
La principal agencia de salud de África ha declarado un brote de ébola en la provincia de Ituri, al este de la República Democrática del Congo.
Según los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC), se han notificado alrededor de 246 casos y más de 130 muertes, principalmente en las ciudades mineras de oro de Mongwalu y Rwampara.
- Las autoridades ugandesas confirmaron el viernes un caso de ébola importado de la República Democrática del Congo. El Ministerio de Salud del país declaró que un hombre de 59 años que falleció el jueves había dado positivo en la prueba.
- El ébola se descubrió por primera vez en 1976 en lo que hoy es la República Democrática del Congo, y se cree que se propagó a partir de murciélagos. Este es el decimoséptimo brote de esta mortal enfermedad viral en el país.
Se transmite por contacto directo con fluidos corporales y a través de la piel lesionada, provocando hemorragias graves e insuficiencia orgánica.
Los primeros síntomas incluyen fiebre, dolor muscular, fatiga, dolor de cabeza y dolor de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, sarpullido y sangrado.
No existe una cura comprobada para el ébola. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la tasa de mortalidad promedio ronda el 50%.
- Las pruebas preliminares realizadas en el Instituto Nacional de Investigación Biomédica (INRB) de la capital, Kinshasa, han detectado el virus en 13 de las 20 muestras analizadas, tras consultas con el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud Pública de la República Democrática del Congo.
También se están realizando pruebas para identificar la cepa del virus.
De las 80 muertes, cuatro se registraron entre casos confirmados por laboratorio, según informó el Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC).
- También se han notificado casos sospechosos adicionales en Bunia, la capital de la provincia de Ituri, y la confirmación de laboratorio está pendiente.
- El Centro Africano para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa CDC) manifestó su preocupación por el alto riesgo de una mayor propagación debido a las zonas urbanas de Rwampara y Bunia, y a las actividades mineras en Mongwalu.
La directora ejecutiva de la agencia de salud, la Dra. Jean Kaseya, agregó que el «importante movimiento de población» entre las zonas afectadas y los países vecinos también hacía esencial la coordinación regional.
Se ha recomendado a todas las comunidades afectadas y a las zonas de riesgo que sigan las directrices de las autoridades sanitarias nacionales.
El gobierno congoleño aún no ha declarado oficialmente el brote. Un miembro de su equipo informó a la BBC que se esperaba una rueda de prensa más tarde el viernes.
- En su comunicado del viernes, añadió que convocaría una reunión con la República Democrática del Congo, los países vecinos de Uganda y Sudán del Sur, y otros socios internacionales para debatir las prioridades, incluidos los esfuerzos de respuesta y la vigilancia transfronteriza.
Ituri se encuentra bajo régimen militar desde 2021. La autoridad civil fue reemplazada por un general militar en un intento por neutralizar a decenas de grupos armados que han operado en la zona durante muchos años. Entre ellos se encuentran las Fuerzas Democráticas Aliadas (FDA), afiliadas al grupo Estado Islámico.
El viernes, el departamento de salud de Uganda confirmó que se había detectado un caso importado de ébola, según una carta difundida por el medio de comunicación ugandés NBS Television.
La carta indicaba que un hombre congoleño de 59 años había sido ingresado en un hospital de Kampala el lunes y había fallecido el jueves en la unidad de cuidados intensivos.
Las autoridades indicaron que Uganda aún no había identificado ningún caso local.
- En los últimos 50 años, alrededor de 15.000 personas han fallecido a causa del virus en diferentes países africanos.
- El brote más mortífero de la República Democrática del Congo se produjo entre 2018 y 2020, durante el cual murieron casi 2.300 personas.
El año pasado, 45 personas murieron tras un brote en la remota región de Bulape, en la provincia central de Kasai.
Qué saber sobre el virus Bundibugyo
La especie a la que pertenece el virus del ébola que causa el brote en la República Democrática del Congo y que ha causado la muerte de más de 130 personas es menos común que otros virus del ébola, lo que complica atender la situación dado que no existen tratamientos ni vacunas específicos.
“No hay nada que esté ni remotamente listo para ensayos clínicos”, señaló la doctora Celine Gounder, una especialista en enfermedades infecciosas y epidemióloga que trató a pacientes en África Occidental durante la epidemia de ébola de 2014 a 2016. “Así que eso significa que los equipos de respuesta, los trabajadores sanitarios y demás personal humanitario están volviendo a lo básico”.
- La doctora Anne Ancia, representante de la Organización Mundial de la Salud que habló con reporteros en una videoconferencia desde Bunia, en el este del Congo, afirmó que la vacuna Erbevo, que se usó contra una cepa distinta del ébola, estaba entre las que se consideraban para su posible uso en el brote. Un comité técnico de la OMS se reuniría más tarde el martes para analizar posibles opciones. Pero aun si se aprueba el uso de esta vacuna, o de otra, tendrían que pasar dos meses antes de que pudiera estar disponible.
Esto es lo que hay que saber sobre el virus Bundibugyo, la rara especie responsable del brote de lo que las autoridades de salud denominan enfermedad por el virus del Ébola.
El virus Bundibugyo ha provocado otros dos brotes
El virus Bundibugyo ha causado otros dos brotes, todos en la misma región de la cuenca del río Congo, según el doctor Tom Ksiazek, virólogo y veterinario de la Facultad de Medicina de la Universidad de Texas, quien dirigió la División de Patógenos Especiales de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC, por sus siglas en inglés), que identificaron este virus en 2007.
Cómo se propaga el virus Bundibugyo
El virus se propaga de la misma manera que otros virus del ébola: por contacto cercano con fluidos corporales de pacientes enfermos o fallecidos, como sudor, sangre, heces o vómito. Los trabajadores médicos y los familiares que cuidan a pacientes enfermos corren el mayor riesgo, dicen los expertos.
- “Con mucha frecuencia vemos a médicos y enfermeros entre los primeros en infectarse y fallecer”, refirió Gounder, editor general de salud pública del medio independiente y sin fines de lucro KFF Health News.
Bundibugyo puede ser menos letal que otras especies de ébola, pero aun así es peligroso
Según los pocos brotes que han observado los expertos en salud, el virus Bundibugyo podría ser ligeramente menos mortal que el virus Zaire, la especie más común de ébola.
“Creo que una tasa de mortalidad de 30% o más sigue siendo bastante alarmante, pero es difícil decirlo con mucha precisión porque no tenemos mucha experiencia”, dijo Gounder.
Cómo se atiende a las personas con Bundibugyo si no hay tratamientos ni vacunas
- En los otros dos brotes de Bundibugyo, los casos iniciales fueron identificados pronto, reportó Ksiazek, lo que permitió una respuesta rápida de las autoridades de salud pública: proporcionar al personal médico el equipo de protección adecuado, localizar y aislar a las personas expuestas, y ofrecer atención médica de apoyo a los pacientes. La atención médica adecuada “reduce significativamente la mortalidad”, agregó.
Eso incluye administrar a los pacientes abundantes líquidos intravenosos u orales, informó Gounder.
Cómo los trabajadores de salud pública intentan contener el brote
Los trabajadores de salud ahora se empeñan en encontrar y aislar los casos, rastrear a sus contactos y educar a la población sobre cómo evitar el virus. En la epidemia de África Occidental, garantizar métodos seguros de entierro fue clave para detener la propagación, dijo Gounder, ya que la gente se enfermaba al preparar los cuerpos de sus seres queridos para los ritos funerarios. Asegurarse de que los trabajadores de salud cuenten con el equipo de protección adecuado también es fundamental, dijeron los expertos.
“Claro que es problemático porque las vacunas son algunas de nuestras mejores herramientas para combatir las enfermedades infecciosas”, dijo Lina Moses, epidemióloga y ecóloga de enfermedades de la Universidad de Tulane. Pero otras herramientas de salud pública —educación a la población, rastreo de contactos, pruebas rápidas— aún funcionan, añadió.
“Es importante tener en cuenta que todos los brotes de ébola que han ocurrido (en la República Democrática del Congo) —ya vamos por el 17mo— han sido detenidos”, manifestó.
Cinco décadas de dudas
El ébola es una enfermedad «grave, a menudo mortal, que afecta a los seres humanos y a otros primates», se lee en la página web de la OMS.
El virus se transmite a las personas a partir de animales salvajes —como murciélagos frugívoros, puercoespines, chimpancés y otros primates— y «luego se propaga en la población humana a través del contacto directo con la sangre, las secreciones, los órganos u otros fluidos corporales de las personas infectadas, y con superficies y materiales (por ejemplo, ropa de cama, ropa) contaminados con estos fluidos», agrega el organismo dependiente de Naciones Unidas.
- La afección fue descubierta en 1976 en la República Democrática del Congo, entonces conocida como Zaire, en la cuenca del río Ébola, de allí su nombre.
- Desde su detección, los científicos han identificado al menos seis cepas distintas, de las cuales cuatro afectan a las personas, entre ellas la Bundibugyo, según los CDC.
- Sin embargo, cinco décadas y alrededor de 40 brotes después todavía hoy hay más dudas que certezas sobre él.
Así, por ejemplo, los científicos sospechan que los murciélagos frugívoros (murciélagos de la fruta) son huéspedes naturales del virus, pero no están 100% seguros.
Síntomas y grupos de riesgo
Una persona que ha estado en contacto con algunas de las variantes del virus puede comenzar a presentar síntomas entre 2 y 21 días después.
- Fiebre, fatiga, dolor muscular, dolores de cabeza y de garganta son los primeros síntomas. A estos suelen seguir vómitos, diarrea, dolor abdominal, erupción cutánea y signos de insuficiencia renal y hepática, lo que facilita que se confunda con otras enfermedades como la gripe, la malaria, la fiebre tifoidea o la meningitis.
- Debido a la similitud de los síntomas, las pruebas no solo son necesarias para identificar con precisión la enfermedad, sino que «son esenciales para brindar el tratamiento adecuado», explica la OMS.
En casos menos frecuentes, los contagiados pueden presentar hemorragias internas y externas, como supuración de las encías y sangre en las heces, apuntan los CDC.
- De acuerdo con la OMS, los profesionales de la salud, los cuidadores y los familiares de los enfermos son quienes tienen más probabilidades de resultar contagiados.
«En brotes anteriores de ébola, los niños pequeños infectados a través del contacto con cuidadores y familiares enfermos a menudo han sufrido una alta mortalidad», recordó Save the Children.
«Debido a la alta tasa de mortalidad del virus del ébola, muchos niños pueden perder a uno o ambos padres durante un brote y enfrentarse a la estigmatización, el aislamiento o el abandono», añadió la organización.
La prevención, el mejor arma
Aunque ya se han desarrollado vacunas y tratamientos contra otras variantes del ébola, las autoridades y expertos consideran que el mejor remedio es la prevención. Por ello recomiendan medidas como:
- Evitar el contacto físico con personas sospechosas o confirmadas de padecer la enfermedad.
- No manipular cuerpos de fallecidos sin protección adecuada.
- Lavarse las manos con regularidad.
En el caso particular de la cepa Bundibugyo, al no haber medicamentos aprobados, el tratamiento se basa en cuidados paliativos optimizados: control del dolor, manejo de infecciones, hidratación y nutrición.
La atención temprana aumenta las probabilidades de supervivencia, afirman desde la OMS y el CDC.
Seis especies diferentes
El virus del Ébola afecta con mayor frecuencia a personas y primates no humanos, como monos, gorilas y chimpancés. Hasta la fecha han sido descritas seis especies del patógeno.
- Tres de ellas han sido asociadas a grandes brotes de ébola en África y su tasa de mortalidad varía según la especie: un 40 % para el virus del Ébola Bundibugyo ( Orthoebolavirus bundibugyoense ), un 50 % para el virus del Ébola Sudán (especie Orthoebolavirus sudanense ) y el 90 % para el virus del Ébola Zaire (especie Orthoebolavirus zairense ).
La incidencia en personas del más reciente, el Bombali (especie Orthoebolavirus bombaliense ), es desconocida de momento. Los ebolavirus Reston y Taï Forest, si bien tienen capacidad de infectar a los humanos, de momento no han producido fallecimientos.
La deforestación favorece el aumento de los brotes
Desgraciadamente, la emergencia de nuevos brotes de ébola en África parece ser cada vez más habitual . Pero ¿a qué se debe? Algunas de las causas que favorecen el aumento de los brotes en los últimos años están relacionadas con la deforestación y la destrucción de hábitats, lo que obliga a los murciélagos portadores a desplazarse y entrar en mayor contacto con los humanos.
Además, el crecimiento demográfico y la conectividad vial permiten que un virus antes aislado en aldeas remotas llegue rápidamente a ciudades densamente pobladas.
- Asimismo, los conflictos armados dificultan la respuesta médica. Y la presencia de grupos rebeldes, el desplazamiento masivo de refugiados y la profunda desconfianza de la población local hacia los gobiernos o los trabajadores sanitarios extranjeros complican mucho el rastreo de contactos y el aislamiento de los enfermos.
- A esto se suma la persistencia del virus, capaz de reactivarse o transmitirse sexualmente en supervivientes meses después. Por último, nuestra mayor capacidad científica para detectar y registrar brotes que antes pasaban desapercibidos ha aumentado la frecuencia de los casos declarados.
Murciélagos, chimpancés, gorilas y puercoespinas
Al parecer, el virus del Ébola Bundibugyo llega a la población humana a través del contacto cercano con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de animales infectados como murciélagos frugívoros, chimpancés, gorilas, monos, antílopes del bosque o puercoespinas que se encuentran enfermos o muertos o en la selva tropical.
- Seguidamente, se transmite de persona a persona mediante el contacto directo, a través de la piel lesionada o las membranas mucosas, con la sangre o los fluidos corporales de una persona que está enferma o ha muerto a causa de la enfermedad. También puede transmitirse a través de objetos que han sido contaminados con fluidos corporales como sangre, heces o vómito.
Esta especie fue identificada por primera vez en el año 2007 en el distrito de Bundibugyo, en el oeste de Uganda. Y desde el brote que se produjo en 2012 en la República Democrática del Congo, no había vuelto a dar señales de vida.
- El período de incubación varía entre 2 y 21 días. Las personas infectadas con Bundibugyo no pueden propagar la enfermedad hasta que desarrollen síntomas y sigan siendo infecciosas mientras su sangre contenga el virus. Esos síntomas pueden ser repentinos e incluyen fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, seguidos de vómitos, diarrea, erupción cutánea, síntomas de insuficiencia renal y función hepática. En algunos casos, el paciente puede presentar sangrado tanto interno como externo .
Las autoridades sanitarias de la República Democrática del Congo y de Uganda están relativamente bien preparadas contra los brotes de ébola y mantienen activos programas de vigilancia y profesionales capacitados para detectar al patógeno. Crear conciencia sobre los factores de riesgo de la infección por ébola y las de protección que las personas pueden tomar es una estrategia eficaz para reducir la transmisión humana de la enfermedad./Agencias-PUNTOporPUNTO























