Los ingresos tributarios del sector público entre enero y julio sumaron 3 billones 407,348 millones de pesos, con lo que se quedaron debajo de lo programado para el periodo por 95,890 mdp.
Frente a lo registrado en el mismo periodo del año pasado, los ingresos vía impuestos se estancaron al no haber variación porcentual en términos reales, es decir, descontando el factor inflacionario.
- Al interior, la recaudación por ISR cayó 6% a tasa anual a un billón 777,427 mdp debido a una menor captación de pagos de personas morales, según Hacienda.
Esa disminución fue parcialmente compensada por el crecimiento de la recaudación asociada con sueldos y salarios, detalló el gobierno en su reporte de finanzas públicas.
- Los ingresos por IVA subieron 9.9% a un billón 41,019 mdp, el mayor incremento para un periodo similar desde 2021 gracias a la resiliencia del consumo interno y una mayor vigilancia aduanera.
- Las entradas por IEPS subieron 2% a 401,712 mdp. Por componentes, las de IEPS a gasolinas y diésel cedieron 2.1% a 246,871 mdp debido a la reducción del gravamen para contener el precio de los combustibles.
- Los ingresos por IEPS distinto a combustibles aumentaron 9.3% a 154,840 mdp debido a la actualización de las cuotas y tasas a tabacos labrados y bebidas saborizadas, entre otros. Se trató además del mayor crecimiento para un periodo similar desde 2014, de acuerdo con el gobierno.
- Los ingresos por impuestos a la importación subieron 8.1% a 108,453 mdp favorecidos por las actualizaciones en materia comercial, pero se quedó debajo de lo programado por 33,000 mdp debido principalmente a la apreciación del peso.
En tanto, la recaudación por exploración y explotación de hidrocarburos avanzó 0.9% a 4,113 mdp.
Por otro lado, los ingresos petroleros subieron 10.7% a 608,564 mdp.
- Los ingresos totales del sector público avanzaron 0.9% a 4 billones 996,185 mdp, y se quedó 170,306 mdp debajo de lo planeado para el periodo.
- El gasto total creció 3.5% a 5 billones 742,425 mdp, monto inferior a lo programado por 438,703 mdp.
- Al interior, el gasto programable, aquel destinado a bienes y servicios, programas sociales y la operación de instituciones, aumentó 5.4% a 4 billones 39,673 mdp. El gasto en inversión física cayó 1.2% a 453,604 mdp
Dentro del gasto no programable, destinado al pago de deudas y transferencias a estados, el costo financiero bajó 4.9% a 759,369 mdp, es decir, 114,856 mdp por debajo del programa, favorecido por la apreciación del peso y el de manejo de pasivos.
Informalidad laboral lleva al ISR a su menor participación en 20 años
La creciente informalidad laboral en México está afectando la participación del Impuesto Sobre la Renta (ISR) dentro de los ingresos tributarios, que cayó a 52.2 por ciento, su nivel más bajo en dos décadas, de acuerdo con información publicada por Reforma.
El comportamiento representa uno de los retos para el Gobierno federal en materia de recaudación, debido a la necesidad de ampliar la base de contribuyentes y reducir la dependencia de quienes actualmente forman parte de la economía formal.
- Datos de México, ¿cómo vamos?, elaborados con base en la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), señalan que durante el primer trimestre de 2026, 54.8 por ciento de la población ocupada se encontraba en un empleo informal, mientras que 45.2 por ciento tenía un empleo formal.
- La informalidad laboral comprende actividades que no están registradas o protegidas mediante los mecanismos correspondientes de la economía formal. Esta situación también limita la incorporación de trabajadores y unidades económicas al sistema tributario.
El ISR se cobra principalmente sobre los ingresos de personas y empresas que forman parte de la economía formal. Por ello, cuando aumenta la proporción de trabajadores y negocios que operan fuera de este esquema, se reduce la base de contribuyentes sobre la que se puede recaudar el impuesto.
Ante este escenario, uno de los retos para las autoridades consiste en incrementar la formalización laboral y empresarial, al tiempo que se generan condiciones para facilitar la incorporación de pequeños negocios y trabajadores a la economía formal.
El tema cobra relevancia en el contexto del Paquete Económico 2027, presentado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ante el Congreso de la Unión el pasado 8 de septiembre. El documento contempla las estimaciones de ingresos y gastos públicos para el próximo año.
Paquete Económico 2027 prevé alza de 5.9% en ingresos tributarios
Para 2027, los ingresos presupuestarios crecerían 3.9 por ciento en términos reales respecto al año anterior, mientras que los ingresos tributarios tendrían un incremento real de 5.9 por ciento.
El secretario de Hacienda destacó que este comportamiento permitiría fortalecer la capacidad del gobierno para financiar programas sociales, inversión pública y las obligaciones financieras del Estado.
El gasto neto total tendría un crecimiento real de 0.7 por ciento, con un aumento de 1 por ciento en el gasto programable y de 0.2 por ciento en el gasto no programable.
Además, el balance primario se estima en 0.5 por ciento del PIB, frente al 0.1 por ciento previsto para el cierre de 2026, mientras que el déficit público disminuiría de manera gradual hasta ubicarse en 3.9 por ciento del PIB en 2027.
México eleva su recaudación tributaria, pero continúa rezagado frente a la OCDE y América Latina
México ha incrementado su recaudación tributaria durante las últimas décadas; sin embargo, los ingresos que obtiene el gobierno a través de impuestos todavía se encuentran por debajo de los niveles registrados en otras economías.
Estos datos, comparados con América Latina y el Caribe, así como el promedio de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), de acuerdo con el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP).
- Entre 1990 y 2024, los ingresos tributarios pasaron de representar 11.5 a 18.3 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB). Esto significa que la recaudación ganó peso dentro de la economía mexicana durante este periodo.
- Sin embargo, pese al avance, México todavía se encuentra por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que se ubicó en 21.72 por ciento, y mantiene una diferencia aún mayor frente a la OCDE, cuyo promedio alcanza 34.1 por ciento del PIB.
De esta manera, aunque el país ha logrado elevar los recursos que obtiene mediante impuestos, la comparación internacional muestra que el nivel de recaudación continúa siendo relativamente bajo frente al tamaño de la economía.
- El incremento también puede observarse al analizar específicamente los ingresos del gobierno Federal; pues de acuerdo con el CIEP, los ingresos tributarios pasaron de representar 8.3 por ciento del PIB en 1990 a 15.2 por ciento en 2025.
Es decir, en poco más de tres décadas, la proporción de recursos obtenidos mediante impuestos prácticamente se duplicó como porcentaje del PIB.
A la par, los ingresos del gobierno federal aumentaron de 12.4 a 17.1 por ciento del PIB en el mismo periodo.
El comportamiento refleja una mayor capacidad de recaudación respecto a la que existía en 1990, aunque el nivel alcanzado todavía resulta limitado frente a las necesidades de financiamiento del sector público.
- El principal motor de este incremento ha sido el Impuesto Sobre la Renta (ISR), cuya recaudación pasó de 3.5 por ciento del PIB en 1990 a 8.2 por ciento en 2025, destacó el CIEP.
El crecimiento del ISR ha sido, por tanto, uno de los elementos centrales detrás del aumento de los ingresos tributarios registrados en las últimas décadas.
- Mientras que el Impuesto al Valor Agregado (IVA) también mostró un incremento, aunque en menor proporción. Su recaudación pasó de representar 2.8 por ciento del PIB en 1990 a 4.2 por ciento en 2025.
Ambos impuestos forman parte de los principales componentes de la recaudación tributaria y muestran que el aumento de los ingresos públicos ha estado acompañado por una mayor participación tanto del ISR como del IVA.
El avance de los ingresos tributarios se refleja en el comportamiento general de los recursos presupuestarios.
- De acuerdo con el CIEP, en 2025 los ingresos presupuestarios del sector público representaron 23.3 por ciento del PIB, frente a 19.7 por ciento en 1990.
La diferencia muestra un aumento en la proporción de recursos que el sector público obtiene respecto al tamaño de la economía.
No obstante, el crecimiento registrado durante este periodo no significa que México haya cerrado la brecha que mantiene frente a otras economías.
Por el contrario, la comparación internacional muestra que el país todavía tiene un nivel de ingresos públicos y tributarios menor al observado tanto en el promedio de América Latina y el Caribe como en los países integrantes de la OCDE.
Esto adquiere relevancia porque la capacidad de generar ingresos determina, en buena medida, el margen con el que cuenta el Estado para financiar sus obligaciones y atender nuevas necesidades de gasto.
México mantiene una brecha frente a la OCDE
El CIEP destacó que el problema para las finanzas públicas no es únicamente que México recaude más, sino que el nivel de ingresos continúa siendo relativamente bajo frente a otras economías.
- La brecha con la OCDE supera los 15 puntos del PIB, mientras que frente al promedio latinoamericano la diferencia ronda los 3.4 puntos.
- La distancia es particularmente amplia frente al promedio de la OCDE. Mientras México registró ingresos tributarios equivalentes a 18.3 por ciento del PIB en 2024, el promedio de los países de la organización fue de 34.1 por ciento.
- Frente a América Latina y el Caribe, la diferencia es menor, pero también representa un margen relevante: el promedio de la región alcanzó 21.72 por ciento del PIB.
Por ello, el aumento observado en México durante las últimas décadas no ha sido suficiente para colocar al país en niveles similares a los de otras economías.
Para las finanzas públicas, esta diferencia tiene una consecuencia directa: limita el margen del Estado para financiar sus obligaciones y responder a nuevas presiones de gasto.
De acuerdo con el CIEP, parte de los retos actuales, incluido el reducido espacio fiscal, tiene antecedentes en la formación del sistema de ingresos públicos.
- El concepto de espacio fiscal cobra relevancia porque se refiere a la capacidad que tiene el gobierno para contar con recursos suficientes para atender sus obligaciones y enfrentar nuevas necesidades sin generar presiones adicionales sobre las finanzas públicas.
- En este contexto, una mayor recaudación podría ampliar ese margen, aunque el incremento de los ingresos no resuelve por sí mismo los desafíos relacionados con la estructura tributaria.
- El CIEP señaló que el aumento de la recaudación no ha eliminado los cuestionamientos sobre la distribución de la carga tributaria.
Por lo que considera necesario reducir la dependencia de instrumentos que afectan proporcionalmente más a las personas con menores ingresos y de vincular la contribución con la capacidad económica.
El planteamiento coloca el foco no solamente en cuánto recauda el gobierno, sino también en cómo se distribuye la carga de los impuestos entre los distintos sectores de la población.
Una doble presión para las finanzas públicas
México enfrenta así la doble presión de recaudar más para ampliar el espacio fiscal y hacerlo sin trasladar una carga desproporcionada hacia los hogares de menores ingresos.
El desafío consiste en incrementar los recursos disponibles para el sector público sin profundizar las diferencias que pueden generarse a partir de una distribución desigual de la carga tributaria.
El aumento de los ingresos observado desde 1990 muestra que existe una mayor capacidad de recaudación respecto a décadas anteriores.
Sin embargo, la comparación con América Latina y, particularmente, con la OCDE, evidencia que todavía existe una brecha por cerrar.
- Además, el comportamiento de los principales impuestos muestra que el crecimiento no ha sido uniforme. El ISR pasó de 3.5 a 8.2 por ciento del PIB entre 1990 y 2025, mientras que el IVA avanzó de 2.8 a 4.2 por ciento.
- En paralelo, los ingresos tributarios del Gobierno Federal pasaron de 8.3 a 15.2 por ciento del PIB, por lo que los ingresos aumentaron de 12.4 a 17.1 por ciento.
En conjunto, estas cifras muestran una transformación importante en la capacidad de generación de ingresos del sector público, pero también explican por qué el debate sobre la recaudación continúa vigente.
«El reto económico no está solamente en cobrar más impuestos, sino en construir una estructura de ingresos suficientemente amplia y estable para financiar el gasto público sin depender de fuentes vulnerables a los ciclos económicos», agregó el CIEP.
Por tanto, el desafío para México no se limita a incrementar la recaudación tributaria, sino a lograr que los ingresos públicos sean suficientes, estables y compatibles con una distribución de la carga tributaria acorde con la capacidad económica de los hogares./Agencias-PUNTOporPUNTO
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