DEER PARK se coloca en el Centro de la Trama de Contrabando Gasolinero (HUACHICOL FISCAL)

La aparición de combustible proveniente de Deer Park en una causa penal por contrabando abre interrogantes críticas sobre los mecanismos de fiscalización y trazabilidad que operan tanto en las instalaciones de Pemex PMI Comercio Internacional como en las aduanas mexicanas.

De acuerdo con los expedientes judiciales y las órdenes de aprehensión integradas por la Fiscalía General de la República (FGR) en el marco del caso contra el exgobernador de Baja California Ernesto Ruffo, la refinería Deer Park —propiedad de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Houston, Texas— suministró más de un millón de litros de gasolina que ingresaron al país sin el pago correspondiente de gravámenes aduanales.

El hallazgo documentado por el diario El País coloca a la principal empresa productora del Estado en el centro de una de las tramas de huachicol fiscal más grandes detectadas en los últimos años.

¿Cómo operaba la red de huachicol fiscal y qué papel jugó la refinería Deer Park?

El expediente judicial detalla que una red de compañías comercializadoras y intermediarias se confabuló para aprovechar los permisos aduanales de empresas registradas, entre ellas Ingemar.

  • La mecánica consistió en introducir al territorio nacional —a través de las aduanas fronterizas de Matamoros y Nuevo Laredo, en Tamaulipas— carrotanques cargados con petrolíferos cuyos volúmenes reales fueron severamente subdeclarados ante las autoridades fiscales.
  • Entre los proveedores extranjeros identificados en los registros ministeriales figura Deer Park Refining L.P., instalación adquirida en su totalidad por Pemex en 2022 con el propósito estratégico de fortalecer la seguridad energética nacional.

Peritajes realizados por la FGR sobre una decena de carrotanques procedentes de dicha planta texana determinaron que transportaban más de 1.030.000 litros de gasolina, una cantidad que superaba por un margen exponencial lo reportado oficialmente en los pedimentos aduanales.

¿Cuáles son las implicaciones legales para Ernesto Ruffo y la comercializadora Ingemar?

Ernesto Ruffo, quien fuera el primer mandatario estatal de oposición en la historia moderna del país y es señalado por las autoridades como accionista y figura clave de Ingemar, permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social No. 1 (El Altiplano) desde su detención en julio de 2026. La FGR le imputa delitos relacionados con delincuencia organizada y contrabando de hidrocarburos.

Frente a las acusaciones ministeriales, la defensa del exgobernador ha rechazado su participación directa en los ilícitos fiscales y ha señalado contradicciones en el manejo operativo de la petrolera estatal.

Argumentos difundidos por su entorno apuntan a que los cargamentos proceden directamente de una subsidiaria de Pemex, ironizando sobre la falta de control interno en las cadenas de suministro corporativo.

¿Qué fallas en la trazabilidad de Pemex y aduanas exhibe la investigación de la FGR?

La aparición de combustible proveniente de Deer Park en una causa penal por contrabando abre interrogantes críticas sobre los mecanismos de fiscalización y trazabilidad que operan tanto en las instalaciones de Pemex PMI Comercio Internacional como en las aduanas mexicanas.

Especialistas en materia energética e industrial apuntan que el hecho de que un producto salga de una refinería legítima no implica necesariamente la complicidad institucional de la planta, pero sí evidencia vacíos graves en el seguimiento de su destino final, la custodia del transporte ferroviario y la veracidad de la documentación comercial presentada por intermediarios privados.

¿Cómo impacta el contrabando de combustibles en la economía nacional y las finanzas públicas?

El fenómeno del huachicol fiscal difiere del robo tradicional de ductos al utilizar canales formales de comercio exterior y transporte de carga para evadir impuestos federales como el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) y el Impuesto al Valor Agregado (IVA).

En el caso específico de esta red vinculada a Ingemar, la Fiscalía calcula un perjuicio inicial al erario superior a los 166 millones de pesos en impuestos eludidos, de los cuales una fracción corresponde a los embarques rastreados desde la refinería texana.

Esta práctica desangra los ingresos tributarios destinados al gasto público y genera una competencia desleal masiva frente a las estaciones de servicio que operan conforme a la legalidad.

¿De qué manera afecta esta red de contrabando a los consumidores y al mercado interno?

Para los ciudadanos y los automovilistas, la proliferación de redes de combustible ilegal distorsiona profundamente el mercado interno de energéticos.

Aunque los hidrocarburos introducidos mediante esquemas de evasión fiscal suelen comercializarse de manera irregular a precios reducidos en ciertos circuitos informales, sus consecuencias económicas repercuten de forma colectiva al mermar los recursos presupuestarios necesarios para la infraestructura, la salud y la seguridad pública.

Asimismo, la infiltración de redes de contrabando en cruces fronterizos estratégicos vulnera el Estado de derecho y debilita la confianza en los mercados de importación de combustibles en Norteamérica.

El desafío institucional para blindar el sector energético mexicano

La revelación de que activos internacionales de Pemex se vieron involucrados involuntaria o negligentemente en rutas de huachicol fiscal marca un punto de inflexión para la supervisión corporativa.

Más allá de los deslindes políticos y los procesos penales en curso contra los coacusados, el caso subraya la necesidad imperativa de endurecer los controles de auditoría transfronteriza, verificar de manera estricta los pedimentos aduanales y garantizar que la infraestructura energética del Estado mexicano no sea instrumentalizada por redes de contrabando comercial.

Huachicol cuesta 36,483 mdp y pérdida de millones de barriles de petróleo 

Pemex registró una pérdida de 36,483 millones de pesos por el concepto de sustracción de combustibles, mejor conocido como huachicol, durante año y medio del gobierno de Claudia Sheinbaum Pardo, al tiempo que la pérdida de barriles de petróleo va al alza.

La petrolera mexicana sigue registrando afectaciones por el delito de huachicol durante la actual administración federal, a pesar de que durante el gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) constantemente se aseguró que se había erradicado este delito.

  • La cifra significó un incremento de 398.3% en términos nominales respecto al primer año y medio de AMLO como titular del Ejecutivo, cuando dicho indicador sumó apenas 7,321 millones de dólares, de acuerdo con los reportes financieros de Pemex.
  • El fuerte incremento se da a pesar de que el gobierno actual implementó una nueva estrategia vinculada a la trazabilidad en donde se incluyen códigos QR verificables y el uso de GPS, la cual es insuficiente para el director general de GMEC, Gonzalo Monroy.
  • Las medidas contra el huachicol no son las adecuadas, son insuficientes para un tema muy complejo. Todo esto es simplemente una mayor fiscalización dentro de la cadena ya establecida”, apuntó Monroy.

En año y medio la administración de Sheinbaum Pardo suma la pérdida de 38.1 millones de barriles, de acuerdo con un análisis realizado por el socio director de Cifra2 Consultores, Francisco Barnés.

  • La cifra se encuentra compuesta por 14.8 millones de barriles durante todo el 2025 y 23.3 millones de barriles en la primera mitad de 2026.

Pemex no ha reconocido los faltantes reportados por Barnés al señalar que le falta contemplar algunos factores tales como los envíos y recepciones a inventarios, los movimientos operativos técnicos (como empaques y desempaques de ductos) y los ajustes por variaciones de temperatura.

Sin embargo, ni siquiera la propia empresa dirigida por Juan Carlos Carpio Fragoso ha desglosado de forma detallada los puntos que señalaron al momento de negar las cifras compartidas por Cifra2 Consultores.

Al respecto, el experto aseguró que lo argumentado por la petrolera no justifica el número de barriles desaparecidos en la primera mitad del año, ya que las variaciones de temperatura no influyen a un nivel tan alto y el país no tiene suficiente capacidad de almacenamiento para atender esta suma de barriles faltantes.

Barnés apuntó la necesidad de obtener una aclaración por parte de Pemex y añadió que aunque pueda tratarse de una coincidencia este incremento en los barriles faltantes llega en un momento en el cual se han detectado diversas instalaciones clandestinas dedicadas al procesamiento de combustibles y con las investigaciones del FBI sobre el huachicol fiscal.

Modalidades de huachicol en México

El director general de GMEC apuntó que el robo de combustible es la modalidad de huachicol que más golpea a Pemex debido a que no impacta únicamente por la pérdida del producto sino también en las ventas.

  • Sin embargo, no es la única práctica delictiva asociada a hidrocarburos que se realiza en México, también se registran actos por adulteración de combustibles y contrabando, mejor conocido como huachicol fiscal.
  • En el caso del combustible adulterado, señaló que las principales entidades en donde se práctica son el Estado de México, Puebla y Veracruz. Aunque la mezcla de gasolina o diésel con otros productos puede otorgar mayores ganancias a quienes lo comercializan, es perjudicial para los usuarios al afectar el rendimiento de sus vehículos.

Respecto al huachicol fiscal, Monroy explicó que en esta práctica suelen involucrarse autoridades de diferente niveles y empresas privadas, incluso en México se ha investigado al interior de dependencias como la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) y la Guardia Nacional.

El huachicol fiscal agrava la crisis en Petróleos Mexicanos

El huachicol fiscal se ha consolidado como uno de los principales factores que agravan la crisis financiera de Petróleos Mexicanos (Pemex). Tan solo en 2025, este delito provocó pérdidas estimadas en 123 mil millones de pesos, recursos que no ingresaron a las arcas de la Federación ni a la empresa del Estado.

A diferencia del robo tradicional de combustible, el huachicol fiscal opera mediante esquemas de evasión y simulación en la importación, comercialización y distribución de hidrocarburos. Esta práctica no solo implica un quebranto directo a Pemex, sino que también reduce de manera significativa la capacidad recaudatoria del Gobierno federal, al evadir el pago de impuestos.

  • El impacto es profundo. Pemex enfrenta desde hace años una combinación de factores adversos, entre ellos una elevada deuda, una producción limitada y altos costos operativos. En este contexto, las pérdidas asociadas al huachicol fiscal representan un golpe adicional que restringe su margen de maniobra y complica su viabilidad financiera.
  • La magnitud del problema se dimensiona al comparar el monto perdido con distintos rubros del gasto público. Los 123 mil millones de pesos superan presupuestos clave contemplados en el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2026. Por ejemplo, equivalen a casi el doble de los recursos asignados a la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, que contará con 60 mil 110 millones de pesos.

El monto rebasa el gasto funcional destinado a sectores productivos como agricultura, silvicultura, pesca y caza, que en conjunto recibirán 75 mil 874 millones de pesos. De igual forma, supera los recursos asignados a ciencia, tecnología e innovación, que ascienden a 65 mil 692 millones de pesos, áreas consideradas estratégicas para el desarrollo económico del país.

Las pérdidas también se acercan al total previsto para proyectos ferroviarios en 2026, estimados en más de 140 mil millones de pesos. En términos prácticos, el dinero que se pierde por el huachicol fiscal podría financiar varias líneas de trenes de pasajeros, incluido el tramo Irapuato-Guadalajara, uno de los proyectos de conectividad regional más relevantes.

A escala estatal, el impacto resulta igualmente significativo. El monto perdido equivale a una parte sustancial de las participaciones federales que recibirá Jalisco en 2026, estimadas en más de 150 mil millones de pesos. Incluso, permitiría financiar hasta nueve veces proyectos clave de infraestructura hídrica, como el acueducto Chapala-Guadalajara y la modernización de la planta potabilizadora de Miravalle, considerados fundamentales para garantizar el abasto de agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara.

En el ámbito energético, las pérdidas asociadas al huachicol fiscal representan hasta 11 veces la inversión estimada para la construcción de una nueva planta de ciclo combinado de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en Jalisco. Este tipo de infraestructura es esencial para asegurar el suministro eléctrico que demandan sectores estratégicos como la industria tecnológica, manufacturera y de innovación, cuya presencia ha crecido en la entidad en los últimos años.

Más allá de las cifras, este delito genera distorsiones en el mercado de combustibles. Al evadir impuestos, los actores ilegales pueden ofrecer precios más bajos, lo que propicia competencia desleal y afecta a los distribuidores formales. Además, la persistencia de este delito evidencia fallas estructurales en los mecanismos de supervisión, particularmente en aduanas y en el control de importaciones energéticas.

¿Cuál es la diferencia entre el huachicol fiscal y el tradicional?

  • Huachicol tradicional: robo físico de combustible mediante tomas clandestinas en ductos de Pemex.
  • Huachicol fiscal: fraude financiero y fiscal en la importación, transporte y comercialización de combustibles.

¿Por qué es tan grave el huachicol fiscal?

  • Provoca pérdidas millonariasal erario.
  • Afecta directamente las finanzas de Pemex.
  • Genera competencia desleal en el mercado de combustibles.
  • Está vinculado a redes de corrupción y crimen organizado.
  • El huachicol fiscal es menos visible que el robo en ductos, pero puede ser incluso más costoso para el país.
  • Combina delincuencia organizada con corrupción institucional./Agencias-NPUNTOporPUNTO

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