TEXTO ÍNTEGRO: HOGARES en MÉXICO gastan en promedio 19 MIL PESOS AL MES en ALIMENTOS

Los hogares con al menos una persona menor de 18 años registraron un gasto corriente monetario promedio trimestral de 60 mil 435 pesos, frente a 55 mil 385 pesos en aquellos sin menores.

El gasto corriente monetario de los hogares en 2025 fue por 19 mil 310 pesos promedio mensual durante 2025, de los cuales 6 mil 746 pesos.

Es decir, 34.9% del total, correspondió a alimentos y bebidas, reveló la primera Encuesta Nacional de Gasto del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta proporción se eleva cuando se trata de hogares en zonas rurales, pues los alimentos y bebidas alcanzan 40.3%, y en zonas urbanas llega a 33.9%.

  • El segundo en el cual más gastan los hogares es en transportes y comunicaciones, con 20.0% del total nacional, seguido de educación y esparcimiento (8.5%) y cuidados personales (8.1%).
  • En el hogar promedio mexicano, 79% del gasto en alimentos y bebidas es el que se consume dentro del hogar, en el cual las carnes, los cereales y las verduras, legumbres y leguminosas ocupan los tres primeros lugares en cuanto a gasto.

El Inegi detalla que del gasto corriente monetario trimestral que se destinó a alimentos y bebidas consumidas dentro del hogar, según tipo de nutrientes, el mayor rubro fue en proteínas de origen animal, con 1,986 pesos mensuales por hogar (aves, 446 pesos; res y ternera, 410 pesos.

  • Derivados de la leche, 221 pesos; leche, 218 pesos; huevo, 208 pesos). “El anterior rubro representó 38.2% del gasto en alimentos y bebidas. El consumo de este tipo de alimentos se presentó en 94.2% de los hogares”, dijo el Inegi.

Añadió que el grupo de calorías, carbohidratos y grasas representó 27.3% del gasto en alimentos y bebidas, con un gasto promedio mensual de 1,418 pesos por hogar. “Dentro de este grupo destacaron los cereales y las tortillas de maíz. Estas últimas las adquirió 83.2% de los hogares”, expresó.

  • Por estados, Ciudad de México, Querétaro y Nuevo León presentaron los gastos más altos, con 28 mil 188, 27 mil228 y 26 mil 905 pesos mensuales, respectivamente. En tanto que en Chiapas, con 12 mil 734 pesos; Campeche, con 13 mil 100 pesos, y Tabasco, con 13 mil 727 pesos, fueron los de menor gasto.
  • El Inegi también midió las erogaciones financieras y de capital, que son gastos que los hogares realizan para adquirir bienes que aumentan o modifican su patrimonio. Estos pueden ser muebles, inmuebles, objetos valiosos (como joyas u obras de arte), automóviles u otros activos.

Estos pagos no se consideran parte del gasto corriente porque no se relacionan con el consumo habitual del hogar, sino con la compra de bienes que pueden conservarse en el tiempo”, dijo el instituto.

Detalló que, en 2025, este rubro promedió 4,107 pesos mensuales, y el principal componente fue depósitos en cuentas de ahorro, tandas, etc., con 1,660 pesos, seguido del pago de tarjetas de crédito con 1,075 pesos promedio mensual.

Del hogar de CDMX al de Chiapas

La ubicación cambia considerablemente el promedio.

Ciudad de México registró el mayor gasto corriente monetario promedio trimestral por hogar, con 84 mil 564 pesos. Le siguieron Querétaro, con 81 mil 685; Nuevo León, con 80 mil 716; Baja California Sur, con 78 mil 826, y Baja California, con 73 mil 459 pesos.

  • En el extremo contrario se encontraron Chiapas, con 38 mil 203 pesos; Campeche, con 39 mil 299; Tabasco, con 41 mil 181; Oaxaca, con 42 mil 010, y Veracruz, con 42 mil 554 pesos.
  • La distancia entre los extremos es enorme: el promedio de Ciudad de México equivale a más del doble del registrado en Chiapas. Pero esto no significa que vivir en Ciudad de México cueste 2.2 veces lo que cuesta vivir en Chiapas.

La ENG mide gasto observado de los hogares. Las diferencias pueden convivir con distintos niveles de ingreso, composición de los hogares, patrones de consumo, precios y acceso a bienes y servicios. Este reporte no permite atribuir por sí solo cuánto de la brecha corresponde a cada factor.

Por eso, estos datos no constituyen un ranking de costo de vida; existe además una segunda capa territorial.

  • Entre las entidades de mayor gasto, Querétaro presentó una marcada diferencia entre localidades urbanas y rurales: 87 mil 731 frente a 38 mil 154 pesos trimestrales.
  • En Nuevo León, en cambio, los promedios fueron mucho más próximos: 81 mil 075 pesos en localidades urbanas y 71 mil 421 en rurales.

El estado, por tanto, tampoco cuenta toda la historia. Al observar cómo se distribuye el gasto corriente monetario, los alimentos ocupan el primer lugar.

  • En promedio, 34.9% se destinó a alimentos, bebidas y tabaco, mientras 20.0% correspondió a transporte y comunicaciones.

Juntos representan prácticamente 55 de cada 100 pesos del gasto corriente monetario.

  • Después aparecen educación y esparcimiento, con 8.5%; cuidados personales, con aproximadamente 8.1%.
  • Vivienda y servicios, con cerca de 7.9%; además de enseres y cuidado de la casa, vestido y calzado, salud y transferencias y otros gastos.
  • Los montos oficiales de estos grandes rubros suman el gasto corriente monetario con posibles diferencias por redondeo.

Pero la composición tampoco es igual en todo el país.

En el ámbito rural, la comida absorbe una mayor proporción

  • En localidades urbanas, alimentos, bebidas y tabaco representaron 33.9% del gasto corriente monetario. En las rurales alcanzaron 40.3%.
  • El patrón se invierte en otros rubros. Educación y esparcimiento representaron 9.0% del gasto urbano frente a 5.8% del rural.
  • En salud, por el contrario, la participación fue de 4.5% en localidades urbanas y 5.7% en rurales.

Esto no permite concluir por sí mismo las causas de las diferencias. Lo que sí muestra la ENG es que no sólo cambia el monto promedio del gasto: también cambia su composición.

  • La geografía es sólo una de las variables.

Los hogares con al menos una persona menor de 18 años registraron un gasto corriente monetario promedio trimestral de 60 mil 435 pesos, frente a 55 mil 385 pesos en aquellos sin menores.

La diferencia se vuelve mucho más visible al observar educación y esparcimiento.

  • Los hogares con menores destinaron en promedio 6 mil 274 pesos trimestrales a educación y esparcimiento; aquellos sin menores, 3 mil 509 pesos.
  • La diferencia entre ambos promedios es de aproximadamente 79%, cálculo realizado a partir de las cifras publicadas por INEGI.

La ENG permite encontrar otras configuraciones.

  • Los hogares integrados exclusivamente por personas de 65 años o más registraron un gasto corriente monetario promedio trimestral de 34 mil 732 pesos. ENG2025_RR

Por su parte, los hogares unipersonales promediaron 40 mil 076 pesos trimestrales.

  • Estas diferencias no explican por sí mismas sus causas, pero muestran hasta qué punto la composición del hogar modifica el punto de comparación.

¿En qué se reconoce tu hogar?

Al bajar de los grandes grupos a rubros específicos aparecen gastos mucho más cotidianos.

  • Entre los 20 principales rubros específicos identificados por INEGI, el mayor monto correspondió a alimentos fuera del hogar, con 4 mil 181 pesos trimestrales.
  • Le siguieron carnes, con 3 mil 652 pesos; combustibles para vehículos, con 3 mil 554; cuidados personales, con 3 mil 300, y otros alimentos diversos, con 2 mil 933 pesos.

Después aparecen comunicaciones, salud, cuidados de la casa, transferencias y otros gastos, cereales, educación, adquisición de vehículos, transporte público, alquileres, esparcimiento, vestido, electricidad y combustibles, verduras, bebidas y leche y derivados.

  • En conjunto, esos 20 rubros representan 84.3% del gasto corriente monetario promedio.

Y ahí está precisamente el valor de la nueva radiografía de INEGI: el promedio no pretende describir a cada hogar, sino ofrecer una referencia común para descubrir qué tan parecida —o distinta— es nuestra propia forma de gastar.

80% de las personas han reducido su gasto en alimentos para pagar su vivienda

  • En México 8 de cada 10 personas, es decir el 80%, reportan haber reducido al menos un gasto en alimentos o evitado la atención médica durante el último año para poder pagar su vivienda, indicó este lunes un estudio mundial sobre vivienda.
  • La organización Hábitat para la Humanidad Internacional (HPHI) presentó su Informe Global de Investigación sobre Vivienda 2026, ‘Un hogar, pero ¿a qué costo?’, una investigación en la que participaron 30,758 personas en 22 países, incluido México.

En México, “ocho de cada diez personas reportan haber reducido al menos un gasto en alimentos, o haber retrasado o evitado la atención médica durante el último año para poder pagar su vivienda, superando el promedio global de 75%”, dijo Lacmi Rodríguez, directora ejecutiva nacional de Hábitat para la Humanidad México (HPHM), en la presentación del estudio.

Indicó que esta brecha “es preocupante porque sugiere que la inseguridad habitacional en México comienza mucho antes de que una familia pierda su casa o se vea obligada a dejarla”

  • En tanto, señaló que “el 81% de las personas encuestadas espera que su situación de vivienda mejore en los próximos tres años, sin embargo, el 56% teme que un solo imprevisto que se presente en su circunstancia pueda poner en riesgo su capacidad de conservar su hogar, en comparación con 48% del promedio global”.
  • Además, dijo que el 36% de las personas encuestadas “ha utilizado sus ahorros o fondos de emergencia”, y el 34% “ha asumido un trabajo adicional”, lo que indica que muchos hogares “mantienen la estabilidad habitacional agotando sus reservas financieras”.
  • Por su parte Luis Armenta, director de operaciones de HPHM, expuso que el 57.3%, es decir “prácticamente el 60% de las viviendas en México son de autoproducción, es decir, construidas por las propias familias, frecuentemente sin asistencia técnica ni financiamiento formal y que más o menos tardan 20 años en consolidarse”.

Añadió que, aunque en el reporte el estrés relacionado con la vivienda (seguridad, calidad, ubicación, acceso a servicios y régimen de tenencia) de las personas en México es inferior al promedio global (25% frente a 35%).

La calidad de la vivienda sigue siendo un problema ya que el 37% de las personas reportan problemas como humedad, moho u otras condiciones poco saludables, frente al 23% global”.

Armenta también apuntó que la seguridad de la vivienda también se está viendo afectada por el cambio climático, debido a que el 18% de personas a nivel global afirma que “su hogar no las protege de fenómenos meteorológicos extremos como el calor, el frío o las inundaciones”.

  • Mientras que el 30% espera que los fenómenos meteorológicos extremos “hagan más difícil vivir donde se encuentran durante los próximos tres años”, mientras que en México es del 33% “lo que habla de la vulnerabilidad específica de nuestro territorio”.
  • El informe, señaló la organización, revela cómo la vivienda influye en su calidad de vida, su salud, su situación financiera, su estabilidad y sus oportunidades de futuro, poniendo en evidencia lo que las personas tienen que sacrificar para poder pagar una vivienda.

Los países que participaron en la encuesta fueron Argentina, Australia, Barbados, Brasil, Canadá, Costa de Marfil, Egipto, Etiopía, Gran Bretaña, Guatemala, Indonesia, Irlanda, Kenia, México, Nepal, Nigeria, Polonia, Sudáfrica, Corea del Sur, Trinidad y Tobago, Turquía y Estados Unidos./PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

http://inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2026/eng/ENG2025_CP.pdf

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