La población de JÓVENES enfrentan PRECARIEDAD y EXCLUSIÓN LABORAL

A pesar que la educación sigue siendo uno de los grandes anhelos de los jóvenes en México, al menos 14.3 por ciento de la población de 15 a 29 años en el país está fuera de la escuela y el empleo.

De acuerdo con la organización Alianza Jóvenes con Trabajo Digno, el país le está fallando a casi la mitad de sus juventudes, al mantener a 14.9 millones de personas de entre 15 y 29 años en un círculo de exclusión escolar, trabajo precario, pobreza o con un rezago educativo de 12 años o menos de escolaridad.

  • En conferencia de prensa, Hannia Yohali Zenteno Cruz, vocera de la Alianza, alertó sobre la lentitud de las políticas públicas para revertir esta condición. Aunque el indicador disminuyó en 1.5 millones de personas en los últimos cuatro años, el ritmo actual dijo, es insuficiente para responder a las necesidades del mercado laboral y la estructura económica.

«Si México mantuviera este ritmo, tomaría cerca de 40 años —prácticamente dos generaciones completas— cerrar esta brecha. Una persona joven que hoy tiene 20 años estaría cerca de cumplir 60 antes de que el país lograra revertir esta situación», advirtió.

Para dimensionar la magnitud de los 14.9 millones de jóvenes excluidos, la vocera señaló que la cifra equivaldría a llenar el Estadio Azteca a máxima capacidad cada semana durante más de tres años consecutivos.

  • La vocera de la Alianza resaltó además que en México, el origen socioeconómico también sigue marcando quién puede continuar estudiando y es que mientras el 95% de las personas jóvenes de 15 a 17 años que viven en hogares de mayores ingresos sigue estudiando, la proporción cae a 59% entre quienes pertenecen a hogares con menores ingresos.

«Si reuniéramos a 20 jóvenes de cada grupo, aproximadamente ocho de quienes provienen de hogares con menores ingresos ya habrían dejado la escuela, frente a solo uno entre quienes viven en hogares de mayores ingresos», apuntó.

A la par de las barreras educativas, la carga del trabajo de cuidado no remunerado afecta de forma desproporcionada a las mujeres, ya que de los 4.9 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan en el mercado formal:

  • 3.7 millones son mujeres (3 de cada 4 personas en esta condición).
  • 3.3 millones de ellas reportan no poder integrarse a la escuela o al trabajo debido a responsabilidades directas de cuidado en el hogar.

Informalidad laboral y falta de seguridad social

En el ámbito laboral, las juventudes también enfrentan retos importantes. Zenteno Cruz detalló que de los 15.4 millones de personas jóvenes con trabajo, el 60% labora en la informalidad, es decir, alrededor de 9.2 millones de jóvenes, casi tantas personas como toda la población que vive en la Ciudad de México.

  • Además, el 61% no cuenta con seguridad social, esto significa que casi dos de cada tres jóvenes que trabajan no tienen garantizada la atención si se enferman o sufren un accidente de trabajo y es que el acceso a esta protección sigue estando condicionado, en gran medida, a contar con un empleo formal. Aunque se han registrado avances hacia una cobertura más universal, está todavía no es una realidad para la mayoría.

Durante la conferencia, jóvenes de distintos estados expusieron las barreras que enfrentan al intentar incorporarse al sector productivo o continuar con su formación académica.

Alan, estudiante de medicina, detalló las interrupciones en su trayectoria escolar debido a la falta de ingresos familiares:

«El primer obstáculo que encontré fue que mis padres no pudieron seguir apoyándome con los costos que implica mi carrera. Tuve que tomarme un año libre para conseguir un trabajo que me permitiera ahorrar. El segundo obstáculo fue encontrar un trabajo digno con las condiciones que me permitieran seguir estudiando por mi cuenta», expuso.

Por su parte, Majo, docente egresada en Yucatán, cuestionó las exigencias del mercado laboral para las contrataciones de primer empleo:

«Buscar empleo es retador porque las empresas siempre andan buscando experiencia en sus vacantes. ¿Qué condiciones encontraba? Salarios bajos, contratos temporales con horarios extensos. Se exige que las empresas tomen conciencia de que las juventudes tenemos valor», apuntó.

Ante este panorama, la Alianza Jóvenes con Trabajo Digno lanzó un llamado a los tres órdenes de gobierno —federal, estatal y municipal— y al sector empresarial para reestructurar las condiciones de contratación y protección social, considerando:

  1. Desvincular la seguridad social del estatus laboral: Establecer la protección social como un derecho universal accesible y no dependiente de la formalidad.
  2. Sistema Nacional de Cuidados: Crear infraestructura pública de cuidados para liberar tiempo de estudio y trabajo, especialmente para las mujeres jóvenes.
  3. Flexibilización en el primer empleo: Flexibilizar los requisitos de experiencia en el sector privado, garantizar salarios dignos y reconocer competencias adquiridas en el trabajo informal o la organización comunitaria.
  4. Apoyo a MiPyMEs: Diseñar incentivos fiscales y mecanismos públicos para que las pequeñas y medianas empresas puedan contratar jóvenes con pleno acceso a prestaciones ley sin comprometer su viabilidad financiera.

Jóvenes en México está fuera de la escuela y el empleo

A pesar que la educación sigue siendo uno de los grandes anhelos de los jóvenes en México, al menos 14.3 por ciento de la población de 15 a 29 años en el país está fuera de la escuela y el empleo. A ello se suma, que únicamente 33.4 por ciento tiene como actividad exclusiva acudir a la escuela, mientras que 39.6 por ciento únicamente trabaja, y 12.8 por ciento acude a las aulas y a un empleo.

  • En la presentación del estudio “Jóvenes en México 2026”, elaborado por el Observatorio de la Juventud Iberoaméricana de la Fundación SM, destaca que si bien son las mujeres las que permanecen más en la escuela, su destino no siempre es el trabajo, sino los roles tradicionales del cuidado del hogar y la familia.

Al dar a conocer los principales hallazgos del estudio, José Antonio Pérez Islas, sociólogo y pionero en México del estudio de las juventudes, destacó que si bien muchos jóvenes quieren continuar sus estudios, principalmente por motivos de trabajo, el mercado laboral aún es incierto y precario.

  • Detalló que 69 por ciento de quienes laboran, perciben un salario mínimo, y otro 20.4 por ciento, hasta dos salarios mínimos, a lo que se suma la precariedad en la contratación. De ahí, que los jóvenes consideren que el trabajo ideal de sus vidas debe garantizar, además de un buen ingreso, estabilidad y movilidad, es decir, generar nuevos aprendizajes y habilidades.

En cuanto a sus relaciones afectivas, destacó que en su mayoría los jóvenes “persisten en la idea del amor romántico y las relaciones tradicionales, por lo que muchos siguen soñando con el príncipe azul y su princesa rosa”. Valoran principalmente en sus relaciones la estabilidad, la fidelidad y tener a alguien cion quien compartir su afecto.

Un reto estructural para el país

Según datos del Inegi, los jóvenes de 15 a 29 años constituyen el 23.3 % de la población total, pero sólo 52.3 % se encontraban económicamente activos, es decir, 15.9 millones, de los cuales cerca de 800 mil no tiene un empleo.

Los niveles de desempleo e informalidad juvenil no sólo reflejan la fragilidad del mercado laboral, sino que también anticipan riesgos a futuro, como una pérdida de productividad, menores ingresos fiscales y mayor desigualdad.

Además, falta de acceso a empleos formales limita las posibilidades de los jóvenes para cotizar en el sistema de pensiones o acceder a créditos de vivienda, lo que agrava las brechas socioeconómicas.

  • Contexto: Las personas jóvenes se encuentran principalmente en empleos de baja calidad, sin prestaciones, o sin vinculación alguna con el mundo laboral. Esta situación limita sus perspectivas de desarrollo profesional, estabilidad económica y acceso a derechos laborales básicos.

Los expertos comentan que este fenómeno se debe a múltiples factores, entre ellos la falta de experiencia laboral, la rotación constante de empleo, la escasez de políticas públicas efectivas de inserción laboral y la débil conexión entre los sistemas educativos y el mercado de trabajo.

De acuerdo con la organización Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, el rezago que tienen los jóvenes en materia laboral, produce un efecto acumulativo que va deteriorando las posibilidades de que este sector acceda a empleos dignos y condena a muchos de ellos a la pobreza.

Rogelio Gómez, presidente ejecutivo de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza destaca que la falta de oportunidades laborales, hace que el 31% de las personas de entre 15 y 29 años vive en pobreza, es decir, casi 12 millones.

“La falta de políticas que mejoren el mercado laboral en México, hará que los jóvenes sean la generación más empobrecida. Lo que vemos es que cada vez menos pueden comprar una casa, no tienen capacidad de ahorro, sus salarios son bajos y muchos ni siquiera tienen seguridad social”, comentó Héctor Magaña, coordinador del Centro de Investigación en Economía y Negocios (CIEN) del Tec de Monterrey./Agencias-PUNTOporPUNTO

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