Por CARLOS RAMOS PADILLA
Desde su candidatura presidencial Sheinbaum no ha sido bien recibida en algunos eventos a tal grado que nerviosa ha callado a la gente o ante los reclamos señala que va argumentar “aunque no les guste”. Pero no es la única.
Manuel Bartlett fue increpado en un trayecto en un vuelo a Madrid, lo mismo ocurrió en una aeronave con el gobernador de Tabasco Javier May Rodríguez. No olvidemos que al propio amlo le abuchearon en el estadio de los Diablos Rojos acompañado por Ana Gabriela Guevara y lo mismo, en un evento deportivo, expulsaron a Adán Augusto López al grito de “fuera, fuera”.
Gerardo Fernández Noroña es perseguido por los reclamos y abucheos en Europa, en Tepoztlán, en aeronaves e incluso ya le es difícil ingresar a ciertos restaurante por los gritos de “corrupto”.
Yunes en Veracruz ni pararse en La Parroquia porque son detestados.
En Oaxaca no quieren a Alejandro Murat y le propinan una rechifla junto al griterío de “corrupto” frente a la presidenta. A Andy López sus custodios lo tienen que subir a empujones en su camioneta por el enojo multitudinario a su paso e incluso ha sido cuestionado por gastos elevados en comidas y vacaciones exclusivas en ciudades como Tokio.
Yazmin Esquivel es impresentable y Lenia Batres mejor se esconde.
Los fotógrafos persiguen a Arturo Zaldívar fuera de México luego de costosas compras en tiendas de lujo al igual que a José Ramón López Beltrán.
Al menor de los López -Jesús Ernesto- lo mismo lo exhiben “perreando” en Houston que recibiendo favores diplomáticos en Londres o comiendo carne con oro en un comedero de Reforma.
Yeidckol Polevnsky fue captada mientras comía en Trastevere, un restaurante de lujo ubicado en la colonia Lomas de Chapultepec. Andrea Chávez es interrogada en las calles por el uso de aeronaves del gobierno para beneficio de su familia y gastos de campaña fuera de la ley.
Epigmenio Ibarra es permanentemente cuestionado en la vía pública al igual que el caricaturista Rafael Barajas “el fisgón”.
Cuauhtémoc Blanco es increpado en pleno periférico en la CDMX.
El New York Times y comensales molestos citan el caso del Secretario de Educación, Mario Delgado Carrillo, quien fue visto en un costoso hotel en Portugal, y del coordinador de los diputados de Morena, Ricardo Monreal, comiendo en otro hotel de España.
Rubén Rocha Moya, ha sido abucheado en diversos eventos públicos, como el Maratón de Culiacán y celebraciones culturales, en medio de reclamos ciudadanos.
Roberto Téllez Monroy, alcalde de Atlacomulco, fue abucheado por la mayoría de los asistentes al acto proselitista de la ex secretaria de Educación, Delfina Gómez a quien le recordaban el cobro de diezmos, una retención ilegal de entre 5% y 10% del salario de trabajadores del municipio de Texcoco para financiar a Morena.
Y la lista de personajes del gobierno en lujosas camionetas crece lo mismo que la fuerza de los reproches ciudadanos que cada día más reprueban y censuran el abuso de recursos de quienes ondean la bandera de la austeridad y presentan bochornosos actos de corrupción.
Pero van requetebién, todo lo adicional se debe a una negra campaña de los adversarios conservadores.





















