En febrero del 2026 la economía mexicana envió señales de una mejoría moderada, aunque el dinamismo continúa bajo en lo general, estimó este lunes el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), al interpretar los resultados de su indicador cualitativo mensual.
- El repunte se observó tanto en el sector secundario, como en el sector servicios. En el primer caso, el Indicador IMEF Manufacturero tuvo un avance de 0.5 puntos, al pasar de 46.7 a 47.2 unidades.
- El avance le permitió acortar la distancia respecto del umbral de los 50 puntos, que representa el umbral entre una expansión (mayor a 50) y una contracción (menor a 50). Sin embargo, el indicador hiló 23 meses por debajo de ese nivel referencial.
En cuanto al sector servicios, el Indicador IMEF No Manufacturero subió de 49.4 a 50 enteros. El año pasado, este indicador alcanzó ese umbral en tres ocasiones (mayo, octubre y noviembre), aunque de forma discreta, siendo octubre el de la mayor lectura, con 50.5 puntos.
“En febrero de 2026, tanto el Indicador IMEF Manufacturero como el No Manufacturero mostraron señales de mejora moderada, aunque dentro de un entorno aún frágil”, dijo el IMEF en su reporte.
- De acuerdo con las cifras del IMEF, la economía mexicana enfrenta un inicio de año de cautela, a pesar de cerrar el 2025 levemente mejor que lo esperado, luego de crecer 0.8% de forma anual y no 0.7%, como se anticipaba semanas antes de que se revelara la cifra.
- Para el IMEF, la mejora del fin de año “se considera marginal y se anticipa que el bajo dinamismo de la economía mexicana se mantendrá”.
- El crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de México del 2025 tuvo su mayor impulso en las actividades primarias, que crecieron 4.0% interanual, mientras que las terciarias se expandieron 1.5% y las secundarias decrecieron 1.1 por ciento.
Sin embargo, el cierre del año fue mejor para las secundarias, pues crecieron 0.9% respecto del tercer trimestre, lo mismo que las actividades terciarias.
En el caso de las secundarias, el repunte se debió a moderados repuntes en la construcción –en coincidencia con la reactivación de gasto en obra pública en proyectos ferroviarios– y la manufactura.
El sector servicios, a su vez, se benefició de la resiliencia de las ventas al menudeo, aunque su crecimiento fue notablemente menor que en el 2024.
Según el IMEF, estas señales no anticipan un repunte contundente en el corto plazo, ya que “los principales indicadores de demanda agregada apuntan a un debilitamiento sostenido a lo largo de 2026”.
Por una parte, opinó “el consumo privado no ha crecido y la confianza del consumidor sugiere que esto podría acentuarse más adelante (…) La inversión pública y privada se mantiene en niveles bajos y la incertidumbre que prevalece en torno al crecimiento y la política económica dentro y fuera de México no presentan buenas perspectivas para la formación de capital”.
- Según los últimos datos disponibles, al mes de noviembre del 2025 el consumo privado acumuló un avance de 0.6% (versus un alza de 2.9% en el 2024), mientras que la inversión fija decrecía 7.3%, luego de haber crecido 4.5% en el mismo lapso del 2024.
El débil arranque del mercado laboral en el 2025, según el IMEF, es una de las razones para mantener la cautela sobre el desempeño económico.
Por ejemplo, del acuerdo con cifras del Inegi publicadas la semana pasada, en enero la población ocupada se redujo en más de 700,000 personas, lo que representó el peor inicio de año para la variable en la pospandemia./Agencias-PUNTOporPUNTO























