La ola de protestas de alumnos, estudiantes y simpatizantes se extiende ya porFrancia, Bélgica, Italia, Portugal, España, Grecia, Austria y Albania. También en Alemania, los Países Bajos, Serbia e Irlanda se está gestando la resistencia. Un resumen.
Francia: los profesores se suben a las barricadas
- Todo comenzó en el Lycée Antoine-de-Saint-Exupéry de Créteil, al sureste de París. Ya a mediados de septiembre, el profesorado de ese centro se declaró en huelga contra los recortes de plantilla y la falta crónica de financiación. Los alumnos se sumaron a la protesta.
- Las protestas se extendieron primero a París y luego a todo el país. Según datos oficiales, el sábado salieron a la calle al menos 550.000 personas en todo el país.
- En varias ciudades, las manifestaciones, que en un principio habían comenzado de forma pacífica, derivaron en actos violentos. Se saquearon tiendas y se incendiaron coches y papeleras. En la ciudad de Limoges, el ayuntamiento, construido en 1883, quedó destruido.
Según datos oficiales, se detuvo a 1.800 personas y resultaron heridos más de 500 policías y bomberos. A raíz de los disturbios, el Gobierno anunció toques de queda locales.
¿Por qué hay protestas en Francia?
El estallido de violencia se produjo en el marco de una multitudinaria protesta contra el alto costo de la vida convocada el sábado a través de la redes sociales y vinculada al movimiento de los chalecos amarillos, que ya sacudió el primer mandato de Macron en 2018 y 2019.
- Pero Francia no es el único país en Europa afectado por el encarecimiento de la vida, especialmente a raíz del conflicto en Oriente Medio. Ciudades de Bélgica e Italia también registraron manifestaciones, disturbios y saqueos el fin de semana.
Estos actos «son inaceptables», subrayó el vocero de la Comisión Europea, Markus Lammert.
- En Francia, el gobierno cifró en más de 3,000 los comercios afectados y pidió incluso a las plataformas de reventa en línea que retiren los anuncios procedentes de estos saqueos.
- Assia Sanaa, gerente de siete tiendas Shinzo de zapatos deportivos en París, es una de las afectadas. «De repente al caer la noche, llegaron hordas de grupos bien organizados, metódicos, una 20 o 30 personas, detrozaron todo, saquearon y robaron», explicó AFP.
¿Qué opinan los líderes mundiales de las marchas en Francia?
Ante los disturbios en Francia, dirigentes internacionales, con Donald Trump al frente, culparon a la «inmigración», a contracorriente de la gran mayoría de políticos y expertos franceses que señalan a la ultraizquierda y a una sociedad cada vez más polarizada.
«¡Francia está en llamas! La inmigración de personas procedentes de un mundo totalmente diferente, personas con odio en el corazón, ha destrozado ese país que en su día fue grande», aseguró el domingo Trump, que enfrenta en noviembre unas difíciles elecciones legislativas de medio mandato.
«¡Cierren sus fronteras y tomen el control, antes de que sea demasiado tarde!», agregó el inquilino de la Casa Blanca, cuya administración advierte de un «declive civilizacional» en Europa, por una política migratoria demasiado permisiva, en su estrategia de seguridad nacional de 2026.
La inmigración es un tema muy inflamable dentro de la Unión Europea
El primer ministro húngaro, Peter Magyar, también vinculó la «violencia injustificable» de los saqueos y disturbios en Francia a la inmigración: «Quizá ahora esté claro para todo el mundo por qué Hungría aboga por las medidas más estrictas posibles en materia de migración».
- «Esto es lo que espera a Europa con el islamoizquierdismo», abundó el líder ultraderechista español Santiago Abascal, en un mensaje en X en clave electoral -España celebra legislativas anticipadas en noviembre-, acompañado de las imágenes del incendio del ayuntamiento de Limoges.
Pero el presidente francés, Emmanuel Macron, rechazó implícitamente estigmatizar a la población inmigrante. «¿Cómo pueden franceses hacerle esto a Francia?», se preguntó el domingo, acusando a su vez a «grupúsculos de extrema izquierda» y a «delincuentes».
- Los expertos consultados por AFP subrayan no obstante los perfiles diversos en los disturbios del pasado sábado, que tuvieron lugar en el marco de una gran movilización contra el encarecimiento de la vida y de apoyo a los estudiantes de liceo.
- «La inmensa mayoría de los manifestantes eran pacíficos. Pero, como suele ocurrir en este tipo de manifestaciones en Francia, se sumaron elementos que lo eran mucho menos», asegura el politólogo Pascal Perrineau.
Entre los manifestantes violentos hay estudiantes que se habrían «radicalizado» al imitar a «líderes violentos», jóvenes pertenecientes a «movimientos políticos de tipo revolucionario» o los conocidos «black blocs» que «propugnan el caos en la calle» y suelen enfrentarse a la policía, explica.
- Otro de los perfiles serían los jóvenes procedentes de los suburbios, entre los cuales «se encuentran franceses de origen inmigrante», y que practican una «violencia de depredación» centrada en saquear y destrozar tiendas, agrega.
Estos últimos protagonizaron una oleada de disturbios en 2023 después que Nahel, un joven de 17 años, muriera por un disparo a bocajarro de un policía durante un control de tráfico en la periferia de París. Primero se cebaron con los símbolos del Estado, como escuelas, antes de proceder a saqueos.
Antes de eso, el movimiento de los chalecos amarillos en 2018-2019, con manifestantes procedentes en gran parte de zonas periurbanas y rurales y con el que se comparan las protestas actuales, dio lugar a numerosos destrozos y saqueos, especialmente en los barrios acomodados de París.
Bélgica: suben las tasas universitarias
Las protestas en Francia se extendieron a Bélgica. Tras los bloqueos escolares del 1 de octubre en Lieja, los sindicatos convocaron el 9 de octubre una jornada de huelga a nivel nacional y una gran manifestación en la capital, Bruselas.
Los días 12 y 17 de octubre tuvieron lugar nuevas manifestaciones en ambas ciudades belgas, en las que se produjeron enfrentamientos violentos entre jóvenes y las fuerzas policiales. Las protestas se dirigían, entre otras cosas, contra los programas de austeridad del Gobierno, que ha anunciado recortes por valor de unos 10.000 millones de euros.
- Cerca de 200 personas fueron detenidas en Bélgica durante las manifestaciones del sábado contra los recortes en educación, las políticas del Gobierno federal y el auge de la extrema derecha. Las movilizaciones, que comenzaron de manera pacífica, terminaron con fuertes enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad.
- En Bruselas, donde se registró la mayor concentración, fueron arrestadas 150 personas. De ellas, 118 fueron objeto de arrestos administrativos y 32 de detenciones judiciales por presuntos actos como el lanzamiento de proyectiles contra la Policía, resistencia a la autoridad y un incendio provocado.
Las manifestaciones comenzaron el sábado por la mañana con la participación de jóvenes, profesores y sindicalistas. Sin embargo, hacia el mediodía se registraron los primeros enfrentamientos con la Policía, que se prolongaron hasta última hora de la tarde.
- En Bruselas, las autoridades utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos para dispersar a los participantes. Algunos manifestantes, por su parte, causaron daños en el mobiliario público y vehículos, además de prender fuego a un contenedor.
Italia: saqueos y barricadas en llamas
- En Italia, el sábado (17 de octubre) se produjeron enfrentamientos con la policía en Milán durante una manifestación contra las guerras y la inflación. Manifestantes enmascarados saquearon tiendas, lanzaron adoquines contra la Policía antidisturbios y prendieron fuego a las barricadas que ellos mismos habían levantado.
El alcalde de centroizquierda de Milán, Giuseppe Sala, declaró a la prensa local: «Los motivos de las protestas eran comprensibles. Sin embargo, la violencia contra la Policía y los graves daños causados en la ciudad son injustificables».
- En ciudades como Milán, Turín y Bolonia, las manifestaciones terminaron en enfrentamientos entre la Policía y los participantes. Durante los disturbios se utilizaron gases lacrimógenos y cañones de agua, mientras los jóvenes expresaban su inconformidad por el encarecimiento del costo de vida y las medidas del Gobierno de Giorgia Meloni.
Portugal: los precios inmobiliarios se disparan
También en Portugal se manifestaron decenas de miles de personas contra el aumento del costo de vida y la crisis del mercado inmobiliario. Muchas personas ya no pueden permitirse los alquileres cada vez más caros.
- Según un informe de la Comisión Europea de junio de este año, los precios inmobiliarios en el país han aumentado un 130 % en términos nominales desde 2013. Al mismo tiempo, los alquileres de los nuevos contratos han subido un 10,2 % con respecto al año anterior, según informó la Oficina Nacional de Estadística de Portugal.
España: protestas en la Puerta del Sol
- En España, la crisis del mercado inmobiliario también es grave. La indignación pública por los alquileres exorbitantes se avivó allí en septiembre a raíz del caso de una jubilada de 87 años, Maricarmen Abascal, quien tuvo que abandonar el 23 de septiembre su piso en Madrid, en el que había vivido durante 70 años, tras un litigio que se prolongó durante años. Ya no podía pagar con su pensión el alquiler, que un inversor había aumentado en un 275 %.
- Es cierto que, pocos días después del desahucio, se llegó a un acuerdo por el que la jubilada volvería a ocupar la vivienda y pagaría un alquiler de, como máximo, el 30 % de sus ingresos. Sin embargo, Maricarmen, a quien todos los españoles llamaban por su nombre de pila, falleció el 7 de octubre, apenas dos semanas después de su desahucio. Desde entonces, cientos de personas ocupan la plaza de la Puerta del Sol en Madrid para protestar contra el aumento del costo de la vivienda.
Albania: resistencia contra el turismo de lujo
En Tirana, la capital albanesa, miles de personas llevan meses saliendo a la calle. Las protestas tienen su origen en el llamado movimiento Flamingo, que surgió como resistencia contra un gran proyecto de turismo de lujoen la costa sur de Albania.
- Entretanto, las protestas se han convertido en un movimiento antigubernamental que exige la dimisión del primer ministro socialista, Edi Rama. El sábado, los manifestantes lanzaron piedras, cócteles molotov, bengalas y fuegos artificiales contra la Policía, que respondió con gas lacrimógeno, cañones de agua y porras.
- La violencia se intensificó luego que estudiantes de secundaria y universitarios se unieran al amplio movimiento antigubernamental «Flamingo», que exige la renuncia del primer ministro socialista Edi Rama.
- Rama ha condenado las protestas, afirmando que los participantes habían sido «ideologizados y radicalizados» por antifa, un término paraguas para militantes de extrema izquierda organizados de manera laxa en Estados Unidos, donde Trump ha designado al movimiento como organización terrorista.
Poner fin a la corrupción es una de las principales exigencias del movimiento cívico albanés —nombrado por el hábitat natural de los flamencos en una zona donde el gobierno de Rama acordó permitir un gran desarrollo turístico de lujo vinculado a Jared Kushner, yerno de Trump.
También quieren protecciones para la atención sanitaria, la educación y las pensiones públicas, según su sitio web.
Serbia: el movimiento estudiantil aspira a un cambio político
Desde hace casi dos años, Serbia se encuentra sumida en continuas protestas estudiantiles. El detonante fue el derrumbe de la marquesina de una estación de tren en la ciudad de Novi Sad, al norte de Serbia, en el que murieron 16 personas. Desde entonces, los estudiantes de todo el país se movilizan contra la corrupción.
- El presidente Aleksandar Vucic, que gobierna en parte de forma autocrática, ha convocado elecciones anticipadas para el 25 de octubre. Él apuesta por consolidar su poder, mientras que el movimiento estudiantil espera un cambio político.
El expresidente autoritario contempla regresar como primer ministro tras la votación del 25 de octubre. Se cree que el partido Lista de Estudiantes, respaldado por jóvenes, está compitiendo de cerca con el partido de Vucic, lo que hace incierto el resultado y aviva temores de posible violencia.
Vivienda inasequible frena a los jóvenes
En la céntrica Puerta del Sol de Madrid, tiendas de lona han cubierto la plaza durante semanas para protestar por el aumento de los costos de la vivienda, desencadenado por el desalojo de Maricarmen, una mujer de 87 años que después murió cuando estaba hospitalizada.
Campamentos de protesta más pequeños surgieron luego en otras ciudades españolas.
Algunas cosas han cambiado desde que comenzó el campamento: la presión pública llevó al gobierno socialista en el poder a aprobar medidas de vivienda asequible, pero la falta de apoyo en el Parlamento hizo que no salieran adelante, lo que desencadenó unas elecciones anticipadas anunciadas por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para noviembre.
- Además habrá una huelga general en noviembre —la primera en 14 años. También se han producido grandes protestas por la vivienda en Barcelona, un punto neurálgico del turismo masivo y de los desafíos habitacionales de España.
- En España, el salario mínimo es de 1.221 euros (1.370 dólares) y el alquiler mensual promedio de un apartamento de 80 metros cuadrados ronda los 1.130 euros (unos 1.270 dólares), según un análisis del diario económico Expansión.
«La mayoría de mi sueldo se va destinado al alquiler. A mi compañera de piso, le cuesta llegar a fin de mes como a mí», comentó Diana Manzanares, una camarera de 20 años en el campamento de Madrid.
«Es mi realidad y la realidad de la mayoría de las personas que estamos viviendo en esta ciudad»…. Protestas similares por la vivienda han surgido en las mayores ciudades de Portugal, Lisboa y Oporto.
Costos de vida insostenibles ante aumento de inflación en Italia»Italia in Piazza» («Italia en las calles»), ha movilizado a miles de manifestantes, que expresan demandas de mejores empleos, atención sanitaria, educación y acceso a la vivienda, así como salarios más altos para afrontar el aumento de los costos.
- La inflación en Italia subió al 4,2% en septiembre, superando el 3,8% de la eurozona, según datos del gobierno.
Las marchas pacíficas se tornaron violentas durante el fin de semana en tres ciudades del norte: en Turín y Bolonia, y en Milán —la capital financiera y de la moda de Italia—, donde alborotadores se enfrentaron con la policía, saquearon tiendas e incendiaron propiedades.
- En Milán, 271 personas fueron detenidas durante dos días de disturbios —la mayoría menores de edad—, informó la policía. Se reportó que 14 miembros de las fuerzas de seguridad resultaron heridos.
Y ahora un grupo recién formado que se hace llamar el «Movimiento 17 de Oct.» ha anunciado lo que describe como una «movilización permanente», convocando a sus simpatizantes a manifestarse todos los sábados a las 15.00 en ciudades de toda Italia, comenzando en Milán./PUNTOporPUNTO






















