La MALA CALIDAD del AIRE afecta a grupos vulnerables: ¿en dónde se respira el PEOR OXÍGENO en CDMX?

La especialista plantea disminuir la dependencia del automóvil mediante sistemas de transporte público masivo, limpio, seguro y eficiente, que respondan a las necesidades de desplazamiento de la población.

Un cielo azul y completamente despejado puede transmitir la sensación de que estamos respirando aire limpio. Sin embargo, la contaminación no siempre se ve, se huele o provoca molestias inmediatas, aunque sus efectos sobre la salud pueden acumularse con el tiempo.

  • En una ciudad donde millones de personas salen diariamente a trabajar, estudiar o realizar actividades al aire libre, distinguir entre un día soleado y uno con buena calidad del aire resulta indispensable.

El problema está en contaminantes como las partículas PM2.5, tan pequeñas que pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la exposición a la contaminación atmosférica está relacionada con enfermedades respiratorias y cardiovasculares, accidentes cerebrovasculares y cáncer de pulmón.

¿Qué tan limpio es el aire que respiramos?

Las cifras permiten dimensionar el problema. De acuerdo con el Sistema de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México, de los primeros 304 días contabilizados de 2026, solamente 21 cumplieron con los parámetros para considerarse limpios en el conjunto de la Zona Metropolitana del Valle de México.

  • El dato, correspondiente al corte oficial consultado el 31 de octubre, considera los límites de concentración establecidos en las Normas Oficiales Mexicanas de salud para los contaminantes monitoreados.

Esto no significa que todos los demás días hayan tenido la misma concentración de contaminantes, sino que no cumplieron simultáneamente con los criterios establecidos para ser clasificados como limpios.

Además, los registros son preliminares y están sujetos a modificaciones durante el proceso de validación.

La situación adquiere mayor relevancia cuando se considera que las personas pueden estar expuestas a niveles perjudiciales incluso sin una contingencia ambiental declarada.

Por ello, conocer las condiciones atmosféricas debería formar parte de las decisiones cotidianas, especialmente en hogares con niñas y niños, personas embarazadas, adultos mayores o pacientes con enfermedades respiratorias y cardiovasculares.

Una campaña para dejar de normalizar la contaminación

En este contexto surge Aire Chilango, una iniciativa que busca modificar las percepciones sobre la contaminación atmosférica y promover una mayor participación ciudadana en las acciones para mejorarla.

  • La campaña cuenta con el respaldo de Breathe Cities, plataforma internacional impulsada por Bloomberg Philanthropies, Clean Air Fund y C40 Cities.
  • En México participan Iniciativa Climática de México (ICM), Estudios Planetarios, Forja, Redspira, el Observatorio Ciudadano de Calidad del Aire y El Poder del Consumidor.
  • Verónica Garibay Bravo, gerente de Transporte, Electromovilidad y Calidad del Aire de ICM, explicó que el objetivo va más allá de proporcionar información sobre los contaminantes.

“Lo que buscamos, más allá de informar, es concientizar y empoderar a la ciudadanía”, señaló al explicar que muchas personas consideran inevitable vivir con contaminación en una ciudad de las dimensiones de la capital mexicana.

En lugar de generar alarma, la campaña pretende que las personas comprendan de dónde provienen las emisiones, cómo afectan su salud y qué posibilidades tienen de participar en las soluciones.

Para ello, incluye contenidos educativos, talleres presenciales y materiales dirigidos especialmente a grupos vulnerables, familias y docentes.

También promueve la consulta del Índice AIRE Y SALUD, una herramienta que permite conocer las condiciones atmosféricas y consultar recomendaciones para reducir la exposición.

Respirar mejor también depende del transporte y la industria

Aunque las decisiones individuales pueden contribuir a reducir las emisiones, Garibay considera necesario transformar aspectos estructurales de las ciudades, particularmente la movilidad.

La especialista plantea disminuir la dependencia del automóvil mediante sistemas de transporte público masivo, limpio, seguro y eficiente, que respondan a las necesidades de desplazamiento de la población.

Estas medidas pueden reducir tanto los contaminantes que afectan directamente a la salud como las emisiones vinculadas con el cambio climático.

Además, mejorar el transporte colectivo puede contribuir a disminuir la congestión vehicular, el estrés y los accidentes de tránsito.

  • La evidencia de otros países muestra posibles beneficios sanitarios. Un estudio publicado en agosto de 2026 en The Lancet Public Health examinó los efectos de la zona de ultrabajas emisiones de Londres sobre el desarrollo pulmonar infantil.
  • La investigación, que incluyó a más de 3 mil 400 menores de Londres y Luton, encontró que la reducción de la contaminación relacionada con el tránsito estuvo asociada con una mejoría en el crecimiento pulmonar de los niños londinenses durante los cuatro años posteriores a la implementación.

Aunque sus resultados no pueden trasladarse automáticamente a México, ofrecen evidencia sobre los beneficios potenciales de las medidas orientadas a disminuir las emisiones vehiculares.

En cuanto a las industrias, Garibay subraya la importancia de cumplir las disposiciones ambientales y adoptar tecnologías y procesos que permitan reducir el consumo de combustibles contaminantes.

El reto de cambiar lo que respiramos

Para sus promotores, el éxito de Aire Chilango no dependerá solamente de cuántas personas conozcan la campaña, sino de su capacidad para traducir la información en acciones.

Garibay espera que, dentro de un año, existan escuelas mejor preparadas para actuar durante episodios de alta contaminación, docentes e infancias informados y una red de organizaciones que mantenga el tema dentro de la conversación pública.

También considera indispensable que las comunidades tengan mayor participación en las decisiones que pueden modificar la calidad del aire de sus ciudades.

  • La especialista insiste en que respirar aire contaminado no debería asumirse como una consecuencia inevitable de vivir en una gran metrópoli.

“Podemos cambiar esta situación”, aseguró, al recordar que existen experiencias internacionales y estudios científicos que demuestran los beneficios de tomar medidas para limpiar el aire.

¿En dónde se respira el peor oxígeno en CDMX y zona conurbada?

La Dirección de Monitoreo Atmosférico de la Ciudad de México publicó su más reciente reporte sobre la calidad del aire y las posibles afectaciones a la salud en la capital del país y en la zona conurbada.

Diariamente y cada hora, las autoridades capitalinas dan a conocer el estado del ambiente que se respira y la intensidad de los rayos Ultra Violeta en la Ciudad de México y la zona conurbadas del Estado de México.

Luego de conocer la calidad del aire en la Ciudad de México y en la zona conurbada del Estado de México, se hacen recomendaciones sobre las actividades al aire libre para la población en general y grupos sensibles.

Mientras que las autoridades capitalinas también toman medidas ambientales para mejorar la calidad del aire, como la aplicación de la contingencia ambiental y el doble Hoy No Circula.

El índice Aire y Salud del gobierno de la capital del país aseguró que la calidad del aire es “Mala” este miércoles en la Ciudad de México y el Estado de México.

Esto quiere decir que el riesgo para la salud es “Alto” para las personas que realicen actividades al aire libre, sobre todo para grupos sensibles.

En cuanto al índice de Rayos Ultra Violeta se alcanzó un nivel 0, esto significa que «no necesita protección» frente a la intensidad del sol.

Al respecto, las autoridades de la Ciudad de México publicaron las siguientes recomendaciones:

Puedes realizar actividades en exteriores.

Calidad del aire por alcaldías y municipios

La Dirección de Monitoreo Atmosférico cuenta con 16 estaciones que registran la calidad del aire en la Ciudad de México, estos fueron los resultados de cada una, según el último reporte (4 de noviembre).

  • Tlalpan (AJM): Buena
  • Benito Juárez (BJU): Buena
  • Azcapotzalco (CAM): Sin datos o en mantenimiento
  • Coyoacán (CCA): Buena
  • Cuajimalpa (CUA): Buena
  • Gustavo A. Madero (GAM): Buena
  • Cuauhtémoc (HGM): Buena
  • Iztacalco (IZT): Buena
  • Venustiano Carranza (MER): Buena
  • Miguel Hidalgo (MGH): Sin datos o en mantenimiento
  • Álvaro Obregón (PED): Buena
  • Cuajimalpa (SFE): Sin datos o en mantenimiento
  • Iztapalapa (SAC): Buena
  • Tláhuac (TAH): Buena
  • Coyoacán (UAX): Buena
  • Iztapalapa (UIZ): Mala

Mientras que en las 13 estaciones de monitoreo que se encuentran en el Estado de México, la calidad del aire es la siguiente:

  • Atizapán (ATI): Buena
  • Chalco (CHO): Sin datos o en mantenimiento
  • Cuautitlán Izcalli (CUT): Buena
  • Naucalpan (FAC): Buena
  • Nezahualcóyotl (FAR): Buena
  • Ecatepec (LLA): Buena
  • Anexo de Tlalnepantla (LPR): Buena
  • Nezahualcóyotl (NEZ): Buena
  • Ecatepec (SAG): Buena
  • Tlalnepantla (TLA): Sin datos o en mantenimiento
  • Tultitlán (TLI): Buena
  • Coacalco (VIF): Aceptable
  • Ecatepec (XAL): Buena

Es importante mencionar que en el listado se repiten algunos municipios y alcaldías porque cuentan con más de una estación de monitoreo atmosférico.

CDMX y la contaminación atmosférica

México se encuentra entre los países latinoamericanos con mayor contaminación atmosférica, con la Ciudad de México superando ligeramente a Santiago de Chile en concentración de partículas finas.

El Informe Mundial sobre la Calidad del Aire 2024, elaborado por IQAir, señala que la contaminación del aire en el país es un problema significativo, principalmente debido a la alta concentración de partículas finas PM2.5, que son las más peligrosas para la salud. En 2024, la concentración de PM2.5 en México fue aproximadamente 3.5 veces superior al valor de referencia anual recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El principal contaminante en México y en ciudades como Monterrey, es el PM2.5, compuesto por sustancias químicas orgánicas, polvo, hollín y metales provenientes de vehículos, fábricas y quema de materiales. Estas partículas microscópicas pueden ingresar al torrente sanguíneo y están asociadas con enfermedades respiratorias, cardiovasculares y otras afecciones graves./PUNTOporPUNTO

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