AMLO reconoce NARCO-ESTADO y responsabiliza a CALDERÓN

El ex presidente Felipe Calderón rechazó que su sexenio haya sido un narcoestado, esto tras las acusaciones que se le imputan a Genaro García Luna en Estados Unidos.

El presidente Andrés Manuel López Obrador reconoció este lunes un “narco-Estado” en México, aunque responsabilizó a las Administraciones anteriores por la corrupción y el contubernio con grupos del crimen organizado.

“Pensaba que no era correcto clasificar de esa manera al Estado mexicano, pero luego, con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí se puede hablar de un narco-Estado porque estaba tomado el Gobierno. Quienes tenían a su cargo combatir a la delincuencia estaban al servicio de la delincuencia”, declaró.

  • En su rueda de prensa matutina, el mandatario se refirió a dos “casos emblemáticos” que están en investigación: el de Emilio Lozoya, exdirector de Petróleos Mexicanos entre 2012 y 2016 durante el sexenio de Enrique Peña Nieto, y el de Genaro García Luna, secretario de Seguridad del expresidente Felipe Calderón (2006-2012).
  • Lozoya, extraditado desde España el 17 de julio, está acusado de recibir 10,5 millones de dólares en sobornos de la brasileña Odebrecht para la campaña de Peña Nieto y la aprobación de la reforma energética de 2013.
  • García Luna está detenido desde el 9 de diciembre pasado en Estados Unidos, donde afronta cargos de conspirar para traficar cocaína, falso testimonio y participar en un proyecto criminal por sus presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.

Estas indagatorias representan la corrupción de “cuello blanco” y el contubernio con los narcotraficantes, respectivamente, expresó López Obrador desde Palacio Nacional.

“Las dos muy graves, ¿cuál es más grave? Eso cada quien debe revisarlo, pero era lo que se padecía, por un lado una gran corrupción que imperaba, tenían tomado al Gobierno, y por el otro lado los acuerdos con la delincuencia organizada“, manifestó.

México vivió el año más violento de la historia reciente en 2019, el primero de la Presidencia de López Obrador, con 34,608 homicidios y 1,012 feminicidios.

  • Mientras en 2006, al inicio de la llamada “guerra contra el narco”, había tres conflictos activos entre cárteles de la droga, en 2018 había 18, según el Instituto para la Economía y la Paz (IEP).
  • Pero López Obrador, quien llegó al poder con la promesa de restaurar la paz en el país, reiteró este lunes su diagnóstico de que la corrupción era la raíz de los problemas.

Por ello, pidió a la Fiscalía General de la República (FGR) llegar hasta las últimas consecuencias.

Aun así, negó que existan investigaciones abiertas contra Calderón y Peña Nieto al argumentar que el asunto es de “carácter estrictamente judicial”.

Para enjuiciar a los expresidentes, indicó, se necesita una consulta pública.

“Mi opinión es que se conozca toda la verdad porque es enseñanza, porque es estigmatizar la corrupción que antes se veía como algo normal y era el peor de los males, que los que robaban ni siquiera perdían su respetabilidad”, comentó.

Felipe Calderon responde a López Obrador

El ex presidente Felipe Calderón rechazó que su sexenio haya sido un narcoestado, esto tras las acusaciones que se le imputan a Genaro García Luna en Estados Unidos.

En entrevista con Joaquín López-Dóriga para Grupo Fórmula, el ex panista aseguró que si hubo algún gobierno que tuvo la determinación de enfrentar “con todo” al crimen organizado fue precisamente su administración.

“A mi me pueden criticar por muchas cosas pero yo no soy el presidente que anda saludando de la mamá de ‘El Chapo’, yo no liberé a ningún criminal; yo soy el presidente del gobierno que más criminales ha extraditado ante la justicia de Estados Unidos”, afirmó Calderón.

El presidente Andrés Manuel López Obrador consideró que con el juicio contra Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública durante el sexenio de Felipe Calderón, se puede hablar de que hubo un narcoestado en México, pues dijo que “estaba tomado el gobierno y mandaba la delincuencia”.

  • “Yo sinceramente en ese entonces pensaba que no era correcto clasificar de esa manera el Estado mexicano, pero luego con todo esto que está saliendo a relucir, pues sí se puede hablar de un narcoestado, porque estaba tomado el gobierno”, comentó en La Mañanera de hoy. Calderón expuso que dicho señalamiento por parte de López Obrador es desviar la atención de otros temas como homicidios dolosos en el gobierno de la 4T, crisis económico.
  • Al mandatario de 2006 a 2012 le preocupa que en esta administración “no haya quien combata al crimen”: “La gente se tiene que hacer, y no quiere decir que esté de acuerdo con ello, justicia por sí sola” y puso como ejemplo el asalto frustrado de la semana pasada en la autopista México-Texcoco.

“En general hay un proceso de captura del Estado, una impunidad, un ‘déjalos hacer’ ordenado por el propio Presidente que dice ‘yo no les voy a hacer la guerra’, nadie le está pidiendo eso, se trata de cumplir con el deber del gobierno de proteger a los ciudadanos y combatir a los delincuentes con todo”, expresó.

El fundador de México Libre aseguró que si hay pruebas judiciales en su contra él está “a sus órdenes” y no acepta que se deje a consulta popular lo que corresponde a las autoridades judiciales.

“No tengo temor, tengo molestia y me duele mucho México porque estamos por el rumbo incorrecto (…) Yo respondo ante ellos (sus actos)”, añadió Calderón denunció que hay una persecución en su contra por parte del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.

Saludo entre AMLO y la madre de El Chapo: estas son las implicaciones

De acuerdo con el especialista Eduardo Guerrero, director de Lantia Consultores, “resulta inevitable, incluso sano”, que las esferas de poder en el gobierno establezcan algún tipo de comunicación con las organizaciones criminales, donde las condiciones de esas relaciones sean en pos de reducir la violencia y la capacidad corruptora de los delincuentes tanto con la ciudadanía como con el gobierno.

Sin embargo, el especialista consultor en temas de seguridad no pudo dejar de lado las constantes “encuentros” entre María Consuelo Loera Pérez, madre de Joaquín Archivaldo “El Chapo” Guzmán Loera y el presidente Andrés Manuel López Obrador.

  • Guerrero Gutiérrez explicó en un artículo publicado en El Financiero que está consciente de que los vacíos de poder no existen y que, donde no está el gobierno, algún otro ente puede detentar ciertos atributos que le competen al Estado. En materia coercitiva, las organizaciones criminales suplen en muchas formas al gobierno, en especial en las comunidades más apartadas y olvidadas por los representantes electos. Sin embargo, esto no justifica el mensaje indirecto que el mandatario envía cuando se reúne con la mamá de quien alguna vez fue el hombre más buscado por las autoridades estadounidenses.

El articulista del periódico El Financiero y de la revista Nexos asume que la población por lo menos intuye que existe algún tipo de vínculo entre las esferas más altas de poder entre entre la delincuencia y la política; una especie de relación no necesariamente ventajosa para el gobernante, pero que existe y permite la gobernabilidad que “sólo puede desenvolverse en el ámbito de las sombras y las simulaciones”.

Es aquí en donde el egresado de la Universidad de Chicago exalta los encuentros con la madre de Guzmán Loera con López Obrador, en especial el más reciente que fue en Badiraguato, demarcación de donde es oriundo el ex líder criminal. Pues al estrechar mano con gente tan cercana al Cártel de Sinaloa, el discurso implícito en el acto es que no le tiende la mano a otras organizaciones criminales como el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) o el grupo delictivo de Santa Rosa de Lima.

Respecto a esta visita, el consultor explica que se puede entender de muchas formas y que el presidente no se sometería a la crítica pública si él no percibe algún tipo de beneficio para su proyecto político. En esto, Guerrero señala, de manera hipotética, que puede ser “una señal de que hay cordialidad hacia el Cártel de Sinaloa, y que en los próximos meses las acciones del gobierno se enfocarán en otras organizaciones más nocivas. Que fue una visita de cortesía para ablandar al Cártel de Sinaloa justo antes de que la Unidad de Inteligencia Financiera anunciara el congelamientos de varias cuentas vinculadas con dicho cártel. Que el viaje fue una solicitud o sugerencia de mandos militares, interesados en una reconciliación con la tropa del Chapo tras el fallido intento de captura de su hijo Ovidio”; sin embargo, lo que no es hipotético es que el presidente reconoce al Cártel de Sinaloa como un poder fáctico.

Y es que desde el pasado 29 de marzo, cuando el tabasqueño de 66 años se reunió brevemente con la señora María Consuelo Loera, la opinión pública se volcó en atacar al mandatario nacional, a quien acusaron de tener vínculos cercanos con grupos delictivos y en específico con el Cártel de Sinaloa. Incluso circuló la noticia falsa en la que presumían que Aureliano Guzmán El Guano, hermano mayor de El Chapo, estuvo en un convivio junto a López Obrador. Cabe mencionar que a quien señalaron como el hermano del ex narcotraficante resultó ser un médico del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Ante estas acusaciones, el presidente se limitó a explicar que la madre del ex líder del Cártel de Sinaloa le solicitó, por humanidad, que hiciera lo que estuviera en sus manos para poder ver a su hijo que está preso en una prisión de máxima seguridad en Estados Unidos./Agencias-PUNTOporPUNTO

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