TEXTO ÍNTEGRO: MERCADO LABORAL en AMÉRICA se recupera, pero MÉXICO registra MAYOR DESEMPLEO e INFORMALIDAD

En junio se registraron 33.1 millones de personas laborando en la informalidad en México, un incremento de alrededor de 100 mil trabajadores en comparación con el mismo mes de 2025, con lo que ya representan 55 por ciento de la población ocupada.

América Latina experimentó en 2025 una evolución favorable de los mercados laborales al registrar una de las tasas de desocupación más bajas de las últimas décadas y una reducción de la informalidad, reveló un informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) que también alertó de que persisten importantes desafíos estructurales en la región.

  • “La evidencia indica que el mercado laboral ha transitado de la fase de recuperación posterior a la pandemia a una etapa de consolidación, en la que los factores estructurales son cada vez más importantes para la evolución de los indicadores laborales”, señala ‘Tendencias del mercado laboral en América Latina y el Caribe’.
  • Al mismo tiempo, el informe advierte que persisten importantes desafíos estructurales relacionados con la calidad del empleo, la productividad, la inclusión laboral de las mujeres y las personas jóvenes, así como con las profundas diferencias que aún existen entre los países de la región.
  • La OIT apunta que la tasa de desocupación descendió al 5.3%, uno de sus niveles más bajos de las últimas décadas, un dato impulsado principalmente por la creación de empleo formal, lo que constituye una señal positiva para los procesos de formalización laboral.

La reducción de la desocupación observada fue un fenómeno “ampliamente extendido” entre las distintas subregiones y responde a una menor expansión de la oferta laboral, lo que refleja la interacción de factores cíclicos y estructurales como la transición demográfica, la estabilización de las tasas de participación y el aumento gradual de la participación y el empleo de las mujeres.

  • “No obstante, cerca de la mitad de las personas ocupadas en la región continúa desempeñándose en condiciones de informalidad, con marcadas diferencias entre países, sectores económicos, grupos etarios y sexo”, agregó.
  • En este sentido, señaló que las mujeres siguen enfrentándose a obstáculos para acceder y permanecer en el empleo, estrechamente vinculados a la desigual distribución de las responsabilidades de cuidado.

Informalidad

Por otro lado, otra de las conclusiones del informe es la disminución de la tasa de informalidad, que alcanzó su nivel más bajo desde el inicio de la pandemia y representa “una señal favorable, ya que sugiere un proceso gradual de formalización y una mejora en la composición del empleo regional”.

  • Sin embargo, detrás de este promedio “persisten profundas diferencias” entre países que ponen de manifiesto que los procesos de formalización requieren respuestas de políticas diferenciadas según el grado de desarrollo de los mercados laborales, el tipo de inserción laboral, las características de las unidades económicas y las particularidades de los territorios.
  • El país de la región que registra la informalidad más elevada es Bolivia (82.2%), seguido de Ecuador (70.1%), Perú (69.8%), Paraguay (64.3%) y Colombia 54.3%, mientras que en Uruguay este indicador se ubica en 22.4% y en Chile en 25.1%.
  • La tendencia indica que en 2026 el empleo sigue creciendo y que la desocupación sigue disminuyendo, pero para sostener las mejoras observadas durante 2025 tendrán que preservar unas condiciones macroeconómicas favorables y los países deberán profundizar en políticas orientadas a elevar la calidad del empleo, fortalecer la productividad y ampliar las oportunidades de inserción laboral.

Tasa de desempleo en México aumentó en junio

El desempleo en México se disparó al 2,9 % de la Población Económicamente Activa (PEA) durante junio de 2026, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

  • Este incremento enciende las alarmas, ya que supera el 2,7 % reportado en el mismo mes del año anterior y el 2,8 % registrado en mayo pasado, reflejando un deterioro paulatino en el mercado laboral del país.
  • De acuerdo con el informe oficial, la población desocupada alcanzó los 1,8 millones de personas en el sexto mes del año. Al comparar estos datos con junio de 2025, se observa que el desempleo afectó a 132,000 personas adicionales.

Asimismo, la PEA totalizó 61,9 millones de personas de 15 años en adelante, con una tasa de participación de 58,8 %. Sin embargo, la cifra de personas ocupadas sufrió una caída de 84,000 trabajadores respecto al año previo.

  • Por otro lado, la subocupación descendió al 6,6 % de la población ocupada (3,9 millones de personas), mejorando frente al 7,4 % registrado en junio de 2025.
  • En cuanto a la informalidad laboral, 33,1 millones de trabajadores se mantuvieron en este sector, dejando la tasa en un elevado 55 %.
  • La actividad económica se concentró principalmente en los servicios (45 %) y el comercio (19,6 %), mientras que la manufactura absorbió el 15,5 %.

Brecha de género y contexto económico

  • La participación femenina en la PEA llegó a 24,8 millones (45,7 % de las mujeres en edad laboral), en contraste con los 35,3 millones de hombres (73,8 %).
  • Estos indicadores ocurren tras un leve crecimiento del PIB del 0,6 % en 2025, impactado por tensiones comerciales con Estados Unidos.
  • En este escenario incierto, frenar el desempleo se convierte en el mayor desafío para la estabilidad económica nacional.

33.1 millones de personas laboral en la informalidad

En junio se registraron 33.1 millones de personas laborando en la informalidad, un incremento de alrededor de 100 mil trabajadores en comparación con el mismo mes de 2025, con lo que ya representan 55 por ciento de la población ocupada.

  • De hecho, especialistas refieren que con el Mundial se esperaba una mayor generación de puestos de trabajo en la formalidad; por lo que el reto sigue siendo crear empleos de calidad, situación que sólo se logrará a través de una reforma fiscal que permita cumplir con la ley y dé certeza.

De acuerdo con ManpowerGroup, la población ocupada en la informalidad comenzó el año con 32.7 millones de personas, en febrero subió a 33 millones, y se mantuvo hasta abril cuando se registraron alrededor de 33.4 millones de trabajadores en dicha condición

Pero, al igual que en mayo, mientras que para junio la cifra bajó a 33.1 millones de informales, “las cifras de junio muestran un mercado laboral que mantiene actividad económica, pero con señales de presión”.

  • Pese a que la Población Económicamente Activa (PEA) creció a tasa anual en el sexto mes del año, la ocupada o con empleo tuvo un retroceso y el número de personas que laboran en la informalidad se incrementó.
  • “Lo que refleja que una parte importante de las oportunidades laborales se generan fuera de los esquemas formales”, dijo Beatriz Robles, directora de Operaciones de Manpower México.
  • La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) señaló que en junio sólo 27 millones 026 mil 666 personas contaron con un empleo en la formalidad, menos que las que tienen un puesto de trabajo informal.

“Con el Mundial 2026, se estimaba una mayor capacidad para incorporar trabajadores al empleo formal; sin embargo, los datos muestran que ese dinamismo no se tradujo plenamente en puestos con seguridad social y prestaciones para el mercado laboral mexicano, por lo que el principal reto continúa siendo convertir la actividad económica informal en empleos de calidad”, señaló.

  • En ese sentido, Virginia Ríos, integrante de la Comisión Técnica de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México, señaló que el incremento de la informalidad tiene relación con el “alto costo” para cubrir con las obligaciones fiscales, laborales y de seguridad social, y en especial, para las microempresas es más complicado dar cumplimiento a todas las disposiciones y obligaciones.
  • “¿Y qué sucede cuando por desconocimiento no se cumple? Empiezan a llegar las revisiones, las sanciones, las multas, las clausuras y prefieren cerrar y establecerse en la economía informal. Entonces, los altos costos de ser formales impactan mucho en la decisión de serlo o no”, dijo en entrevista con La Razón.
  • La especialista destacó que el impacto de las cuotas de seguridad social, al ser dispares, abonan a pasar a la informalidad; por ejemplo, una persona que pone algún comercio, la prima de riesgo es menor a 2.0 por ciento; mientras que, si es un empleo en construcción o un taller de soldadura, el pago es superior a 7.0 por ciento, “siete veces más que la más baja, eso es un costo muy importante”.

Y resaltó que en el caso de los trabajadores que perciben el salario mínimo, las cuotas deben ser absorbidas por el empleador, tanto la del trabajador como la del patrón, situación que también encarece la contratación formal.

  • Y si se suman, los impuestos locales sobre nóminas “también tienen sus repercusiones”, porque son variables.

En la Ciudad de México se paga alrededor de 4.0 por ciento, pero a los empleadores con menos de 10 personas trabajadores es de 3.0 por ciento; no obstante, en otras entidades el porcentaje va desde 2.0 hasta 4.25 por ciento.

“No se diga el cumplimiento de todas las obligaciones en materia laboral, como son las comisiones mixtas, las de revisión de repartos de utilidades, de capacitación, de seguridad, de higiene y todas ellas que en caso de que no las tengan constituidas, o que no tengan los medios alternativos que han dispuesto las autoridades laborales para poder cumplir, impactan al sector productivo con multas”, acotó.

  • Destacó que una solución para evitar el paso a la informalidad es que las micro y pequeñas empresas cuenten con menos porcentajes en las cuotas de seguridad social, como sucedió con el Régimen de Incorporación Fiscal y también incorporar una reforma fiscal.
  • “Implementar una disminución de cuotas para los patrones pequeños que tienen de uno hasta 20 trabajadores para que puedan tener un cumplimiento, pero con una menor carga de seguridad social y manejar estímulos fiscales: hacer una reforma fiscal donde sea más fácil el cumplimiento y donde también les den mayor seguridad jurídica a los inversionistas”, agregó.

Añadió que, en los últimos años sólo se han hecho algunos cambios, pero sólo “se van haciendo parches en las leyes, pero muchas de las disposiciones quedan cojas o quedan obsoletas”, ejemplificó que desde hace 25 años, los límites de las deducciones de vehículos permanecen, hoy es de máximo 175 mil pesos, pero actualmente no hay automotores que cuesten eso, o en el caso de los vehículos híbridos o eléctricos sólo hasta 250 mil pesos y tampoco hay alguno que su valor en el mercado sea de esa cantidad.

“Hay muchos conceptos que deben actualizarse, para que también las personas puedan incorporarse con una mayor certeza jurídica a esa economía formal”, puntualizó. /PUNTOporPUNTO

Documento Íntegro a Continuación:

https://www.ilo.org/sites/default/files/2026-07/Tendencias%20del%20mercado%20laboral%20en%20Am%C3%A9rica%20Latina%20y%20el%20Caribe%202026.pdf

Recibe nuestro boletín informativo, suscríbete usando el formulario