Estos son los MegaTERREMOTOS que han ocasionado Más VÍCTIMAS alrededor del MUNDO, en el Siglo XXI

Los científicos utilizan datos de monitoreo sísmico y modelos geológicos para identificar áreas de alto riesgo y desarrollar estrategias de mitigación de desastres.

Los dos últimos terremotos que sacudieron el 24 de junio al centro de Venezuela y que han dejado más de 5 mil muertos y 16,700 heridos son los más graves en este país en lo que va de siglo.

  • Algunas proyecciones hablan de que, eventualmente, podría convertirse en uno de los que mayor cantidad de muertos han dejado en este siglo, en todo el mundo.

La relación de los terremotos que han causado más víctimas en el mundo durante el siglo XXI es la siguiente:

  • En enero de 2010.- Haití vivió el sismo más mortífero registrado en el mundo en el siglo XXI, con 300.000 muertos y 250.000 edificios destruidos, especialmente en la capital, Puerto Príncipe.
  • 26 enero 2001.- Estado de Gujarat (India): un terremoto de 7,9 deja entre 30.000 y 35.000 muertos.
  • 26 diciembre 2003.- Irán: un terremoto de 6,3 causa 26.271 muertos en la ciudad de Bam, destruida en un 70%, y dos tercios de sus 200.000 habitantes quedaron sin hogar.
  • 26 diciembre 2004.- Indonesia: un terremoto de 9, con epicentro en Aceh (Sumatra), causa un total de 229.866 muertos en doce países de Asia y África. El consiguiente maremoto barrió extensas zonas costeras en Indonesia, Tailandia y Sri Lanka.
  • 8 octubre 2005.- Un terremoto de 7,6 causa unos 55.000 muertos en la zona paquistaní de Cachemira y otras 1.400 en la India.
  • 12 mayo 2008.- Provincia de Sichuan (China): un sismo de 8 deja al menos 87.000 muertos, 375.000 heridos y 45,61 millones de afectados.
  • 11 marzo 2011.- Japón: un terremoto de 9 y un posterior «tsunami» sacuden la costa noreste de Japón, especialmente en Miyagi, Iwate, y Fukushima, y dejan 15.894 muertos, 2.557 desaparecidos y 86.000 evacuados por la crisis nuclear desencadenada en la central nuclear de Fukushima.
  • 6 febrero 2023.- Turquía: 59.556 muertos y más de 100.000 heridos en el terremoto de magnitud 7.7 en Kahramanmaraş.

Impacto de los Terremotos Más Devastadores

1. Valdivia, Chile (1960)

El terremoto de Valdivia, ocurrido el 22 de mayo de 1960, es recordado como el más fuerte registrado en la historia, con una magnitud de 9,5 en la escala de Richter. Este evento sísmico no solo devastó la ciudad de Valdivia y sus alrededores, sino que también desencadenó un tsunami que afectó a lugares tan distantes como Hawai, Japón y Filipinas.

  • A pesar de los avances tecnológicos de la época, la magnitud del desastre dejó a más de 2 millones de personas sin hogar y provocó la muerte de al menos 1.655 personas. La duración del terremoto, que se extendió por unos escalofriantes 10 minutos, contribuyó a la magnitud del daño.

El impacto del terremoto de Valdivia se sintió en todo el cono sur de América, lo que subraya la vasta extensión de su influencia. La combinación de la duración del sismo y la fuerza del tsunami posterior creó una catástrofe de proporciones épicas. Este evento puso de manifiesto la necesidad de mejorar los sistemas de alerta temprana y las medidas de preparación para desastres en todo el mundo.

  • La reconstrucción de Valdivia y las áreas circundantes fue un proceso largo y arduo, que requirió la cooperación de las comunidades locales y la ayuda internacional. A medida que la región se recuperaba, se implementaron nuevas regulaciones de construcción y se reforzaron las infraestructuras para resistir futuros terremotos.

Este evento sigue siendo un recordatorio de la capacidad destructiva de la naturaleza y de la importancia de estar preparados para enfrentarla.

2. Alaska (1964)

El 27 de marzo de 1964, Alaska fue sacudida por el ‘Gran terremoto de Alaska’, un evento de magnitud 9,2 que se convirtió en el más poderoso de la historia de Norteamérica.

  • Este terremoto, que duró 4,5 minutos, tuvo un impacto devastador en la región, deformando aproximadamente 200.000 kilómetros cuadrados de la corteza terrestre. Aunque el número de víctimas mortales fue relativamente bajo, con 131 fallecidos, los daños materiales fueron significativos.

La magnitud del terremoto de Alaska y el tsunami que le siguió causaron estragos en las comunidades costeras, destruyendo infraestructuras y dejando a muchas personas sin hogar.

  • Este evento puso de manifiesto la vulnerabilidad de las áreas costeras a los tsunamis y la necesidad de sistemas de alerta temprana más efectivos. Las lecciones aprendidas de este terremoto han influido en el desarrollo de tecnologías de monitoreo sísmico y en la planificación de respuesta a desastres.

La respuesta al terremoto de Alaska incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la reconstrucción de las infraestructuras dañadas.

  • Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas. Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.

3. Sumatra (2004)

  • El terremoto de Sumatra, que ocurrió el 26 de diciembre de 2004, fue un evento submarino de magnitud 9,1 que tuvo su epicentro en la costa de Ao Nang, Indonesia. Este terremoto desencadenó uno de los tsunamis más mortíferos de la historia, afectando a casi todo el sur y sureste de Asia.

El tsunami resultante causó la muerte de más de 200.000 personas en varios países, incluidos Indonesia, Tailandia, Sri Lanka e India.

  • La magnitud del desastre fue tal que la comunidad internacional se movilizó rápidamente para proporcionar ayuda y asistencia a las áreas afectadas. Este evento subrayó la importancia de los sistemas de alerta temprana y la cooperación internacional en la respuesta a desastres naturales.

La devastación causada por el tsunami también destacó la necesidad de mejorar las infraestructuras costeras y aumentar la conciencia pública sobre los riesgos de los tsunamis. En los años posteriores al terremoto de Sumatra, se han realizado esfuerzos significativos para mejorar la preparación y la respuesta a los tsunamis en todo el mundo.

  • Se han implementado sistemas de alerta temprana más avanzados y se han llevado a cabo programas de educación y capacitación en las comunidades costeras. Este evento sigue siendo un recordatorio de la necesidad de estar siempre preparados para enfrentar desastres naturales de gran magnitud.

4. Japón (2011)

El 11 de marzo de 2011, Japón experimentó el terremoto más fuerte de su historia moderna, con una magnitud de 9,0. Este sismo, que afectó principalmente a la región oriental del país, provocó un devastador tsunami que causó la muerte de 15.893 personas y dejó a miles más desaparecidas.

  • La magnitud del terremoto fue tal que desplazó la isla de Japón más de dos metros hacia el este, según datos de la NASA. La combinación del terremoto y el tsunami resultante causó una crisis nuclear en la planta de Fukushima, lo que añadió una dimensión adicional al desastre.
  • La respuesta del gobierno japonés y de la comunidad internacional fue rápida, pero la magnitud del desastre subrayó la necesidad de mejorar las medidas de seguridad nuclear y la preparación para desastres. Este evento también destacó la importancia de las infraestructuras sismorresistentes y la planificación urbana en áreas propensas a terremotos.

Desde el terremoto de 2011, Japón ha implementado una serie de reformas para mejorar su capacidad de respuesta a desastres y fortalecer sus infraestructuras.

  • Se han realizado inversiones significativas en tecnologías de monitoreo sísmico y se han llevado a cabo simulacros de evacuación a gran escala para preparar a la población ante futuros eventos. Este terremoto sigue siendo un recordatorio de la importancia de la preparación y la resiliencia frente a desastres naturales.

5. Kamchatka (1952)

El 4 de noviembre de 1952, la península de Kamchatka en Siberia fue sacudida por un terremoto de magnitud 9,0. Este evento provocó maremotos que afectaron a lugares tan distantes como Hawai, Japón y Chile, causando daños significativos a la infraestructura costera.

Aunque no se reportaron víctimas mortales, los daños materiales se estimaron en millones de dólares, lo que subraya el impacto económico de los desastres naturales.

  • El terremoto de Kamchatka puso de manifiesto la importancia de los sistemas de alerta temprana para los maremotos y la necesidad de mejorar las infraestructuras costeras en las regiones propensas a estos eventos.
  • La respuesta al terremoto incluyó esfuerzos de reconstrucción y la implementación de nuevas regulaciones de construcción para mejorar la resiliencia de las comunidades costeras.
  • A pesar de la falta de víctimas mortales, el terremoto de Kamchatka sigue siendo un recordatorio de los riesgos que representan los maremotos y la importancia de estar preparados para enfrentar estos eventos.

Las lecciones aprendidas de este terremoto han influido en el desarrollo de tecnologías de monitoreo sísmico y en la planificación de respuesta a desastres en todo el mundo.

6. Región del Maule, Chile (2010)

El 27 de febrero de 2010, la región del Maule en Chile fue sacudida por un terremoto de magnitud 8,8. Este evento, que afectó principalmente a las ciudades de Curanipe y Cobquecura, causó la muerte de 525 personas y dejó a miles más sin hogar.

  • La magnitud del terremoto y el tsunami resultante causaron daños significativos a la infraestructura y subrayaron la importancia de la preparación para desastres en las regiones propensas a terremotos.

La respuesta al terremoto del Maule incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la reconstrucción de las infraestructuras dañadas.

  • Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas. Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.

Desde el terremoto de 2010, Chile ha implementado una serie de reformas para mejorar su capacidad de respuesta a desastres y fortalecer sus infraestructuras.

  • Se han realizado inversiones significativas en tecnologías de monitoreo sísmico y se han llevado a cabo simulacros de evacuación a gran escala para preparar a la población ante futuros eventos.

Este terremoto sigue siendo un recordatorio de la importancia de la preparación y la resiliencia frente a desastres naturales.

7. Ecuador (1906)

El terremoto de Ecuador, ocurrido el 31 de enero de 1906, es uno de los eventos sísmicos más antiguos en nuestra lista, con una magnitud recalculada de 8,8.

  • Este sismo afectó principalmente a la costa ecuatoriana y parte de la colombiana, pero su impacto se sintió a lo largo de toda la costa de Centroamérica, llegando incluso a San Francisco y el oeste de Japón. La duración estimada del terremoto fue de aproximadamente 30 minutos, lo que contribuyó a la magnitud del daño.
  • A pesar de la falta de tecnología avanzada en la época, la magnitud del desastre fue evidente en los daños materiales y las vidas perdidas. Este evento subrayó la importancia de la preparación para desastres y la necesidad de infraestructuras sismorresistentes en las regiones propensas a terremotos.

La respuesta al terremoto incluyó esfuerzos de reconstrucción y la implementación de nuevas regulaciones de construcción para mejorar la resiliencia de las comunidades afectadas.

  • El terremoto de Ecuador sigue siendo un recordatorio de los riesgos que representan los terremotos y la importancia de estar preparados para enfrentar estos eventos. Las lecciones aprendidas de este terremoto han influido en el desarrollo de tecnologías de monitoreo sísmico y en la planificación de respuesta a desastres en todo el mundo.

8. Islas Rata, Alaska (1965)

  • El 4 de febrero de 1965, las Islas Rata en Alaska fueron sacudidas por un terremoto de magnitud 8,7. Este evento generó un tsunami de 10,7 metros de altura que causó daños significativos a la infraestructura costera y dejó a muchas personas sin hogar.

Aunque el número de víctimas mortales fue relativamente bajo, los daños materiales fueron significativos, lo que subraya el impacto económico de los desastres naturales.

La respuesta al terremoto de las Islas Rata incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la reconstrucción de las infraestructuras dañadas.

  • Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas. Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.
  • A pesar de la falta de víctimas mortales, el terremoto de las Islas Rata sigue siendo un recordatorio de los riesgos que representan los tsunamis y la importancia de estar preparados para enfrentar estos eventos.

Las lecciones aprendidas de este terremoto han influido en el desarrollo de tecnologías de monitoreo sísmico y en la planificación de respuesta a desastres en todo el mundo.

9. Indonesia (2005)

El 28 de marzo de 2005, Indonesia experimentó un terremoto de magnitud 8,6, conocido como el terremoto de Nias.

  • Este evento, que tuvo su epicentro en la costa occidental del norte de Sumatra, causó la muerte de aproximadamente 1.300 personas y dejó a miles más sin hogar. Aunque el tsunami resultante fue relativamente pequeño en comparación con el de 2004, el impacto del terremoto fue significativo.
  • La respuesta al terremoto de Nias incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la reconstrucción de las infraestructuras dañadas. Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas.

Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.

Desde el terremoto de 2005, Indonesia ha implementado una serie de reformas para mejorar su capacidad de respuesta a desastres y fortalecer sus infraestructuras.

  • Se han realizado inversiones significativas en tecnologías de monitoreo sísmico y se han llevado a cabo simulacros de evacuación a gran escala para preparar a la población ante futuros eventos.

Este terremoto sigue siendo un recordatorio de la importancia de la preparación y la resiliencia frente a desastres naturales.

10. Tíbet (1950)

El 15 de agosto de 1950, la región de Assam en Tíbet fue sacudida por un terremoto de magnitud 8,6, también conocido como el terremoto de Medog.

  • Este evento causó la muerte de al menos 1.500 personas y destruyó cerca de 70 aldeas, principalmente debido a deslizamientos de tierra. La magnitud del desastre subrayó la importancia de la preparación para desastres y la necesidad de infraestructuras sismorresistentes en las regiones propensas a terremotos.

La respuesta al terremoto de Assam incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la reconstrucción de las infraestructuras dañadas.

  • Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas. Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.

A pesar de la falta de tecnología avanzada en la época, la magnitud del desastre fue evidente en los daños materiales y las vidas perdidas.

Este evento sigue siendo un recordatorio de los riesgos que representan los terremotos y la importancia de estar preparados para enfrentar estos eventos.

Las lecciones aprendidas de este terremoto han influido en el desarrollo de tecnologías de monitoreo sísmico y en la planificación de respuesta a desastres en todo el mundo.

Factores que influyen en la Devastación de un Terremoto

Magnitud y su relación con los daños

La magnitud de un terremoto es un factor crucial en la determinación de su potencial destructivo. Sin embargo, no siempre hay una correlación directa entre la magnitud y el nivel de devastación.

  • Terremotos de magnitud similar pueden tener impactos muy diferentes dependiendo de otros factores, como la profundidad del epicentro y la densidad de población en la zona afectada. Por ejemplo, un terremoto de gran magnitud en una región despoblada puede causar menos daños que un sismo más pequeño en una área densamente poblada.

Además, la duración del terremoto también juega un papel importante en la magnitud de los daños. Terremotos prolongados pueden causar más destrucción al permitir que las ondas sísmicas afecten a las estructuras durante un período más largo. Esto es especialmente cierto en regiones donde las edificaciones no están diseñadas para resistir movimientos sísmicos prolongados.

  • La magnitud del terremoto también puede influir en la ocurrencia de tsunamis, que a menudo causan más muertes y destrucción que el propio sismo. Los tsunamis generados por terremotos submarinos pueden viajar miles de kilómetros y afectar a regiones lejanas, como se vio en el caso del terremoto de Sumatra en 2004.

Infraestructura y recursos disponibles

  • La infraestructura y los recursos disponibles en una región son factores críticos que influyen en la capacidad de una comunidad para resistir y recuperarse de un terremoto. Las edificaciones sismorresistentes, los sistemas de alerta temprana y la planificación urbana adecuada son elementos clave para minimizar los daños causados por los terremotos.

En regiones donde estas medidas están bien implementadas, el impacto de un terremoto puede ser significativamente menor.

En contraste, en áreas con infraestructuras deficientes y recursos limitados, incluso un terremoto de menor magnitud puede causar una devastación significativa.

  • La falta de planificación y la ausencia de regulaciones de construcción adecuadas pueden resultar en un alto número de víctimas mortales y daños materiales extensos. Esto es especialmente cierto en países en desarrollo, donde los recursos para implementar medidas de prevención de desastres pueden ser limitados.
  • La capacidad de respuesta de una comunidad también depende de la disponibilidad de recursos para el rescate y la recuperación. La ayuda internacional y la cooperación entre gobiernos pueden ser cruciales para proporcionar asistencia a las áreas afectadas y facilitar la reconstrucción.

La resiliencia de una comunidad frente a un terremoto está directamente relacionada con su preparación y su capacidad para movilizar recursos de manera efectiva.

Fallas tectónicas y su papel en los terremotos destructivos

  • Las fallas tectónicas son estructuras geológicas donde se producen desplazamientos de las placas terrestres, y son las principales responsables de los terremotos destructivos. La ubicación y el tipo de falla pueden influir en la magnitud y el impacto de un terremoto.
  • Por ejemplo, las fallas de deslizamiento lateral, como la Falla de San Andrés en California, son conocidas por producir terremotos de gran magnitud que pueden causar daños significativos.

El estudio de las fallas tectónicas es fundamental para comprender los patrones de actividad sísmica y predecir futuros terremotos.

  • Los científicos utilizan datos de monitoreo sísmico y modelos geológicos para identificar áreas de alto riesgo y desarrollar estrategias de mitigación de desastres. La identificación de fallas activas y el monitoreo de su actividad pueden proporcionar información valiosa para la planificación urbana y la preparación para desastres.

Además, las fallas tectónicas pueden influir en la ocurrencia de tsunamis, especialmente en regiones costeras.

  • Los terremotos submarinos en fallas tectónicas pueden generar tsunamis que afectan a áreas distantes, como se vio en el caso del terremoto de Sumatra en 2004. La comprensión de las fallas tectónicas y su papel en los terremotos destructivos es esencial para mejorar la preparación y la respuesta a estos eventos naturales.

Casos Recientes y su Relevancia

Terremoto en Turquía y Siria (2023)

  • El terremoto de magnitud 7,8 que sacudió Turquía y Siria el 6 de febrero de 2023 es un recordatorio reciente de la amenaza constante que representan los terremotos. Este evento, que ocurrió en la Falla de Anatolia Este, causó la muerte de más de 500 personas y dejó a miles más sin hogar.

La magnitud del desastre subrayó la importancia de la preparación para desastres y la necesidad de infraestructuras sismorresistentes en las regiones propensas a terremotos.

  • La respuesta al terremoto de Turquía y Siria incluyó esfuerzos de rescate y recuperación a gran escala, así como la cooperación internacional para proporcionar asistencia a las áreas afectadas.
  • Las comunidades afectadas trabajaron juntas para superar las dificultades y reconstruir sus vidas. Este evento sigue siendo un ejemplo de la resiliencia humana frente a la adversidad y de la importancia de la preparación para desastres naturales.

Desde el terremoto de 2023, se han realizado esfuerzos significativos para mejorar la capacidad de respuesta a desastres en Turquía y Siria.

  • Se han implementado sistemas de alerta temprana más avanzados y se han llevado a cabo programas de educación y capacitación en las comunidades afectadas.
  • Este terremoto sigue siendo un recordatorio de la importancia de estar siempre preparados para enfrentar desastres naturales de gran magnitud.

«Doblete sísmico» que sacudió Venezuela

  • De acuerdo a físicos, geólogos y expertos en sismología, los dos terremotos consecutivos que afectaron la zona norte del país caribeño, y que estuvieron separados por tan solo 39 segundos, configurarían lo que se conoce como «doblete sísmico».
  • Este fenómeno es especialmente inusual. La secuencia más típica es que haya un terremoto principal, seguido de una serie de réplicas de menor intensidad. Pero lo ocurrido en Venezuela fue diferente.

Qué es un «doblete sísmico»

En términos simples, un «doblete sísmico» ocurre cuando se dan dos terremotos principales pero el segundo no puede ser considerado una mera réplica del primero ya sea porque ambos movimientos telúricos poseen una intensidad similar o porque sus epicentros son cercanos entre sí.

  • Y esto es precisamente lo que pasó en Venezuela. El primer terremoto, que se produjo en la zona de la costa central a las 18:04, tuvo una magnitud 7,2 y tuvo su epicentro cerca de la ciudad de San Felipe, en el estado de Yaracuy, unos 280 km al oeste de Caracas.
  • El segundo terremoto ocurrió 39 segundos después, a solo 45 kilómetros, con epicentro cerca del municipio de Yumare. Ese sismo fue incluso más potente que el anterior, llegando a una magnitud de 7,5.
  • «Entendemos que estamos ante un doblete sísmico: dos terremotos que ocurrieron muy cerca tanto en el tiempo como en el espacio», explica a BBC Mundo William Barnhart, coordinador adjunto del Programa de Riesgos Sísmicos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

«El segundo fue aproximadamente tres veces más potente que el primero y es muy probable que el sismo de magnitud 7,2 haya desencadenado el de magnitud 7,5», agrega.

El factor de tiempo que separa ambos sismos también es relevante, aunque sobre eso hay menos consenso científico.

  • Algunos investigadores señalan que para que se configure el «doblete» el segundo terremoto debe sucederse en un periodo posterior corto, del orden de segundos, minutos, horas o días.

Otros, sin embargo, afirman que el segundo evento puede ocurrir incluso años después del primero y que lo clave es su vinculación física.

  • Para que se configure un «doblete sísmico» ambos terremotos deben estar, además, vinculados a un mismo proceso de ruptura tectónica, donde uno favorece o desencadena la ocurrencia del otro.

Cómo se desencadena

El primer terremoto provoca una redistribución de los esfuerzos tectónicos que se acumulan por años e incluso siglos.

Ese movimiento puede ser suficiente para desencadenar un segundo terremoto en una falla o zona que ya estaba a su límite de ruptura.

  • «Si hay una falla que se rompe cercana a otra que está a punto de romperse, entonces se puede disparar la ruptura y adelantarse años o décadas», afirma Antonio Villaseñor, investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de Barcelona, España.
  • «Esta suele ser la explicación: que hay un terremoto que ocurre naturalmente y da la casualidad de que hay una zona que está también cercana a la ruptura y es esta perturbación la que genera que la segunda falla se rompa también», agrega.
  • El investigador, que ha estudiado particularmente la zona de Venezuela y el Caribe, afirma que hay muchos elementos que requieren ser estudiados con mayor información para entender qué fue lo que pasó.

«Queda mucho por aclarar sobre el primer terremoto, sobre todo. El segundo está claro, el segundo es un típico mecanismo de desgarro normal y corriente. Pero el primero todavía queda por desentrañar en qué falla se generó y qué mecanismo tuvo», recalca.

Límite entre placas

Para los expertos, lo que ocurrió en Venezuela era esperable. El país está ubicado en una zona especialmente sensible. Justo donde ocurrieron los terremotos, confluyen dos placas tectónicas, la del Caribe y la sudamericana, lo que hace que sea un área sísmicamente activa.

  • El último terremoto de una magnitud similar en esa área se dio hace más de 100 años, el 29 de octubre de 1900, por lo que los científicos venían hace un tiempo esperando un movimiento telúrico fuerte.
  • «Lo que ha ocurrido no es sorprendente porque esa zona del norte de Venezuela está en el límite de placas y no muy frecuentemente, pero periódicamente, se producen terremotos grandes», dice Villaseñor.

«Esta zona ya tenía el potencial de generar terremotos de estas magnitudes», agrega Marisol Monterrubio Velasco, física computacional e investigadora de los procesos sísmicos del Barcelona Supercomputing Center (BSC).

  • Según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el segundo y mayor de los dos terremotos ocurridos este miércoles se desencadenó por una «falla de deslizamiento superficial», justamente cercana al límite de ambas placas.
  • Un deslizamiento superficial se da cuando las fallas o fracturas en estas placas se mueven horizontalmente. La zona donde ocurrieron los sismos forma parte de un sistema de fallas.
  • Se trata de una especie de red de fracturas tectónicas que son las que se encargan de absorber el movimiento entre ambas placas. Entre ellas, están las fallas de Boconó, El Pilar y San Sebastián.

De acuerdo a la USGS, los dos terremotos ocurridos en Venezuela «probablemente indican un proceso complejo de interacción y ruptura».

Otros «dobletes»

Si bien este tipo de eventos es poco frecuente, tiene precedentes históricos tanto en la región como en el resto del mundo. Uno de los casos más conocidos es el doble terremoto ocurrido en Ometepec, estado de Guerrero, en México, en 1982.

  • El 7 de junio de ese año, un terremoto de magnitud 6,9 fue seguido 4 horas después por uno de magnitud 7,0.
  • Mucho más reciente es el «doblete sísmico» que afectó también a Venezuela en 2025, cuando el occidente del país caribeño fue golpeado por dos terremotos consecutivos.
  • Los sismos tuvieron su epicentro cerca de Mene Grande, en el estado Zulia, aunque fueron de mucha menor intensidad, rodeando los 6,2 de magnitud.

De todas formas, se reportó la muerte de una persona, centenares de heridos y damnificados. Uno de los casos paradigmáticos para el estudio científico de este fenómeno ocurrió dos años antes en Turquía y Siria.

  • El 6 de febrero de 2023, los dos terremotos más fuertes ocurridos en casi un siglo en esa región -de magnitud 7,8 y 7,7- estuvieron separados por 9 horas.

De acuerdo a expertos como los sismólogos Luca Dal Zilio y Jean-Paul Ampuero, que estudiaron el evento y que han divulgado estudios en revistas del grupo Nature, ambos hitos estuvieron vinculados a ruptura de fallas cercanas pero distintas dentro del mismo sistema tectónico, siendo el segundo favorecido por el primero.

Poder destructor

Un «doblete sísmico» puede aumentar el potencial de daños. Cuando dos terremotos de alta magnitud ocurren de manera sucesiva, el primero puede debilitar edificios e infraestructura, haciendo que el segundo pueda destruirlas completamente.

Tras los sismos de este miércoles, edificios completos quedaron hechos escombros en ciudades como Caracas y La Guaira.

  • Esto es precisamente lo que ha tenido un impacto significativo en el alto número de muertos que ya se han registrado, cifra que las autoridades prevén que siga aumentando. El nivel destructor de los sismos también se explica por la superficialidad en que se dieron.
  • De acuerdo al USGS, los terremotos ocurrieron a 22 y 10 km de profundidad, es decir, muy cerca de la superficie, lo que aumenta su potencial de daño.
  • Monterrubio explica que otro factor relevante para entender el poder destructor de estos terremotos es que gran parte de Caracas está asentada sobre sedimentos aluviales y depósitos blandos, que amplifican las ondas sísmicas.

Villaseñor afirma, de hecho, que hay zonas en Venezuela en que se puede predecir la potencia de daño que puede tener un sismo.

  • El antecedente es el terremoto de 1967, que también afectó parte de la capital y dejó en evidencia que zonas con mayor sedimento, tendieron a amplificar la energía sísmica, y por tanto, enfrentaron mayor devastación.
  • Otro factor clave es la vulnerabilidad de la infraestructura venezolana. «El terremoto no destruye, lo que destruye es el edificio que se cae. Los terremotos son fenómenos naturales y convivimos con ellos, con las infraestructuras que tenemos», dice Monterrubio.
  • La experta agrega que, en ese sentido, el contexto político y social de Venezuela tiene un impacto en las consecuencias que pueden tener este tipo de desastres. «Y Venezuela ha pasado por una decadencia económica importante por lo que seguramente el tema de las infraestructuras no es el más crucial en la agenda política».

Terremoto de Magnitud 7.1 sacudió Japón

Las autoridades elevaron este jueves a 34 el número de muertes por el terremoto magnitud 7.1, que azotó el martes la prefectura de Kumamoto, en el suroeste de Japón.

En una fábrica de Nippon Paper, en la ciudad de Yatsushiro, donde el terremoto provocó el derrumbe de una chimenea, los equipos de rescate sacaron a 10 personas del lugar. Ocho de ellas fallecieron, mientras que dos resultaron heridas.

  • Otra persona que se encontraba desaparecida fue hallada entre los escombros poco después del mediodía del jueves, aunque aún no se ha revelado su estado de salud.
  • En el centro comercial Aeon Mall Kumamoto, en la ciudad de Kashima, donde se produjo una fuerte explosión tras el terremoto, 12 personas fueron rescatadas, de las cuales siete fallecieron y cinco resultaron heridas.
  • La Policía y los bomberos continúan las operaciones de búsqueda para determinar si hay más personas atrapadas dentro del edificio.

Actualmente, más de 9 mil 400 personas se encuentran en 406 refugios de evacuación en toda la prefectura, según las autoridades.

  • El terremoto también ha dejado a aproximadamente 79 mil 700 hogares sin agua. Las autoridades locales reconocieron que aún no hay un cronograma para el restablecimiento del servicio en ninguno de los municipios afectados. /PUNTOporPUNTO

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