La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) se encuentra en medio del ojo público tras revelarse que destinó un total de 73 millones 410 mil pesos para costear el traslado de menajes de casa, enseres y artículos personales de embajadores, cónsules y personal diplomático en el extranjero.
- La investigación periodística, basada en solicitudes de transparencia y facturas oficiales emitidas entre 2023 y marzo de 2026, pone en evidencia cómo la política de austeridad republicana del gobierno federal quedó de lado al beneficiar a perfiles ligados directamente con el partido oficialista Morena, operadores políticos e incluso familiares de la cúpula del poder.
Entre los principales beneficiados por este millonario gasto público destaca Carlos Obrador Garrido Cuesta, sobrino del expresidente Andrés Manuel López Obrador y primo de Andy López Beltrán, quien ha ocupado cargos consulares en Texas y Filadelfia, Estados Unidos.
- De acuerdo con los documentos oficiales recabados por el medio Latinus, la SRE cubrió traslados internacionales de sus pertenencias personales que sumaron decenas de miles de pesos en diferentes ejercicios fiscales, un privilegio que se contrapone con la precarización económica denunciada de manera sistemática por los miembros de carrera del Servicio Exterior Mexicano (SEM).
La lista de diplomáticos que recibieron estos beneficios pagados por el erario federal incluye a perfiles que no provienen de la formación diplomática, sino de premios políticos o transiciones partidistas, tales como expriistas incorporados a las embajadas y exgobernadores.
- Asimismo, destaca el caso de Miguel Mojedano Batel, primo del actual coordinador de asesores de la Presidencia de la República, Lázaro Cárdenas Batel, cuyas mudanzas de enseres personales desde la Ciudad de México hasta Tokio, Japón, fueron totalmente subsidiadas por el Estado mexicano tras recibir su nombramiento oficial en el continente asiático.
La asignación discrecional de estos recursos económicos aviva el debate sobre el influyentismo que prevalece en las delegaciones de México ante el mundo. Mientras que los embajadores de carácter político y parientes de altos funcionarios de la cuarta transformación gozan de mudanzas VIP de hasta seis cifras, los cónsules de carrera han acusado públicamente durante este sexenio el congelamiento de sus salarios, recortes en sus seguros de gastos médicos mayores y trabas burocráticas absolutas para instalarse en sus sedes de trabajo adscritas, viéndose obligados en múltiples ocasiones a financiar sus propias actividades.
- Este escándalo de la Secretaría de Relaciones Exteriores coincide temporalmente con los compromisos expresados por el actual canciller Juan Ramón de la Fuente y la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quienes durante las mesas de trabajo de la Reunión de Titulares de Embajadas y Consulados (REC) aseguraron que la diplomacia nacional operaría bajo estrictos estándares de transparencia e institucionalidad.
No obstante, las facturas demuestran que los pagos a empresas de transporte internacional continuaron de forma ininterrumpida hasta el primer trimestre de este año, favoreciendo incluso al propio De la Fuente tras el término de su encargo ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
La libre discusión de la opinión pública exige que las instancias de fiscalización, como la Auditoría Superior de la Federación (ASF), intervengan y determinen si existieron sobreprecios en la contratación de los servicios de logística o si se violaron las leyes de austeridad que norman a la administración pública federal.
El descontento social radica en que, detrás de la narrativa oficial de un servicio diplomático austero, el erario sigue operando como una caja de resonancia económica para financiar las comodidades residenciales de la nueva élite gubernamental en ciudades de alta plusvalía como Nueva York, Washington y Tokio./Agencias-PUNTOporPUNTO
























