ICE exhibe a MIGRANTES MEXICANOS como CRIMINALES de ALTA PELIGROSIDAD

En seis meses, el número de mexicanos exhibidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) en el portal “Lo peor de lo peor” (Worst of the Worst), del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), aumentó 53.3 por ciento, hasta alcanzar 21 mil 828 registros.

La página presenta a connacionales con antecedentes penales como criminales peligrosos, aunque más de la mitad de las fichas contiene una sola categoría delictiva que, en la mayoría de los casos, constituye un delito menor.

  • El crecimiento mediante dos revisiones al portal del DHS. En abril se contabilizaron 14 mil 242 perfiles de connacionales expuestos; para octubre se encontraron siete mil 586 adicionales. El contraste revela también la diversidad de antecedentes que la autoridad estadounidense presenta bajo una misma clasificación de peligrosidad.
  • Un análisis de la base elaborada para esta entrega, con 21 mil 826 fichas, identificó 11 mil 597 con una sola categoría penal, equivalentes a 53.1 por ciento de todos los mexicanos catalogados como lo “peor de lo peor”. Entre estos casos sobresalen mil seis registros cuya única referencia es la conducción bajo los efectos del alcohol, sin detalles sobre reincidencia o cualquier otro agravante penal.

El alcance de ese delito depende de cada jurisdicción. En Texas, una primera infracción por conducir intoxicado constituye, por regla general, un delito menor que puede sancionarse con hasta 180 días de cárcel; una tercera condena admite penas de dos a 10 años. Las fichas omiten circunstancias y sentencias para que sean clasificadas como muy graves.

También la legislación migratoria muestra diferencias que la clasificación de ICE no explica. La ley federal castiga el ingreso irregular por primera vez con un máximo de seis meses de prisión, mientras que el reingreso después de una deportación contempla hasta dos años en su modalidad básica y sanciones superiores cuando existen determinados antecedentes. El portal agrupa esas infracciones con delitos violentos, pero no incorpora las sentencias.

La revisión identificó cuatro mil 162 menciones de reingreso ilegal a territorio estadounidense, la categoría más frecuente entre los connacionales. Le siguen agresiones, con dos mil 398; drogas peligrosas, mil 978; conducción bajo los efectos del alcohol, mil 924, y tráfico de drogas, mil 919. Una ficha puede incluir varias conductas, por lo que las cantidades no equivalen a personas distintas.

Sin embargo, el contraste resulta más claro al separar los perfiles que sólo consignan un rubro. Además de los casos por manejar alcoholizados, aparecen 904 registros de “drogas peligrosas”, 883 de agresión, 882 de tráfico de estupefacientes y 306 de posesión de narcóticos. Las etiquetas tampoco revelan las sustancias, cantidades o circunstancias.

Otros perfiles consignan únicamente abandono del lugar de un accidente, con 265 fichas, o fraude, con 192. La primera recibe sanciones distintas si hubo daños materiales, lesiones o muertes. El Departamento de Seguridad no distingue esos supuestos en la información pública.

El listado sí incluye hechos de mayor gravedad. La categoría de agresión sexual figura en 644 fichas y homicidio en 320; otras 776 mencionan agresión agravada con arma. Esos casos impiden considerar menores todos los delitos, pero tampoco convierten el listado en un catálogo exclusivo de violencia grave.

  • La geografía aporta otra dimensión a los resultados. Texas concentra cinco mil 967 registros, 27.3 por ciento de todos los connacionales expuestos en este sitio, y California suma cuatro mil 566, equivalentes a 20.9 por ciento. Juntas reúnen casi la mitad de los perfiles mexicanos. El mapa combina ciudades fronterizas, áreas metropolitanas y localidades donde operan centros de detención migratoria o complejos penitenciarios federales.
  • Conroe, al norte de Houston, encabeza por segunda ocasión el recuento por localidad. Pasó de 681 fichas en abril a mil 257 en octubre, un incremento de 84.6 por ciento, mayor que el crecimiento del listado nacional. Esta ciudad, conocida por su amplio legado hispano, alberga dos centros de detención migratoria, Joe Corley y Montgomery.

No obstante, la columna geográfica del portal corresponde al lugar del arresto, no a la instalación donde permanece una persona. Por esa razón, los mil 257 registros asociados con Conroe no equivalen al mismo número de mexicanos encarcelados en el condado. En esa localidad, las fichas incluyen 287 menciones de reingreso ilegal, 180 de agresiones, 173 de drogas peligrosas y 149 de conducción bajo los efectos del alcohol.

La concentración de Texas no termina allí. Dallas ocupa el segundo sitio entre las localidades, con 772 registros, mientras que Houston acumula 498. Más cerca de la frontera aparecen Edinburg, con 343; Laredo, 163; El Paso y Harlingen, 144 cada una. San Antonio aporta 258 casos.

La distribución enlaza puntos fronterizos con ciudades del interior, aunque no reconstruye rutas individuales.

En California, la distribución presenta características distintas. Lompoc ocupa el tercer lugar nacional, con 719 fichas, por encima de San Diego, que suma 493; Los Ángeles, con 388, y Victorville, con 312. Tanto la primera como la última localidad albergan prisiones federales, cuya presencia también destaca en la geografía de los registros.

  • A cientos de kilómetros de la frontera con México, Yazoo City, Mississippi, acumula 401 registros de connacionales en la plataforma del Servico de Inmigración, una concentración que puede explicarse por la presencia de uno de los mayores complejos penitenciarios federales del gobierno de Trump, integrado por tres cárceles de distintos niveles de seguridad y un campamento anexo.
  • Por entidades, Arizona ocupa el tercer lugar, con mil 211 fichas, distribuidas entre localidades como Phoenix, con 426; Florence, 231, y Tucson, 121. Junto con Texas y California suma 11 mil 744 registros, es decir que 53 de cada 100 fichas corresponden a mexicanos detenidos en cualquiera de estos tres estados. También destacan Florida, con 730; Georgia, 559; Illinois, 540; Carolina del Norte, 505, y Mississippi, con 464.

A la falta de información sobre penas se suma otra limitación. La base no precisa sexo, edad, fecha de arresto o situación de custodia. No permite contar hombres y mujeres ni saber cuántos siguen detenidos. Tampoco es posible equiparar el aumento de 7 mil 586 perfiles con nuevas detenciones durante el semestre. El ICE difunde perfiles de personas bajo custodia y otras que ya deportó. Sin fechas de incorporación, sólo puede acreditarse el crecimiento del listado público.

Bajo la denominación “lo peor de lo peor”, el DHS agrupa delitos violentos, infracciones migratorias y conductas que pueden constituir delitos menores. De los cuatro mil 162 perfiles que mencionan reingreso ilegal, apenas 55 consignan ese antecedente como única categoría. El portal no explica en las fichas qué criterios convierten cada historial en parte de la misma exhibición pública./Agencias-PUNTOporPUNTO

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