia más amplia para fortalecer las finanzas de la petrolera estatal, reducir el costo de sus obligaciones financieras y avanzar hacia una mayor autonomía económica. Sin embargo, la meta de financiar nuevas inversiones con recursos propios debe distinguirse de los apoyos gubernamentales que Pemex ha recibido para atender sus compromisos de deuda.
¿En qué gastará Pemex los 1.8 billones de pesos?
La mayor parte del presupuesto proyectado se concentrará en las actividades que permiten localizar y extraer petróleo y gas. De acuerdo con las cifras presentadas por la dirección de la empresa, la distribución prevista para el periodo 2025-2030 es la siguiente:
- Exploración y extracción: 1 billón 463 mil 759 millones de pesos, alrededor de 79% del total.
- Sistema Nacional de Refinación: 185 mil 559 millones de pesos.
- Sistemas logísticos: más de 104 mil millones de pesos.
- Petroquímica y fertilizantes: 71 mil 38 millones de pesos.
- Procesamiento de gas natural: 21 mil 10 millones de pesos.
Estas cantidades muestran que el objetivo central es mantener la producción de hidrocarburos y fortalecer las operaciones que generan materias primas y combustibles. La refinación y la logística también recibirán recursos para procesar y distribuir los productos de la petrolera.
La suma corresponde a una inversión proyectada, no a dinero que ya se haya ejercido en su totalidad. Su ejecución dependerá del desarrollo de los proyectos y de la disponibilidad de recursos durante el periodo.
La reducción de la deuda es parte del objetivo financiero
Durante la presentación, la dirección de Pemex informó que la deuda financiera se ubicó en 77 mil 500 millones de dólares al cierre de junio de 2026, frente a 97 mil 600 millones de dólares en 2024. Esto representa una disminución cercana a 21%, de acuerdo con los datos difundidos por la empresa y retomados por Energía a Debate y El Financiero.
- La reducción del saldo financiero puede ayudar a disminuir los pagos de intereses y liberar margen para invertir en las operaciones. No obstante, la deuda financiera no representa todas las obligaciones de Pemex: también existen compromisos con proveedores y contratistas que deben considerarse al evaluar su situación económica.
Por ello, el avance hacia la autosuficiencia financiera no depende únicamente de reducir el monto de la deuda. También requiere que la empresa genere ingresos suficientes para cubrir sus gastos operativos, mantener sus instalaciones, financiar nuevos proyectos y cumplir sus obligaciones.
El plan viene de una estrategia financiera y productiva de largo plazo
El anuncio se relaciona con el Plan Estratégico 2025-2035 de Pemex, presentado el 5 de agosto de 2025 por la petrolera junto con la Secretaría de Energía y la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.
La hoja de ruta plantea fortalecer la producción, mejorar los resultados financieros y mantener la inversión necesaria para las operaciones de la empresa. Entre sus objetivos está que la generación de ingresos permita cubrir sus necesidades de inversión y avanzar hacia una estructura financiera más sólida.
El contexto es importante porque Pemex ha necesitado respaldo del Gobierno federal para atender parte de sus compromisos financieros. En septiembre de 2026, El Economista reportó que Moody’s estimaba que la petrolera continuaría requiriendo transferencias gubernamentales durante los siguientes tres a cinco años para cubrir vencimientos de deuda.
Por tanto, la declaración de que la inversión se financiará con recursos propios corresponde al planteamiento presentado por la dirección de Pemex. No significa que la empresa haya dejado de necesitar apoyo público para resolver todas sus obligaciones financieras.
Pemex busca mantener la producción de petróleo
En materia operativa, la petrolera reportó una producción de petróleo cercana a 1.76 millones de barriles diarios entre enero y agosto de 2026, con la meta de alcanzar 1.8 millones de barriles por día, según la información presentada por su dirección y difundida por Energía a Debate.
El nivel de producción es relevante para el programa de inversión porque la exploración y extracción concentrarán aproximadamente 79% de los recursos previstos. Mantener el suministro de hidrocarburos también resulta necesario para abastecer las instalaciones de procesamiento y sostener las actividades de refinación.
- En gas natural, Pemex informó una producción de 4 mil 916 millones de pies cúbicos diarios, un incremento de 7.5% frente a 2024. Este combustible también forma parte de las operaciones que la empresa busca fortalecer durante los próximos años.
- La refinación y los combustibles nacionales también forman parte del plan
Además de extraer hidrocarburos, Pemex busca aumentar la cantidad de petróleo que procesa dentro del país. La empresa reportó que entre enero y agosto de 2026 el procesamiento de crudo alcanzó alrededor de 1.109 millones de barriles diarios, frente a 612 mil barriles diarios en 2018.
La comparación representa un aumento de 81% respecto a ese año, de acuerdo con los datos presentados por la petrolera. Entre los factores señalados se encuentran la estabilización de las refinerías, la incorporación de la refinería Olmeca, en Dos Bocas, Tabasco, y la modernización de procesos en otras instalaciones.
Pemex también reportó un incremento en la producción de gasolina, diésel y turbosina frente a 2018. En su estrategia, el fortalecimiento de la refinación busca ampliar la participación de los combustibles elaborados por la propia empresa en el mercado nacional.
Sin embargo, una mayor producción no garantiza por sí sola que todas las necesidades del país puedan cubrirse con combustibles nacionales. Para evaluar ese objetivo también deben considerarse la demanda, los costos de operación, el desempeño de las refinerías y las importaciones.
¿Qué falta para que Pemex alcance la autosuficiencia financiera?
El monto anunciado establece la dimensión de la inversión que la empresa pretende realizar, pero el resultado dependerá de su capacidad para ejecutar los proyectos y generar ingresos suficientes.
La reducción de la deuda financiera es uno de los indicadores que Pemex destaca como avance. Aun así, para determinar si puede sostener sus inversiones sin depender del respaldo gubernamental será necesario observar la evolución de su flujo de efectivo, los pagos pendientes a proveedores, los vencimientos de deuda y los resultados de sus operaciones.
El principal desafío será convertir la inversión prevista en una mayor capacidad productiva y en ingresos que permitan financiar las operaciones de Pemex a largo plazo. La cifra de 1.8 billones de pesos representa el plan para los próximos años; su cumplimiento y sus efectos financieros deberán evaluarse conforme avance su ejecución./PUNTOporPUNTO
























