El sector privado del país advirtió que a pesar del aumento en los ingresos del sector púbico, su ritmo de crecimiento no ha sido suficiente para cumplir las obligaciones de gasto y de seguir así, es probable que las metas de ingresos no se cumplan para este año, aumentando la probabilidad de que el objetivo de consolidación fiscal no se cumpla.
- El Centro de Estudios Económicos del Sector Pública (CEESP) señaló que la mayor preocupación se centra en el debilitamiento de la recaudación tributaria y los factores que la generan, que pueden, en el tiempo representar mayores riesgos al país.
Es vital, subraya el organismo empresarial, elevar los ingresos y al tiempo hacer más eficiente su asignación es la mejor manera de fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas.
- De acuerdo con el más reciente reporte de la Secretaría de Hacienda, en el periodo enero-agosto del presente año los ingresos del sector público sumaron 5,661.1 miles de millones de pesos (mmp), monto que, a pesar de superar en 1.3% en términos reales a los ingresos del mismo lapso del año pasado, resultó inferior en 201 mmp a la cifra programada para ese periodo.
De seguir este comportamiento, es muy probable que las metas de ingresos no se cumplan para este año, aumentando la probabilidad de que el objetivo de consolidación fiscal no se alcance.
La mayor preocupación se centra en el debilitamiento de la recaudación tributaria, toda vez que en el periodo de referencia muestra un aumento anual de solo 0.6%, porcentaje que contrasta con el reportado en el mismo periodo de los tres años anteriores y que en 2023 estuvo cerca de 8.0%.
El nerviosismo aumenta debido al deterioro de la recaudación del impuesto sobre la renta (ISR), que es la principal fuente de recursos del sector público.
- Las cifras de la Secretaría de Hacienda reportan que en los primeros ocho meses del año la recaudación por concepto de ISR se contrajo 5.6% anual, lo que significó su peor comportamiento en los últimos diecisiete años.
Para el CEESP, la preocupación no solo es por la menor recaudación, sino por los factores que la generan, que pueden representar mayores riesgos para el país.
Y agrega: “No hay duda de que las empresas son la principal fuente de la recaudación por ISR. Sin embargo, en un entorno de débil crecimiento económico y elevados costos laborales es evidente que sus márgenes se reduzcan y, por lo tanto, su aportación al fisco igualmente se debilite”.
El CEESP aclara que buena parte del aumento de la recaudación por concepto de ISR de las empresas se ha apoyado en una política tributaria más estricta por parte del Sistema de Administración Tributaria (SAT), pero es claro que este mecanismo también se debilita frente a la complicada situación que enfrenta un buen número de empresas.
Informalidad impacta negativamente a la recaudación
Se explica que otros factores que inciden también en la debilidad recaudatoria es la creciente informalidad tanto de empresas como de la población ocupada. En el primer caso casi dos terceras partes de las unidades económicas del país operan en ese segmento, mientras que más de la mitad de la población ocupada labora en la informalidad. Además, la precarización de la ocupación también incide, toda vez que a menor rango salarial la aportación al fisco se limita. En este caso es importante señalar que, de acuerdo con las cifras del INEGI, 45% de la población ocupada percibe hasta un salario mínimo.
- Un entorno como este pone en riesgo los objetivos de consolidación fiscal de la SHCP no solo para este año. La debilidad de las fuentes de recursos públicos frente a las presiones provenientes de los crecientes gastos ineludibles del sector público incrementa la posibilidad de déficits más elevados y, por lo tanto, de mayores niveles de endeudamiento, lo cual eleva el riesgo de una posible reducción en la calificación de la deuda soberana.
El CEESP asume que aunque parece que las autoridades redoblan esfuerzos por una mejor asignación de los recursos, es limitado el espacio fiscal, es decir, el margen de maniobra con que se cuenta para un posible aumento del gasto público.
Y concluye. “La necesidad de elevar los ingresos y hacer más eficiente su asignación es la mejor manera de fortalecer la sostenibilidad de las finanzas públicas, pero para ello es fundamental impulsar el ritmo de crecimiento de la economía”.
FMI exhorta a México subir impuestos y reformar el ISR de los trabajadores
El Fondo Monetario Internacional (FMI) exhortó a México a fortalecer su política de ingresos para 2027 y, entre las opciones, planteó elevar los impuestos locales sobre la propiedad y los vehículos.
- En la declaración de su personal técnico al término de la misión del Artículo IV correspondiente a 2026, el organismo señaló que México tiene margen para adoptar medidas adicionales a las contempladas en el Paquete Económico 2027.
- El organismo también planteó eliminar gradualmente los incentivos fiscales en las zonas fronterizas, así como elevar y ampliar el impuesto al carbono. Entre sus recomendaciones también incluyó una reforma al Impuesto Sobre la Renta (ISR) de las personas físicas y medidas para fomentar la formalización.
Estos ajustes a la política de ingresos no están contemplados en el Paquete Económico 2027 y contrastan con la postura del gobierno federal de no crear nuevos impuestos ni elevar los existentes.
La política de ingresos plantea el fortalecimiento de la recaudación tributaria bajo los principios de eficacia y equidad, dando continuidad a las acciones que eviten la erosión de la base gravable, que combatan los delitos fiscales y promuevan el cumplimiento voluntario de las personas contribuyentes”, señaló Hacienda en el Paquete Económico 2027.
- Por el lado del gasto, el FMI señaló que México debería considerar una mejor focalización de los programas sociales, eliminar gradualmente los subsidios a los combustibles y fortalecer de manera duradera las finanzas de Pemex.
- En materia de consolidación fiscal, el organismo consideró necesario establecer un conjunto de medidas equilibradas y creíbles que permitan cumplir los objetivos fiscales de mediano plazo y, al mismo tiempo, generar espacio para gasto prioritario en infraestructura y salud.
Se debería considerar una consolidación más ambiciosa y acelerada para colocar a la deuda en una firme trayectoria descendente y recuperar margen de maniobra para la política fiscal”, añadió el FMI.
Para 2026, Hacienda estima que el déficit fiscal se ubique en 4.1% del PIB y que disminuya a 3.9% en 2027. Las agencias calificadoras también han señalado la necesidad de reducir el déficit para evitar presiones sobre el perfil crediticio de México.
Fortalecer el marco fiscal respaldaría la consolidación
El FMI reconoció que el marco fiscal de México ha contribuido, en términos generales, a mantener la disciplina en las finanzas públicas; sin embargo, no ha evitado el incremento de la deuda pública a lo largo del tiempo.
El organismo agregó que garantizar la transparencia y supervisión de las operaciones extrapresupuestarias será clave para respaldar los objetivos de consolidación y preservar el vínculo entre las reglas fiscales y la dinámica de la deuda.
Se debería considerar modernizar el marco fiscal adoptando un ancla de deuda de mediano plazo, mecanismos de corrección bien definidos y cláusulas de escape vinculantes”, precisó.
Además, recomendó a Hacienda crear un consejo fiscal independiente, así como compilar y publicar estadísticas fiscales conforme a los principios del Manual de Estadísticas de Finanzas Públicas.
¿Qué espera el FMI para la economía mexicana?
Para 2027, el FMI prevé que el PIB de México crezca 1.8%, una estimación que se encuentra dentro del rango de entre 1.5 y 2.5% previsto por Hacienda.
En materia de precios, estima que la inflación cierre 2026 en 3.6% y se modere a 3.3% en 2027. Para la inflación subyacente, proyecta una tasa de 3.7% este año y de 3.3% al cierre del próximo.
Sobre el mercado laboral, el FMI proyecta una tasa de desempleo de 2.8% tanto en 2026 como en 2027./PUNTOporPUNTO























