Las plantas coquizadoras de Pemex le han provocado varios dolores de cabeza a pesar de las millonarias inversiones que ha hecho para reconfigurar las refinerías.
Las refinerías de Cadereyta, Minatitlán, Madero y Dos Bocas han registrado en los últimos años paros técnicos e incidentes por fallas en sus coquizadoras, lo que ha derivado en una menor producción de combustibles de alto valor.
Tula, apenas arrancó este año y la de Salina Cruz aún no concluye su reconversión.
En la refinería Olmeca, en Dos Bocas, el Gobierno federal gastó más de mil 700 millones de dólares en la ingeniería, construcción y proveeduría de la coquizadora, obra a cargo de ICA Flour.
- Pemex realizó más de 15 contratos de procura para el suministro de componentes clave en la coquizadora, como el sistema de corte, fraccionadores y tambores de coque, así como válvulas deslizantes y compresores de gas, entre otros.
- De 2014 a 2024, el Gobierno federal destinó 101.5 mil millones de pesos al programa de refinación para mantener la capacidad de producción en las refinerías de Cadereyta, Minatitlán, Madero, Tula y Salina Cruz, según datos de la Secretaría de Hacienda.
Bajo este programa se modernizaron las refinerías, que incluyeron entre otras acciones la instalación y mantenimiento de las coquizadoras.
Arturo Carranza, experto en energía, consideró que si bien es una inversión estratégica grande, es insuficiente, ya que Madero, Cadereyta, Minatitlán, Tula, Salamanca y Salina Cruz son viejas y muchas de ellas estaban en el abandono.
Hacienda tiene programado erogar otros 61 mil 583 millones de pesos entre 2024 y 2028 para el mantenimiento de las cinco refinerías./Agencias-PUNTOporPUNTO























