VIDEO: pobladores de TEMOAYA casi LINCHAN a dos MUJERES tras acusarlas de CONTAMINAR el AGUA

Entre la tarde del lunes 4 de mayo, dos turistas originarias de la Ciudad de México visitaron Temoaya en el Estado de México y ante el calor visitaron un manantial, pero todo se salió de control cuando las acusaron de hacer supuestos rituales de “brujería” y las intentaron linchar golpeándolas agresivamente decenas de personas.

  • Las visitantes fueron retenidas y golpeadas por una turba de habitantes en la zona de Tres Ojuelos tras ser acusadas de contaminar un manantial protegido y de querer realizar presuntos rituales. El incidente detona un intento de linchamiento que rebasó operativamente a las autoridades locales y generó daños a instalaciones municipales y múltiples heridas a las dos mujeres.
  • El origen del conflicto se sitúa en el manantial conocido como Los Ajolotes, en la comunidad de San Pedro, un espacio resguardado por la comunidad otomí para el abastecimiento de agua. Las dos mujeres, acompañadas de un perro — de pelaje negro y collar verde —, fueron sorprendidas por vecinos de Tres Ojuelos mientras su perro ingresó al cauce debido seguramente al calor. La presencia del perro fue percibida como una violación a las normativas comunitarias, que prohíben la entrada de animales al manantial por considerarlo un sitio de uso restringido y dedicada exclusivamente al consumo humano.

El hallazgo presuntamente de basura y de un vaso de veladora cerca de la orilla avivó el malestar entre los pobladores. Lo interpretaron como posible evidencia de prácticas rituales, lo que incrementó la tensión. Las propias mujeres intentaron explicar a los presentes que la veladora estaba hecha de cera de abeja y no significaba contaminación, además que el destino de la vela era en la iglesia, pero no consiguieron calmar los ánimos.

En videos difundidos por los mismos habitantes, se observa a la comunidad reclamando enérgicamente a las visitantes el respeto a los usos y costumbres, y a las reglas establecidas por el comité del santuario, un órgano que agrupa a 16 comunidades. Un poblador reclama: “No pueden hacer esto, es algo que nosotros estamos cuidando, hay letreros que niegan el ingreso con animales”.

  • Tras la confrontación inicial, elementos de la policía municipal trasladaron a las dos mujeres a la comandancia de policía del Ejido de Dolores. Permanecieron retenidas varias horas, mientras crecía la inconformidad en la comunidad. El procedimiento, que debió centrarse en conciliación o sanción administrativa, derivó en un motín al caer la noche.
  • La tensión escaló cuando corrió el rumor de que las autoridades pretendían liberar a las mujeres, al no identificarse un delito formal que ameritara su presentación ante el Ministerio Público. Decenas de habitantes se congregaron alrededor de la comandancia, bloquearon el acceso e irrumpieron en las instalaciones.

El grupo inconforme destruyó vidrios, destrozó mobiliario y provocó un incendio parcial en el inmueble. La policía municipal fue superada. La turba sacó a las mujeres, aún esposadas, y las agredió físicamente en el exterior, de acuerdo con grabaciones tomadas durante los hechos. Ni la identidad de las víctimas ni detalles de su estado de salud han sido informados oficialmente.

Sin postura oficial ni detenidos tras los disturbios

Hasta la tarde del 5 de mayo, el Ayuntamiento de Temoaya permanece en silencio sobre los hechos. No hay información institucional sobre detenidos, daños a la infraestructura municipal o apertura de carpetas de investigación por parte de la autoridad competente. La Fiscalía General de Justicia del Estado de México tampoco ha difundido detalles sobre partes médicos, identidad de las afectadas ni acciones legales contra quienes participaron en la agresión.

La ausencia de información oficial añade incertidumbre y profundiza el descontento social ante la inoperancia de la autoridad local. Plataformas ciudadanas han exigido capacitación para la policía municipal y han condenado el grado de violencia ejercido, señalando que “la situación no ameritaba golpearlas hasta casi matarlas”. El mismo espacio advierte que la actuación violenta solo genera más culpables y marca un riesgo ante la proliferación de la justicia por propia mano./Agencias-PUNTOporPUNTO

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