DEUDA EXTERNA de MÉXICO repunta a +260,000 MDD en el Primer Trimestre de 2026

Sólo en el primer trimestre del año, el Gobierno federal aumentó su posición de endeudamiento externo en el corto plazo hasta los 7,322 millones de dólares debido a la colocación de 112 millones en títulos de deuda.

La posición de la deuda externa bruta del Gobierno general en el país —que incluye al Gobierno federal y a los Gobiernos subnacionales— escaló hasta los 260,455 millones de dólares al cierre del primer trimestre del año, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).

  • Lo anterior significó un incremento de 15,457 millones de dólares respecto al cierre del cuarto trimestre de 2025, cuando la posición de la deuda externa del Gobierno fue de 244,998 millones, según las cifras de la Posición de Inversión Internacional y Posición de Deuda Externa Bruta en el Primer Trimestre de 2026.
  • La Posición de Deuda Externa Bruta (PDEB) es un estado estadístico realizado en conjunto entre Banxico y la Secretaría de Hacienda que permite monitorear el endeudamiento total de México con el exterior durante un periodo a través de su clasificación de sectores, ya sea pública y privada.

De los cuatro componentes que conforman a la deuda externa del sector público, sólo la del Gobierno general se aceleró en los primeros tres meses del año; en contraste, se redujo en la banca de desarrollo (Nafin, Banobras y Bancomext), las empresas públicas (Pemex y CFE), y el banco central (Banxico).

A nivel general, el endeudamiento externo del sector público fue de 359,977 millones de dólares al primer trimestre del año; la deuda externa del Gobierno general es la de mayor proporción de dicho monto al representar el 72.35%.

Gobierno federal emite 20% más en títulos de deuda

Sólo en el primer trimestre del año, el Gobierno federal aumentó su posición de endeudamiento externo en el corto plazo hasta los 7,322 millones de dólares debido a la colocación de 112 millones en títulos de deuda.

Mientras que a largo plazo, la posición del Gobierno se incrementó hasta los 253,132 millones de dólares debido a la emisión de 15,194 millones en títulos de deuda y la colocación de 151 millones en préstamos.

En particular, la posición de la deuda externa bruta del Gobierno a largo plazo en títulos de deuda escaló hasta los 225,442 millones de dólares, un repunte de 20.79% respecto al saldo del primer trimestre de 2025, cuando se colocó en 186,640 millones

Sector privado reduce su endeudamiento externo

De manera total, la deuda externa del sector privado disminuyó al cierre del primer trimestre del año hasta los 293,704 millones de dólares.

La reducción de dicho nivel fue de 2,492 millones de dólares frente a la posición de 296,196 millones del último cuarto de 2025.

  • A su interior, el principal componente que respaldó su disminución fue la variación negativa de 6,288 millones de dólares en el sector privado no financiero, de modo que el nivel de su posición pasó de 113,164 millones a 106,876 millones de dólares.
  • En tanto, la deuda externa de la banca comercial del país se elevó hasta los 36,426 millones de dólares al cierre de marzo pasado tras un incremento de 2,147 millones respecto al cuarto trimestre de 2025.

En una perspectiva general, la posición del endeudamiento externo bruto de México -que engloba al sector público y privado- aumentó en 8,154 millones de dólares en los primeros tres meses del año, hasta llegar a los 653,681 millones, lo que representó el 33.9% del Producto Interno Bruto (PIB).

Deuda externa de México ha crecido durante el gobierno de Sheinbaum

La deuda pública de México ha ido en aumento durante el gobierno de Claudia Sheinbaum, y aunque no ha rebasado los límites establecidos por la ley y la Secretaría de Hacienda asegura que se encuentra en niveles manejables, la nación enfrenta cada vez una mayor carga en este rubro.

Si bien, en esta administración se registran períodos en los que la deuda externa ha experimentado ligeras disminuciones y en todo momento se han realizado los pagos correspondientes, en términos generales las cifras han crecido de forma ininterrumpida.

AMLO dejó una deuda externa de 125 mil millones de dólares

Al salir Andrés Manuel López Obrador del poder, el 30 de septiembre de 2024, la deuda externa neta de México era de 125 mil 755.2 millones de dólares. En ese momento, el monto representaba el 12.7% de la totalidad de la deuda del Sector Público Federal, la deuda interna correspondió al 37.1% en relación con el Producto Interno Bruto (PIB).

  • De acuerdo con el informe trimestral que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público al Congreso de la Unión, de enero a septiembre del 2024 el endeudamiento neto fue de 10 mil 50.3 millones de dólares, esto se debió a disposiciones legales que permitieron adquirir una deuda de 13 mil 74.3 millones de dólares y a pagos (sin contar los intereses) de 3 mil 24 millones de dólares.

Además, influyó en la cantidad el incremento de los activos (es decir, saldos netos en dólares de la Cuenta General de la Tesorería de la Federación) de la deuda externa y “ajustes contables negativos” por 46.9 millones de dólares debido a la variación de dicha moneda con otras en que se encuentra la deuda.

Al concluir el 2024, Sheinbaum en sus primeros meses logró reducir la deuda externa neta. Para diciembre, el monto era de 123 mil 879.0 millones de dólares, algo menor al que recibió en septiembre.

Esto se debió porque el endeudamiento neto en todo el año fue de 9 mil 47.7 millones de dólares y, en parte, por el pago (llamadas también amortizaciones) de 4 mil 33.0 millones de dólares de la deuda.

En el 2025 la deuda externa de Sheinbaum pasó de 131 mil a 149 mil 160.7 millones de dólares

Al terminar marzo del 2025, la Secretaría de Hacienda informó de una deuda externa neta de 131 mil 84.8 millones de dólares.

  • En los primeros tres meses del año el endeudamiento externo neto fue de 12 mil 97.8 millones de dólares de una autorización legal de 12 mil 300.9 millones de dólares y unas amortizaciones de 203.1 millones de dólares. Además, se cuentan ajustes positivos de la moneda estadounidense de 1 mil 515.0 millones de dólares.
  • A pesar de este aumento, el Gobierno realizó pagos de 10 mil 249.0 millones de dólares a la deuda externa y tuvo ajustes contables positivos de 4 mil 547.0 millones de dólares.
  • Al concluir el 2025, la deuda externa neta era de 149 mil 160.7 millones de dólares, una ligera disminución en comparación con el trimestre pasado.

En ese período la deuda externa del año no aumentó, si no bajó a 22 mil 681.3 millones de dólares, a pesar de que se autorizó que el pasivo subiera hasta 33 mil 589.3 millones de dólares. Para ese momento, las amortizaciones de deuda incrementaron a 10 mil 908 millones de dólares.

En diciembre del 2025, la deuda externa representaba el 11.9% de la deuda total del Sector Público Federal, la interna era del 41.7% en relación con el PIB

En lo que va del 2026, el gobierno de Sheinbaum subió la deuda a 154 mil 480 millones de dólares

Al terminar el mes de marzo de este, la deuda externa neta del Gobierno Federal fue de 154 mil 480 millones de dólares.

  • En los primeros tres meses del año, el endeudamiento externo neto fue de 14 mil 930.5 millones de dólares, de los 15 mil 203.3 millones de dólares permitidos por la ley
  • El Gobierno Federal ha realizado pagos del pasivo exterior de 272.8 millones de dólares en el trimestre del 2025. Además, hubo ajustes contables negativos por 1 mil 20.0 millones de dólares por la variación con la moneda estadounidense.

La deuda externa representa, hasta marzo del 2026, 11.4% de la deuda total del Sector Público Federal en relación con el PIB. El 40.2% corresponde a la deuda interna.

Nueva medida para comprar deuda gubernamental es para inyectar liquidez

El Banco de México (BdeM) comprará valores gubernamentales con el objetivo de mejorar los mecanismos de liquidez en el sistema financiero, informó el organismo central; al tiempo que zanjó las especulaciones sobre que este mecanismo implique financiar por debajo de la mesa al gobierno federal o un programa de flexibilización monetaria para estimular la economía.

  • Hasta ahora el BdeM se dedicaba a operar la venta de deuda gubernamental, a través de subastas de instrumentos como los Cetes, Bonos M, Bondes F, Udibonos y BREMs, esto con el objetivo de regular la liquidez en el sistema financiero. No obstante, desde el 15 de junio hizo modificaciones a las reglas de las subastas de Bonos de Regulación Monetaria y adelantó que comenzaría también a comprar los valores gubernamentales.

Con el anuncio de este instrumento de compra de deuda gubernamental, empezó a crecer la especulación sobre si este mecanismo era una manera de financiar bajo la mesa al gobierno federal, que tiene en la Secretaría de Hacienda el pendiente de reducir el déficit público que en 2024 alcanzó su nivel más alto en tres décadas, antes de que se deteriore más el perfil crediticio por parte de las calificadoras de riesgo.

Como parte de esta especulación se indicó que la medida implicaba un programa de estímulo monetario, conocido como quantitative easing, que se usa para estimular una economía estancada.

El viernes pasado, durante una llamada para explicar el programa de subastas del tercer trimestre y en la que también participaron la Secretaría de Hacienda, Petróleos Mexicanos y el Instituto para la Protección del Ahorro Bancario, el banco central aseguró que el único objetivo de la medida es contar con mayor precisión en la liquidez inyectada al sistema financiero, según consigna Finamex en un reporte a inversionistas.

  • Finamex abundó que, de acuerdo con lo hablado con las instituciones financieras, “se trata de una herramienta técnica de administración de liquidez, no de un programa de estímulo monetario” y, el tope de compra, por lo menos en lo explicado para las subastas del tercer trimestre de 2026, será de 100 mil millones de pesos a valor nominal.

Este lunes, al abordar el tema, el banco central agregó que en el Programa de Subastas de Valores Gubernamentales correspondiente a cada trimestre, dará a conocer el monto máximo de las operaciones de compra que podrían llevarse a cabo en cada periodo.

Sólo se harán cuando las condiciones de liquidez del mercado de dinero así lo requieran y su realización “dependerá exclusivamente de las previsiones sobre el comportamiento de la liquidez y de las condiciones prevalecientes en los mercados financieros”, puntualizó el BdeM.

También, entre los cambios más importantes se cuenta que el canal de compra de valores gubernamentales no se ciñe a los bancos, también casas de bolsa, sociedades de inversión y SIEFORES tendrán acceso a las operaciones de reporto, lo que va a atajar la escasez de colateral en manos de la banca.

Este instrumento entraría en operación el 17 de agosto y se acotó a instrumentos de plazo relativamente corto, como los Cetes y los Bonos F, dado que las tasas mínimas o máximas aceptadas en estas operaciones son exactamente igual a la tasa objetivo, actualmente en 6.5 por ciento, lo que permitiría el control sobre la política monetaria y que no haya presiones que la desvíen del nivel deseado; mientras que instrumentos de mayor plazo, como Bonos M y Udibonos quedaron descartados

“La administración de la liquidez del sistema financiero constituye uno de los elementos fundamentales para la implementación de la política monetaria. En este sentido, las operaciones anunciadas no modifican la postura de política monetaria; únicamente amplían el conjunto de herramientas disponibles para instrumentarla de manera eficiente”, acotó el banco central.

Bajo riesgo de mal uso

Analistas financieros consideran que este mecanismo no se perfila a ser una manera de financiar al gobierno federal, lo cual está prohibido por la Constitución. Consideran que funcionará como una herramienta extraordinaria para inyectar liquidez al sistema financiero, no una herramienta de estímulo monetario. Sin embargo, no descartan que se le deba dar vigilancia al tema.

  • “El riesgo de que esta medida se convierta en un mecanismo para financiar al gobierno federal es, en mi opinión, relativamente bajo. Lo primero que debe señalarse es que existe una diferencia fundamental entre aceptar valores gubernamentales como colateral en operaciones temporales de liquidez y financiar el déficit público”, explicó Janneth Quiroz, directora de Análisis Económico, Cambiario y Bursátil en Grupo Monex.

“En las operaciones anunciadas por el Banco de México, los títulos funcionan como garantía para inyectar o retirar liquidez del sistema financiero; no representan una compra definitiva destinada a sostener el gasto público. Además, dichas operaciones son reversibles y responden exclusivamente a objetivos de política monetaria. No obstante, la frontera entre una operación de liquidez y un apoyo indirecto al financiamiento público puede volverse más difusa bajo ciertos escenarios”, advirtió.

  • Si en algún momento el Banco de México utilizara estas herramientas de forma recurrente para absorber grandes cantidades de deuda gubernamental o para mantener artificialmente bajas las tasas de interés de los instrumentos emitidos por el gobierno, entonces sí podrían surgir cuestionamientos sobre una monetización indirecta del déficit, explicó en entrevista.

Si bien considera que desde el punto de vista económico, el que el banco central cuente con un abanico más amplio de instrumentos fortalece su capacidad para responder ante episodios de volatilidad financiera, sobre todo en un entorno internacional, caracterizado por un alta incertidumbre, “la verdadera prueba será la forma en que estas herramientas se utilicen”.

Quiroz apuntó que la credibilidad de un banco central depende de que use sus facultades “exclusivamente para cumplir su mandato de preservar la estabilidad de precios”. Así que, “en un contexto donde las finanzas públicas enfrentan presiones importantes, cualquier percepción de que el Banco de México pudiera desdibujar la separación entre política monetaria y política fiscal podría afectar su credibilidad, elevar las primas de riesgo y encarecer el financiamiento de toda la economía”, advirtió./Agencias-PUNTOporPUNTO

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