EE.UU. entra en una nueva era POLÍTICA; DEMÓCRATAS ganan el control del CONGRESO

El escenario apunta a una posible parálisis legislativa, sobre todo en temas de presupuesto, pues el gobierno podría enfrentar un cierre en diciembre si el Congreso no aprueba los fondos necesarios.

Una poderosa ola azul demócrata, impulsada por el descontento de millones de ciudadanos con la economía, la política migratoria y la presidencia de Donald Trump, sacudió este martes el mapa político de Estados Unidos, arrebató a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y el Senado, en lo que se perfila como uno de los mayores descalabros electorales del movimiento conservador.

  • El terremoto tuvo su epicentro en Texas, donde la demócrata de origen mexicano Gina Hinojosa derrotó al gobernador republicano MAGA Greg Abbott, quien aceptó su derrota, poniendo fin a más de tres décadas de dominio conservador a nivel local y convirtiéndose en la primera mujer latina en encabezar el ejecutivo de ese estado.

Una poderosa ola azul demócrata, impulsada por el descontento de millones de ciudadanos con la economía, la política migratoria y la presidencia de Donald Trump, sacudió este martes el mapa político de Estados Unidos, arrebató a los republicanos el control de la Cámara de Representantes y el Senado, en lo que se perfila como uno de los mayores descalabros electorales del movimiento conservador.

Hace dos años, confirmado el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, nadie podría haber imaginado que los demócratas serían capaces de ganar carreras claves en bastiones tradicionales conservadores que habían mostrado un respaldo casi total al republicano para volver a ser presidente. Este miércoles, sin embargo, Estados Unidos entró en una nueva era política.

  • Los demócratas recuperan el control de las dos cámaras del Congreso logrando victorias que parecían imposibles en Kansas, Carolina del Sur, Michigan y Texas, el gran estado del sur que ahora los liberales sueñan con volver azul tras décadas de dominio rojo.

El nuevo mapa marcará la segunda mitad del mandato de Trump, que la noche del martes se desmarcó de la derrota recordando que su nombre no estaba en la boleta.

Pasó semanas, sin embargo, diciendo a sus votantes que imaginaran que sí votaban por él. «Perdimos por la guerra», admitió el vicepresidente JD Vance en referencia al conflicto iniciado por Trump en Irán.

La guerra es tremendamente impopular entre los estadounidenses, sobre todo entre aquellos que confiaron en la promesa del presidente de no iniciar más enfrentamientos globales.

El conflicto no solo tiene consecuencias para las arcas públicas y la deuda, sino que ha repercutido en el bolsillo de todo el país.

  • Los precios del combustible se dispararon, creció la inflación y los estadounidenses se encontraron con los mismos problemas económicos por los que expulsaron a Biden-Harris de la Casa Blana y confiaron en Trump. Otra promesa incumplida.

«La responsabilidad es suya. No es de nadie más. Es un rechazo total y absoluto al presidente Trump», dijo a la BBC Bill Miller, un destacado lobbista republicano de Texas. «Esto es un desastre mayúsculo. Nadie lo vio venir».

Puntos clave

  • Los demócratas consiguieron un histórico triunfo en las elecciones de medio mandato de EE.UU. que les concede el control tanto del Senado como de la Cámara de Representantes por los próximos dos años.
  • Mientras se siguen conociendo los resultados, los líderes republicanos empiezan a analizar su «desastrosa» derrota. El vicepresidente JD Vance afirmó que «la razón por la que perdimos es la guerra».
  • Trump reconoció el triunfo demócrata, pero dice que no se trata de un golpe contra su presidencia.
  • Hay varios grandes vencedores de la jornada, como Gina Hinojosa, James Talarico y Bobby Pulido en Texas y Abdul El-Sayed en Michigan.
  • La mayor muestra de la «ola azul» fue en Kansas: el triunfo del demócrata Adam Hamilton por un lugar en el Senado es el primero en casi 100 años, desde 1932.
  • Uno de los grandes triunfos de la noche fue el de James Talarico en Texas, bastión republicano y conservador durante décadas: desde 1988 no ganaba un lugar en el Senado un demócrata. Conoce más sobre Talarico.
  • Los demócratas lograron además triunfos en Carolina del Norte (Roy Cooper) y en Carolina del Sur (Annie Andrews).
  • En juego estaban los 435 asientos de la Cámara de Representantes (la Cámara Baja) y 35 de los 100 puestos del Senado (Cámara Alta)
  • Que los demócratas controlen el Congreso tendrá un impacto en los dos últimos años de gobierno de Donald Trump.
  • Será difícil que Trump logre aprobar leyes y ya dijo que gobernará por decreto.
  • Jon Ossoff logró revalidar su puesto en el Senado por Georgia con una clara victoria que lo convierte en uno de los nombres a seguir por la nominación a la presidencia por los demócratas en 2028.
  • Keisha Lance Bottoms ganó la carrera en Georgia y será la primera mujer afroamericana en ser gobernadora de un estado de EE.UU.
  • La demócrata Gina Hinojosa será la primera persona latina en ser gobernadora de Texas.

Avances demócratas y triunfos históricos en el sur

Los resultados preliminares perfilan a Keisha Lance Bottoms en Georgia y a Gina Hinojosa en Texas como las primeras mujeres en romper techos históricos en sus respectivas entidades.

Las proyecciones electorales colocan a la exalcaldesa de Atlanta y asesora de la Casa Blanca, Keisha Lance Bottoms, al frente de la contienda en Georgia, lo que la encaminaría a convertirse en la primera mujer afroamericana en gobernar ese estado. En Texas, la abogada y legisladora estatal de ascendencia mexicana Gina Hinojosa aventaja en los comicios para constituirse como la primera mujer latina en encabezar la administración de dicha demarcación territorial. La ofensiva demócrata también registra tendencias favorables en los estados de Iowa, Nevada y Ohio, donde sus candidatos se perfilan para desplazar a las administraciones republicanas vigentes.

Radiografía de las gubernaturas disputadas en el país

El escrutinio preliminar detalla las ventajas y perfiles que lideran las contiendas en los estados del territorio estadounidense tras la jornada electoral.

En el bloque de candidatos del Partido Demócrata que encabezan los conteos figuran Jonathan Kreiss-Tomkins en Alaska, la actual mandataria Katie Hobbs en Arizona, Xavier Becerra en California, Phil Weiser en Colorado, el empresario y actual gobernador Ned Lamont en Connecticut, y Josh Green en Hawái. Asimismo, lideran las proyecciones el actual gobernador JB Pritzker en Illinois, el exauditor estatal Rob Sand en Iowa, la legisladora Cindy Holscher en Kansas, la expresidenta legislativa Hannah Pingree en Maine, y el actual mandatario Wes Moore en Maryland. El mapa de preferencias demócratas se completa con Maura Healey en Massachusetts, la secretaria de Estado Jocelyn Benson en Michigan, la senadora federal Amy Klobuchar en Minnesota, el fiscal general Aaron Ford en Nevada, la exsecretaria del Interior Deb Haaland en Nuevo México, y la gobernadora Kathy Hochul en Nueva York. Completan la lista favorable al partido opositor Amy Acton en Ohio, Tina Kotek en Oregón, el gobernador Josh Shapiro en Pensilvania, Helena Foulkes en Rhode Island, y David Crowley en Wisconsin, quien busca consolidarse como el primer gobernador afroestadounidense de ese estado.

Reacomodos y defensas del bloque republicano

El Partido Republicano asegura plazas estratégicas y busca retener gubernaturas clave en diversos puntos de la Unión Americana.

Por su parte, los candidatos del Partido Republicano que mantienen la delantera en los cómputos preliminares comprenden a Thomas Tuberville en Alabama, la ex portavoz federal Sarah Huckabee Sanders en Arkansas, el congresista Byron Donalds en Florida, el actual gobernador Brad Little en Idaho, y el mandatario estatal Jim Pillen en Nebraska. La contienda también favorece a la ex senadora Kelly Ayotte en Nueva Hampshire, al empresario Mike Mazzei en Oklahoma, al ex fiscal Alan Wilson en Carolina del Sur, al vicegobernador Larry Rhoden en Dakota del Sur, a la senadora federal Marsha Blackburn en Tennessee, al gobernador Phil Scott en Vermont, y al legislador Eric Barlow en Wyoming, consolidando una retención territorial fragmentada frente al avance opositor.

¿Qué estados cambiaron de partido en el Senado?

El avance demócrata en el Senado se explica por siete escaños que le arrebataron a los republicanos, varios de ellos en estados que Trump ganó con comodidad en 2024. Entre ellos destaca Texas, donde James Talarico venció a Ken Paxton. En Ohio, por su parte, el exsenador Sherrod Brown recuperó un lugar al derrotar al senador Jon Husted.

Asimismo, en Kansas, Adam Hamilton sacó del cargo al senador Roger Marshall, mientras que en Iowa Josh Turek se impuso a la representante Ashley Hinson. Los siete estados que pasaron a manos demócratas en el Senado fueron:

  • Texas
  • Ohio
  • Kansas
  • Iowa
  • Carolina del Norte, con el exgobernador Roy Cooper
  • Carolina del Sur
  • Maine

¿Qué gubernaturas pasaron a manos demócratas?

En los estados, el cambio también fue profundo, ya que los demócratas tendrán la mayoría de las gubernaturas por primera vez desde 2010. Cinco estados que estaban en manos republicanas quedaron bajo gobierno demócrata:

  • Texas: Gina Hinojosa derrotó al gobernador Greg Abbott
  • Georgia: ganó Keisha Lance Bottoms
  • Ohio: ganó Amy Acton
  • Iowa: ganó Rob Sand
  • Nevada: el demócrata Aaron Ford se impuso al gobernador Joe Lombardo

¿Qué cambia para Trump con un Congreso demócrata?

El cambio más inmediato es que, a partir de enero, Trump tendrá que gobernar con un Congreso capaz de frenar sus proyectos y de investigar a su gobierno. De hecho, los demócratas adelantaron una agenda amplia de supervisión. El representante Robert Garcia le advirtió al equipo del presidente que se consiguiera abogados, mientras que el senador Ron Wyden resumió sus planes en una sola palabra: “citatorios”. Un Congreso demócrata tendría la facultad de abrir investigaciones e, incluso en teoría, impulsar un juicio político, aunque nada de esto se ha anunciado.

El presidente, en cambio, no asumió la derrota como propia. En un mensaje en Truth Social escribió: “Yo no estaba en la boleta y, si hubiera estado, habríamos ganado de forma aplastante”, según reportó Forbes.

Además, Trump acusó a Fox News de darle demasiada cobertura a los demócratas y atribuyó la derrota de Abbott a que se había vuelto un “RINO”, término que usa para referirse a republicanos que considera de nombre solamente. Aun así, en una llamada con esa misma cadena felicitó a los demócratas por su triunfo.

Trump advierte sobre el veto

Más allá de esas reacciones, Trump había amenazado con usar su veto para bloquear las leyes demócratas, aunque reconoció en una entrevista con Politico que no quiere “pasarse dos años sentado vetando todo”. Ese escenario apunta a una posible parálisis legislativa, sobre todo en temas de presupuesto, pues el gobierno podría enfrentar un cierre en diciembre si el Congreso no aprueba los fondos necesarios.

Mientras tanto, los republicanos conservan el control del Senado hasta enero, lo que deja abierta la posibilidad de un nombramiento a la Corte Suprema antes del relevo, aunque ningún juez ha anunciado su retiro. Del lado demócrata, el líder Chuck Schumer envió un mensaje directo: “Cinco palabras para el pueblo estadounidense: el alivio está en camino”.

El resultado también llegó en un momento de desgaste para el presidente, cuya aprobación cayó a sus niveles más bajos en las semanas previas a la elección. Las primeras encuestas de salida colocaron su aprobación en 38%, una cifra que iba en camino de ser la más baja para un presidente en una elección intermedia dentro de esos registros.

¿Qué significa el nuevo mapa para los inmigrantes?

La política migratoria estuvo en el centro de la campaña de estas elecciones intermedias. La mano dura del gobierno, que en 2024 ayudó a Trump a ganar la Casa Blanca, perdió respaldo entre los votantes, en especial después de los operativos en Minneapolis, donde dos ciudadanos estadounidenses murieron en enfrentamientos con agentes federales. Mientras tanto, ICE siguió con un ritmo alto de arrestos, con casi 51 mil detenciones solo en agosto.

Sin embargo, el triunfo demócrata no detiene las deportaciones de un día para otro. Gran parte del dinero de ICE proviene de los cerca de 170 mil millones de dólares aprobados en la ley fiscal de 2025. Según un análisis del American Immigration Council, esos recursos están disponibles hasta 2029, por lo que no dependen del presupuesto anual que el nuevo Congreso deberá negociar.

Además, el Congreso aprobó en junio un paquete adicional de 70 mil millones de dólares para la ofensiva migratoria, y retirar esos recursos requeriría una nueva ley que Trump podría vetar. El triunfo demócrata no detiene de inmediato las deportaciones ni los operativos de ICE, que se financian en buena parte con fondos ya aprobados.

  • Lo que no cambia de inmediato: las políticas migratorias del gobierno siguen vigentes, ICE mantiene sus operativos y no existe ninguna amnistía ni ley nueva por el resultado electoral
  • Lo que podría cambiar a partir de enero: el nuevo Congreso puede citar a funcionarios, investigar operativos y negociar presupuestos con más condiciones para ICE y la Patrulla Fronteriza
  • En los estados: los nuevos gobernadores, como los de Texas o Nevada, podrían cambiar el nivel de cooperación de sus gobiernos con las autoridades migratorias federales una vez que tomen posesión./PUNTOporPUNTO

 

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