MÉXICO elevará la producción de RENOVABLES pero el PAÍS es el más rezagado en la transición energética de la OCDE

El Gobierno de México planea ampliar la participación del sector privado en la industria energética, luego de que la demanda por proyectos mixtos superase ampliamente las expectativas iniciales dentro de su estrategia de infraestructura.

México es de los países más rezagados en la transición energética dentro de los 38 países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). Cerca de 60% de su generación eléctrica proviene de gas natural, mientras que la participación de energías renovables permanece por debajo del promedio del organismo, de acuerdo con datos de la Secretaría de Energía y de la propia OCDE.

  • Según la OCDE, los países mejor posicionados en transición energética son Costa Rica, Noruega, Islandia, Nueva Zelanda, Suecia, Dinamarca y Chile, todos con una participación de energías limpias superior al 50%.
  • En contraste, México se ubica en la parte baja, con 24.4% de energías limpias en su matriz, apenas por encima de Corea del Sur, Israel y República Checa. Por su parte, economías como China, Estados Unidos y Brasil presentan niveles intermedios de adopción.

Este panorama de lenta transición energética en México agrava el calentamiento global al mantener una alta dependencia de combustibles fósiles. En un contexto de emisiones en niveles récord, el rezago limita la reducción de emisiones de carbono (CO2) y favorece el aumento de temperaturas, la frecuencia de eventos extremos y el deterioro ambiental, incluida la presión sobre recursos hídricos por sequías más intensas y cambios en los patrones de lluvia.

¿Por qué México no usa energías renovables?

El Energy Institute, en su Statistical Review of World Energy 2025, señala que México enfrenta rezagos por su alta dependencia del gas natural, cambios regulatorios que han frenado la inversión privada, el fortalecimiento de empresas estatales enfocadas en combustibles fósiles y limitaciones en la infraestructura eléctrica. A ello se suma la incertidumbre jurídica y la falta de políticas de largo plazo, factores que han desacelerado el desarrollo de energías limpias.

“México ha limitado su avance en energías renovables por decisiones regulatorias que han debilitado la inversión privada y priorizado el uso de combustibles fósiles. Esta combinación de incertidumbre jurídica, falta de incentivos y rezago en infraestructura ha frenado la transición energética frente a otros países que avanzan con mayor rapidez”, detalla el informe.

  • KPMG advierte que la transición energética global avanza de forma desigual y enfrenta presiones económicas y geopolíticas; sin embargo, destaca que la electrificación se acelera y la inversión en renovables sigue creciendo. La consultora advierte que los países que no incrementen su capacidad de energía limpia corren el riesgo de perder competitividad industrial y elevar su exposición a emisiones.

El almacenamiento energético se perfila como un habilitador clave para integrar energías limpias y mejorar la eficiencia del sistema eléctrico.

“El almacenamiento nos va a permitir aprovechar mejor la infraestructura existente, reducir picos de demanda y mejorar la estabilidad del sistema. Esto es clave en un país como México, donde la red enfrenta retos de capacidad y la integración de renovables depende de soluciones que aporten flexibilidad y confiabilidad al sistema eléctrico nacional”, afirma Ayalli Gurría, directora comercial de Quartux.

  • Esta tecnología permite gestionar la variabilidad de las fuentes renovables y optimizar el uso de la infraestructura existente, algo que ya se implementa con mayor rapidez en países como Estados Unidos y China.

“Cuando las empresas entienden el impacto económico de la energía en sus costos, la adopción de sistemas de almacenamiento ocurre con rapidez. Esto no solo reduce gastos, también mejora su competitividad y les permite avanzar en objetivos de sostenibilidad sin depender de subsidios”, señala Gurría.

El potencial de la energía renovable

  • En México, el potencial de esta tecnología es significativo. La directiva de Quartux estima que en la próxima década podrían instalarse entre ocho y 12 gigawatts de almacenamiento, con inversiones de entre 6,000 y 10,000 millones de dólares. Además, estas soluciones permitirían reducir entre 20% y 30% los costos energéticos para las empresas, lo que incentivaría su adopción en el sector productivo.

“El almacenamiento tiene una ventaja frente a otras tecnologías: resuelve problemas operativos tanto del usuario final como del sistema eléctrico. Mejora la calidad, la confiabilidad y ayuda a estabilizar la red, especialmente en momentos de alta demanda, donde hoy existen mayores presiones sobre la oferta energética”, explica Gurría.

Con miras al futuro

Los organismos internacionales reconocen que en México el almacenamiento dentro del marco regulatorio representa un avance importante, aunque persisten desafíos en los procesos de interconexión y en la claridad normativa. La simplificación de estos procesos será clave para acelerar la implementación de proyectos.

  • Entre los principales desafíos que destaca la OCDE está principalmente en la necesidad de fortalecer las redes eléctricas, mejorar el acceso a financiamiento y generar certidumbre para atraer inversión privada. Sin estos elementos, el país continuará dependiendo del gas natural como base de su sistema eléctrico, lo que limita su capacidad de descarbonización.

Gurría subraya que la transición energética en México enfrenta así un punto de inflexión, pues con la combinación de inversión privada, desarrollo de infraestructura y adopción de tecnologías como el almacenamiento será determinante para cerrar la brecha con la OCDE y avanzar hacia un sistema energético más limpio y competitivo.

México planea elevar la producción de energías renovables

El Gobierno de México planea ampliar la participación del sector privado en la industria energética, luego de que la demanda por proyectos mixtos superase ampliamente las expectativas iniciales dentro de su estrategia de infraestructura.

  • Durante un foro realizado en la Ciudad de México, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Edgar Amador, explicó que el interés por este tipo de esquemas —que combinan inversión pública y privada— fue casi cinco veces mayor a lo previsto.

Según detalló el funcionario, el Gobierno buscaba inicialmente desarrollar alrededor de siete gigavatios en proyectos mixtos, pero recibió propuestas que alcanzaron los 34 gigavatios, lo que obligará a replantear la asignación de capacidad dentro del plan energético.

¿De qué forma participará el sector privado en la industria energética?

Este resultado, calificó, representa una señal clara del interés del sector privado por participar en el desarrollo de infraestructura energética en el país, particularmente en proyectos vinculados con energías limpias.

  • En ese sentido, el Plan México contempla un portafolio donde el sector energético concentra más de la mitad de los proyectos, incluyendo la generación de 22 mil 129 megavatios de energía renovable y seis mil 145 megavatios destinados a almacenamiento.
  • Por su parte, la titular de la Secretaría de Energía, Luz Elena González, señaló que el nuevo modelo energético busca mantener la rectoría del Estado, pero integrando al sector privado mediante mecanismos estructurados, transparentes y con respaldo institucional.

Energías renovables del 24% al 38%

La funcionaria explicó que México pretende elevar la generación con fuentes renovables del 24% al 38% en 2030, además de electrificar al 99,9 % de los hogares mexicanos antes de 2029. Aseguró que la participación privada es necesaria para acelerar esos objetivos «complementaria» a la inversión pública.

  • Según la funcionaria, el Estado mantendrá el 54% de la generación eléctrica y facilitará el 46% de la inversión requerida con participación privada mediante simplificación de trámites, digitalización y coordinación institucional.

En el sector eléctrico, el plan inicial de fortalecimiento y expansión hacia 2030 prevé más de 100 proyectos que añadirían alrededor de 32 gigavatios de capacidad al sistema, principalmente renovable. Tras la revisión, quedaron firmes 17 proyectos y otros 34 que entraron por la ventanilla ordinaria, que en conjunto suman cerca de cinco mil megavatios de generación adicional y mil 158 megavatios de almacenamiento.

  • En febrero de 2026, añadió, se emitió una segunda convocatoria para proyectos mixtos con la Comisión Federal de Electricidad (CFE), bajo contratos de energía de hasta 25 años que garantizan la compra del 70% de la energía por parte de la empresa estatal y permiten vender el 30% restante en el mercado eléctrico.

González Escobar destacó además tres convocatorias ya publicadas: una para proyectos renovables 100% privados, otra para proyectos mixtos con CFE y una tercera para almacenamiento con baterías.

Nueva política energética promete aprovechar potencial de renovables en México

México es un país con un envidiable potencial para el desarrollo de energías renovables, principalmente solar y eólica, y aunque eso puede sonar atractivo para inversiones, existen otros factores que pueden limitar su expansión.

Por ejemplo, desde la parte solar, México cuenta con una radiación solar alta en, al menos, 85% del territorio nacional, con condiciones óptimas para el desarrollo de proyectos fotovoltaicos, aunque particularmente los estados de Baja California, Sonora y Chihuahua, son los que tienen las mejores condiciones del país.

Mientras que en términos de potencial eólico de México es posible desarrollar entre 30,000 y 50,000 megawatts de energía proveniente del viento, pero depende de la diversidad de clima en la zona en la que se busquen instalar y la complejidad de los terrenos, de acuerdo con análisis realizados por la Agencia Internacional de Energía.

Tras la reforma energética de 2013, se estableció una apertura al sector privado y al desarrollo de proyectos principalmente renovables, puntualmente se estableció un mecanismo llamado Subastas Eléctricas de Largo Plazo, las cuales tenían la intención de incorporar de manera masiva nuevas centrales eléctricas.

  • Durante el sexenio 2012-2018 se consolidaron tres subastas eléctricas que permitieron la adjudicación de alrededor de 50 proyectos.

También se consideraba la realización de grandes obras de líneas de transmisión que permitan evacuar la energía de zonas con alto potencial, como el Istmo de Tehuantepec, donde se contempló la instalación de centrales eólicas cuya energía sería enviada a la zona centro del país.

Sexenio 4T

Con el inicio de la administración Andrés Manuel López Obrador, en 2018, comenzó un cambio radical sobre la estrategia de renovables. A inicios del 2019 se cancelaron las subastas eléctricas y la construcción de las redes de transmisión.

Aunque se prometió desde la Secretaría de Energía, que en ese momento encabezaba, Rocío Nahle, que el esquema volvería para permitir la participación privada, aunque ahora a través de subastas regionales, es decir que el gobierno definiría los lugares en los que se requiriera la instalación de nuevas centrales, dicho esquema no llegó.

  • El desarrollo de nuevas centrales eléctricas quedó solamente en manos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), quien no tenía un plan específico para el desarrollo de renovables, únicamente se contempló la rehabilitación de hidroeléctricas y el desarrollo del mega parque solar de Puerto Peñasco, que hasta la fecha no se ha concluido en su totalidad. Se espera que su capacidad máxima sea de 1,000 megawatts.
  • La estrategia de la CFE privilegiaba el desarrollo de centrales de ciclo combinado y algunas de combustión interna, las cuales requieren gas y diésel o combustóleo, y de hecho, tampoco lograron estar en operación antes de que concluyera el sexenio.

Víctor Ramírez, experto en temas de energía, explicó que fue un sexenio complejo en el que la parálisis afectó el desarrollo de inversiones de manera considerable, generando una ola de daños. “Por un lado no se le permitió al sector privado desarrollar lo que tenía que desarrollar y por el otro no se hicieron las inversiones públicas que también eran necesarias y se pararon los proyectos renovable a reserva de Puerto Peñasco que en términos de mercado no tiene mucho sentido”, aseguró.

Además, desde la parte regulatoria también se generó una parálisis, pues la extinta Comisión Reguladora de Energía (CRE) dejó de aprobar nuevos permisos de generación a privados, específicamente si se trataban de energías renovables, pues estas fueron señaladas por generar afectaciones al Sistema Eléctrico Nacional por su variabilidad, además de que fueron acusadas de ser responsables de varios problemas eléctricos en el país.

La falta de nuevos permisos, la falta de incorporación de renovables y las centrales de la CFE que no lograban entrar en operación, dificultó el desarrollo de nuevas inversiones, no solo en energía, sino también en otros sectores económicos e industriales, pues ante la ola del nearshoring que se consideraba llegaría en esos años, uno de los requerimientos esenciales para que las industrias llegaran era el acceso a energía confiable y a precios competitivos, lo cual se volvió complejo de obtener.

Nuevo rumbo

Aún pese a esa política energética, la nueva administración estableció un cambio de paradigma, en el que considera el desarrollo de centrales renovables con privados y centrales propias del estado –aunque igual a gas natural y algunas otras tecnologías–, pero al final la apuesta de nuevo por la participación privada.

  • Dentro del Plan de Expansión de la CFE, se contempla la construcción de 6,000 megawatts de generación, con los cuales se espera incorporar nuevas centrales de ciclo combinados, fovotovoltaicas y eólicas.

Al respecto, Ramírez señaló que si bien señaló que si bien puede ser complejo, existe oportunidad de recuperar el apetito de la inversión, tanto para proyectos de energía como para otras industrias; aunque eso dependerá de que las condiciones que se establezcan sean efectivamente atractivas.

“Creo que sí se puede recuperar, el problema es que va a ser mucho más lento, por ejemplo, la falta de transmisión va a terminar por arrastrar el desarrollo de proyectos y condicionar el desarrollo de nuevos proyectos. Por eso se pusieron las convocatorias de atención prioritaria en algunas zonas del país, centrales eléctricas que vengan acompañadas de inversión para hacer refuerzos en transmisión”, explicó./Agencias-PUNTOporPUNTO

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