En 2025 y los primeros meses de 2026 disminuyó la población mexicana migrante en edad de trabajar en Estados Unidos, lo que apunta a un retorno significativo de trabajadores mexicanos y a una reducción en el envío de remesas hacia México.
- De acuerdo con el estudio El ingreso anual por remesas de los seis principales países receptores latinoamericanos, correspondiente a junio de 2026 y elaborado por el Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA).
- El documento señala que las cifras del mercado laboral estadounidense muestran una reducción de la población mexicana migrante en edad de trabajar, así como de la población económicamente activa, la inactiva, los ocupados e incluso los desempleados dentro de ese grupo migratorio.
- En sus conclusiones, el estudio afirma: “Ello sugiere que ha habido un retorno significativo voluntario e involuntario de migrantes mexicanos que ha propiciado una disminución de los envíos de remesas a México”.
El análisis forma parte de una revisión del comportamiento de las remesas en los seis principales países receptores de América Latina: México, Guatemala, Colombia, Honduras, República Dominicana y El Salvador.
- En conjunto, dichos países recibieron un ingreso anual por remesas de 137 mil 577 millones de dólares al cierre de abril de 2026, frente a 49 mil 563 millones registrados en 2015.
- No obstante, el CEMLA indica que México mostró el menor dinamismo entre los seis países durante el periodo 2024-2026.
- Al cierre de abril de 2026, el ingreso anual por remesas ascendió a 62 mil 968 millones de dólares, por debajo del máximo de 65 mil 255 millones alcanzado en noviembre de 2024.
El estudio atribuye este comportamiento, entre otros factores, al flujo migratorio negativo registrado durante la última década y a los cambios en la estructura por edades de la población mexicana migrante en Estados Unidos, que reducen el potencial de envío de remesas.
El documento también identifica una disminución en el número de transferencias recibidas por México.
- En abril de 2026, el acumulado anual fue de 157.4 millones de remesas, por debajo del máximo de 166.9 millones registrado en marzo de 2025, lo que representó una reducción de aproximadamente 9.5 millones de envíos en términos anualizados.
- Otra publicación del CEMLA, correspondiente a abril de 2026, sobre el mercado laboral de los trabajadores mexicanos migrantes en Estados Unidos documenta un deterioro del empleo desde finales de 2024.
- Ese análisis muestra que el empleo de los trabajadores mexicanos migrantes alcanzó su nivel máximo en el tercer trimestre de 2024 y posteriormente descendió durante el cuarto trimestre de ese año, a lo largo de 2025 y en el primer trimestre de 2026.
En este último periodo, el número de trabajadores ocupados se ubicó en 6 millones 820 mil 779 personas, cifra inferior en 664 mil 589 trabajadores, equivalente a una caída anual de 8.9%.
- La contracción fue más pronunciada entre los hombres, con una reducción anual de 645 mil 625 ocupaciones, mientras que entre las mujeres la disminución fue de 18 mil 964 empleos.
Sectores claves sufren el impacto
Por sectores, la mayor pérdida de empleo se registró en la construcción, con 300 mil 986 puestos menos respecto al primer trimestre de 2025.
- Le siguieron los servicios profesionales y de administración, con una disminución de 229 mil 573 ocupaciones; las manufacturas, con 89 mil 60 empleos menos, y el sector agropecuario, con una reducción de 65 mil 402 trabajadores.
- El CEMLA precisa que, aunque las remuneraciones medias de los trabajadores mexicanos migrantes continuaron aumentando durante 2025 y el primer trimestre de 2026, ese incremento únicamente atenuó el efecto de la caída del empleo sobre la masa salarial.
- Al cierre del primer trimestre de 2026, el ingreso laboral anual acumulado de este grupo ascendió a 368 mil 646 millones de dólares, monto inferior en 14 mil 870 millones de dólares, o 3.9%, respecto al nivel observado en el segundo trimestre de 2025.
El balance: Un retorno de casi un millón de personas
En sus comentarios finales, el estudio sobre el mercado laboral concluye que los indicadores muestran una reducción cercana a un millón de personas en la población mexicana migrante en edad de trabajar entre el primer trimestre de 2025 y el mismo periodo de 2026.
- El documento señala: “Todo ello sugiere que en 2025 y el primer trimestre de 2026, en Estados Unidos se registró una contracción significativa de la población mexicana inmigrante que posiblemente se originó por un importante retorno voluntario e involuntario de migrantes mexicanos a nuestro país“.
De acuerdo con el CEMLA, la disminución de la población mexicana migrante en edad laboral y del número de trabajadores ocupados constituye uno de los factores que explican la pérdida de dinamismo de las remesas enviadas a México durante 2025 y los primeros meses de 2026.
Las remesas hacia América Latina se moderan tras el fuerte aumento de 2025
Las remesas hacia América Latina y el Caribe (ALC) alcanzaron un récord de US$173.733 millones en 2025, lo que representa un aumento del 7,3% con respecto a 2024, según estimaciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) basadas en datos oficiales de bancos centrales y oficinas de estadística. Las cifras preliminares de 2026 sugieren que el crecimiento continúa, aunque a un ritmo más moderado.
- Buena parte del aumento de 2025 respondió a un comportamiento excepcional de los migrantes ante un contexto de incertidumbre en torno a las políticas migratorias: envíos adicionales financiados con ahorros, más horas trabajadas y una mayor preocupación por sostener el ingreso de los hogares en los países de destino de las remesas.
En 2026, el margen para ese tipo de crecimiento se ha reducido:
- Los ahorros disponibles se agotan tras varios envíos extraordinarios, las horas trabajadas por quienes permanecen empleados no pueden crecer indefinidamente y el aumento de la fuerza laboral femenina en Estados Unidos no alcanza a compensar la caída de trabajadores masculinos, como veremos más adelante.
El cierre de 2025 confirmó la lectura de noviembre
En noviembre de 2025, con datos hasta agosto, el BID proyectó que las remesas hacia la región alcanzarían US$174.426 millones al cierre del año. El dato oficial definitivo fue de US$173.733 millones, 0,4% por debajo de esa proyección. El crecimiento no fue homogéneo: 2025 fue un año de fuertes contrastes entre países y subregiones.
- Centroamérica fue el principal motor del crecimiento regional, con remesas que aumentaron 20,1% y llegaron a US$55.546 millones. Honduras registró el mayor incremento, con 27,1%, seguida por Panamá (20,0%), Costa Rica (19,6%), Guatemala (18,7%), Nicaragua (18,2%) y El Salvador (17,8%). Belice tuvo el aumento más bajo, con 1,9%.
- El Caribe creció 10,8%, 1,6 puntos porcentuales por encima de lo proyectado en noviembre. Haití registró un aumento de 22,2%, mayor a las proyecciones previas, en parte por una corrección de la serie de datos de su banco central. República Dominicana, principal receptor de la subregión, creció 9,3% tras recibir US$11.866 millones. Jamaica y Trinidad y Tobago tuvieron aumentos menores: 3,8% y 3,1%.
- Sudamérica creció 9,7% y alcanzó US$35.322 millones. Paraguay registró el mayor aumento, con 34,3%, un dato que también incorpora una revisión de su banco central, seguido por Ecuador (18,2%) y Colombia (10,6%). Las remesas hacia la Argentina cayeron 13,4% respecto de 2024, mientras que Brasil y Bolivia cerraron con contracciones leves, de 0,5% en ambos casos.
México fue el caso más relevante de 2025, no solo por su peso relativo (es el mayor receptor de remesas de la región y el segundo a nivel mundial, solo detrás de India) sino porque se apartó de la tendencia general de crecimiento: recibió US$62.472 millones, una caída de 3,9% respecto de 2024.
El informe de noviembre atribuyó esa contracción a la comparación con los picos de 2024, cuando las variaciones del tipo de cambio habían incentivado envíos extraordinarios; a la reducción de la fuerza laboral mexicana en Estados Unidos; y a los cambios en la composición de esa fuerza laboral. Aun así, México concentró el 36% del total regional.
La primera parte de 2026 muestra un cambio de ritmo
- Los datos disponibles para los 23 países incluidos en este análisis muestran una desaceleración general de la tasa de crecimiento respecto de 2025.
Ese desempeño no muestra, por ahora, un efecto significativo del impuesto de 1% a ciertas remesas enviadas desde Estados Unidos, vigente desde el 1 de enero de 2026. El primer trimestre muestra un crecimiento de 5,7%:
- Las remesas siguen aumentando, pero a tasas más reducidas que el año pasado y que el promedio de la última década.
México se recupera lentamente
A decir de autoridades, registra un crecimiento de 2,6%, según los datos hasta abril de 2026. El cambio frente a la caída de 3,9% de 2025 es relevante, pero el ritmo es bajo, no solo frente a su trayectoria histórica sino también al 5,7% de la región en su conjunto.
- La recuperación sugiere que el caso mexicano no responde únicamente al efecto base de la comparación con un 2024 excepcional, sino también a una menor participación de trabajadores mexicanos en el mercado laboral estadounidense.
En parte compensada por la apreciación del peso, que impulsa los envíos de las familias que aún dependen de estos recursos. A pesar de su tamaño, México no arrastra a la región a una caída en 2026, pero limitará la tasa agregada de crecimiento.
Centroamérica mantiene el mayor crecimiento
- Centroamérica sigue siendo la subregión de mayor expansión. Su crecimiento de 9,1% en el primer trimestre de 2026 se mantiene alto frente al resto de América Latina y el Caribe, aunque queda lejos del 20,1% de 2025, cuando el impulso estuvo asociado a respuestas de corto plazo, como el uso de ahorros, que empiezan a agotarse.
- Honduras encabeza el crecimiento, con 14,4%. Guatemala, que concentra el mayor volumen, crece 8,0%; Panamá, 10,6%; Costa Rica, 10,4%; Nicaragua, 7,5%; El Salvador, 6,8%; y Belice, 1,0%. La subregión seguirá impulsando el crecimiento regional en 2026, de manera más moderada.
Suramérica combina recuperación y persistencia de caídas
Suramérica registró un crecimiento agregado de 5,7% en el primer trimestre de 2026, inferior al 9,7% de 2025, aunque la desaceleración fue menos marcada que en Centroamérica. El cambio más visible fue Brasil:
- Tras cerrar 2025 con una leve caída, pasó a liderar el crecimiento suramericano, con un aumento de 11,0% en el primer trimestre. También crecieron Guyana (9,2%), Ecuador (7,5%), Uruguay (5,3%), Colombia (5,1%), Perú (4,3%) y Paraguay (3,2%), mientras que Chile avanzó apenas 0,1%.
La Argentina y Bolivia cayeron 8,8% y 0,3%, respectivamente.
- En la Argentina, la estabilización del mercado cambiario y la eliminación de la brecha entre el tipo de cambio oficial y el paralelo redujeron los incentivos para enviar más allá de los gastos fijos del hogar.
- En Bolivia, la incertidumbre cambiaria sigue afectando el valor de los flujos en dólares. La subregión no muestra un patrón homogéneo, y su transición del salto de 2025 a la moderación esperada en 2026 luce más gradual que en el resto de la región.
El Caribe desacelera, con Haití como principal excepción
El Caribe registró un crecimiento anual de 5,9% en el primer trimestre, muy por debajo del 10,8% de 2025. Haití mantiene el mayor crecimiento de la subregión, con 12,0%. República Dominicana, principal receptor, crece 4,2%; Jamaica, 4,1%; y Trinidad y Tobago, 2,1%. La subregión mantiene una trayectoria positiva, aunque con menor impulso, sostenida en buena medida por Haití y por la estabilidad de los envíos a los demás países.
- La fuerza laboral migrante en Estados Unidos y perspectivas para el resto del año
En los primeros meses de 2026, los cambios en la participación de los migrantes de la región en el mercado laboral de Estados Unidos ayudan a explicar la tendencia hacia tasas de crecimiento más bajas que en años anteriores. - Según el Current Population Survey de la Oficina del Censo de Estados Unidos, el tamaño promedio de la fuerza laboral migrante mexicana en ese país cayó en 730.000 trabajadores en los primeros cuatro meses de 2026 frente al mismo período de 2025: unos 710.000 hombres y 20.000 mujeres.
La fuerza laboral del resto de la región, en cambio, creció en torno a 360.000 personas en el mismo período, sobre todo por la incorporación de mujeres: unas 280.000, frente a 80.000 hombres. Los países cuyas diásporas mantuvieron o ampliaron su participación en el mercado laboral estadounidense conservan tasas de crecimiento de remesas más altas.
De todas maneras, el comportamiento de las remesas no sigue de manera mecánica la evolución del empleo migrante. Pese a la disminución de los trabajadores mexicanos y al crecimiento moderado de los del resto de la región, el flujo agregado sigue aumentando, en parte porque la apreciación de varias monedas latinoamericanas frente al dólar reduce el monto en moneda local que reciben los hogares, lo que lleva a los migrantes a enviar más para proteger ese poder adquisitivo.
- El empleo migrante y el tipo de cambio son, por lo tanto, los dos factores principales que moldearán los flujos en lo que resta del año. Como muestra México, cambios específicos en el origen nacional o la composición por género de la fuerza laboral pueden producir trayectorias muy distintas, y un episodio cambiario que eleva los flujos un año puede generar efectos de base al siguiente.
En un entorno de depreciación del dólar como el actual, con el peso mexicano un 15% por encima de su nivel de enero de 2025 y 10 de 13 países de tipo de cambio flexible con apreciaciones desde entonces, los migrantes tienden a aumentar sus envíos en dólares para mantener su valor en moneda local. Si el dólar se estabiliza, ese efecto podría agotarse y la contracción de la fuerza laboral pasaría a primar como factor, con un crecimiento de las remesas aún menor.
- El escenario base para 2026 combina crecimiento y moderación. Las remesas seguirán aumentando y probablemente alcanzarán un nuevo máximo, pero el margen para repetir el salto de 2025 es menor:
- Los envíos financiados con ahorros pierden peso y el aumento de horas trabajadas encuentra límites, de modo que el tamaño de la fuerza laboral migrante vuelve a ser el determinante principal.
El nuevo récord debe leerse con cautela. Los cambios en las tasas de crecimiento no modifican lo que las remesas significan para millones de hogares de la región, pero la capacidad de seguir acelerando hoy parece más acotada./PUNTOporPUNTO
Documento Íntegro a Continuación:
https://www.cemla.org/foroderemesas/notas/2026-12-notas-de-remesas.pdf





















