En el segundo trimestre del año el mercado laboral sumó a 487,434 personas a la población ocupada, el 94% de este crecimiento se concentró en la informalidad, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE). Poco más de 33 millones se emplean en un trabajo informal.
- En el periodo abril-junio la informalidad creció en 457,803 ocupados frente a 29,631 personas en la formalidad, según lo reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).
- La tasa de informalidad alcanzó un nivel de 55.1% de la población ocupada, esto representó un incremento de 0.3 puntos porcentuales a tasa trimestral y rompió con una racha de dos trimestres al hilo con reducciones.
Por otra parte, la tasa de desocupación mostró un ligero repunte y se ubicó en 2.7% de la Población Económicamente Activa (PEA), con esto hiló dos trimestres con crecimiento. Mientras que la Población No Económicamente Activa (PNEA) registró una reducción de 332,684 personas en comparación con el trimestre previo.
Ambos resultados apuntan a que más personas están activándose en el mercado laboral, aunque se les dificulta encontrar un empleo en la formalidad.
“Los sectores formales que brindan empleo no están teniendo la suficiente capacidad de absorber a las personas que se suman al mercado laboral, esa es la parte más preocupante”, apunta Axel González, coordinador de Datos de México, ¿Cómo vamos? (MCV).
Esto explica por qué puede verse una reducción de la PNEA, principalmente en la categoría de “disponibles”, porque las personas están transitando del desempleo a la ocupación informal por la ralentización de industrias clave en la creación de trabajo formal, agrega el especialista.
- De hecho, de lo tipos de ocupación informal, el único renglón que creció en el segundo trimestre del año fue el trabajo en unidades económicas informales, con 560,147 personas empleadas por esta vía. Mientras que el empleo informal en centros de trabajo formales se redujo en 102,344 ocupados.
- Con este comportamiento, la tasa de ocupación en el sector informal, que mide sólo el empleo en unidades económicas informales, se ubicó en 30.2%, su nivel trimestral más alto de la historia.
“Que este indicador se ubique en máximos históricos confirma que, ante la ausencia de oportunidades en el sector formal, la búsqueda de empleo se está desplazando hacia unidades económicas que son estructuralmente menos productivas”, afirma Gabriela Siller, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base.
En tanto, la subocupación tuvo un ligero repunte de 0.3 puntos porcentuales y se ubicó en 6.9% de la población ocupada durante el periodo abril-junio. Este indicador engloba a las personas que tienen la necesidad de ofrecer más horas de trabajo que las que el mercado laboral les garantiza.
“El mercado laboral de México sigue mostrando un deterioro, consistente con el bajo crecimiento del país (…) Este incremento de la informalidad sugiere que las condiciones menos favorables en el empleo formal han obligado a muchos trabajadores a refugiarse en la informalidad para poder ocuparse. Esta dinámica no solo desplaza a las personas hacia empleos de menor calidad, sino que también termina amortiguando artificialmente el desempleo”, opina Gabriela Siller.
- El crecimiento de la informalidad ha generado un aumento en las personas ocupadas que no cuentan con acceso a una institución de salud. El primer semestre del año cerró con 36 millones 97,224 ocupados sin protección social, lo que representa un aumento de 198,938 personas en esta condición.
- En la comparación anual el panorama no cambia. Entre el segundo trimestre del 2026 y el mismo periodo del 2025 la ocupación creció en 599,334 personas, el 82% de estos empleos fue informal.
- Esto implica que, en un año el trabajo informal absorbió a 494,607 ocupados, mientras que la formalidad sólo sumó a 104,727 personas.
En composición, en un año la única población que creció en la informalidad es la empleada en unidades económicas informales, con 915,189 ocupados más en comparación con el segundo trimestre del 2025.
“Que la informalidad sea del 55.1%, muestra que una proporción significativa de los nuevos espacios laborales se generan en actividades con menores barreras de entrada pero que no ofrecen seguridad social y prestaciones al trabajador”, apunta Fernando Bermúdez, director de Relaciones Corporativas de ManpowerGroup.
Reducción de informalidad, meta lejana
El Plan Nacional de Desarrollo (PND) del gobierno federal planteó como meta para el 2030 reducir la tasa de informalidad a 48.9% de la población ocupada, esta fue la referencia del objetivo 3.3 del Eje General Economía moral y trabajo sobre promoción del trabajo digno.
Con el último dato reportado por el INEGI, esa meta está lejana. El país necesita reducir 6.2 puntos porcentuales la tasa de informalidad en los próximos cuatro años si se desea alcanzar el objetivo; sin embargo, el reporte Informalidad laboral en México, ¿cómo vamos? 2026 de MCV evidencia que en dos décadas el trabajo informal disminuyó 4.5 puntos porcentuales.
“La informalidad laboral es un tema muy amplio, tiene distintas implicaciones en términos de regulación y política pública porque es muy distinta a nivel sectorial, regional, por nivel educativo, por género, y para atender el problema se deben articular todas estas políticas para llegar a una reducción como se plantea en el Plan Nacional de Desarrollo”, dice Axel Gónzalez.
Axel González opina que la transición de las unidades económicas informales a la formalidad es “un paso que no se ha dado” y es una de las grandes problemáticas. “Es un tema de productividad y política industrial, y mientras no se aborde, se podrán mover los otros tres tipos de informalidad laboral, pero esta en concreto será complicado que se mueva si no se atiende con políticas de productividad e industriales”.
























