El pleno legislativo rechazó el pasado 30 de julio una moción impulsada para exigir al presidente Donald Trump detener los ataques desplegados por Washington contra Irán. La iniciativa presentada en el Senado de EU buscaba retirar las facultades operativas de la Casa Blanca en el extranjero, pero quedó sepultada tras una ajustada sesión en el capitolio estadounidense, según reportó la agencia EFE.
- La llamada Resolución de Poderes de Guerra pretendía congelar de manera inmediata las acciones hostiles en la República Islámica argumentando la falta de autorización explícita de los legisladores. Sin embargo, la medida tenía un alcance primordialmente simbólico, dado que el mandatario estadounidense mantiene el derecho legal de veto para frenar cualquier norma aprobada por el cuerpo legislativo.
Votación ajustada y rupturas de bancada
El resultado formal de la contienda parlamentaria concluyó con un estrecho marcador de 49 votos a favor y 50 votos en contra. Las legisladoras republicanas Susan Collins y Lisa Murkowski, junto a su compañero Rand Paul, rompieron la disciplina de su bancada para respaldar la postura de la oposición demócrata en contra de las acciones militares.
- Por su parte, el legislador demócrata John Fetterman decidió cruzar la línea partidista y unir su voto con la mayoría del bloque republicano para desestimar el proyecto. Adicionalmente, el senador republicano Mitch McConnell estuvo ausente de la sesión plenaria debido a que continúa su proceso de recuperación médica tras una caída sufrida en junio pasado.
Escalamiento armado y antecedentes del conflicto
La conflagración entre ambas naciones dio inicio formal el 28 de febrero, derivando en diversos episodios de tensión directa en la región. Las fuerzas estadounidenses habían pausado momentáneamente los bombardeos el viernes anterior por orden de Trump para abrir una ventana de negociación; no obstante, las operaciones se reanudaron el pasado miércoles tras agresiones contra posiciones de Washington en Oriente Medio.
La normativa marco fijada en la legislación norteamericana contempla un plazo estricto de 60 días para que Trump solicite la venia legislativa sobre hostilidades abiertas. No obstante, existe un profundo debate interpretativo, pues la presidencia sostiene que el alto al fuego decretado en abril reinició los tiempos legales tras la ruptura en julio del memorando firmado en junio con Irán./CONGRESO-PUNTOporPUNTO























