Jomain, comandante del cuerpo de bomberos de Gironda, fue destinado a la región la semana pasada y enseguida comprendió que no se trataba de un incendio común. Avanzaba con rapidez, cambiando de dirección e intensidad a medida que se propagaba.
- El viernes por la noche, mientras su equipo se desplazaba entre la exclusiva zona turística de Cabo Ferret y Burdeos, se vieron rodeados por un muro de llamas y tuvieron que abrirse paso a la fuerza para escapar.
«Esto es una guerra contra los incendios forestales», afirmó. «Soy bombero hace 26 años y nunca había visto incendios forestales de esta magnitud».
- El incendio forestal de Gironda comenzó el 22 de julio y se propagó a una velocidad sin precedentes, arrasando bosques y zonas rurales, quemando aproximadamente 420 kilómetros cuadrados y destruyendo unas 200 viviendas.
Es un incendio de tal magnitud que ha empezado a alterar las condiciones meteorológicas a su alrededor, generando sus propias tormentas de viento.
- Más de 220.000 personas fueron evacuadas, mientras 2.700 bomberos combatían las llamas para contener el incendio y evitar que alcanzara los barrios periféricos del occidente de Burdeos.
Casi al mismo tiempo que comenzó el incendio en Francia, se declararon dos incendios distintos en una zona rural al suroccidente de Madrid, España.
Ambos se unieron durante el fin de semana, alcanzando enormes dimensiones y obligando a decenas de miles de personas a huir para ponerse a salvo.
Incendios monumentales se extienden a otras naciones
Grecia, Portugal, Italia, el Reino Unido y Albania también afrontan incendios forestales, como consecuencia de cuatro olas de calor consecutivas en todo el continente que han convertido los paisajes en auténticos polvorines, además de una combinación de otros factores:
- Las intensas lluvias del invierno, que favorecieron una abundante vegetación; los fuertes vientos, que impulsan la propagación del fuego; y el despoblamiento de las zonas rurales, que ha dejado amplias extensiones de terreno abandonadas.
- Otra ola de calor ya está en camino y los meteorólogos prevén que gran parte de Europa difícilmente tendrá un respiro antes de las lluvias de finales de otoño o principios de invierno.
- El riesgo de incendios se está extendiendo hacia el norte y el oriente, lo que mantiene en alerta a ciudades como Londres y París. El cambio climático ha hecho que estas condiciones propicias para los incendios sean cada vez más frecuentes y extremas.
Europa se está calentando más rápido que cualquier otro continente
Incendios como el de Gironda probablemente se conviertan en la nueva normalidad, poniendo a prueba los límites de la capacidad de los bomberos para contenerlos y amenazando zonas urbanas e infraestructuras cruciales, con enormes consecuencias para las empresas, la sociedad y las economías.
- Según los expertos, este tipo de incendios suele comenzar de forma modesta: por una hoguera o el disparo de un rifle de caza. La chispa prende las agujas de pino, la hierba o las hojas secas del suelo del bosque, que empiezan a arder lentamente y terminan propagando el fuego a las hojas y a la vegetación baja circundante.
Muchos incendios se extinguen en esta fase.
- Sin embargo, si las condiciones son favorables, en los días siguientes el fuego comienza a propagarse por los troncos de los árboles y la madera muerta, alcanza las piñas y la vegetación aérea y termina llegando al dosel forestal, donde empieza a extenderse de árbol en árbol, ganando intensidad a medida que avanza.
- El riesgo de que se produzcan estos incendios extremos ha aumentado a medida que el clima se calienta. Las temperaturas en Europa ya son 2,5 °C superiores a la media preindustrial y ahora es más probable que los patrones meteorológicos alternen bruscamente entre inviernos muy húmedos y veranos inusualmente calurosos y secos.
- El invierno pasado fue excepcionalmente lluvioso en Europa occidental. España registró el doble de la precipitación promedio durante los dos primeros meses del año y Francia encadenó 40 días consecutivos con precipitaciones superiores a 1 milímetro, el periodo más prolongado de este tipo desde que existen registros, en 1959.
A esto le siguió una primavera más seca de lo habitual y un comienzo de verano extremadamente caluroso: junio fue el mes más cálido jamás registrado en la región.
- Los arbustos y la hierba prosperan durante los inviernos húmedos. Si a las abundantes lluvias les siguen periodos de sequía, esa vegetación se seca y se convierte en combustible para los incendios forestales.
- La vegetación fina, como la hierba y las agujas de pino, puede volverse inflamable en cuestión de días, mientras que la de mayor tamaño —ramas, troncos y árboles— se seca más lentamente.
Cuanto más se prolonga la sequía, mayor es la cantidad de vegetación densa disponible para arder, lo que da lugar a incendios más intensos y difíciles de controlar. Los periodos de baja humedad y las fuertes ráfagas de viento favorecen además una propagación mucho más rápida del fuego.
- Cada vez que se inicia un incendio existe la posibilidad de que se salga de control, «como cuando se lanzan unos dados», según Thomas Smith, profesor asociado de Geografía Ambiental de la London School of Economics.
- «Lo que está haciendo el cambio climático es cargar esos dados de manera que, cuando se produce una ignición, es mucho más probable que el incendio se convierta en algo que haya que combatir».
- Durante mucho tiempo, agricultores y ganaderos mantuvieron estos paisajes mediante el pastoreo y el cultivo, creando cortafuegos naturales y eliminando la vegetación seca antes de que pudiera convertirse en combustible.
Sin embargo, la despoblación rural y el abandono de los usos tradicionales del suelo han dejado cada vez más terrenos sin mantenimiento, permitiendo que la vegetación se acumule.
- El incendio más cercano a Madrid comenzó el 22 de julio, justo al otro lado del límite regional, en la provincia de Toledo, y después avanzó hacia el nororiente a través de colinas secas y boscosas en dirección a la capital.
- Allí se unió a un segundo incendio que se había declarado al día siguiente junto a una carretera. El viernes 24 de julio, el frente combinado amenazaba Navas del Rey, una localidad de unos 3.500 habitantes.
La magnitud de los daños provocados por los incendios forestales suele medirse en función de las pérdidas aseguradas.
- La reaseguradora Swiss Re AG estimó que los incendios de Los Ángeles de 2025 causaron US$40.000 millones en pérdidas aseguradas, la cifra más alta registrada hasta la fecha.
- Ese monto reflejó el hecho de que el fuego alcanzó zonas urbanas, donde existe una concentración mucho mayor de bienes asegurados. Cuando los incendios afectan áreas rurales, las pérdidas aseguradas son considerablemente menores.
El verano pasado, cuando ardieron 400.000 hectáreas en España, solo se presentaron unas 900 reclamaciones por un total de €23 millones (US$26,4 millones), según Nicolas Jeanmart, responsable de seguros personales y generales de Insurance Europe, la asociación que representa a aseguradoras y reaseguradoras del sector.
- «El impacto real de los incendios forestales a menudo no se refleja en las cifras de los seguros porque gran parte de los daños, especialmente los causados a los bosques, los ecosistemas y los terrenos de titularidad pública, no están asegurados», explicó Jeanmart.
- «Por ello, el costo social —que incluye la degradación de los ecosistemas, la pérdida de servicios ecosistémicos y el impacto económico general— suele ser significativamente superior al costo asegurado».
- Cualquier estimación de los costos de la temporada de incendios de 2026 sería prematura. Las previsiones apuntan a que este año el periodo de mayor peligro probablemente se prolongará más allá de su pico habitual del verano, según Jason Nicholls, meteorólogo y responsable de previsiones internacionales de AccuWeather.
«A Europa le espera más de lo mismo: un patrón de calor y sequía», afirmó.
- También es probable que las condiciones de riesgo persistan en gran parte del Mediterráneo, de acuerdo con Nicholls y los modelos meteorológicos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Mediano Plazo.
Hay indicios de que, a corto plazo, el riesgo se está desplazando hacia el norte.
- «A comienzos de la próxima semana parece que habrá una zona bastante preocupante con condiciones meteorológicas extremadamente favorables para los incendios en las afueras de París», señaló Smith, de la London School of Economics.
«Parece que el sureste de Inglaterra también podría experimentar condiciones meteorológicas extremas propicias para los incendios el lunes o el martes».
Los analistas consideran que todavía es demasiado pronto para evaluar el impacto económico total de los incendios forestales en Gironda.
- Algunas instalaciones industriales cerraron temporalmente y el transporte se vio afectado, pero las llamas no dañaron infraestructuras cruciales ni alcanzaron el área metropolitana de Burdeos, por lo que es probable que tanto las pérdidas aseguradas como el costo de la recuperación sean relativamente limitados.
Algunos evacuados ya han comenzado a regresar a sus hogares. Sin embargo, el sector turístico, que representa el 7% del producto interior bruto de Gironda y da empleo directo a más de 40.000 personas, se ha visto gravemente afectado.
España y el costo millonario de los incendios forestales
- Los incendios forestales dejan a su paso troncos calcinados, asfalto derretido, autos quemados y edificios destruidos. En el sur de Europa, el fuego abre una estela de devastación y provoca pérdidas económicas por miles de millones de euros.
- España es uno de los países cuya economía podría verse más afectada. Según el sistema europeo de observación terrestre Copernicus, este año ya han ardido más de 206.000 hectáreas de bosque.
El fuego consume miles de millones
«En 2022, cuando los incendios forestales arrasaron unas 300.000 hectáreas en España, los daños económicos ascendieron a unos 7.100 millones de euros, según la Comisión Europea», explica el economista Emilio Vizuete Luciano, de la Universidad de Barcelona.
Los incendios suelen devastar la actividad económica y el comercio en las regiones afectadas, señala Vizuete Luciano. «Si el turismo desaparece de las zonas alcanzadas por el fuego, las consecuencias económicas para toda España son muy graves.»
Los incendios frenan el crecimiento económico
La economista del clima Sarah Meier, de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH), analizó las pérdidas económicas provocadas por los incendios forestales en el sur de Europa. Su conclusión fue que, en las regiones afectadas por al menos un incendio, la tasa de crecimiento económico se redujo entre un 0,11 % y un 0,18 %.
- Según su estudio, publicado en 2023, cuando se producen varios incendios al mismo tiempo, las pérdidas en el crecimiento pueden alcanzar el 4,5 %, dependiendo de su magnitud. «Nuestros cálculos representan un promedio para el período comprendido entre 2011 y 2018», explica.
Y advierte: «Los costos aumentan considerablemente cuando los incendios forestales alcanzan grandes ciudades, algo que hasta ahora ha ocurrido muy pocas veces en el sur de Europa».
- La Agencia Europea de Medio Ambiente (EEA, por sus sigla en inglés) también calculó las pérdidas económicas ocasionadas por incendios forestales en años anteriores. En 2017, cuando cerca de 990.000 hectáreas ardieron en el sur de Europa, los daños ascendieron a casi 10.000 millones de euros (ver gráfico).
Europa arde
Según la Comisión Europea, la Unión Europea pierde alrededor de 500.000 hectáreas al año a causa de los incendios forestales. España, Grecia y Francia figuran entre los países más afectados.
Las pérdidas económicas no se limitan al turismo. También incluyen la pérdida de biodiversidad, la reducción de ingresos del sector forestal, la erosión del suelo, la destrucción de infraestructuras e inmuebles y los costos de combatir los incendios.
Muy poco dinero para la prevención
En España se ha abierto un intenso debate sobre el costo de combatir los incendios forestales.
- La razón es que, desde 2009, las inversiones destinadas a la prevención han disminuido, precisamente cuando la frecuencia y la magnitud de los incendios han alcanzado niveles alarmantes durante la última década.
Según datos oficiales, el gasto en prevención de incendios forestales pasó de 364 millones de euros en 2009 a 144 millones en 2024. En cambio, el presupuesto anual destinado a las tareas directas de extinción se ha mantenido estable en 417 millones de euros durante ese mismo período.
- Para el economista Vizuete Luciano, «esto no deja de ser irónico, porque está demostrado que la prevención es la mejor inversión a largo plazo. Resulta mucho más económica que combatir incendios una vez que ya se han declarado».
Extinguir el fuego también cuesta miles de millones
- Según la empresa española de servicios forestales Forescat, combatir y extinguir un incendio forestal cuesta alrededor de 19.000 euros por hectárea. Dado que en 2025 ardieron cerca de 400.000 hectáreas de bosque en España, los costos ascendieron a unos 7.600 millones de euros.
- Todavía no es posible calcular cuánto costará combatir los incendios en España este año. Sin embargo, para la médica María Inmaculada Mármol Tardáguila, de la organización social Mats, que representa a trabajadores del sistema público de salud, está claro que este modelo ya no es sostenible.
«Seguir confiando la seguridad de nuestros bosques al esfuerzo heroico de los equipos de extinción es una imprudencia ecológica y una irresponsabilidad presupuestaria», escribió en la plataforma de la organización, que además alerta sobre el aumento de enfermedades respiratorias provocado por el humo de los incendios forestales.
- «La solución no consiste en comprar cada vez más aviones cisterna, sino, por ejemplo, en retirar de los bosques el material combustible, como la madera muerta, antes de que salte la primera chispa».
- Mientras quienes toman las decisiones públicas no comprendan esto, concluye, España seguirá «quemando su presupuesto a la misma velocidad con la que sus bosques arden en llamas».
Incendios forestales dejan más de 320 mil evacuados en Europa
España, Francia y Portugal enfrentan una de las peores temporadas de incendios forestales de los últimos años, impulsada por temperaturas récord, sequía y fuertes vientos.
- En España, el mayor incendio reciente ha consumido más de 50 mil hectáreas y obligado a evacuar a cerca de 100 mil personas.
- En Francia, el fuego ha devastado alrededor de 42 mil hectáreas en la región de Gironda y provocado la evacuación de más de 220 mil personas.
- En Portugal continúan decenas de incendios y la Unión Europea desplegó apoyo internacional.
En conjunto, la emergencia ha dejado más de 320 mil evacuados y más de 90 mil hectáreas calcinadas en los principales incendios.
La emergencia ambiental y humanitaria ha dejado de ser un evento aislado para convertirse en un fenómeno transfronterizo que avanza de un extremo a otro del continente.
- Naves industriales, viviendas y miles de hectáreas de bosque han sido consumidas en países como Italia, Turquía, Croacia, Alemania, Reino Unido y Noruega, obligando a miles de familias a abandonar sus comunidades para ponerse a salvo.
Los testimonios de los afectados reflejan la angustia ante la imposibilidad de saber cuándo podrán retornar a sus viviendas, mientras los equipos de emergencia trabajan a marchas forzadas frente a un fuego que no cede terreno./PUNTOporPUNTO
























