ICE tienen en la MIRA a MENORES MIGRANTES; desde enero 2025, ha detenido a +500 Bebés y Niñ@s

El Gobierno de Trump ha identificado a más de 500 niños migrantes no acompañados bajo custodia del Gobierno de EE.UU. para una posible expulsión del país, según el senador demócrata Ron Wyden.

  • Los bebés y niños pequeños también están en la mira de los agentes migratorios. Una investigación de The Marshall Project y MS NOW encontró que al menos 500 menores de tres años han pasado por centros de detención del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) desde enero de 2025, un incremento que coincide con el regreso de Donald Trump al poder y la reanudación de la detención de familias migrantes.
  • El análisis, basado en registros obtenidos por el Deportation Data Project, concluyó que entre el 20 de enero de 2025 y marzo de 2026 el ICE mantuvo a 25 bebés y niños pequeños detenidos en un día promedio, una cifra 10 veces superior a la registrada durante los últimos 12 meses de la Administración de Joe Biden, cuando el promedio era de menos de 3 menores por día.

Los investigadores atribuyen el aumento a la reactivación de la detención familiar impulsada por Trump poco después de regresar a la Casa Blanca. La medida incluyó la reapertura del Centro de Procesamiento Migratorio de Dilley, en Texas, la principal instalación utilizada para albergar a familias migrantes con hijos pequeños.

  • La investigación documenta varios casos de niños que, según sus familias, sufrieron consecuencias físicas y emocionales durante su detención. Entre ellos figura Kaleth, de dos años, quien dejó de comer durante casi dos semanas tras ser separado de su padre, y Amir, un niño ruso de un año cuyos padres aseguran que pasó cuatro meses bajo custodia migratoria y experimentó retrocesos en el desarrollo del lenguaje.

Los testimonios recopilados describen además dificultades para acceder a atención médica, problemas de alimentación y señales de estrés y aislamiento entre los menores retenidos.

  • Los especialistas consultados por los investigadores advierten que los primeros años de vida constituyen una etapa especialmente sensible para el desarrollo cerebral. Marsha Griffin, pediatra y profesora de la Universidad de Texas especializada en salud infantil migrante, aseguró que la primera infancia es “probablemente el momento más perjudicial de sus vidas para tenerlos detenidos”.

La experta sostuvo que el estrés, la incertidumbre y la interrupción de rutinas esenciales pueden tener efectos duraderos en el desarrollo de los menores.

La investigación también encontró que muchos niños permanecieron detenidos durante periodos prolongados.

  • Entre enero de 2025 y marzo de 2026, al menos 175 bebés y niños pequeños estuvieron bajo custodia durante más de 20 días, el límite establecido por una interpretación judicial del llamado Acuerdo Flores, que regula el tratamiento de menores migrantes detenidos. Durante el último año de la Administración Biden no se registraron menores de tres años retenidos por encima de ese plazo.

Además de las consecuencias emocionales, los testimonios recopilados describen problemas médicos recurrentes. Padres entrevistados aseguraron que sus hijos padecieron fiebre, vómitos, diarrea y enfermedades respiratorias mientras permanecían detenidos. Abogados y organizaciones que han visitado las instalaciones afirman que muchos padres denunciaron dificultades para obtener atención médica oportuna para sus hijos pequeños.

  • El ICE rechazó las acusaciones sobre las condiciones en sus instalaciones. La agencia aseguró que las familias reciben alimentación adecuada, agua potable y atención médica, y sostuvo que trabaja para liberar a los menores lo antes posible. La empresa CoreCivic, encargada de operar el centro de Dilley, afirmó igualmente que proporciona fórmula, alimentos apropiados y agua limpia para bebés y niños pequeños.

Sin embargo, abogados y organizaciones de defensa de los derechos de los migrantes cuestionan esas afirmaciones. Algunos sostienen que las condiciones de encierro son incompatibles con las necesidades de niños en una etapa crítica de desarrollo, independientemente de los servicios disponibles dentro de los centros.

La investigación se publica en medio de una creciente preocupación por el impacto de las políticas migratorias en los menores.

  • Otro estudio reciente del Instituto Brookings estimó que más de 200.000 niños se vieron afectados por la detención de al menos uno de sus padres entre enero de 2025 y abril de 2026.
  • Aunque muchos de los niños mencionados en el estudio ya fueron liberados junto a sus familias, los investigadores señalan que todavía es demasiado pronto para determinar cuáles serán las consecuencias a largo plazo.
  • La principal incógnita, sostienen los expertos, es qué efectos tendrá la experiencia de la detención en cientos de menores que atravesaron una de las etapas más importantes de su desarrollo dentro del sistema migratorio estadounidense.

Gobierno de Trump identificó a más de 500 niños migrantes para expulsión

  • El Gobierno de Trump ha identificado a más de 500 niños migrantes no acompañados bajo custodia del Gobierno de EE.UU. para una posible expulsión del país, según el senador demócrata Ron Wyden.
  • La medida representa la más reciente escalada en los esfuerzos del Gobierno de Trump por centrarse en los niños migrantes que llegaron solos a la frontera sur de EE.UU. y permanecen bajo custodia mientras esperan ser entregados a un patrocinador, por lo general uno de sus padres o un familiar en Estados Unidos.
  • Anteriormente, el Gobierno intentó repatriar a niños guatemaltecos bajo custodia gubernamental que llegaron solos a Estados Unidos y no tenían a uno de sus padres en el país, pero esa iniciativa fue bloqueada por un juez federal.

Ahora parece estar en marcha un esfuerzo similar, esta vez enfocado en niños que han permanecido bajo custodia durante al menos seis meses y que no tienen un familiar o tutor en Estados Unidos.

  • “Se trata de un grave fracaso institucional que pone de inmediato en peligro a cientos de niños vulnerables, al borrarlos de la protección de la supervisión de EE.UU. y devolverlos al peligro”, escribió Wyden en una carta dirigida al secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr.
  • “Utilizar como arma la misma agencia encargada de protegerlos representa una escalada inaceptable del exceso de poder del Ejecutivo y socava el compromiso de nuestro país con el debido proceso”, agregó. No está claro si todos los niños identificados serán expulsados rápidamente.

El senador por Oregon, quien es el principal demócrata del Comité de Finanzas del Senado —que supervisa la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR, por sus siglas en inglés)—, exigió la suspensión inmediata de “cualquier iniciativa de evaluación y cualquier acción prevista de expulsión”, además de información adicional sobre el operativo.

  • En un comunicado, un portavoz del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, por sus siglas en inglés) dijo: “A pesar de esta irresponsable campaña para sembrar miedo, no existen planes para tomar como objetivo a estos niños.
  • El Gobierno de Biden aceleró la entrega de estos menores sin una verificación adecuada de los patrocinadores, dejando a miles expuestos a abusos, explotación y trata de personas.
  • El Gobierno de Trump trabaja para identificar a los padres o tutores legales de los niños extranjeros no acompañados bajo nuestro cuidado, porque garantizar que cada menor sea entregado a un patrocinador debidamente verificado es nuestra máxima prioridad”.

La ORR, que forma parte del HHS, está encargada del cuidado de los niños migrantes que llegan solos a la frontera sur de EE.UU. Estos menores, que por lo general huyen de condiciones peligrosas en sus países de origen, suelen intentar reunirse con uno de sus padres, un familiar o un tutor que ya se encuentra en Estados Unidos.

  • Los niños incluidos en la lista descrita por Wyden están clasificados como menores sin patrocinador en EE.UU. y fueron “principalmente ubicados en hogares de acogida de largo plazo administrados por proveedores de la ORR” en todo el país. Todos han permanecido bajo custodia durante al menos 180 días.

Hasta mayo, había un promedio de 1.816 niños no acompañados bajo custodia de la ORR, según datos federales. La mayoría proviene de Centroamérica.

  • No está claro qué edad tienen los menores ni qué procedimiento migratorio planea utilizar el Gobierno para expulsarlos. Anteriormente, funcionarios del Gobierno de Trump describieron el intento de expulsar a niños guatemaltecos como repatriaciones, al señalar que existía coordinación y solicitudes del Gobierno de Guatemala.

“El objetivo es que los niños regresen con sus familias y sus padres, y no que permanezcan en Estados Unidos con patrocinadores no verificados o que no se encuentren legalmente en el país”, dijo a CNN un exalto funcionario del HHS, en referencia a las familias de los menores en sus países de origen.

Durante los últimos meses, la ORR ha identificado a menores bajo custodia que podrían ser expulsados de Estados Unidos, salvo que estén solicitando determinadas protecciones, según el exalto funcionario del HHS.

  • Defensores de los derechos de los inmigrantes y abogados que trabajan con niños migrantes han expresado su preocupación por el riesgo de que los menores sean enviados de regreso a las mismas condiciones de las que huyeron. Sostienen que devolverlos a sus países de origen no siempre responde a su interés superior.
  • Los niños migrantes no acompañados atraviesan procedimientos migratorios para determinar si reúnen los requisitos para recibir protección en Estados Unidos, dadas las condiciones en sus países de origen. Según Wyden, la mayoría de los más de 500 menores identificados cuenta con representación legal en esos procesos.

“Este Gobierno ha demostrado repetidamente que no actúa teniendo en cuenta el interés superior de los niños. Aunque todavía no sabemos exactamente qué planea hacer, sí sabemos que está dispuesto a actuar con crueldad y al margen de la ley cuando se trata de esta población infantil profundamente vulnerable”, dijo en un comunicado Neha Desai, directora ejecutiva de Children’s Human Rights & Dignity del National Center for Youth Law.

  • El año pasado, el intento del Gobierno de devolver a Guatemala a niños bajo custodia provocó una movilización de abogados que aseguraron que algunos menores fueron despertados en plena noche.
  • En ese momento, 76 niños fueron preparados para ser repatriados, subidos a aviones para su salida y luego devueltos abruptamente a la custodia de EE.UU. después de que un juez federal bloqueara temporalmente las expulsiones.

El Gobierno argumentó que había coordinado el proceso con el Gobierno de Guatemala y que los padres o tutores legales de los menores habían solicitado su regreso.

Sin embargo, declaraciones presentadas ante el tribunal revelaron que algunos padres no habían pedido el retorno de sus hijos y que fueron notificados a última hora.

  • “La nueva información que obtuve me lleva a creer que el Departamento está sentando las bases para otro esfuerzo de deportación al margen de la ley, esta vez a una escala mayor y con más países de origen involucrados”, afirmó Wyden.

Más de 100.000 niños han sido separados de sus padres por Trump

Un nuevo análisis sugiere que más de 100.000 niños han sido separados de sus padres durante las medidas represivas contra la inmigración ejecutadas por el gobierno de Donald Trump. Y aproximadamente tres cuartas partes de esos niños, son probablemente ciudadanos estadounidenses, según estimaciones que la Institución Brookings.

  • La estimación de Brookings sobre el número de niños que son ciudadanos estadounidenses es más del doble de lo que cabría esperar en el mismo periodo de tiempo según los datos oficiales del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés).
  • Los investigadores, cuyo informe se basa en un análisis estadístico de la población detenida, sostienen que las estadísticas oficiales son un recuento insuficiente debido a la forma en que el gobierno recoge esa información.
  • Los hallazgos apuntan a una escala de separaciones familiares que eclipsa con creces la de la política de “tolerancia cero” del primer gobierno de Trump en 2018, cuando unos 5500 niños fueron separados de sus padres inmediatamente después de cruzar la frontera sur.

El DHS no respondió directamente a las preguntas sobre el número de padres que habían sido detenidos o el análisis que sugería que las estadísticas oficiales no reflejaban el número total de niños nacidos en Estados Unidos cuyos padres habían sido arrestados.

El DHS dijo en un comunicado que a los padres se les da la opción de ser expulsados con sus hijos, o dejar a sus hijos nacidos en Estados Unidos con una persona designada.

  • “Se mire como se mire, hay decenas de miles de niños que han sufrido la detención de sus padres desde que este presidente entró en funciones”, dijo Tara Watson, investigadora principal de Brookings. “La mayoría son ciudadanos estadounidenses”.
  • Los investigadores calculan que unos 205.000 niños han pasado por la detención de uno de sus progenitores —que suele ser un paso previo a la deportación—, de los cuales unos 145.000 son ciudadanos.
  • Utilizaron datos de la Oficina del Censo y de las detenciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas para determinar el número probable de hijos de los detenidos en función de su situación migratoria, sexo, edad, nacionalidad y si estaban casados.

En Estados Unidos viven más de 13 millones de migrantes que son vulnerables a la deportación, ya sea porque son indocumentados o porque tienen un estatus temporal. Unos cinco millones de niños menores de 18 años viven con al menos un padre migrante no autorizado, según estimaciones de varios centros de investigación, y más de cuatro millones de ellos son ciudadanos estadounidenses.

El gobierno de Trump ha detenido a unos 400.000 inmigrantes durante operaciones de control en el interior del país. No hay información fiable sobre cuántos hijos tienen los detenidos o qué pasó con esos niños cuando sus padres fueron puestos bajo custodia.

Watson, economista, y su coautora, Maria Cancian, profesora de política pública en la Universidad de Georgetown, dijeron que trataron de responder a estas preguntas.

  • Las estimaciones parten del supuesto de que la aplicación de las leyes migratorias es esencialmente aleatoria, es decir, que los migrantes que son padres tienen las mismas probabilidades de ser detenidos que los migrantes sin hijos.
  • Pero los investigadores también crearon una herramienta interactiva que calcula el número probable de niños afectados por la detención de los padres en diferentes escenarios y supuestos de aplicación de la ley.
  • Su estimación más conservadora del número de niños nacidos en Estados Unidos con un padre detenido es de unos 117.400. Su estimación más alta es de aproximadamente 175.000.

Los investigadores dijeron que consideraban que 145.000 era su estimación más precisa, y predijeron que aumentará porque el Congreso asignó 45.000 millones de dólares en el llamado proyecto de ley grande y hermoso para ampliar la capacidad de detención.

  • Su estimación contrasta con las cifras publicadas por el DHS, según las cuales los padres de unos 60.000 niños nacidos en Estados Unidos fueron detenidos en el mismo periodo.

En su informe, los investigadores teorizan que la discrepancia se debe a que el DHS no pregunta sistemáticamente por los niños, o a que los detenidos temen revelar que tienen hijos, preocupados por ponerlos en peligro a ellos o a sus cuidadores.

Basándose en entrevistas con organismos de protección de la infancia, los investigadores calculan que solo una pequeña parte de los niños acaban en familias de acogida u otras situaciones similares.

  • “La mayoría de los niños se quedan con amigos y familiares que no tienen la obligación legal de cuidar de ellos”, dijo Cancian, que estudia el bienestar infantil y la migración.
  • Muchas escuelas y organizaciones de ayuda legal han ayudado a los migrantes a designar un cuidador para sus hijos en caso de que se separen.

Sin embargo, los niños suelen quedar al cuidado de hermanos mayores o de familias de clase trabajadora que ya tienen que enfrentar dificultades económicas y una precaria situación migratoria, por lo que, en última instancia, estos acuerdos resultan insostenibles, afirman los expertos.

Si el gobierno separa a los niños de buenos padres que resultan ser indocumentados, tiene “la obligación de salvaguardar su bienestar”, dijo Cancian.

  • Public Counsel, una organización de ayuda legal sin fines de lucro de Los Ángeles, ha instruido a más de 4000 migrantes sobre los planes de custodia desde el año pasado, asegurándose de que alguien está facultado para tomar decisiones médicas y relacionadas con la escuela.
  • Sin embargo, la organización recibe regularmente llamadas de escuelas, iglesias y otros que buscan ayuda para los niños cuyos padres acaban de ser detenidos.
  • “Estamos viendo a niños en situaciones delicadas, abandonados con vecinos que no tienen la documentación adecuada que necesitan; hermanos mayores que tienen hijos propios, y casos en los que un padre no puede encargarse de niños pequeños”, dijo Sharon Cartagena, abogada de derecho de familia de Public Counsel.

Casey Revkin, directora ejecutiva de Each Step Home, que comenzó ayudando a familias migrantes durante las separaciones fronterizas de 2018, ahora se centra casi exclusivamente en ayudar a padres detenidos que han vivido en Estados Unidos durante muchos años y fueron separados de sus hijos.

“Casi todos los días nos contacta una mamá detenida que fue arrestada y separada de sus hijos”, dijo Revkin, cuyo grupo recauda fondos para ayudar a los padres detenidos a pagar las llamadas telefónicas a sus hijos. “Esta vez la crueldad suele infligirse a niños que son ciudadanos estadounidenses”.

  • El padre de Samantha Lopez, quien pidió que no se revelara su nombre completo por temor a que pudiera ser blanco del ICE, dijo que su esposa les había dicho a los agentes que tenía una hija pequeña, sin que eso cambiara nada.
  • “Siento un gran vacío y mucha angustia”, dijo. “Cuando nuestra hija habla con su madre, escucha atentamente y luego se pone a llorar”. “Le están haciendo daño a mi hija estadounidense”, dijo.

Lopez, obrero de la construcción, dijo que necesitaba trabajar tantas horas extraordinarias como fuera posible para costearse un abogado que lograra la liberación de su esposa, pero también debe cuidar a su hija después de la guardería. Irónicamente, tener un hijo nacido en Estados Unidos puede separar a las familias.

Ordonez, quien lleva más de 10 meses separada de su hijo nacido en Estados Unidos, dijo que hace tiempo les suplicó a los agentes que permitieran a la pareja permanecer en un centro de detención familiar mientras ella luchaba por su caso. Pero los ciudadanos estadounidenses no pueden ser retenidos en centros de detención de migrantes.

“Nunca quise que me separaran de mi único hijo”, dijo.

  • Los agentes le han advertido a Ordonez que su deportación es inminente, dijo. Para acompañar a su madre, Alonzo necesita un pasaporte. Ordonez ha tenido dificultades para conseguirlo, añadió.

Los agentes le advirtieron recientemente que la deportarían sin el niño si no obtenía el documento, y lo dejarían con sus actuales cuidadores. “No son familia ni nada, solo lo cuidan como un favor”, dijo llorando. “Si me deportan, quiero llevarme a mi hijo”. /PUNTOporPUNTO

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