La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) afirmó que 2025 fue un año “extraordinario” para México por el cambio en el contexto migratorio regional, marcado por el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca y el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos.
Ese giro redujo los cruces irregulares hacia México y aumentó los retornos de mexicanos desde territorio estadounidense.
- De acuerdo con datos presentados por la OIM México durante el lanzamiento de su Estrategia Nacional 2026-2029, el país recibió más de 155 mil personas en situación migratoria irregular en 2025, una caída frente al récord de 1.2 millones registrado en 2024.
- El organismo señaló que, pese a la reducción, la migración irregular sigue siendo un fenómeno estructural en México, señaló López Doriga con información de EFE.
El cambio no solo se refleja en menos cruces. También muestra una transformación en las decisiones de las personas migrantes.
Según datos anuales de la OIM, 46% de las personas migrantes encuestadas en 2025 consideró a México como destino, frente al 24% en 2024, lo que confirma que el país ya no es visto únicamente como territorio de tránsito hacia Estados Unidos.
¿Qué dijo la OIM sobre la migración en México?
La OIM describió el contexto migratorio de 2025 como una “profunda transformación”. El organismo explicó que el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos influyó en la reducción de los flujos irregulares y en la estabilización de grupos migratorios en México y la región.
Elí Abraham Cruz, oficial nacional de Programas y Enlace Político de la OIM, señaló que el cruce de migrantes por la frontera sur mexicana mantiene “niveles bajos”, aunque aumentaron las solicitudes de regularización y permanencia en México.
“Hay una reducción y posterior estabilización de los grupos migratorios tanto en México como en la región”, indicó Abraham Cruz.
El dato ayuda a entender el nuevo escenario: menos personas cruzan por México de manera irregular, pero más migrantes buscan quedarse, regularizarse o construir una vida en el país.
¿Cuánto cayó la llegada de migrantes irregulares?
La reducción fue marcada. En 2024, México registró una cifra récord de 1.2 millones de personas migrantes en situación irregular. En 2025, el número bajó a más de 155 mil.
La OIM relacionó esta caída con los cambios en la política migratoria de Estados Unidos, principalmente tras el regreso de Trump al poder.
Sin embargo, el organismo aclaró que la migración irregular no desapareció. Sigue siendo parte de la dinámica regional, debido a factores como pobreza, violencia, inseguridad, falta de empleo, reunificación familiar, crisis políticas y efectos del cambio climático.
¿Qué pasó con los mexicanos retornados desde Estados Unidos?
De forma paralela, más de 160 mil mexicanos regresaron a México desde Estados Unidos en 2025, tanto de manera voluntaria como forzada. La Jornada reportó que la OIM citó 160 mil 192 eventos de personas mexicanas retornadas durante ese año.
Este dato muestra otra cara del cambio migratorio. No solo bajó el flujo de personas extranjeras que cruzan México; también aumentó la necesidad de atender a mexicanos que regresan al país después de vivir o trabajar en Estados Unidos.
Para las autoridades mexicanas, esto implica retos en empleo, documentos, vivienda, salud, educación y reintegración social.
¿México dejó de ser país de tránsito?
No. México sigue siendo un país de tránsito para miles de personas que buscan llegar a Estados Unidos. Pero la OIM advierte que cada vez más migrantes lo consideran un destino posible.
En 2025, 46% de las personas migrantes encuestadas dijo que México era su destino. En 2024, esa proporción era de 24%, indicó Naciones Unidas.
Este cambio obliga a pensar la política migratoria de otra manera. Ya no basta con atender emergencias humanitarias o gestionar cruces fronterizos. También se requieren programas de integración, acceso a empleo, salud, educación, vivienda, regularización y protección.
¿De qué países provienen más migrantes en México?
Según datos de la OIM, la mayoría de las personas migrantes encuestadas en México provienen de Venezuela, con 50%.
Después aparecen:
- Honduras, con 12%
- Guatemala, con 10%
- Colombia, con 7%
- Ecuador, con 7%
Estos datos ayudan a ubicar el peso de la migración sudamericana y centroamericana en México. También muestran que los flujos no responden a una sola causa ni a un solo país de origen.
¿Qué propone la Estrategia Nacional 2026-2029 de la OIM?
La nueva estrategia de la OIM para México plantea atender la movilidad humana con una visión más amplia. El organismo sostiene que las personas migrantes deben estar al centro de las políticas públicas.
Entre los objetivos del documento están:
- Mantener la asistencia y protección a personas migrantes.
- Facilitar vías de migración regular.
- Fortalecer la respuesta a la movilidad vinculada al cambio climático.
- Apoyar la integración socioeconómica.
- Reforzar la cooperación con autoridades mexicanas.
- Mejorar la atención más allá de la emergencia humanitaria.
La OIM también destacó algunos resultados de 2025, como más de 90 mil personas beneficiarias de su asistencia y una red de 197 albergues en el país.
¿Por qué ya no basta la ayuda humanitaria?
La ayuda humanitaria es necesaria cuando una persona llega sin recursos, enferma, en riesgo o después de una ruta peligrosa. Pero la OIM advierte que el contexto actual exige ir más allá.
Si más personas deciden quedarse en México, necesitan oportunidades para integrarse. Eso incluye acceso a documentos, empleo formal, educación para niñas y niños, atención médica, vivienda y protección contra explotación o discriminación.
Sin integración, la migración puede quedar atrapada en la informalidad, la precariedad o la dependencia de albergues.
- Durante la presentación, Fátima Ríos, directora general de Movilidad Humana y Desarrollo del Gobierno de México, señaló que la migración presenta “nuevos retos y desafíos” que deben atenderse con una “visión humana”.
La funcionaria de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) destacó la importancia del diálogo con organismos internacionales para cooperar en temas migratorios.
La postura apunta a una política que combine control, regularización, atención humanitaria e integración, aunque el reto será convertir esos principios en acciones concretas para personas migrantes y comunidades receptoras.
¿Cómo afecta este cambio a México?
El nuevo escenario migratorio impacta en varios niveles.
- Para el Gobierno federal, implica diseñar políticas que atiendan tanto a extranjeros que buscan quedarse como a mexicanos retornados desde Estados Unidos.
- Para estados y municipios, significa presión sobre albergues, servicios públicos, empleo local, salud y educación.
- Para la sociedad, plantea el reto de convivir con comunidades migrantes que ya no solo están de paso, sino que buscan estabilidad en México.
Y para las personas migrantes, el cambio puede significar una decisión difícil: continuar hacia Estados Unidos con más restricciones o buscar una vida regular en México.
México ante una nueva etapa migratoria
La OIM advierte que México entró en una etapa distinta. La migración irregular bajó de forma notable, pero la movilidad humana sigue presente y cambia de forma.
El país ya no puede verse solo como corredor hacia Estados Unidos. Cada vez más personas lo consideran destino, mientras miles de mexicanos retornan y necesitan apoyo para reintegrarse.
El reto será pasar de la contención a la gestión integral. Eso implica proteger derechos, ordenar procesos, abrir vías regulares y construir condiciones para que la migración no sea vista solo como crisis, sino también como una realidad que requiere instituciones capaces de responder.
Descenso de detenciones en frontera México-EE.UU no blinda a migrantes del crimen organizado
Las detenciones de migrantes en la frontera entre Estados Unidos y México cayeron en 2025 a su nivel más bajo en más de cuatro décadas, golpeando a una industria del tráfico de migrantes que había sido una de las principales fuentes de ingresos para los grupos del crimen organizado.
- Agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos interceptaron al menos 238.000 migrantes durante el año fiscal, que comenzó en octubre de 2024 y terminó el 30 de septiembre, según datos publicados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (US Customs and Border Protection, CBP).
- Esto representa una caída de casi el 85% respecto a los 1,5 millones de migrantes detenidos en la frontera sur de Estados Unidos durante el año fiscal 2024. Solo dos años antes, en 2022, las autoridades estadounidenses habían registrado un récord de 2,2 millones de detenciones a lo largo de la frontera con México.
Aunque las cifras generales se han reducido, la mayoría de los detenidos siguen siendo ciudadanos de México, El Salvador, Guatemala y Honduras, según los datos oficiales.
Antes de que el presidente Donald Trump regresara al poder en enero, el tráfico de migrantes y las economías criminales asociadas —como el secuestro y la extorsión— eran, posiblemente, los negocios más lucrativos para los grupos de crimen organizado en México. Algunos expertos estimaban que las ganancias rivalizaban, e incluso superaban, las del tráfico internacional de drogas.
Pero la agresiva campaña de Trump para reducir la migración y expulsar a los migrantes de Estados Unidos ha tenido un profundo impacto en los flujos migratorios y en las actividades de contrabando. Para agosto de 2025, el Centro Robert Strauss de Seguridad Internacional y Derecho de la Universidad de Texas en Austin estimó que había unos 6.600 migrantes viviendo en ciudades fronterizas mexicanas. A nivel nacional, las autoridades de migración mexicanas calcularon que unas 125.000 personas se encontraban en situación migratoria “irregular”.
Aunque el negocio del tráfico de migrantes hacia Estados Unidos está cambiando, aún hay grandes grupos de personas varadas en México, expuestas a los grupos criminales.
- El gobierno de Trump ha cerrado el proceso de solicitud de asilo, mientras que México ha endurecido los requisitos para acceder a algún tipo de estatus regular que les permita permanecer en el país. Esto ha bloqueado el acceso de los migrantes al mercado laboral formal y los ha dejado tan vulnerables como antes —o incluso más— ante los ataques del crimen organizado.
- De hecho, el 73% de los migrantes encuestados por la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) hasta septiembre de 2025 afirmó no tener documentos migratorios o de asilo que les permitieran permanecer en México, según datos obtenidos a partir de cerca de 1.500 entrevistas a 3.000 personas de más de una docena de países.
Entre quienes fueron entrevistados en el norte de México, más de la mitad dijo haber sido víctima de algún delito, principalmente secuestro, aunque también de robos y extorsiones. En ciudades fronterizas dominadas por grupos criminales —como Ciudad Juárez—, las redes delictivas que antes dependían del tráfico de migrantes ahora recurren al secuestro de quienes quedaron varados, así como de residentes locales, para generar ingresos.
“Los grupos criminales evolucionan, se adaptan y responden a las dinámicas del mercado”, explicó Stephanie Brewer, directora para México de la Oficina en Washington para Asuntos Latinoamericanos (Washington Office on Latin America, WOLA). “Así que, aunque haya menos migrantes intentando cruzar la frontera, los que están en México han pasado de ser extremadamente vulnerables a absolutamente vulnerables”.
Esto se debe a que las dificultades para obtener estatus legal en México hacen cada vez menos probable que los migrantes denuncien los crímenes de los que son víctimas a manos de grupos criminales o funcionarios corruptos. Esto aplica especialmente para delitos como la extorsión, que ha crecido en los últimos años y presenta una de las tasas de subregistro más altas del país.
Crimen organizado monopoliza el tráfico de migrantes
El crimen organizado cobra hasta 50 mil dólares a un indocumentado por cruzarlo irregularmente de México a Estados Unidos, tras arrebatar el negocio a los ‘coyotes’ tradicionales —gente de los mismos pueblos de migrantes—, quienes en los 90 tenían una tarifa de 800 dólares y no rebasaron los mil 500 hasta que llegaron los otros.
“El promedio ahora es de 10 mil dólares cruzando por tierra, pero si es por mar cobran 15 mil, y hemos visto algo tan alto como 50 mil”, advirtió Jorge Saravia, agente de la Patrulla Fronteriza, en una entrevista para la embajada estadunidense difundida este año en sus redes sociales. La cifra coincide con la información que tiene de primera mano un extraficante de indocumentados, quien narró a MILENIO cómo fue desplazado.
“Ahora cobran hasta 12 mil dólares —más de 200 mil pesos— y debes pagar por adelantado la mayoría de las veces”, afirma con conocimiento personal. “Hace poco tuvimos que hacer ‘vaquita’ para traer a mi primo, que deportaron, y cuya familia se quedó sin proveedor. La gente seguirá viniendo”, dijo.
- Jorge Andrés refiere desde el anonimato en Atlanta, la ciudad que escogió para “tomar el buen camino” con un trabajo en la construcción. No fue por voluntad propia: los cárteles diversificaron sus actividades y lo desplazaron.
- El informe Crimen Organizado y Derechos Humanos en las Américas de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH/OEA), publicado este año, coincide: el tráfico de personas dejó de ser una actividad manejada por pequeños grupos de ‘coyotes’ para convertirse en un negocio controlado por organizaciones criminales.
El documento advirtió que los grupos criminales aprovecharon el endurecimiento de las políticas migratorias y la creciente militarización de las fronteras para ocupar espacios. Controlan carreteras, cruces fronterizos, rutas ferroviarias y caminos.
El resultado es que hay más migrantes desaparecidos sin dejar rastro, fosas clandestinas, reclutamiento forzado y opacidad. También se documentan casos de mujeres y menores sometidos a explotación sexual, trabajo forzado y violencia sistemática, resume la CIDH.
Gabriela, una de las últimas personas a las que ayudó Jorge Andrés, dijo a este diario que, a diferencia de cuando emigró por primera vez en los años 2000, hace dos años le metieron las manos en los senos y en la vagina “para revisar que no llevara droga”.
El agente Saravia añadió en su testimonio para la embajada que hoy es más peligroso hacer el cruce porque “si algún migrante no va al paso que los criminales quieren llevar cruzando los montes, lo dejan tirado o lo secuestran. Luego llaman a la familia: ‘¡Hey!, danos cinco mil dólares’, además de lo que ya han pagado”.
- La transformación fue abrupta para los ‘coyotes’ tradicionales. Jorge Andrés la vivió en 2010, cuando llegó a la central camionera de Ciudad Acuña como de costumbre. En cuanto bajó del autobús, lo interceptaron cuatro hombres armados.
- A Jorge Andrés le ofrecieron recoger migrantes en los puntos fronterizos del lado estadunidense donde otros polleros los dejaban. Su labor consistiría en trasladarlos a ciudades más lejanas, según el destino contratado por quien pagó.
- El tráfico de indocumentados dentro de Estados Unidos era algo que hacía de manera independiente, pero se negó y no le insistieron. Tal vez no tomaron su respuesta como un “no” definitivo, aunque él lo tiene claro.
“No me voy a arriesgar con ellos, aunque ahora solo ellos son los que están cruzando gente. Saben evadir drones y moverse por rutas complejas”.
Se quedó con la casa que compró con esas actividades y con los recuerdos de los viejos tiempos, cuando era un negocio familiar que incluía al padre y a los primos; cuando madres y abuelas de los pueblos donde reclutaban a los indocumentados organizaban fiestas con mole, arroz, frijoles, banda y alcohol para agradecerles./Agencias-PUNTOporPUNTO























