TEXTO ÍNTEGRO: La LIBERTAD de PRENSA en AMÉRICA LATINA atraviesa ‘DETERIORO’ Sostenido

De acuerdo con el Índice Chapultepec 2023, la República Mexicana ocupa el octavo lugar entre los países de América Latina sin libertad para ejercer labor informativa de forma soberana.

La libertad de prensa en América Latina vive una fase de deterioro continuo que ha despertado la preocupación de las organizaciones internacionales.

  • Tanto el Índice Chapultepec de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) como la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF) coinciden en que el entorno para el periodismo se ha vuelto más hostil y complejo en la región.

El promedio de la SIP muestra un descenso «de alcance dramático», el más bajo desde que se creó el índice. Por su parte, RSF advierte que el panorama global está en su punto más bajo en 25 años. En América Latina, esa tendencia se manifiesta con riesgos que afectan tanto la seguridad como la independencia del periodismo.

Gobiernos y lenguaje de odio

Uno de los factores centrales señalados por la SIP es el papel de los gobiernos. En entrevista con DW, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la organización, afirma que «vemos una tendencia a gobiernos más autoritarios, sin importar su línea política, que priorizan la descalificación de medios y periodistas en vez de la rendición de cuentas».

  • Este fenómeno no solo influye en la relación entre poder y prensa, sino también en la percepción pública. «Alimenta un discurso simple y repetitivo contra la prensa, que permea en la opinión pública», añade Ramos.
  • La RSF coincide en este diagnóstico y advierte de que la retórica hostil desde el poder tiene efectos concretos. El jueves 30 de abril de 2026, su director regional, Artur Romeu, alertó en una rueda de prensa, que el deterioro en países como Argentina o El Salvador está relacionado, entre otros factores, con la presión gubernamental y la estigmatización de periodistas.

Violencia e impunidad

Los mecanismos de presión son muy sofisticados, pero la violencia está presente en una serie de países. El caso de México sigue siendo el más extremo. Según RSF, «es el país más violento para el ejercicio del periodismo» en América.

  • En entrevista con DW, la representante de RSF en México, Balbina Flores, señala que «lo que pesa más es la presencia del crimen organizado […] y la falta de políticas de protección que garanticen la seguridad de los periodistas», así como la «impunidad entorno a los asesinatos».
  • En otros países se repite, con matices, este contexto. La RSF advierte de un «deterioro profundo y sistemático» en Perú, Ecuador o El Salvador, donde se cruza la violencia y la presión política.

Nuevas formas de censura

Los dos informes coinciden en señalar un cambio en las formas de censura, más allá de la violencia directa. La judicialización del periodismo se abre paso como herramienta para acallar voces críticas.

«Hay una tendencia […] cada vez más frecuente a hostigar a periodistas críticos», explica Flores. Ramos coincide en que existe una «normalización» de estos mecanismos, con «estrategias jurídicas más sofisticadas».

Este fenómeno, conocido como lawfare, abarca desde demandas por difamación hasta acusaciones criminales o financieras, con la intención de intimidar a los medios. Para la SIP, es una de las tendencias más preocupantes en las democracias de la región.

Fragilidad mediática y crisis económica

Otro factor decisivo es la situación económica precaria de los medios. La independencia editorial y la capacidad de los medios para resistir presiones se ven directamente afectadas por la crisis del modelo de negocio.

  • Flores advierte que «muchos medios viven de la publicidad oficial», lo que los hace más vulnerables. Ramos señala que a esa presión se añaden «los altos costos, la disminución de lectores y la precarización de la profesión».

Ese contexto favorece prácticas como los acuerdos comerciales condicionados o la dependencia de ingresos estatales, lo cual limita la autonomía informativa.

Un panorama regional crispado

El resultado es un ecosistema mediático cada vez más frágil, en el que convergen violencia, presión política, judicialización y crisis económica. América Latina no es un bloque uniforme, pero sí hay una tendencia común de deterioro.

Flores resume que los factores que impulsan esto son «la precariedad de los medios, la criminalización de medios y periodistas, los asesinatos, el exilio y desplazamiento».

La SIP y RSF coinciden en que la región está atravesando una crisis estructural. La censura ya no es solo directa, sino también indirecta y sistemática. El reto, advierten, no es sólo revertir la tendencia sino comprender que la libertad de prensa en América Latina depende tanto de la seguridad de los periodistas como de la fortaleza de sus instituciones democráticas y económicas.

Los países menos libres en América Latina

  • Los países de Cuba, Venezuela y Nicaragua enfrentan las peores restricciones de libertades en América Latina, de acuerdo con la organización Freedom House.

Y no es para menos. El más reciente reporte de la ONG señala que los países comandados por los dictadores Miguel Díaz-Canel, Nicolás Maduro y Daniel Ortega enfrentan una severa pérdida de libertades, principalmente en procesos electorales, como el ocurrido en territorio venezolano el año pasado, o las legislaciones que le dan poder casi absoluto a Ortega y su esposa.

El reporte llamado “Libertad en el Mundo 2025, la batalla cuesta arriba para salvaguardar derechos” encontró que en 66 países y territorios que celebraron elecciones en 2024, al menos 40% de ellos sufrieron violencia electoral.

  • Los candidatos de 20 países fueron atacados y las casillas de 14 países también enfrentaron ataques el día de las elecciones, añade el informe.

¿Qué lugar ocupa Venezuela en libertades mundiales?

Freedom House evalúa los puntos de libertades mundiales y brinda puntajes en una escala del cero al 100. Venezuela cuenta con una calificación de 13, Cuba tiene 10 y Nicaragua, 14 puntos.

Los principales problemas de libertades en Venezuela, señalados por la organización, son:

  • Enfrenta una grave inseguridad debido a la violencia de grupos armados irregulares, fuerzas de seguridad y pandillas organizadas.
  • Las cárceles venezolanas están entre las peores de la región, con altos índices de malnutrición y enfermedades que han causado numerosas muertes de prisioneros.
  • El país ha experimentado un fuerte declive en los derechos políticos y libertades civiles en los últimos años.

“En Venezuela, donde las libertades han descendido precipitadamente en los últimos 12 años bajo Nicolás Maduro, las autoridades descalificaron a la lideresa de la oposición más popular, María Corina Machado, de la elección presidencial de julio, y amenazaron a quienes participaron en las primarias de la oposición con persecución criminal”; señala el reporte de Freedom House.

Mientras que en Nicaragua, los problemas son:

  • Un drástico deterioro de la democracia, con represión a la oposición y el encarcelamiento de líderes políticos.
  • El gobierno de Daniel Ortega ha intensificado las restricciones a la libertad de prensa y ha perseguido a organizaciones de la sociedad civil.
  • En la última década, el país ha experimentado una de las mayores caídas en términos de derechos y libertades.

En el régimen del dictador Miguel Díaz-Canel, se realizan estas acciones en Cuba:

  • El gobierno cubano mantiene un control estricto sobre la sociedad, restringiendo las libertades de expresión, prensa y reunión.
  • La represión contra opositores políticos, periodistas y activistas sigue siendo sistemática.
  • No se han registrado avances en términos de democracia o derechos humanos.

México se suma a las restricciones contra la libertad de expresión y de prensa:

México se ubicó en el lugar 13 de 22 en el Índice Chapultepec 2024 con una calificación de 43.5 puntos. Este puntaje indica que México está en la categoría de “en restricción” en lo que se refiere a la libertad de expresión y de prensa.

  • Esta calificación está por debajo del promedio que tiene la región de América Latina. Para dimensionar: países como Chile y República Dominicana obtuvieron calificaciones cercanas a los 80 puntos.
  • El informe destaca que aunque los asesinatos a periodistas han disminuido, la violencia y el acoso judicial persiste; además de que los casos de agresiones a la prensa tienen altos índices de impunidad.

En la categoría de control de medios y periodismo, México obtuvo una nota de 22.63 puntos de un rango de 30.

  • En la categoría ciudadanía informada y libre de expresarse la calificación fue de 14.38 y en la de actuación del Estado contra la violencia e impunidad contra periodistas y medios fue de 6.50 puntos.

México destaca entre los 10 países con menos libertad 

De acuerdo con el Índice Chapultepec, la República Mexicana ocupa el octavo lugar entre los países de América Latina sin libertad para ejercer labor informativa de forma soberana.

  • El informe, detectó que México se encuentra entre los países en el punto considerado de restricción que muestra que, poco o nada se ha avanzado durante este sexenio en favor de la promoción de los derechos de los comunicadores y la autonomía de sus plumas.

«La evaluación del Índice Chapultepec muestra que poco o nada se ha avanzado para mejorar el estado de la libertad de expresión en México.

  • En lugar de avanzar hacia una mayor protección y promoción de este derecho fundamental, el país parece estancado frente a la inacción de los tres poderes para generar iniciativas que abonen un clima de mayor libertad en el ejercicio periodístico», revela el resumen ejecutivo en el apartado nacional.
  • Entre los 22 países que la SIP contempla para el estudio que mide temas de violencia, impunidad, censura y acceso a la información, México se encuentra en el número 15, con una calificación de 41.82 de 100.
  • Índice Chapultepec estima que actualmente Nicaragua tiene el primer puesto entre los países con nula libertad de expresión; en segundo lugar, se encuentra Venezuela; en tercero, Cuba; cuarto, Guatemala; quinto, Bolivia; sexto, El Salvador y en el séptimo puesto, antes de México, está Honduras.

El documento presentado por los periodistas Argelia Perozo, León Hernández y Armando Castilla, agrega que en los cinco años de gobierno de López Obrador, el Poder Ejecutivo Federal no ha emprendido ni reformas ni acciones necesarias para frenar la espiral de violencia contra la prensa. «Incluso el mismo Poder Ejecutivo ha adoptado una retórica tan violenta como estigmatizante contra los periodistas», remarca.

Aumenta el «acoso judicial» en México

«No vean TV Azteca», dijo la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, en una conferencia de prensa, el 25 de mayo de 2026. La mandataria reaccionó así a la campaña del colectivo Mexicanos al Grito de Paz, que acusa a su Gobierno de tener vínculos con el crimen organizado. Según Sheinbaum, la difusión de esta campaña estaría ligada a perfiles cercanos a Ricardo Salinas Pliego, dueño del conglomerado de medios de comunicación TV Azteca.

La televisora condenó las palabras de la presidenta y habló de «un intento evidente de censura y una agresión directa a la libertad de expresión y de prensa».

A lo que Sheinbaum respondió que no estaba «ejerciendo el poder del Estado para censurar a una televisora», sino que solo emitió su opinión.

«TV Azteca, la segunda televisora más grande del país, reproduce estereotipos de género, no es respetuosa con los derechos humanos de las mujeres y se ha conducido bajo una cultura de entretenimiento misógino. Esa es una realidad», observa Cirenia Celestino Ortega, directora de la organización Comunicación e Información de la Mujer AC (CIMAC).

«Puede no gustarnos el estilo, el enfoque de las noticias, la línea editorial. Sin embargo, más allá de TV Azteca, el señalamiento de la presidenta Sheinbaum reduce el debate, la posibilidad de disponer de informaciones, que constituye el derecho a la información, pero también a la libertad de expresión», prosigue la experta en periodismo feminista.

«Como jefa de Estado, Claudia Sheinbaum debe abstenerse de emitir ese tipo de declaraciones que puedan resultar estigmatizantes de los medios de comunicación y que violenten el deber de garantizar la pluralidad de medios», dice a DW Leopoldo Maldonado, director regional de la organización Artículo 19.

A su juicio, el comentario de la mandataria se enmarca en «una estrategia más amplia de comunicación política que se instaló en México desde la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, con una disputa muy frontal en contra de medios críticos con las respectivas administraciones».

Así, por ejemplo, el director regional de Artículo 19 critica la introducción de El Detector de Mentiras, una sección semanal de su conferencia de prensa matutina, con la que «el Estado pretende erigirse como fact checker [o verificador de datos]».

Maldonado recuerda que México es el país más peligroso para ejercer el periodismo en el continente americano.

«La situación de la libertad de expresión sigue siendo muy preocupante», sostiene. Y agrega que se han incrementado «las presiones a los medios de comunicación, el linchamiento público y digital», así como los casos de «acoso judicial».

En 2025, Artículo 19 documentó 69 casos de acciones legales entabladas contra periodistas y medios de comunicación. «Es el año que más casos de este tipo hemos registrado», asegura.

Peligrosas iniciativas legales

Por su parte, Martha Ramos, presidenta de la Comisión de Libertad de Prensa de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), destaca que la impunidad en la investigación de casos de agresiones físicas contra comunicadores sigue siendo superior al 95 por ciento. «Atacar a un periodista tiene mínimas o ninguna consecuencia» en México, apunta.

Además, la SIP ha registrado iniciativas legales, tanto a nivel federal como estatal, que considera «amenazantes a la libertad de prensa».

Ramos menciona como ejemplo una reciente iniciativa en el estado de San Luis Potosí, que permite a las autoridades decidir qué contenidos considera «manipulados o no con inteligencia artificial». El uso arbitrario de esta norma permitiría a las autoridades «encontrar motivos, detener y encarcelar a responsables, en su mayoría periodistas», explica la experta de la SIP.

En efecto, en mayo pasado, fueron detenidas tres personas en San Luis Potosí, bajo el argumento de la supuesta manipulación de imágenes y videos con inteligencia artificial. Además, hay ocho órdenes de captura pendientes, según alerta Artículo 19.

«Autocensura» y «violencia estructural»

En opinión de Celia del Palacio Montiel, coordinadora del Observatorio de Libertad de Expresión de la Universidad de Guadalajara, «la libertad de expresión y el derecho a la información en México se han visto muy afectados a raíz de los ataques directos de los gobernantes, que esperan sumisión a cambio de recursos, repartidos de manera opaca y discrecional».

  • Los periodistas también «se ven amenazados por actores criminales en colusión con agentes del Estado», afirma Del Palacio, en declaraciones a DW.

Todo ello, señala, «ha resultado en autocensura y un estado de violencia estructural contra los medios».

De ahí que Cirenia Celestino Ortega, directora de CIMAC, insista en la necesidad de «construir narrativas de reconocimiento de la labor periodística como una herramienta clave para la construcción de la vida democrática». Reconocer esta labor, puntualiza, «es un primer paso para la prevención de la violencia contra las y los periodistas»./Agencias-PUNTOporPUNTO

Documento íntegro a continuación:

https://freedomhouse.org/sites/default/files/2025-02/FITW_World_2025_Feb.2025.pdf

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